Tuesday, May 31, 2011

Verdadero propósito de la Musica sacra


Un aspecto fundamental, particularmente querido por mí, el cual deseo destacar en este contexto: es cómo, por ejemplo, desde San Pío X hasta hoy se encuentra, incluso en la natural evolución, la sustancial continuidad del Magisterio sobre la música sacra en la liturgia. En particular, los Pontifices Pablo VI y Juan Pablo II, a la luz de la Constitución conciliar Sacrosanctum Concilium, han querido reiterar el propósito de la música sacra, que es “la gloria de Dios y la santificación de los fieles” (n. 112), y los criterios principales de la tradición, que me limito a referir: el sentido de la oración, de la dignidad y de la belleza, la plena adhesión a los textos y los gestos litúrgicos, la participación de la asamblea y, por tanto, la legítima adaptación a la cultura local, conservando, en el mismo tiempo, la universalidad del lenguaje, la primacía del canto gregoriano, como el modelo supremo de la música sacra, y la sapiente valoración de otras formas de expresión que hacen parte del patrimonio histórico-litúrgico de la Iglesia, especialmente, pero no solamente, la polifonía; la importancia de la schola cantorum, en particular en las iglesias catedrales. Son criterios importantes a considerar atentamente también hoy. A veces, de hecho, tales elementos que se encuentran en la Sacrosanctum Concilium, que, precisa, el valor del gran patrimonio eclesial de la música sacra o la universalidad que es característica del canto gregoriano, han sido reafirmadas expresiones de una concepción que corresponde a un pasado a superar y olvidar, por ser limitativos de la libertad y la creatividad del individuo y la comunidad. Pero debemos siempre preguntar nuevamente: ¿quién es el verdadero sujeto de la liturgia? La respuesta es simple: la Iglesia. No es el individuo o grupo que celebra la liturgia, sino esa es sobre todo acción de Dios através de la Iglesia, que tiene su propia historia, su rica tradición y su creatividad. La liturgia, y consecuentemente la música sacra, “vive en una correcta y constante relación entre traditio y legítima Progressio”, teniendo siempre bien presente que estos dos conceptos —que los Padres del Concilio pusieron claramente de relieve— se integran entre sí, porque “la tradición es una realidad viva, por lo tanto, incluye en sí el principio del desarrollo y del progreso”(Discurso al Pontificio Instituto Litúrgico, 6 de mayo de 2011)....

Benedicto XVI
Carta al Gran Canciller del Pontificio Instituto de Música Sacra con ocasión del I centenario de fundación del Instituto
May-13-2011

Saturday, May 28, 2011

Cerradas 900 iglesias en Holanda


Aunque este informe habla del cierre en Holanda de 900 iglesias de todas las denominaciones, por favor concéntrense en lo que atañe al catolicismo.

Artículo de Minuto Digital, May-23-2011.

900 iglesias han sido cerradas en Holanda

Hasta la fecha 900 Iglesias han cerrado dejando de cumplir el motivo de su construcción para convertirse en restaurantes, edificios habitacionales, peluquerías y hasta tiendas sexuales; entre las causas se encuentran la disminución de fieles que conlleva a una disminución de ingresos.

300 Iglesias de las 900 iglesias han sido demolidas, otras 300 ocupadas por nuevas formas de fe y las restantes convertidas en apartamentos, bares, restaurantes, oficinas, Night Clubs, escuelas de buceo y alpinismo, debido a que el número de fieles disminuye con fuerza y rápidez.

Nuevas cifras demuestran que al paso del tiempo muchos asistentes han dejado las Iglesias, en 1960, el 70% de los católicos holandeses asitían al servicio dominical, ahora solo el 7% acude.

El problema que enfrentan los edificios es la necesidad de altas sumas de dinero para su sustento y que, aunado con el decreciente público permite que sólo algún sector de la sociedad pueda hacer uso de las instalaciones abandonadas por la Iglesia y asi convertirse en lujosos apartamentos.

El Profesor Nissen, de la Universidad de Nimega, declara que un edificio religioso no es fácil de adquirir debido a que la demanda de servicios fundamentales es alta y su costo elevado, además de que la adquisición de los inmuebles podría tardar de 5 a 10 años, causa de la demolición de muchas de ellas.

Como ejemplo ejemplo, una Iglesia significativa de Holanda, ”Vredekerk”, en Bussum, construida en 1914 y divisada a lo lejos, no cumple ya su labor eclesiástica, al llegar a las cercanías se puede ver un intercomunicador en vez de los horarios de culto y buzones de correo para 18 departamentos que ocupan la Iglesia.

A su vez, la Iglesia católica ha reformado reglas para que los espacios sagrados no se conviertan en lugares que no corresponden a los valores cristianos, aunque muchos edificios se convierten en lugares de fiesta, deportivos y hasta sexuales.

Para evitar la demolición de los edificios, las Iglesias se convierten en Monumentos Nacionales.

Los nuevos usuarios de los edificios religiosos, revelan su respeto y punto de vista respecto de su nuevo hogar o lugar de trabajo, “se sienten relajados en este lugar, que les inspira paz, y realmente es relajado trabajar aquí. Creo que eso es lo que hace especial estar en una iglesia”, revela el dueño de una nueva peluquería instalada en una Iglesia.

Francesca Van Raab, vive en el apartamento A1 de la antigua Iglesia Protestante Vredekerk,”no soy una persona religiosa en el sentido de creer en Dios, pero creo que algo debe haber. Cuando me mudé a este lugar, lo hice con una actitud de respeto hacia cualquier persona que haya practicado su fe en este recinto”.

Friday, May 27, 2011

La tiara de Benedicto XVI


A muchos casi les da un infarto cuando vieron la tiara en el escudo de armas de Benedicto XVI (ver aquí y aquí), al punto que el desmentidor portavoz vaticano salió rápidamente a tranquilizarlos afirmando que nunca jamás ese escudo de armas volvería a aparecer, ¡imagínense lo que sucedería si alguna vez el Papa usa tiara!

Encargada por el empresario alemán Dieter Philippi, confeccionada por la firma Liturgix, fue obsequiada a Benedicto XVI al final de la audiencia general del pasado Miércoles, May-25-2011. Imágenes provistas por el propio Dieter Philippi en su sitio de internet.










Comentario a la Instrucción Universæ Ecclesiæ del secretario de la FIUV


Un comentario a la Instrucción Universæ Ecclesiæ del secretario de la FIUV, Rodolfo Vargas Rubio, puede leerse en el blog de la Asociación Cultural Roma Æterna, May-27-2011.

Thursday, May 26, 2011

Vaticano interviene para evitar ordenaciones metodistas en catedral de Liverpool


Lo advertimos previamente (aquí), y hoy vemos que alguien hizo algo al respecto.

Informa The Tablet, May-26-2011.

Vaticano prohíbe ordenaciones Metodistas en catedral católica
26 de mayo 2011


El Vaticano ha intervenido para anular una oferta del Arzobispo de Liverpool para que los metodistas utilizaran su catedral para la ordenación de nuevos ministros. Luego de aceptar inicialmente el uso de la Catedral Metropolitana de Cristo Rey, el Arzobispo Patrick Kelly, ha retirado su oferta a sólo semanas antes de que las ordenaciones tuvieran lugar. Los servicios de ordenación metodista se celebran a menudo en iglesias de otras denominaciones como un gesto de ecumenismo. El Arzobispo Kelly dijo que no estaba “totalmente sorprendido” al enterarse de la oposición del Vaticano a la idea.

¿Confirmación con el Rito antiguo?. “Una tontería” para el Card. Karl Lehmann


Como ya lo refieren varios sitios y blogs (ninguno de ellos en español. Por ej., Rorate Cæli, Sacri Palazzi, Papa Ratzinger blog), el sitio Kath.net, May-26-2011, reporta sobre la particularísima interpretación que tiene el obispo de Mainz (Maguncia), Card. Karl Lehmann, sobre el acceso de los fieles a la antigua liturgia.

Mainz (kath.net) “El hecho de que las personas puedan querer una confirmación según el rito antiguo, creo que es una tontería”. Así respondió el Cardenal Karl Lehmann, Obispo de Mainz, a una pregunta de un lector del foro de "Allgemeine Zeitung".

Aunque no rechazó por completo la Misa en la forma extraordinaria: “Después de todo, hay en nuestra diócesis, cinco o seis grupos con la oportunidad de celebrarla”, dijo el cardenal al periódico. Sin embargo, ¿una confirmación de acuerdo con el rito antiguo?, “No la haré, deben ir a otro lugar”.

Habiéndo cumplido Su Eminencia 75 años, se nos hace que debería ya “ir a otro lugar”.

Radio Vaticano en latín informa sobre Instrucción Universæ Ecclesiæ


Radio Vaticano en latín informa así sobre la publicación de la Instrucción Universæ Ecclesiæ, May-24-2011.

E Civitate Vaticana: Normae ad celebrationem Sanctae Missa antiquae applicandam publici iuris factae

Sancta Sedes normas instructionesque ad Missam secundum usum antiquum Ritus Romani celebrandam explicavit. Anno bismillesimo septimo Pontifex Maximus Benedictus XVI in Litteris Apostolicis "Summorum Pontificum" motu proprio datis normas constituerat, quibus forma antiqua Ritus Romani universim concederetur. In quadam Instructione a Sede Apostolica nunc publici iuris facta Commissio Pontificia "Ecclesia Dei" applicationem normarum ad Sanctam Missam antiquam celebrandam explicavit clariore in luce quasdam quaestiones relinquas factas ponens. Hoc documentum Sedis Apostolicae cum Instructio sit, ad normam Codicis Iuris Canonici (CIC, can. 34) non statuit novum ius, sed hoc declarat et rationes ad normas exsequendas determinat.

Tuesday, May 24, 2011

Respuesta católica sobre la comunión en la mano en EWTN

Ya en otras ocasiones hemos deplorado algunas respuestas que se brinda a los visitantes del sitio de internet de EWTN, sin embargo, esta vez nos sorprende positivamente una respuesta brindada en May-03-2011 sobre el tema de la comunión en la mano. Aquí la captura de pantalla de la misma.


Monday, May 23, 2011

Card. Bagnasco agradece al Papa por Instrucción Universæ Ecclesiæ


En su alocución ante la 63 Asamblea General de la CEI, ha dicho hoy el Card. Angelo Bagnasco, su presidente:

Pero tenemos por lo menos otras dos razones por las cuales expresar nuestra gratitud al Papa: la primera se refiere a la instrucción Universæ Ecclesiæ destinada a dar una correcta aplicación del «motu proprio» Summorum Pontificum del 7 de julio de 2007, y así recuperar con más empeño y armoniosamente —en el ámbito de las diócesis particulares— todo la patrimonio litúrgico de la Iglesia universal. En esencia, no herir más la concordia de cada Iglesia particular con la Iglesia universal, ocupándose sobre todo unir todas las fuerzas y restituir a la liturgia su poderoso encanto.

[...]

Pedofilia: Incompatible con los principios y los valores de la tradición salesiana


Para entrar en antecedente por favor visiten esta entrada.

Información de Agencia Info Salesiana, May-23-2011.

Pedofilia: Incompatible con los principios y los valores de la tradición salesiana

[Inglés, Italiano, Portugés, Francés, Polaco]

(ANS – Roma) – Con un comunicado de prensa, emitido esta mañana por ANS, la Congregación Salesiana rechaza cualquier posible relativización de la pedofilia. La intervención se ha hecho necesaria después de las posiciones expresadas por dos salesianos holandeses padre B. y Padre Herman Spronck. La Inspectoría de Bélgica Norte – Holanda, esta mañana informó oficialmente que al padre B. no se le permite realizar ninguna actividad pastoral y que el padre Spronck fue suspendido del cargo como Delegado.

Después del Comunicado Oficial de la Congregación Salesiana, difundido esta mañana a las agencias de prensa, inmediatamente apareció en algunos medios holandeses.

Después de los hechos puestos en evidencia, en estos días por la prensa holandesa y, ahora por la prensa italiana y otros países, con respecto al salesiano padre B., reiteramos el contenido del comunicado de prensa del Provincial Salesiano de Bélgica -Holanda, padre Jos Claes, en el cual expresa claramente la consternación al saber por la prensa que el padre B. ha sido miembro de la asociación “Martijn”.

Ser miembro de tal asociación es absolutamente incompatible con los principios y los valores de la tradición salesiana. Por lo tanto desaprobamos de manera firme tal hecho y tomamos distancia frente a un comportamiento que es personal y de un hermano en particular. Comprendemos que esta noticia, sin duda alguna, ha herido la sensibilidad de tantas personas. Comprendemos su dolor y presentamos nuestras excusas en nombre de los Salesianos de don Bosco.

En cuanto a este hermano, la Congregación tomará los debidos procedimientos disciplinarios, conforme al protocolo ya en acto desde el año 2002 y las normativas dadas por la iglesia sobre esta materia.

En este comunicado también manifestamos no estar de acuerdo con las primeras declaraciones del padre Herman Spronck, dadas en una entrevista a la prensa holandés (al menos de cuánto podemos conocer por la entrevista reportada), que parece relativizar la gravedad del hecho.

La Congregación Salesiana insiste en el empeño en la fidelidad a Don Bosco, a su gran tradición pedagógica y, sobre las huellas de Don Bosco, la total fidelidad al magisterio de la Iglesia. El respeto pleno y total de los niños, de los muchachos y de los jóvenes permanece para nosotros fundamental e irrenunciable.

Sunday, May 22, 2011

El uso de misales y hojas en la Santa Misa


Columna de teología litúrgica dirigida por Mauro Gagliardi

Por Paul Gunter, O.S.B., profesor en el Pontificio Instituto Litúrgico de Roma y Consultor de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

ROMA, viernes 20 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- El uso de los misales por parte de los fieles laicos, al menos en los principales países europeos, se practica desde hace más de dos siglos. En los países que conocieron persecuciones religiosas, la posesión de tales libros representaba, para los opositores de la fe católica, una prueba suficiente de adhesión al “papismo”.

Entre 1788 y 1792 aparecieron traducciones en italiano de la Misa, tanto del rito ambrosiano como del romano, con el añadido de explicaciones sobre las principales fiestas, contenidas dentro de una guía a la oración para los fieles devotos. Hechos similares tuvieron lugar en Francia y en Alemania y se desarrollaron rápidamente, inspirados por las iniciativas litúrgicas de Prosper Guéranger, en el siglo XIX. El uso de pequeños misales favoreció un apego a la liturgia que introdujo a aquellos que sabían leer en los meandros de la liturgia celebrada en latín. Los misales a menudo incluían los textos de las vísperas del domingo, que se convirtieron en práctica de muchas parroquias especialmente en Francia, en los Países Bajos y en Alemania. Durante el siglo XX, estos subsidios fueron enriquecidos progresivamente con material catequético sobre el año litúrgico, comentarios a la Sagrada Escritura y textos eucológicos.

Actualmente, en las celebraciones según la “forma extraordinaria” (o de san Pío V), los misales se consideran un requisito previo, no sólo como medio de participación en el conocimiento de los textos eucológicos, que a menudo son intencionalmente leídos en silencio, sino, más importante aún, como instrumentos para seguir los textos de la Escritura, como también de algunos ritos particulares ligados a ciertos días. Estos contienen una versión abreviada de las rúbricas del Misal del altar y proporcionan una colección de textos e ilustraciones de arte sacro que apoyan la oración y ayudan a reducir las inevitables distracciones.

En el contexto de la “forma ordinaria” (o de Pablo VI), el fin de los misales de cara a la participación en la Misa es menos claro. A pesar de que muchas personas [sobre todo fuera de Italia, ndt] decidan tener uno, quizás inspirados en el ejemplo del pasado, la hermenéutica de la participación ha cambiado. Este cambio ha influido en los fieles hasta el punto de que muchos de ellos han dejado simplemente de usarlos. A pesar de ello, el misal sigue siendo de ayuda para los sordos y para aquellas situaciones particulares en las que la proclamación de los textos es incomprensible.

La mayoría de los católicos se ha dado cuenta de que el movimiento litúrgico del siglo XX ha luchado por la reforma de la liturgia. Pocos han apreciado el hecho de que, cuando la Sacrosanctum Concilium (SC) ha invocado la reforma de la liturgia, lo hizo pidiendo que la reforma fuese acompañada de la promoción del culto litúrgico (cf. n. 1). Con este objetivo, era necesario que la liturgia comunica efectivamente lo que celebra, para que las mentes y los corazones de quienes toman parte en ella fuesen capaces de articular lo que era promovido. Esta hermenéutica sustenta la directiva de SC 11: “los pastores de almas deben vigilar para que en la acción litúrgica no sólo se observen las leyes relativas a la celebración válida y lícita, sino también para que los fieles participen en ella consciente, activa y fructuosamente”.

Después del Vaticano II, los pequeños misales perdieron mucho de su papel en la promoción de la vida litúrgica, dado que los fieles aprendieron las partes aprendieron las partes de la celebración que les correspondían y a recitarlas juntos “de forma comunitaria” (SC 21). Las lecturas son proclamadas ahora en voz alta y con el apoyo de sistemas de amplificación, desde un ambón dirigido hacia la asamblea. Muchos de quienes seguían antes los textos sobre los misales, se convirtieron en los pioneros del n. 29 de SC, porque, siendo ahora lectores, han descubierto una nueva y “sincera piedad”, al encontrarse ejerciendo una verdadera función litúrgica. El clero, animado por SC 24, ha comenzado a predicar de un modo ideal sobre la Escritura proclamada, con el resultado que desde los sermones se ha pasado a las homilías, arraigadas en la predicación litúrgica y destinadas a hacer accesible la palabra de Dios proclamada. En consecuencia, en la medida en que se hacían familiares con los ritos, los fieles necesitaban cada vez menos leer material de apoyo, que les diese indicaciones estructurales. Ellos habían mayormente dejado de lado los misales. Irónicamente, sin embargo, el uso de misales y de folletos va a volver a empezar, pues las parroquias deberán pronto utilizar las nuevas traducciones de la tercera edición del Misal Romano.

Es desalentador que muchas parroquias se hayan servido durante tantos años de folletos preparados de semana en semana. El desorden generado por ellos no sólo disminuye fuertemente el valor de un espacio armónico de recogimiento dentro del edificio sagrado; sino que ellos mismos se presentan a menudo mal redactados. Algunos editores de folletos añaden estrofas de cantos del todo irrelevantes respecto a los textos litúrgicos. La confianza depositada en estos cantos ha ayudado ciertamente a evitar enfrentarse con el reto, que se presenta de forma muy intensa, respecto al hecho de que hoy se canta de todo, pero se han perdido o descartado textos de las antífonas de entrada y de comunión. Además, la dignidad reconocida a las Escrituras no se valora de hecho cuando la asamblea gira la página del folleto, quizás a medias de la segunda lectura.

Queda por ver si la renovación en la publicación de los misales para la “forma ordinaria”, a la luz de las próximas traducciones nuevas, inaugurará un nuevo interés hacia un uso difundido de ellos a largo plazo. Lo que es cierto es que estas publicaciones necesitan empaparse del espíritu de la liturgia y promover la conformidad con lo q ue la Iglesia pide de nosotros, en esta renovada oportunidad para una auténtica catequesis sobre la Misa, ofrecida por las sugerencias procedentes de las nuevas traducciones. Para que los fieles sean reconducidos a una verdadera “plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas”(SC 14), es necesario aquellos a quienes se han confiado las mejoras del nuevo Misal “aprendan al mismo tiempo a observar las leyes litúrgicas”(SC 17). Entonces, los misales pequeños y cualquier otro material suplementario, resplandecerá como faro de unidad, es decir, de una liturgia celebrada, fielmente reformada y promovida de tal forma que se enseñe “tanto bajo el aspecto teológico e histórico como bajo el aspecto espiritual, pastoral y jurídico”(SC 16).

La Santa Sede suprime la Abadía cisterciense de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma


La información venía contenida ayer (May-21-2011) en la página 20 de La Stampa, aquí un reporte en español de Infocatólica.

La Santa Sede suprime la Abadía cisterciense de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma

Mediante una decreto de Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica aprobado por el Santo Padre, se ha suprimido la Abadía cisterciense de la Santa Cruz de Jerusalén, en Roma.

(InfoCatólica).Mediante una decreto de Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica aprobado por el Santo Padre, se ha suprimido la Abadía cisterciense de la Santa Cruz de Jerusalén, en Roma.

La abadía había sido objeto de una visita apostólica debido a la proliferación de numerosas irregularidades en la misma. Entre las irregularidades figuraban numerosos abusos litúrgicos, violación constante de la clausura y la regla cistenciense, así como una actitud mundana por parte de los monjes allá presentes.

En junio del 2009 la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ordenó el relevo del Abab Simone Fiorsao, que hubo de abandonar la comunidad cisterciense junto con unos cuantos monjes.

Los religiosos que todavía permanecían en la abadía serán trasladados a otros monasterios de la orden cisterciense.

Saturday, May 21, 2011

Se confirma que sacerdote holandés pertenecía a club de pederastas


Informa agencia AP, May-21-2011.

AMSTERDAM -- El jefe de una orden religiosa católica en Holanda confirmó que uno de sus sacerdotes subordinados fue parte de la junta de una organización que promueve la paidofilia.

Herman Spronck, jefe de la rama holandesa de la orden Salesiana, dijo el viernes en un comunicado que el cura prestó servicios en la junta de la organización "Martijn", la cual es denigrada ampliamente pero no es ilegal.

"Por supuesto rechazamos esto y nos distanciamos de esta iniciativa personal por parte del sacerdote", señaló el comunicado de Spronck.

"La pertenencia a tales organizaciones no encaja con los rasgos distintivos de la orden salesiana", agregó.

Sin embargo, el servicio de noticias RTL Nieuws de la televisión holandesa, el cual dio a conocer la historia, publicó entrevistas tanto con Spronck como con el sacerdote, identificado como "padre Van B.", de 73 años, en las cuales ambos defienden algunas relaciones paidófilas.

"La sociedad piensa que estas relaciones son dañinas. No estoy de acuerdo", dijo Van B., según lo cita RTL. El cura prestó servicios en la junta de Martijn del 2008 al 2010, cuando el fundador de la organización fue arrestado por presunta posesión de pornografía infantil. El caso está en curso.

RTL citó a Spronck diciendo, "formalmente siempre digo que todos deben obedecer la ley. Pero estas relaciones no necesariamente tienen que ser dañinas".

Spronck y su orden no pudieron ser contactados por The Associated Press el viernes para conocer sus comentarios.

Miles de casos pasados de presuntos abusos sexuales por parte de sacerdotes están bajo investigación en Holanda, de parte de una comisión independiente, pero formada por la Iglesia. Está encabezada por el ex ministro de gobierno Wim Deetman.

La Iglesia en Holanda, la cual tiene más de cuatro millones de miembros, estableció inicialmente en 1995 un organismo para atender las acusaciones de abusos; pero la comisión independiente fue formada el año pasado después de que se descubrieron casos escandalosos de abuso aquí, al mismo tiempo que surgía un a ola de historias similares en la vecina Alemania.

Varios de los primeros y más prominentes casos de abuso que salieron a la luz en Holanda también involucraron a sacerdotes salesianos.

Friday, May 20, 2011

Comentario oficial de la FSSPX/SSPX sobre la Instrucción Universæ Ecclesiæ

Este es el Comentario oficial de la FSSPX/SSPX sobre la Instrucción Universæ Ecclesiæ, publicado May-20-2011 en el sitio de DICI.



Anunciada desde el 30 de diciembre de 2007 por el Cardenal Tarcisio Bertone, la InstrucciónUniversæ Ecclesiæ, relativa a la aplicación del Motu Propio Summorum Pontificum (7 de julio de 2007), fue publicada el 13 de mayo de 2011 por la Comisión pontifical Ecclesia Dei.

Este documento romano, firmado por el Cardenal William Levada, Prefecto de la Congregación por la Doctrina de la Fe, y por Monseñor Guido Pozzo, Secretario de la Comisión Ecclesia Dei, fue elaborado después de que los obispos del mundo entero comunicaron a Roma el balance de los tres años transcurridos desde la publicación del Motu Propio, según el deseo expresado por Benedicto XVI en la Carta del 7 de julio de 2007.


Esta demora significativa manifiesta la importancia de las dificultades que encontró la aplicación deSummorum Pontificumpor parte de los obispos. Por eso Universæ Ecclesiæ tiene oficialmente por fin no sólo “garantizar la correcta interpretación y la recta aplicación del Motu Proprio Summorum Pontificum” (nº 12) sino también, y sobre todo, facilitar la aplicación del Motu Propio, que los obispos sólo permiten parsimoniosamente. La brecha previsible entre el derecho de la misa tradicional, reconocido por el Motu Propio, y el hecho de este reconocimiento por los obispos ya había sido anunciada por Mons. Fellay desde el 7 de julio de 2007, en su Carta a los fieles de la Fraternidad San Pío X.
Dicha situación de hecho obliga al documento romano a recordar ciertos puntos:
- Con ese Motu Propio, el Sumo Pontífice Benedicto XVI promulgó una ley universal para la Iglesia, con la intención de dar un nuevo cuadro normativo al uso de la liturgia romana vigente en 1962 (nº 2).
- El Santo Padre reafirma el principio tradicional, reconocido desde tiempo inmemorial, y que se ha de conservar en el porvenir, según el cual “cada Iglesia particular debe concordar con la Iglesia universal, no solo en cuanto a la doctrina de la fe y a los signos sacramentales, sino también respecto a los usos universalmente aceptados de la ininterrumpida Tradición apostólica, que deben observarse no solo para evitar errores, sino también para transmitir la integridad de la fe, para que la ley de la oración de la Iglesia corresponda a su ley de fe” (nº 3).
- El Motu Propio se propone:
a) ofrecer a todos los fieles la liturgia romana en el usus antiquior, como un tesoro que se debe conservar cuidadosamente;
b) garantizar y asegurar realmente el uso de la forma extraordinaria para todos los que lo piden, quedando en claro que el uso de la liturgia vigente en 1962 es una facultad conferida para el bien de los fieles, y que por esta razón se la debe interpretar en un sentido favorable a los fieles, que son los principales destinatarios de la misma;
c) fomentar la reconciliación en el seno de la Iglesia (nº 8).
Igualmente, debido a los problemas ocasionados por la poca buena voluntad de los obispos en aplicar el Motu Propio, la Instrucción concede a la Comisión Ecclesia Dei un poder reforzado:
- La Pontificia Comisión ejerce este poder no sólo gracias a las facultades concedidas anteriormente por el Papa Juan Pablo II y confirmadas por el Papa Benedicto XVI (cf. Motu Propio Summorum Pontificum, art. 11-12), sino también en virtud del poder de pronunciar una decisión, como Superior jerárquico, sobre los recursos que se le presenta legítimamente contra una decisión administrativa del Ordinario aparentemente contraria al Motu Propio (nº 10, §1).
- En caso de litigio o duda fundada relativos a la celebración según la forma extraordinaria, el que emitirá el juicio será la Pontificia Comisión Ecclesia Dei (nº 11).
También está previsto un posible recurso:
- Los decretos a través de los cuales se expresan las decisiones de la Pontificia Comisión relativas a los litigios o dudaspodrán ser impugnados ad norma iuris ante el Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica (nº 10, § 2).
Por consiguiente, en los próximos meses convendrá observar cuidadosamente si estas disposiciones se muestran eficaces y si los hechos de los obispos se armonizan realmente con el derecho que Comisión Ecclesia Dei tiene que hacer respetar.
*****
Este documento romano, muy atento a las oposiciones y deseoso de tener en cuenta los puntos de vista divergentes, tiene un carácter diplomático fácilmente perceptible. En este sentido, pueden verse varias paradojas que, a pesar del confesado deseo de unidad, evidencian las disensiones que hubo que tener en cuenta:
- Resulta extraño que los mismos obispos deseosos de aplicar generosamente el Motu Propio se encuentren en imposibilidad de ordenar seminaristas de su diócesis según el rito tradicional. En efecto, el nº 31 indica: “Sólo en los institutos de vida consagrada y en las sociedades de vida apostólica que dependen de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei y en aquellos donde se mantiene el uso de los libros litúrgicos de la forma extraordinaria se permite el uso del Pontificale Romanum de 1962 para conferir las órdenes menores y mayores”.
Al respecto, el texto recuerda la legislación posconciliar que suprimió las órdenes menores y el subdiaconado. Se incardina a los candidatos al sacerdocio sólo cuando reciben el diaconado, pero se podrá conferir la tonsura, las órdenes menores y el subdiaconado según el rito antiguo, sin que por eso se les reconozca algún valor canónico. Este punto se opone claramente al principio recordado en el nº 3, sobre la adhesión a los “usos universalmente aceptados de la ininterrumpida Tradición apostólica”.
- Paradójicamente se excluye de las disposiciones del documento romano a los sacerdotes más apegados a la misa tradicional como “tesoro precioso que hay que conservar” (nº 8), los cuales, por esta misma razón, no son biritualistas. Efectivamente, el nº 19 afirma: “Los fieles que piden la celebración en la forma extraordinaria no deben sostener o pertenecer de ninguna manera a grupos que se manifiesten contrarios a la validez o legitimidad de la Santa Misa o de los sacramentos celebrados en la forma ordinaria o al Romano Pontífice como Pastor Supremo de la Iglesia universal”.
Notemos aquí un matiz: la Instrucción habla de “validez” o “legitimidad”, mientras la carta de Benedicto XVI a los obispos del 7 de julio de 2007 exigía un “reconocimiento del valor y santidad” del Novus Ordo Missæ, y la no exclusividad de la celebración tradicional. Sin embargo, este nº 19 ofrece a los obispos la posibilidad de neutralizar fácilmente la Instrucción, paralizando el deseo de una aplicación amplia del Motu Propio “para el bien de los fieles” (nº 8).
Algunos comentarios precipitados llevaron a pensar que también se excluía a la Fraternidad San Pío X a causa de su oposición al Pontífice Romano. Esto no es exacto, ya que el levantamiento de las “excomuniones” de sus obispos fue realizado precisamente porque Roma consideró que no se oponían al primado del Papa. En efecto, el decreto del 21 de enero de 2009 reproducía los términos de una carta dirigida por Mons. Fellay al Cardenal Castrillón Hoyos el 15 de diciembre de 2008: “creyendo firmemente en el primado de Pedro y sus prerrogativas”.
*****
Las paradojas de esta Instrucción manifiestan los compromisos diplomáticos realizados con el fin de hacer más fácil la aplicación —hasta ahora dificultosa— del Motu Propio Summorum Pontificum , pero se fundan esencialmente sobre la reiterada afirmación de la continuidad doctrinal entre la Misa Tridentina y el Novus Ordo Missæ: “Los textos del Misal Romano del papa Pablo VI y del Misal que se remonta a la última edición del papa Juan XXIII, son dos formas de la Liturgia Romana, definidas respectivamente ordinaria y extraordinaria: son dos usos del único Rito Romano, que se colocan uno al lado del otro. Ambas formas son expresión de la misma lex orandi de la Iglesia” (nº 6).
Ahora bien, vemos una oposición sobre este punto entre dos Prefectos sucesivos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Alfredo Ottaviani, en su Breve examen crítico de la misa nueva, y el Cardenal William Levada, quien firmó la presente Instrucción.
En su estudio, entregado a Pablo VI el 3 de septiembre de 1969, el Cardenal Ottaviani escribía: “El Novus Ordo Missæ se aleja de manera impresionante, en conjunto y en detalle, de la teología católica de la Santa Misa que fue formulada definitivamente por el Concilio de Trento”. El Cardenal Alfons Maria Stickler, Bibliotecario de la Santa Iglesia Romana y archivista de los Archivos Secretos del Vaticano, con ocasión de la reedición del Breve examen crítico de los Cardenales Ottaviani y Bacci, escribía lo siguiente el el 27 de noviembre de 2004: “El análisis del Novus Ordo hecho por estos dos cardenales no perdió para nada su valor, ni —lamentablemente— su actualidad… Hoy en día muchos juzgan que los resultados de la reforma fueron devastadores. Los Cardenales Ottaviani y Bacci tuvieron el mérito de descubrir rápidamente que la modificación de los ritos llevaba a un cambio fundamental de la doctrina”.
Estas graves carencias del Novus Ordo Missæ y de las reformas introducidas bajo Pablo VI son la causa del serio cuestionamiento de la Fraternidad San Pío X, si no sobre la validez de principio, al menos sobre la “legitimidad de la Santa Misa o de los sacramentos celebrados en la forma ordinaria” (nº 19), en la medida que, según lo había observado ya en 1969 el Cardenal Ottaviani, es muy difícil considerar que la misa de San Pío V y la de Pablo VI se sitúan en la misma “ininterrumpida Tradición apostólica” (nº 3).
No cabe duda que la Instrucción Universæ Ecclesiæ, que se inscribe en la línea del Motu PropioSummorum Pontificum, constituye una etapa importante en el reconocimiento de los derechos de la misa tradicional. Sin embargo, el fin que persigue la Instrucción —la remoción de las dificultades de aplicación— no se logrará plenamente sino estudiando la profunda divergencia que existe, no tanto entre la Fraternidad San Pío X y la Santa Sede, sino entre la misa tradicional y el Novus Ordo Missæ. Esa divergencia no puede ser objeto de un debate sobre la forma (“extraordinaria” u “ordinaria”) sino sobre el fondo doctrinal (DICI nº 235, 19/05/11).

Wednesday, May 18, 2011

Mons. Guido Pozzo, ¿obispo?


Según el sitio Golias, May-18-2011 (como siempre, jamás recomendaremos ese sitio, favor proceder con precaución), el actual secretario de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», Mons. Guido Pozzo, sería creado obispo en las próximas semanas.

Tuesday, May 17, 2011

Pontifical según la Forma Extarordinaria en San Pedro, fotos oficiales


Las fotos de la Misa Pontifical celebrada el Domingo anterior, May-15-2001, por el Card. Brandmüller, pueden verse en el sitio del servicio fotográfico de L'Osservatore Romano.

Cuando no sólo en India deberían escuchar a Benedicto XVI...

Por cuanto respecta al diálogo interreligioso, soy conciente de las difíciles circunstancias que muchos de ustedes deben afrontar mientras llevan adelante un diálogo con aquellos pertenecientes a otras creencias religiosas, animando siempre un clima de tolerante interaccción. Su diálogo debe estar caracterizado de una consideración constante de lo que es verdad, para favorecer el respeto reciproco, evitando apariencias de sincretismo.

Benedicto XVI
Discurso a los obispos de la Conferencia Episcopal de la India
en visita Ad Limina Apostolorum
[Inglés, Italiano]
May-16-2011


En nuestra modesta opinión las palabras de Benedicto XVI, que hemos traducido arriba, alguien debería excucharlas, ¡y aplicarlas...!



Dos religiosas benedictinas francesas (Samuel Nougue-Debat and Marie Pinlou) “oran” en frente de la tumba del fundador de su comunidad, P. Henri Le Saux, quien en 1950 fundó un monasterio en India para integrar las espiritualidades benedictina e hinduista. El P. Le Saux, tomó en vida el alias de Swami Abhishiktananda, el cual denota la afinidad que tuvo en vida por la espiritualidad hinduista.





Misa dominical en la iglesia de Santa Ana en Toronto, Canada, Jul-02-2006.



Nueva Delhi, India, Nov-07-1999. Misa celebrada por Juan Pablo II en el estadio Nerú. Dos jóvenes indias durante la preparación de los dones danzan en frente al Pontifice. Uno de los tantos adefesios introducidos por el ceremonierom papal de aquel entonces, Mons. Piero Marini.



Recorte de prensa del Indian Express, Oct-06-1997, en donde se aprecia al entonces arzobispo de Bombay, Ivan Dias (más tarde cardenal y prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, renunció por límite de edad en May-11-2011), ofreciendo incienso a la deidad Hindú, “Ganesha”.

Monday, May 16, 2011

Instrucción Universæ Ecclesiæ en L'Osservatore Romano en español


A manera de constancia presentamos la copia facsimilar de la edición impresa de L'Osservatore Romano en español, May-15-2011, en donde ha sido incluida la Instrucción de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», Universæ Ecclesiæ, sobre la aplicación del motu proprio Summorum Pontificum.

En las imágenes inferiores se detalla la primera página en donde se remite a las páginas interiores, y las páginas 3 y 4 en donde aparece el texto la instrucción junto con la nota explicativa publicada al mismo tiempo (para ampliar click sobre las imágenes).




Circular de la CDF a las conferencias episcopales sobre casos de abusos de menores

CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

CARTA CIRCULAR
Subsidio para las Conferencias Episcopales en la preparación de Líneas Guía
para tratar los casos de abuso sexual de menores por parte del clero

[Español, Italiano, Francés, Inglés, Alemán, Portugués, Polaco]


CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

CARTA DEL CARDENAL WILLIAM LEVADA
PARA LA PRESENTACIÓN DE LA CIRCULAR
A LAS CONFERENCIAS EPISCOPALES
SOBRE LAS LÍNEAS GUÍA PARA LOS CASOS DE ABUSOS SEXUALES
DE MENORES POR PARTE DEl CLERO

[Español, Italiano, Francés, Inglés, Alemán, Portugués, Polaco]

L'Osservatore Romano reseña (en pequeño) Misa en San Pedro según la Forma Extraordinaria


La Misa Pontifical que debería haber celebrado el Card. Antonio Cañizares ayer en San Pedro (pero que no fue), ha sido reseñada hoy en un pequeño recuadro en la pág. 6 de la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, May-16/17-2011 (copia facsimilar en la imágen). Dice el pie de foto:

Domingo en la mañana. 15 de msyo, al concluir el tercer congreso sobre el motu Proprio Summorum Pontificum, ha sido celebrada la misa en la forma extraordinaria del rito romano en la basilica Vaticana. Al altar de la Catedra ha presidido [es difícil abandonar el lenguaje Novus Ordo, en el cual hay “presidente” de la asamblea. N. de T.] el cardenal Walter Brandmüller, en la presencia de tres cardenales —William Joseph Levada, presidente del la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, Franc Rodé y Domenico Bartolucci, que ha dirigido los cantos finales— y de algunos obispos y prelados de la Curia romana.

Sunday, May 15, 2011

El significado de la instrucción Universæ Ecclesiæ


“El significado de la instrucción Universæ Ecclesiæ” es el título del comentario hecho por el Secretario de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», Mons. Guido Pozzo, publicado en la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, May-14-2011. Aquí una traducción al español proporcionada por La Buhardilla de Jerónimo.

La Constitución litúrgica Sacrosanctum Concilium del concilio Vaticano II afirma que “la Iglesia, en aquello que no afecta a la fe o al bien de toda la comunidad, no pretende imponer, ni siquiera en la Liturgia, una rígida uniformidad” (n. 37). No se les escapa a muchos que actualmente está en juego la fe, por lo que es necesario que las legítimas variedades de formas rituales deban reencontrar la unidad esencial del culto católico. El Papa Benedicto XVI lo recordó seriamente: “En nuestro tiempo, en el que en amplias zonas de la tierra la fe está en peligro de apagarse como una llama que no encuentra ya su alimento, la prioridad que está por encima de todas es hacer presente a Dios en este mundo y abrir a los hombres el acceso a Dios. No a un dios cualquiera, sino al Dios que habló en el Sinaí; al Dios cuyo rostro reconocemos en el amor llevado hasta el extremo (cf. Jn 13,1), en Jesucristo crucificado y resucitado” (Carta a los obispos con ocasión del levantamiento de la excomunión a los cuatro obispos consagrados por el arzobispo Lefebvre, 10 de marzo de 2009).

El beato Juan Pablo II afirmaba a su vez que “la sagrada liturgia expresa y celebra la única fe profesada por todos y, dado que constituye la herencia de toda la Iglesia, no puede ser determinada por las Iglesias locales aisladas de la Iglesia universal” (Encíclica Ecclesia de Eucaristia, n. 51) y que “la liturgia nunca es propiedad privada de alguien, ni del celebrante ni de la comunidad en que se celebran los Misterios” (n. 52). En la constitución litúrgica se afirma además: “el sacrosanto Concilio, ateniéndose fielmente a la tradición, declara que la Santa Madre Iglesia atribuye igual derecho y honor a todos los ritos legítimamente reconocidos y quiere que en el futuro se conserven y fomenten por todos los medios” (n. 4). La estima por las formas rituales es el presupuesto de la obra de revisión que, de tanto en tanto, se vuelve necesaria. Ahora bien, las dos formas, ordinaria y extraordinaria, de la liturgia romana son un ejemplo de recíproco incremento y enriquecimiento. Quien piensa y actúa en forma contraria socava la unidad del rito romano que debe ser fuertemente salvaguardada, no desarrolla una auténtica actividad pastoral ni una correcta renovación litúrgica, sino que priva a los fieles de su patrimonio y de su herencia, a la que tienen derecho.

En continuidad con el magisterio de sus predecesores, Benedicto XVI promulgó en el 2007 el motu proprio Summorum Pontificum, con el cual hizo más accesible para la Iglesia universal la riqueza de la liturgia romana, y ahora dio mandato a la Pontificia Comisión Ecclesia Dei para publicar la instrucción Universae Ecclesiae con el fin de favorecer correctamente su aplicación. En la introducción del documento se afirma: “Con tal motu proprio el Sumo Pontífice Benedicto XVI ha promulgado una ley universal para la Iglesia” (n. 2). Esto significa que no se trata de un indulto, ni de una ley para grupos particulares, sino de una ley para toda la Iglesia, que, dada la materia, es también una “ley especial” que “deroga aquellas medidas legislativas inherentes a los ritos sagrados, promulgadas a partir de 1962, que sean incompatibles con las rúbricas de los libros litúrgicos vigentes en 1962” (n. 28).

Debe ser recordada aquí la regla de oro patrística, de la que depende la comunión católica: “cada Iglesia particular debe concordar con la Iglesia universal, no solo en cuanto a la doctrina de la fe y a los signos sacramentales, sino también respecto a los usos universalmente aceptados de la ininterrumpida tradición apostólica, que deben observarse no solo para evitar errores, sino también para transmitir la integridad de la fe, para que la ley de la oración de la Iglesia corresponda a su ley de fe” (n.3). El célebre principio lex orandi-lex credendi, referido en este número, está en la base de la restauración de la forma extraordinaria: no ha cambiado la doctrina católica de la Misa en el rito romano, porque liturgia y doctrina son inseparables. Puede haber, en una y otra forma del rito romano, acentuaciones, énfasis, expresiones más marcadas de algunos aspectos respecto a otros, pero esto no afecta la unidad sustancial de la liturgia.

La liturgia ha sido y es, en la disciplina de la Iglesia, materia reservada al Papa, mientras que los ordinarios y las conferencias episcopales tienen algunas competencias delegadas, especificadas en el derecho canónico. Además, la instrucción reafirma que hay ahora “dos formas de la Liturgia Romana, definidas respectivamente ordinaria y extraordinaria: son dos usos del único Rito romano (…) Ambas formas son expresión de la misma lex orandi de la Iglesia. Por su uso venerable y antiguo, la forma extraordinaria debe conservarse con el honor debido” (n. 6). El número siguiente refiere un pasaje clave de la carta del Santo Padre a los obispos, que acompaña el motu proprio: “No hay ninguna contradicción entre una y otra edición del Missale Romanum. En la historia de la Liturgia hay crecimiento y progreso pero ninguna ruptura. Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial” (n. 7).

La instrucción, en línea con el motu proprio, no concierne sólo a cuantos desean continuar celebrando la Misa del mismo modo en que la Iglesia lo ha hecho sustancialmente desde hace siglos; el Papa quiere ayudar a todos los católicos a vivir la verdad de la liturgia para que, conociendo y participando en la antigua forma romana de celebración, comprendan que la constitución Sacrosanctum Concilium quería reformar la liturgia en continuidad con la tradición.

Friday, May 13, 2011

Instrucción sobre la aplicación de la carta apostólica motu proprio data «Summorum Pontificum» de Su Santidad Benedicto XVI


PONTIFICIA COMISIÓN «ECCLESIA DEI»

Instrucción
sobre la aplicación de la carta apostólica
motu proprio data «Summorum Pontificum»
de Su Santidad Benedicto XVI

[Latín, Italiano, Aleman, Inglés, Portugés, Francés, Español]


PONTIFICIA COMISIÓN «ECCLESIA DEI»

Nota explicativa sobre la Instrucción Universae Ecclesiae

[Italiano, Español]


OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE

Nota de síntesis de la Instrucción Universae Ecclesiae

[Italiano, Español, Francés, Inglés]


I.
Introducción

1. La carta apostólica motu proprio data «Summorum Pontificum» del Sumo Pontífice Benedicto XVI, del 7 de julio de 2007, que entró en vigor el 14 de septiembre de 2007, ha hecho más accesible a la Iglesia universal la riqueza de la Liturgia romana.

2. Con tal motu proprio el Sumo Pontífice Benedicto XVI ha promulgado una ley universal para la Iglesia, con la intención de dar una nueva reglamentación para el uso de la Liturgia romana vigente en 1962.

3. El Santo Padre, después de haber recordado la solicitud que los Sumos Pontífices han demostrado en el cuidado de la Sagrada Liturgia y la aprobación de los libros litúrgicos, reafirma el principio tradicional, reconocido desde tiempo inmemorial, y que se ha de conservar en el porvenir, según el cual «cada Iglesia particular debe concordar con la Iglesia universal, no solo en cuanto a la doctrina de la fe y a los signos sacramentales, sino también respecto a los usos universalmente aceptados de la ininterrumpida tradición apostólica, que deben observarse no solo para evitar errores, sino también para transmitir la integridad de la fe, para que la ley de la oración de la Iglesia corresponda a su ley de fe»1.

4. El Santo Padre ha hecho memoria, además, de los Romanos Pontífices que, de modo particular, se han comprometido en esta tarea, especialmente de san Gregorio Magno y san Pío v. El Papa subraya asimismo que, entre los sagrados libros litúrgicos, el Missale Romanum ha tenido un relieve histórico particular, y a lo largo de los años ha sido objeto de distintas actualizaciones hasta el pontificado del beato Juan XXIII. Con la reforma litúrgica que siguió al concilio Vaticano II, en 1970 el Papa Pablo VI aprobó un nuevo Misal para la Iglesia de rito latino, traducido posteriormente en distintas lenguas. En el año 2000 el Papa Juan Pablo II promulgó la tercera edición del mismo.

5. Muchos fieles, formados en el espíritu de las formas litúrgicas anteriores al concilio Vaticano II, han expresado el vivo deseo de conservar la tradición antigua. Por este motivo, el Papa Juan Pablo II, con el indulto especial Quattuor abhinc annos, emanado en 1984 por la Sagrada Congregación para el culto divino, concedió, bajo determinadas condiciones, la facultad de volver a usar el Misal Romano promulgado por el beato Juan XXIII. Además, Juan Pablo II, con el motu proprio Ecclesia Dei, de 1988, exhortó a los obispos a que fueran generosos en conceder dicha facultad a todos los fieles que la pidieran. El Papa Benedicto XVI ha seguido la misma línea a través del motu proprio «Summorum Pontificum», en el cual se indican algunos criterios esenciales para el usus antiquior del Rito Romano, que conviene recordar aquí.

6. Los textos del Misal Romano del Papa Pablo VI y del Misal que se remonta a la última edición del Papa Juan XXIII, son dos formas de la Liturgia romana, definidas respectivamente ordinaria y extraordinaria: son dos usos del único Rito romano, que se colocan uno al lado del otro. Ambas formas son expresión de la misma lex orandi de la Iglesia. Por su uso venerable y antiguo, la forma extraordinaria debe conservarse con el honor debido.

7. El motu proprio «Summorum Pontificum» está acompañado por una carta del Santo Padre a los obispos, que lleva la misma fecha del motu proprio (7 de julio de 2007). Con ella se ofrecen ulteriores aclaraciones sobre la oportunidad y necesidad del mismo motu proprio; es decir, se trataba de colmar una laguna, dando una nueva normativa para el uso de la Liturgia romana vigente en 1962. Tal normativa se hacía especialmente necesaria por el hecho de que, en el momento de la introducción del nuevo Misal, no pareció necesario emanar disposiciones que reglamentaran el uso de la Liturgia vigente desde 1962. Debido al aumento de los que piden poder usar la forma extraordinaria, se ha hecho necesario dar algunas normas al respecto.

Entre otras cosas el Papa Benedicto XVI afirma: «No hay ninguna contradicción entre una y otra edición del Missale Romanum. En la historia de la Liturgia hay crecimiento y progreso pero ninguna ruptura. Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser de improviso totalmente prohibido o incluso perjudicial»2.

8. El motu proprio «Summorum Pontificum» constituye una relevante expresión del magisterio del Romano Pontífice y del munus que le es propio, es decir, regular y ordenar la Sagrada Liturgia de la Iglesia3, y manifiesta su preocupación como Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia universal4. El documento tiene como objetivo:

a) ofrecer a todos los fieles la Liturgia romana en el usus antiquior, considerada como un tesoro precioso que hay que conservar;

b) garantizar y asegurar realmente el uso de la forma extraordinaria a quienes lo pidan, considerando que el uso la Liturgia romana que entró en vigor en 1962 es una facultad concedida para el bien de los fieles y, por lo tanto, debe interpretarse en sentido favorable a los fieles, que son sus principales destinatarios;

c) favorecer la reconciliación en el seno de la Iglesia.

II.
Tareas de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei»

9. El Sumo Pontífice ha conferido a la Pontificia Comisión Ecclesia Dei potestad ordinaria vicaria para la materia de su competencia, especialmente para supervisar la observancia y aplicación de las disposiciones del motu proprio «Summorum Pontificum» (cf. art. 12).

10. § 1. La Pontificia Comisión ejerce tal potestad a través de las facultades precedentemente concedidas por el Papa Juan Pablo II y confirmadas por el Papa Benedicto XVI (cf. motu proprio «Summorum Pontificum», art. 11-12), y también a través del poder de decidir sobre los recursos que legítimamente se le presenten, como superior jerárquico, contra una eventual medida administrativa del Ordinario que parezca contraria al motu proprio.

2. Los decretos con los que la Pontificia Comisión decide sobre los recursos podrán ser impugnados ad normam iuris ante el Tribunal supremo de la Signatura apostólica.

11. Compete a la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, previa aprobación de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, la tarea de ocuparse de la eventual edición de los textos litúrgicos relacionados con la forma extraordinaria del Rito romano.

III.
Normas específicas

12. Esta Pontificia Comisión, en virtud de la autoridad que le ha sido atribuida y de las facultades de las que goza, después de la consulta realizada entre los obispos de todo el mundo, para garantizar la correcta interpretación y la recta aplicación del motu proprio «Summorum Pontificum», emana la siguiente Instrucción, a tenor del can. 34 del Código de derecho canónico.

La competencia de los obispos diocesanos

13. Los obispos diocesanos, según el Código de derecho canónico, deben vigilar en materia litúrgica en atención al bien común y para que todo se desarrolle dignamente, en paz y serenidad en sus diócesis5, de acuerdo siempre con la mens del Romano Pontífice, claramente expresada en el motu proprio «Summorum Pontificum»6. En caso de controversias o dudas fundadas acerca de la celebración en la forma extraordinaria, decidirá la Pontificia Comisión Ecclesia Dei.

14. Es tarea del obispo diocesano adoptar las medidas necesarias para garantizar el respeto de la forma extraordinaria del Rito Romano, a tenor del motu proprio «Summorum Pontificum».

El «coetus fidelium» (cf. motu proprio «Summorum Pontificum», art. 5 § 1)

15. Un coetus fidelium se puede definir stabiliter existens, a tenor el art. 5 § 1 del motu proprio «Summorum Pontificum», cuando esté constituido por algunas personas de una determinada parroquia que, incluso después de la publicación del motu proprio, se hayan unido a causa de la veneración por la Liturgia según el usus antiquior, las cuales solicitan que esta se celebre en la iglesia parroquial o en un oratorio o capilla; tal coetus puede estar también compuesto por personas que provengan de diferentes parroquias o diócesis y que, para tal fin, se reúnan en una determinada parroquia o en un oratorio o capilla.

16. En caso de que un sacerdote se presente ocasionalmente con algunas personas en una iglesia parroquial o en un oratorio, con la intención de celebrar según la forma extraordinaria, como está previsto en los art. 2 y 4 del motu proprio «Summorum Pontificum», el párroco o el rector de una iglesia o el sacerdote responsable admitan tal celebración, respetando las exigencias de horarios de las celebraciones litúrgicas de la misma iglesia.

17. § 1. Con el fin de decidir en cada caso, el párroco, el rector o el sacerdote responsable de una iglesia se comportará según su prudencia, dejándose guiar por el celo pastoral y un espíritu de generosa hospitalidad.

§ 2. En los casos de grupos numéricamente menos consistentes, habrá que dirigirse al Ordinario del lugar para encontrar una iglesia en la que dichos fieles puedan reunirse para asistir a tales celebraciones y garantizar así una participación más fácil y una celebración más digna de la santa misa.

18. También en los santuarios y lugares de peregrinación se ofrezca la posibilidad de celebrar en la forma extraordinaria a los grupos de peregrinos que lo requieran (cf. motu proprio «Summorum Pontificum», art. 5 § 3), si hay un sacerdote idóneo.

19. Los fieles que piden la celebración en la forma extraordinaria no deben sostener o pertenecer de ninguna manera a grupos que se manifiesten contrarios a la validez o legitimidad de la santa misa o de los sacramentos celebrados en la forma ordinaria o al Romano Pontífice como Pastor supremo de la Iglesia universal.

El «sacerdos idoneus» (cf. motu proprio «Summorum Pontificum», art. 5 § 4)

20. Sobre los requisitos necesarios para que un sacerdote sea considerado idóneo para celebrar en la forma extraordinaria, se establece cuanto sigue:

a) cualquier sacerdote que no esté impedido a tenor del Derecho Canónico se considera sacerdote idóneo para celebrar la santa misa en la forma extraordinaria7;

b) en relación al uso de la lengua latina, es necesario un conocimiento suficiente que permita pronunciar correctamente las palabras y entender su significado;

c) en lo que respecta al conocimiento del desarrollo del rito, se presumen idóneos los sacerdotes que se presenten espontáneamente para celebrar en la forma extraordinaria y la hayan usado anteriormente.

21. Se exhorta a los Ordinarios a que ofrezcan al clero la posibilidad de adquirir una preparación adecuada para las celebraciones en la forma extraordinaria. Esto vale también para los seminarios, donde se deberá proveer a que los futuros sacerdotes tengan una formación conveniente en el estudio del latín8 y, según las exigencias pastorales, ofrecer la oportunidad de aprender la forma extraordinaria del rito.

22. En las diócesis donde no haya sacerdotes idóneos, los obispos diocesanos pueden solicitar la colaboración de los sacerdotes de los institutos erigidos por la Pontificia Comisión Ecclesia Dei o de quienes conozcan la forma extraordinaria del rito, tanto para su celebración como para su eventual aprendizaje.

23. La facultad para celebrar la misa sine populo (o con la participación del solo ministro) en la forma extraordinaria del Rito Romano es concedida por el motu proprio a todos los sacerdotes diocesanos y religiosos (cf. motu proprio «Summorum Pontificum», art. 2). Por lo tanto, en tales celebraciones, los sacerdotes, en conformidad con el motu proprio «Summorum Pontificum», no necesitan ningún permiso especial de sus Ordinarios o superiores.

La disciplina litúrgica y eclesiástica

24. Los libros litúrgicos de la forma extraordinaria han de usarse tal como son. Todos aquellos que deseen celebrar según la forma extraordinaria del Rito Romano deben conocer las correspondientes rúbricas y están obligados a observarlas correctamente en las celebraciones.

25. En el Misal de 1962 se podrán y deberán insertar nuevos santos y algunos de los nuevos prefacios9, según la normativa que se indicará más adelante.

26. Como prevé el art. 6 del motu proprio «Summorum Pontificum», se precisa que las lecturas de la santa misa del Misal de 1962 pueden ser proclamadas exclusivamente en lengua latina, o bien en lengua latina seguida de la traducción en lengua vernácula o, en las misas leídas, también sólo en lengua vernácula.

27. Con respecto a las normas disciplinarias relativas a la celebración, se aplica la disciplina eclesiástica contenida en el Código de derecho canónico de 1983.

28. Además, en virtud de su carácter de ley especial, dentro de su ámbito propio, el motu proprio «Summorum Pontificum» deroga aquellas medidas legislativas inherentes a los ritos sagrados, promulgadas a partir de 1962, que sean incompatibles con las rúbricas de los libros litúrgicos vigentes en 1962.

Confirmación y Orden sagrado

29. La concesión de utilizar la antigua fórmula para el rito de la Confirmación fue confirmada por el motu proprio «Summorum Pontificum» (cf. art. 9 § 2). Por lo tanto, no es necesario utilizar para la forma extraordinaria la fórmula renovada del Ritual de la Confirmación promulgado por el Papa Pablo VI.

30. Con respecto a la tonsura, órdenes menores y subdiaconado, el motu proprio «Summorum Pontificum» no introduce ningún cambio en la disciplina del Código de derecho canónico de 1983; por lo tanto, en los institutos de vida consagrada y en las sociedades de vida apostólica que dependen de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, el profeso con votos perpetuos en un instituto religioso o incorporado definitivamente a una sociedad clerical de vida apostólica, al recibir el diaconado queda incardinado como clérigo en ese instituto o sociedad (cf. can. 266 § 2 del Código de derecho canónico).

31. Sólo en los institutos de vida consagrada y en las sociedades de vida apostólica que dependen de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei y en aquellos donde se mantiene el uso de los libros litúrgicos de la forma extraordinaria se permite el uso del Pontificale Romanum de 1962 para conferir las órdenes menores y mayores.

Breviarium Romanum

32. Se concede a los clérigos la facultad de usar el Breviarium Romanum en vigor en 1962, según el art. 9 § 3 del motu proprio «Summorum Pontificum». El mismo se recita integralmente en lengua latina.

El Triduo pascual

33. El coetus fidelium que sigue la tradición litúrgica anterior, si hubiese un sacerdote idóneo, puede celebrar también el Triduo pascual en la forma extraordinaria. Donde no haya una iglesia u oratorio previstos exclusivamente para estas celebraciones, el párroco o el Ordinario, de acuerdo con el sacerdote idóneo, dispongan para ellas las modalidades más favorables, sin excluir la posibilidad de una repetición de las celebraciones del Triduo pascual en la misma iglesia.

Los Ritos de las Órdenes religiosas

34. Se permite el uso de los libros litúrgicos propios de las Órdenes religiosas vigente en 1962.

Pontificale Romanum y Rituale Romanum

35. Se permite el uso del Pontificale Romanum y del Rituale Romanum, así como del Caeremoniale Episcoporum vigente en 1962, a tenor del n. 28 de esta Instrucción, quedando en vigor lo dispuesto en el n. 31 de la misma.

El Sumo Pontífice Benedicto XVI, en la audiencia del día 8 de abril de 2011, concedida al suscrito cardenal presidente de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», ha aprobado la presente Instrucción y ha ordenado su publicación.

Dado en Roma, en la sede de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, el 30 de abril de 2011, memoria de san Pío V.

William Cardenal Levada
Presidente

Monseñor Guido Pozzo
Secretario


1 Benedicto XVI, Carta apostólica motu proprio data «Summorum Pontificum», I, en AAS 99 (2007) 777; cf. Instrucción general del Misal Romano, tercera edición, 2002, n. 397.

2 Benedicto XVI, Carta a los obispos que acompaña la Carta apostólica motu proprio data «Summorum Pontificum» sobre el uso de la Liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970, en AAS 99 (2007) 798.

3 Cf. Código de derecho canónico, can. 838 § 1 y § 2.

4 Cf. Código de derecho canónico, can 331.

5 Cf. Código de derecho canónico, cann. 223 § 2; 838 § 1 y § 4.

6 Cf. Benedicto XVI, Carta a los obispos que acompaña la Carta apostólica motu proprio data «Summorum Pontificum» sobre el uso de la Liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970, en AAS 99 (2007) 799.

7 Cf. Código de derecho canónico, can. 900 § 2.

8 Cf. Código de derecho canónico, can. 249; cf. concilio Vaticano II, constitución Sacrosanctum Concilium, n. 36; declaración Optatam totius, n. 13.

9 Cf. Benedicto XVI, Carta a los obispos que acompaña la Carta apostólica motu proprio data «Summorum Pontificum» sobre el uso de la Liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970, en AAS 99 (2007) 797.


Entradas relacionadas: Instrucción Universæ Ecclesiæ en Acta Apostolicæ Sedis.