Friday, December 23, 2011

Un padrino de bautismo con “una vida congruente con la fe”


No, aunque lo parezca no estamos republicando informaciones antiguas (ver aquí), este es un caso igualito a ese otro que publicamos hace dos años.

Esta es una información que ocupó la primera página de un periódico andalúz, Diario Jaén, Dic-21-2011, copia facsimilar en la imágen. Aquí les traemos la historia que publicó ese mismo medio en su edición de internet, la cual difiere un poco de la impresa.

El párroco de Huelma se niega a que un homosexual apadrine a un bebé
MIÉRCOLES, 21 DE DICIEMBRE DE 2011

Nuria López Priego/Jaén


Salvó a una prostituta de morir lapidada y, para demostrar que todos somos iguales, en la última cena, Jesucristo se arrodilló y lavó los pies de sus discípulos. Pero el 'ejemplo divino' parece servir de poco. El cura de Huelma se negó a bautizar a una niña porque el padrino que proponía la familia es homosexual

'y está pecando' por estar casado con otro hombre.

“¿Y no andaba Jesucristo entre pecadores?”, se pregunta retóricamente el protagonista de esta historia. F. D. J. O. no ha robado, ni ha violado, ni ha matado. En principio, no ha atentado contra ninguno de los diez mandamientos de la ley de Dios y, además, se enorgullece de ser cristiano practicante. “Toda mi vida he formado parte del grupo de catequistas, he estado en cofradías, he sido adorador nocturno y siempre he estado relacionado con organizaciones como Cáritas”. Pero, aun sin incurrir en pecado venial alguno, la Iglesia lo ha “crucificado”. “Por el hecho de estar casado con otro hombre” —explica con el sabor agridulce que deja lo que “no se entiende”—, el párroco del municipio, Manuel García, se negó a que pudiera apadrinar a una bebé de seis meses el sábado pasado. “No quiso hacerlo porque soy un homosexual y dice que estoy apartado de la Iglesia”, se lamenta, repitiendo las palabras que —asegura— el sacerdote le espetó a la familia de la niña, cuando le expusieron quién querían que fuera el padrino de la bebé. Tal y como establece la Legislación Diocesana, el párroco quiso saber si la persona a la que habían elegido estaba bautizada y confirmada. Requisitos “únicos”, según el vicario de Comunicación del Obispado, Antonio Garrido, para que alguien pueda apadrinar en un bautizo o en una confirmación. Después, llegó la pregunta: “¿Y está casado?”. Y los familiares de la pequeña respondieron afirmativamente. “¿Y con quién esta casado?”, quiso saber el cura, relata F. D. J. O. “Y cuando le llevaron los papeles, replicó: ‘¡No! Eso no puede ser. ¡Imposible!”. Y Manuel García se negó a que fuera el padrino de la niña. “Pasamos un trago muy malo”, recuerda la abuela de la pequeña, Antonia Carmona. “¿A quién le importa la condición sexual de este hombre? Nosotros somos muy amigos de él. Le ha dado trabajo a mi hija y queríamos que él fuera el padrino de la niña, porque, si les pasa algo a los padres, no se quede sola. Pero el cura nos dijo que no nos la bautizaba porque este hombre estaba pecando al estar con otro”. “Preocupada”, la familia le expuso la situación a F. D. J. O. y él, para tranquilizarla, le propuso bautizar a la pequeña en alguna parroquia vecina. Pidieron día y hora en la de Bélmez de la Moraleda y, en principio, no se les puso impedimento alguno. Pero, cuando el cura —que “se portó estupendamente”, según F. D. J. O.—, pidió los informes pertinentes, el de Huelma “le dijo que, si accedía, iba a poner una reclamación en el Obispado”. Y, pese a que el “deseo” de la familia y su propia ilusión era apadrinar a la bebé, al final, el huelmense decidió “que no iba a luchar contra las leyes de la Iglesia” y la cría fue bautizada el sábado, apadrinada por unos “desconocidos” porque “nadie en la familia, que es de etnia gitana, está confirmado” y a F. D. J. O. se lo impidieron.

El vicario de Comunicación del Obispado de Jaén, Antonio Garrido, insistió en que, para apadrinar a alguien, “la Legislación Diocesana solo pide que estén bautizados y confirmados” aquellas personas escogidas por las familias. Además, negó que este sea un caso de discriminación por orientación sexual. Sin embargo, F. D. J. O. no tiene dudas: “Me lo negaron por estar públicamente casado. Si hubiera sido un ‘maricón reprimido’, como se dice vulgarmente, no habría habido problema”. El párroco de Huelma, Manuel García, rechazó hacer declaraciones al respecto.