Wednesday, June 08, 2011

Mons. Guido Pozzo reitera resistencia a Summorum Pontificum de parte de cierta parte de obispos y el clero


Lo había dicho en su tiempo el entonces vicepresidente de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», Mons. Camille Perl (ver aquí), ahora esa misma afirmación la reitera el actual secretario de esa misma comisión, son los obispos quienes obstaculizan la implementación del motu proprio Summorum Pontificum.

En una entrevista con Mons. Pozzo y publicada hoy en Nouvelles de France se lee:

¿Sabe Usted si el Papa está satisfecho con la aplicación del Motu Proprio [Summorum Pontificum]?

La Pontificia Comisión «Ecclesia Dei» tiene al Santo Padre constantemente informado sobre la evolución de la aplicación del Motu Proprio y sobre el crecimiento de su recepción, a pesar de las dificultades de la aplicación que constatamos aquí o allá.

¿Cuales son concretamente las dificultades de aplicación que encuentran Ustedes?

Todavía hay resistencia de parte de algunos obispos y miembros del clero que no hacen del todo accesible la misa tridentina.

Nótese que Mons. Pozzo no responde directamenbte si el Papa está o no está contento con la implementación de Summorum Pontificum, y también que para referirse a la Forma Extraordinaria utiliza el lenguaje popular llamándola “Misa Tridentina”.

En otra pregunta se desmiente la tendenciosa insinuación de que el N° 19 de Universæ Ecclesiæ se refiere a la FSSPX/SSPX, como lo afirmaba entre otras la agencia ACIPRENSA en su momento.

“Los fieles que piden la celebración en la forma extraordinaria no deben sostener o pertenecer de ninguna manera a grupos que se manifiesten contrarios a la validez o legitimidad de la santa misa o de los sacramentos celebrados en la forma ordinaria o al Romano Pontífice como Pastor supremo de la Iglesia universal” (Instrucción Universæ Ecclesiæ, § 19). ¿Esta observación se refiere a la Fraternidad San Pío X?

El articulo de la Instrucción a que usted se refiere concierne a ciertos grupos de fieles que consideran o postulan una antítesis entre el Misal de 1962 y el de Paulo VI, y que piensan que el rito promulgado por Paulo VI para celebración del Sacrificio de la Santa Misa es perjudicial para los fieles. Quiero precisar en que se debe distinguir claramente el rito y el Misal como tal, celebrado según las normas, y una cierta comprensión y la aplicación de la reforma litúrgica caracterizado por la ambigüedad, las deformaciones doctrinales, los abusos y las banalizaciones, fenómenos lamentablemente bastante difundidos que llevaron al Cardenal J. Ratzinger a hablar sin duda alguna en una de sus publicaciones de “colapso de la liturgia”. Sería injusto e incorrecto atribuir lal Misal reformado la causa de tal colapso. Al mismo tiempo, es necesario integrar la enseñanza y la disciplina que el Papa Benedicto XVI nos ha dado en su Carta Apostólica Summorum Pontificum para restaurar la forma extraordinaria del rito romano antiguo y seguir la forma ejemplar en que el Santo Padre celebra la Santa Misa en la forma ordinaria en San Pedro, en sus visitas pastorales y en sus viajes apostólicos.

Respecto de los diálogos doctrinales Roma-FSSPX/SSPX.

¿El Santo Padre desea que la Fraternidad San Pío X se reconcilie con Roma?

Ciertamente. La carta de levantamiento de las excomuniones de los cuatro obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre ilegítimamente es la expresión del deseo del Santo Padre de favorecer la reconciliación de la Fraternidad de San Pío X con la Santa Sede.

El contenido de las discusiones que tienen lugar entre Roma y la Fraternidad San Pío X es secreto, ¿pero sobre qué puntos son y cómo se producen?

El nudo esencial es de carácter doctrinal. Para lograr la reconciliación verdadera, tenemos que superar algunos problemas doctrinales que son la base de la actual fractura. En los diálogos actuales, hay una confrontación de argumentos entre los expertos seleccionados por la Fraternidad San Pío X y los expertos seleccionados por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Al final, se escriben síntesis conclusivas finales que resumen las posiciones expresadas por ambas partes. Los temas tratados son conocidos: el primado y la colegialidad episcopal, la relación entre la Iglesia Católica y las confesiones cristianas no católicas, la libertad religiosa, el Misal de Paulo VI. Al término de los diálogos, se presentará los resultados de las discusiones a las instancias autorizadas respectivas para una evaluación general.

Parece inconcebible que pueda haber un cuestionamiento del Concilio Vaticano II. Entonces, ¿qué pueden aportar estas discusiones?, ¿una mejor comprensión de él?

Se dirigen a la clarificación de puntos que precisan la significación exacta de la enseñanza del Concilio. Eso es lo que el Santo Padre comenzó a hacer el 22 de diciembre de 2005 interpretando el Concilio bajo una hermenéutica de la renovación en la continuidad. Sin embargo, hay algunas objeciones de la Fraternidad San Pío X que tienen sentido, porque ha habído una interpretación de ruptura. El objetivo es mostrar que hay que interpretar el Concilio en la continuidad de la tradición de la Iglesia.

El cardenal Ratzinger estuvo a cargo de estas discusiones por cerca de 20 años. ¿Sigue siempre su evolución ahora como Papa?

Primero es la función del secretario que es organizar y garantizar la fluidez de las discusiones. La evaluación de ellas es responsabilidad del Santo Padre, quien sigue las conversaciones, con el cardenal Levada, se informa y da su opinión. Lo mismo con todas las otras cuestiones que trata la congregación.

Arzobispo de Glasgow urge a su clero: No promover la Forma Extraordinaria

[E]l sacrosanto Concilio, ateniéndose fielmente a la tradición, declara que la Santa Madre Iglesia atribuye igual derecho y honor a todos los ritos legítimamente reconocidos y quiere que en el futuro se conserven y fomenten por todos los medios.

Concilio Vaticano II
Constitución Sacrosanctum Concilium
Sobre la sagrada liturgia
N° 4


Esta entrada trata de cómo oficialmente un obispo manifiesta claramente su “política de hielo” hacia el motu proprio Summorum Pontificum (es decir, no hacer nada ni mover un dedo para implementarlo) de la cual hemos hablado en otras ocasiones.

La alerta la ha dado Damian Thompson en su blog, Jun-07-2011, pero curiosamente no hemos visto ninguna información pertinente en español.

El arzobispo de Glasgow, Mons. Mario Conti, ha dicho a sus sacerdotes, en una carta ad clerum, que no se requiere que promuevan o animen la promoción de la llamada forma extraordinaria de la Misa.

“Me arriesgo a sugerir que no existe un llamado para ello, o razón pastoral para cambiar la práctica reiterada de la arquidiócesis”, dice Mons. Conti en su carta. Añade que la mayoria de los fieles encuentran la Misa Novus Ordo menos “misteriosa” que la Forma Extraordinaria.

La carta de Mons. Conti ha aparecido menos de un mes después de la publicación de la instrucción Universæ Ecclesiæ que urge una más amplia aceptación de la liturgia tradicional.

La actitud de Mons. Conti marcha en contra de lo establecido por el Concilio Vaticano II y cuya cita hemos transcrito en la parte superior de esta entrada. Lo lamentable del hecho es que el grueso de los (más o menos) 4.000 obispos del mundo sólo se sienten obligados a promover el Novus Ordo, no importa lo que manifieste el Concilio Vaticano II respecto de la conservación y fomento por todos los medios de “todos los ritos legítimamente reconocidos”.

Aumenta número de anglicanos convertidos al catolicismo


Información de agencia Notimex, Jun-07-2011.

Ciudad del Vaticano, 7 Jun (Notimex).- El Vaticano coordinará en los próximos días una serie de celebraciones con las cuales se hará oficial el pasaje de decenas de fieles anglicanos a las filas del catolicismo.

Con motivo de la celebración del Pentecostés, el 12 de junio, unos 60 ex pastores anglicanos de Reino Unido serán ordenados como sacerdotes católicos y servirán en el "ordinariado" personal de Nuestra Señora de Walsingham, una estructura creada para ellos.

De ellos, siete fueron ya ordenados por el arzobispo londinense de Southwark, Peter Smith, el sábado pasado y otros cinco recibirán el orden sagrado el próximo viernes en la catedral de Westminster de manos del arzobispo primado de Reino Unido, Vincent Nichols.

Esas "conversiones" están previstas en la constitución apostólica "Anglicanorum Coetibus", emanada por el Papa Benedicto XVI el 4 de noviembre de 2010, según la cual la Iglesia católica se mostró disponible a recibir en su seno a los antiguos anglicanos.

Ese documento facilitó los trámites para el paso al catolicismo de grupos enteros de anglicanos, incluidos obispos y sacerdotes, algunos de ellos casados y con hijos.

Además estableció la posibilidad de crear los "ordinariados", estructuras similares a las diócesis católicas en las cuales existe un responsable, que puede ser obispo o no, así como varias parroquias, sacerdotes, seminaristas y fieles ex anglicanos.

Esa fórmula permitió también que, a pesar de integrarse al catolicismo, los anglicanos puedan mantener intactas todas las costumbres y tradiciones litúrgicas que practicaban cuando formaban parte de la Iglesia de Inglaterra.

La normas emanadas del "Anglicanorum Coetibus" fueron aprovechadas por los fieles de una iglesia episcopaliana de Bladensburg (Maryland, Estados Unidos), los cuales decidieron convertirse en bloque al catolicismo, según anunciaron esta semana.

Se trata de la parroquia de San Lucas, fundada en 1895, cuyos miembros (más de 100) serán acogidos en la Iglesia católica si bien se funde un "ordinariado" para Estados Unidos, que sería el segundo luego de Nuestra Señora de Walsingham en Reino Unido.

La decisión de los anglicanos de regresar al catolicismo ha sido la respuesta a una serie de cambios adoptados por la Iglesia de Inglaterra que incluyen la ordenación sacerdotal de homosexuales y mujeres así como la bendición de las parejas formadas por personas del mismo sexo.