Saturday, March 26, 2011

¿Un respiro para los Neocatecumenales en Japón?


Lo preguntamos a raíz de la siguiente información de V.I.S., Mar-25-2011.

CIUDAD DEL VATICANO, 25 MAR 2011 (VIS).- El Santo Padre:

[...]

-Nombró a don John Eijro Suwa, obispo de Takamatsu (superficie 18.903, población 4.031.481, católicos 5.100, sacerdotes 46, religiosos 84) en Japón El obispo electo nació en Kobe, (Japón) en 1947, fue ordenado sacerdote en 1976. y hasta ahora era moderador y párroco de la zona pastoral de Kochi Takamatsu (Japón).Sucede al obispo Francis Xavier Osamu Mizobe, S.D.B., cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

Ya previamente hemos reseñado los inconvenientes presentados entre los Neocatecumenales y los Sres. Obispos del Japón en general, pero en particular con Mons. Osamu Mizobe, hasta ahora obispo de Takamatsu, quien en Enero pasado decidió suspender las catividades del Camino Neocatecumenal en su jurisdicción (ver aquí). Y como ahora hay nuevo obispo, no sabemos si respecto del Camino Neocatecumenal siga por la misma linea de su sucesor o sea una oportunidad para que los Neocaecumenales tomen un segundo aire.

Los jesuitas en Estados Unidos pagan 166 millones de dólares a víctimas de abusos


Información de agencia EFE, Mar-26-2011.

Washington, 26 Marzo 11 (EFE)- La mayoría de los afectados son indígenas americanos y de Alaska que sufrieron abusos a manos de los sacerdotes de la denominada Provincia de Oregín, que abarca los estados de Oregon, Washington, Alaska, Idaho y Montana.

Los abusos se cometieron entre 1940 y 1990 en escuelas de poblaciones remotas o reservas, donde, según denunciaron, la orden enviaba a los sacerdotes que consideraban problemáticos.

Clarita Vargas, miembro de la tribu Colvill, es una de las víctimas y compareció ante la prensa junto con el abogado Blaine Tamaki para celebrar que "se ha hecho justicia". "Es un día de rendición de cuentas", aseguró Vargas, de 51 años, que junto con sus hermanas sufrió los abusos del jefe de la Misión y Escuela Santa María, cuando tenían apenas tenían siete años.

El abogado indicó que se trata del mayor pago económico realizado por una orden católica. La Compañía de Jesús de la Provincia de Oregón, que abarca estos cinco estados, se declaró en banca rota en 2009 después de llegar a un acuerdo con otro centenar de víctimas.

Tamaki considero que con este acuerdo, los jesuitas "reconocen que traicionaron la confianza de cientos de niños que estaban a su cuidado y cometieron terribles atrocidades con ellos". "En vez de enseñar a esos niños nativos americanos el amor de Dios, esos curas pederastas estuvieron abusando de esos niños", dijo al diario The Seattle Post Intelligencer.

En declaraciones al mismo diario, Clarita Vargas consideró que estos ataques contra ella y otros niños nativos han sido "un trauma generacional" para todos ellos. Los 166 millones de dólares serán pagados en parte por los jesuitas y en parte por las aseguradoras, según apunta el diario.

El crucifijo en el centro del altar en la Misa “hacia el pueblo”


Por Mauro Gagliardi, doctor en teología y filosofía, es profesor de teología dogmática en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma y consultor de la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

ROMA, jueves 24 de marzo de 2011 (ZENIT.org).- Desde tiempos remotos, la Iglesia estableció signos sensibles que ayudaran a los fieles a elevar el alma a Dios. El Concilio de Trento, refiriéndose en particular a la Santa Misa, motivó esta costumbre recordando que “Como la naturaleza humana es tal que sin los apoyos externos no puede fácilmente levantarse a la meditación de las cosas divinas, por eso la piadosa madre Iglesia instituyó determinados ritos [...] con el fin de encarecer la majestad de tan grande sacrificio [la Eucaristía] e introducir las mentes de los fieles, por estos signos visibles de religión y piedad, a la contemplación de las altísimas realidades que en este sacrificio están ocultas” (DS 1746).

Uno de los signos más antiguos consiste en volverse hacia oriente para rezar. Oriente es símbolo de Cristo, el Sol de justicia. “Erik Peterson ha demostrado la estrecha conexión entre la oración hacia oriente y la cruz, conexión evidente como muy tarde en el periodo constantiniano. [...] Entre los cristianos se difundió la costumbre de indicar la dirección de la oración con una cruz sobre la pared oriental en el ábside de las basílicas, pero también en las habitaciones privadas, por ejemplo, de monjes y eremitas” (U.M. Lang, Rivolti al Signore, Siena 2006, p. 32).


“Si se nos pregunta hacia dónde miraban el sacerdote y los fieles durante la oración, la respuesta debe ser: ¡a lo alto, hacia el ábside! La comunidad orante durante la oración no miraba, de hecho, adelante al altar o a la cátedra, sino que elevaba a lo alto las manos y los ojos. Así el ábside llegó a ser el elemento más importante de la decoración de la iglesia, en el momento más íntimo y santo de la actuación litúrgica, la oración” (S. Heid, Gebetshaltung und Ostung in frühchristlicher Zeit, Rivista di Archeologia Cristiana 82 [2006], p. 369 [trad. mía]). Cuando, por tanto, se encuentra representado en el ábside Cristo entre los apóstoles y los mártires, no se trata sólo de una representación, sino más bien de una epifanía ante la comunidad orante. La comunidad entonces “elevaba las manos y los ojos 'al cielo'”, miraba concretamente a Cristo en el mosaico absidial y hablaba con él, le rezaba. Evidentemente, Cristo estaba así directamente presente en la imagen. Dado que el ábside era el punto de convergencia de la mirada orante, el arte proporcionaba lo que el orante necesitaba: el Cielo, desde el que el Hijo de Dios se mostraba a la comunidad como desde una tribuna” (ibid., p. 370).

Por tanto, “rezar y orar para los cristianos de la antigüedad tardía formaba un todo. El orante quería no sólo hablar, sino esperaba también ver. Si en el ábside se mostraba de modo maravilloso una cruz celeste o a Cristo en su gloria celeste, entonces por eso mismo el orante que miraba hacia lo alto podía ver exactamente esto: que el cielo se abría para él y que Cristo se le mostraba” (ibid., p. 374).

El Crucifijo en el centro del altar en la Misa “hacia el pueblo”

De los anteriores apuntes históricos, se deduce que la liturgia no se comprende verdaderamente si se la imagina principalmente como un diálogo entre el sacerdote y la asamblea. No podemos aquí entrar en los detalles: nos limitamos a decir que la celebración de la Santa Misa “hacia el pueblo” es un concepto que entró a formar parte de la mentalidad cristiana sólo en la época moderna, como lo han demostrado estudios serios y lo reafirmó Benedicto XVI: “La idea de que sacerdote y pueblo en la oración deberían mirarse recíprocamente nació sólo en la época moderna y es completamente extraña a la cristiandad antigua. De hecho, sacerdote y pueblo no dirigen uno al otro su oración, sino que juntos la dirigen al único Señor” (Teología de la Liturgia, Ciudad del Vaticano 2010, pp. 7-8).


A pesar de que el Vaticano II nunca tocó este aspecto, en 1964 la Instrucción Inter Oecumenici, emanada del Consilium encargado de llevar a cabo la reforma litúrgica querida por el Concilio, en el n. 91 prescribió: “Es bueno que el altar mayor se separe de la pared para poder girar fácilmente alrededor y celebrar versus populum”. Desde aquel momento, la posición del sacerdote “hacia el pueblo”, aún no siendo obligatoria, se convirtió en la forma más común de celebrar Misa. Estando así las cosas, Joseph Ratzinger propuso, también en estos casos, no perder el significado antiguo de oración “orientada” y sugirió superar las dificultades poniendo en el centro del altar el signo de Cristo crucificado (cf. Teología de la Liturgia, p. 88). Uniéndome a esta propuesta, añadí a mi vez la sugerencia de que las dimensiones del signo deben ser tales que lo hagan bien visible, so pena de poca eficacia (cf. M. Gagliardi, Introduzione al Mistero eucaristico, Roma 2007, p. 371).


La visibilidad de la cruz del altar está presupuesta por el Ordenamiento General del Misal Romano: “Igualmente, sobre el altar, o cerca de él, colóquese una cruz con la imagen de Cristo crucificado, que pueda ser vista sin obstáculos por el pueblo congregado” (n. 308). No se precisa, sin embargo, si la cruz debe estar necesariamente en el centro. Aquí intervienen por tanto motivaciones de orden teológico y pastoral, que en el estrecho espacio a nuestra disposición no podemos exponer. Nos limitamos a concluir citando de nuevo a Ratzinger: “En la oración no es necesario, es más, no es ni siquiera conveniente mirarse mutuamente; mucho menos al recibir la comunión. [...] En una aplicación exagerada y malentendida de la 'celebración de cara al pueblo', de hecho, se han quitado como norma general – incluso en la basílica de San Pedro en Roma – las Cruces del centro de los altares, para no obstaculizar la vista entre el celebrante y el pueblo. Pero la Cruz sobre el altar no es impedimento a la visión, sino más bien un punto de referencia común. Es una 'iconostasis' que permanece abierta, que no impide el recíproco ponerse en comunión, sino que hace de mediadora y que sin embargo significa para todos esa imagen que concentra y unifica nuestras miradas. Osaría incluso proponer la tesis de que la Cruz sobre el altar no es obstáculo, sino condición preliminar para la celebración versus populum. Con ello volvería a estar nuevamente clara también la distinción entre la liturgia de la Palabra y la plegaria eucarística. Mientras en la primera se trata de anuncio y por tanto de una inmediata relación recíproca, en la segunda se trata de adoración comunitaria en la que todos nosotros seguimos estando bajo la invitación: ¡Conversi ad Dominum – dirijámonos al Señor; convirtámonos al Señor!” (Teología de la Liturgia, p. 536).

Sres. racionalistas: Aquí les brindamos una causa más por la que debe ser “reexcomulgado” el obispo Williamson de la FSSPX/SSPX


Si no han leído nuestra entrada inmediatamente anterior, los invitamos a hacerlo (aquí). Como ya Uds. saben, al obispo Richard Williamson de la FSSPX/SSPX, no se le quiere de ningún modo en comunión con la Iglesia, es por ello que muchos (énfasis en muchos) católicos y no católicos, en los dos últimos años han desplegado una amplia campaña para que sea “reexcomulgado”, básicamente por motivos que nada tienen que ver con la Fe católica. Bueno, aquí les tenemos un motivo más para que reemprendan la campaña esa: El obispo Williamson no descarta la ocurrencia de cataclismos naturales como castigo de Dios por los pecados de la humanidad. Lo afirma en el contexto de su comentario semanal de Mar-26-2011; aquí el comentario completo.

COMENTARIOS ELEISON 193 (26-III-2011): RESPONSABILIDAD TREMULANTE

Muchas personas hoy en día tienen una idea tan sentimentalista de Dios, o una idea tan limitada de su poder, que es casi imposible para ellos imaginarlo castigando, aun menos utilizando el universo material o su clima para castigar. Sin embargo existe un fuerte argumento que indica que la misma inestabilidad de las placas tectónicas de la tierra, que ocasiona desastres semejantes a los que hemos visto recientemente en Japón, fue resultado y castigo por los pecados de los hombres. Aquí presento el argumento (del cual yo nunca aprendí nada en la escuela) : --

Antes de que Adán y Eva pecaran, la naturaleza humana era una creación gloriosa de Dios, fuerte y estable, pero no inquebrantable. La revuelta en contra de Dios podía quebrantarla. Así es que cuando Adán y Eva cometieron el pecado original, todos sus descendientes (excepto Nuestro Señor y Nuestra Señora) heredaron una naturaleza herida, así que todos nosotros podemos sufrir, tenemos que morir y únicamente con dificultad controlamos nuestra baja naturaleza. De manera similar sucede con la naturaleza física de nuestro planeta. Antes del Diluvio en el tiempo de Noé, era como un jardín del paraíso, una creación gloriosa de Dios, fuerte y estable, pero no inquebrantable. La corrupción universal del hombre (Gen. VI,11,12) podía e iba a quebrantarla.

Tal vez muchos geólogos hoy en día no tienen fe en el Diluvio como está descrito en la Biblia, pero si creen en una convulsión prehistórica muy poderosa de la superficie de la tierra como una manera de explicar, por ejemplo, la evidencia de los fósiles de animales marinos que se encuentran hoy en día en algunas de las cordilleras de la tierra, como las Rocosas en Norte América. Originalmente, según especulan, la circunferencia rocosa de la tierra se mantenía bastante más alejada del centro de la tierra por inmensas cámaras subterráneas de agua, sobre las cuales las rocas ejercían presión debido a la gravedad. Si entonces esa concha esférica de roca comenzó a fisurarse en algún punto, el agua fluiría hacia la superficie, inundando la superficie abierta que se encontraba arriba, y la roca se colapsaría hacia abajo para tomar su lugar. Las inmensas tensiones involucradas podrían dispersar la inundación y el colapso alrededor de todo el mundo. (Note que de las Escrituras parece claro que las aguas que ocasionaron la Inundación no solamente cayeron del cielo sino que también surgieron de la tierra: Génesis VII, 11; VIII, 2.)

Pero es obvio que si en toda la tierra, la circunferencia de roca se colapsó hacia adentro para formar una circunferencia más pequeña, habría demasiada roca para un menor espacio, así es que no solamente se fisuraría, para formar las placas tectónicas colisionantes, sino que también se desmoronaría para formar, en adición a otras características visibles de la geología de nuestro planeta hoy en día, las inmensas cordilleras, levantando a los animales marítimos mucho más por encima del nivel del mar. El Monte Everest sigue elevándose unos pocos centímetros cada año, porque la placa de India se está empujando por debajo de la placa Euroasiática de China y el Tíbet.

Entonces así como el pecado original generó desde entonces tensiones punitivas dentro de la naturaleza humana, así la corrupción prehistórica de la humanidad generó tensiones dentro de la corteza de la tierra en donde yacen los terremotos y maremotos históricos como el que acabamos de presenciar en Japón. "La Naturaleza", dijo Nuestra Señora en La Salette en 1846, "está clamando venganza por causa del hombre, y tiembla con pavor de lo que debe de suceder a la tierra manchada de crimen. Tiembla, tierra, y ustedes que se proclaman servidores de Jesucristo y quien, en el interior, solo se adoran a sí mismos, tiemblen, porque Dios los entregará a su enemigo, porque los lugares santos están en estado de corrupción."

Temblemos. ¡Oremos!

Kyrie eleison.

La tiranía racionalística italiana contra el Prof. Roberto De Mattei


La Confederación General Italiana del Trabajo pide renuncia del vicepresidente del Concejo Nacional de Investigación, Prof. Roberto De Mattei, por declaraciones en Radio María acerca del terremoto en Japón.



El Prof. Roberto De Mattei, a quien en este blog lo conocemos más por su simple condición de católico y editor de la revista Radici Cristiane, hablando en Mar-21-2011 en Radio Maria de Italia con referencia a las catástrofes naturales ha dicho que “son una voz terrible pero paterna de la bondad de Dios” y “son a veces exigencias de la justicia de Dios, de la cual son castigos justos”. El Prof. De Mattei también ha dicho: “En tanto Dios premia al individuo en la eternidad, y sobre la tierra premia o castiga a las naciones” (el audio de las palabras del Prof De Mattei se puede escuchar en Youtube, arriba). Estas expresiones han destado la ira de los racionalistas italianos, los cuales han firmado una petición en linea, puesta por la Confederación General Italiana del Trabajo, la cual pide al Concejo Nacional de Investigación de Italia, la renuncia del Prof. Roberto De Mattei, su vicepresidente. ¿Motivo?, pues que para los racionalistas italianos esas palabras del del Prof. Roberto De Mattei no contienen nada de científico, y como es vicepresidente de una institución que se financia con dineros públicos, esas declaraciones son inadmisibles.

Claro está que el asunto se ha agrandado más de lo necesario por cuenta de una “ayudita” que han dado los medios de comunicación, de los cuales brindamos una pequeña muestra plasmada en tres recortes de prensa aparecidos hoy.


La Stampa Mar-26-2011, Pág 1

La Repubblica Mar-26-2011, Pág 25

Avvenire Mar-26-2011, Pág A11

El Concejo Nacional de Investigación ha puesto tierra de por medio, aclarando en un comunicado de prensa, Mar-24-2011, que la intervención de Mar-21-2011 del Prof de Mattei ha sido en una estación de radio privada, que su intervención ha sido de carácter teológico, que la constitución política italiana garantíza la libertad de expresión, que la intervención en nada compromete al Concejo Nacional de Investigación, no fue hecha en su calidad de vicepresidente de ese concejo y que esa fue una actividad en un contexto externo a la actividad y finalidad del Concejo Nacional de Investigación.


Entrada relacionada: Prof. de Mattei responde a sus críticos: Ataques contra mi, claro ejemplo de la dictadura del relativismo denunciada por Benedicto XVI.