Monday, February 28, 2011

Virgen sangrante en San Quirico d'Orcia, Siena, Italia




En una casa de San Quirico d'Orcia, Siena, Italia, se pudo constatar que una imágen pequeña de la Santísima Virgen puesta en el umbral de la puerta de entrada tenía dos gotas rojas bajo cada uno de los ojos. El hecho fue revelado ayer en la tarde, Feb-27-2011, por la anciana residente en la casa y confirmado por el párroco P. Gianni Lanini quien tras haber hablado con el obispo de Siena, Mons. Antonio Buoncristiani, había decidido observar la imágen, en caso de repetirse el hecho se removería la imágen de su lugar, el cual no cuenta con ninguna protección particular y es accesible a cualquiera.

En el día de hoy, Feb-28-2011, no se encontró ningún rastro de sangre en la imágen pero se ha informado que los propietarios de la imágen decidieron removerla aconsejados por el párroco P. Gianni Lanini, quienes confirmaron que la imágen no tenía las marcas rojas en la cara cuando fue traida de Medjugorje.


Con información de La Nazione, Feb-27-2011 y Feb-28-2011; Blitz quotidiano Feb-28-2011. Para ver un reporte (en italiano) en video de RTV 38, Feb-28-2011, click aquí.

Sunday, February 27, 2011

¡Llegó el día: Se va Mahony!


Hace un año, cuando le nombraron un arzobispo coadjutor, intencionalmente obviamos la información ya que en un año, que es cuando el coadjutor tomaría posesión, podrían ocurrir muchas cosas; pero ha llegado la fecha, o sea hoy: ¡se retira el Cardenal Roger Mahony como Arzobispo de Los Angeles, California! La vida nos alcanzó para llegar hasta estas fechas y poder felicitar a los católicos de Los Angeles, no porque tengan un nuevo Arzobispo (José Gómez), sino porque Dios se ha apiadado de la iglesia que peregrina en Los Angeles tras 25 años de paciente padecimiento. Se necesitará mucho más de 25 años para restaurar todo el daño sufrido por esa Iglesia particular, aunque mucho del daño jamás podrá repararse, empezando por los daños a las ovejitas, que necesitando de ser alimentadas y cuidadas, recibieron depredación de parte de quien debía ejecutar la labor, sólo se quizo aprovechar su carne, su leche, su lana y nada más. Siguiendo con el daño hecho en la liturgia en todos sus flancos, “recomendando amplimente el uso del lenguaje inclusivista en todas sus formas” ya hace 23 años (ver aquí), y otros tantos imposibles de detallar. Y al mejor estilo de la mentalidad masónica, que dice que en vida hay que hacer mucho ruido para ser recordado después de muerto, queda en la ciudad de Los Angeles el monumento, la impronta física y material de la debacle: La nueva Catedral de Los Angeles. Pero no sigamos, no sea que la pluma nos lleve a donde queremos llegar...

Mejor celebremos con quienes celebran: “¡El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres!” (Sal 125, 3).

Saturday, February 26, 2011

Card. Cañizares: Hay que reconocer que la liturgia hoy no está siendo el “alma”, la fuente y la meta de la vida de muchos cristianos


Entrevista al Card. Antonio Cañizares, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino Y Disciplina de los Sacramentos, en la más reciente edición de la revista Vida Nueva, N° 2743, Feb-26 a Mar-04 de 2011. La entrevista contiene muchos pasajes referentes al ámbito local (España) por lo cual pueden obviarse si no se está interesado en ese tópico. Por lo demás, presten atención a las respuestas relacionadas con la liturgia y a la aclaración sobre la reforma de la Congregación para el Culto Divino, sobre la cual recientemente hubo un rumor (ver aquí).


Antonio Cañizares: “Solo la vida litúrgica podrá volvernos verdaderamente a Dios”

Publicado el 25.02.2011

Cardenal Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos

(Texto: Antonio Pelayo. Fotos: Grzegorz Galazka)

Antonio Cañizares es un hombre afable, sencillo, en cuya mirada relumbra de vez en cuando una chispa de picardía y, siempre, un resplandor de inteligencia. Han pasado poco más de dos años desde su llegada al frente de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, y estas cualidades le han dado autoridad entre sus “colegas” de la Curia, que no son un público fácilmente indulgente, y le han abierto muchas puertas, incluso las menos accesibles. Es cosa sabida en Roma que traspasa con alguna frecuencia las del “apartamento” privado de Benedicto XVI.

Esta entrevista ha tenido una negociación fácil. Se le planteó hace ya algún tiempo y su respuesta inmediata fue positiva. Hubiéramos querido aprovechar la fecha de su segundo aniversario como prefecto de la Congregación, pero se retrasó. El cardenal no ha soslayado ni una sola de nuestras preguntas y preferimos que pusiera por escrito lo que hemos hablado en más de una ocasión cara a cara.

Ya lleva en Roma suficiente tiempo para transmitirnos un balance personal de este período. ¿Cuál es?

Han sido dos años intensos, muy intensos; como es obvio, en mi vida y actuación personal al servicio total de la Iglesia se ha dado un gran cambio. ¡Cuántos hechos, cuántas experiencias nuevas y de hondo calado, cuántas vivencias de fe, hondamente eclesiales, se han producido a lo largo de estos años! Una etapa muy rica en todos los sentidos, un tiempo de gracia, un verdadero paso de Dios por mi vida; solo Dios lo sabe. Esto es lo primero y principal.

¿Balance, valoración de estos años? Lo dejo en manos de Dios y de la Iglesia. Particularmente, y con mirada serena y objetiva, veo este tiempo como un camino abierto de esperanza con no pocos proyectos merecedores de toda atención y dedicación, encaminados todos ellos, y en su conjunto, a impulsar un decidido y amplio movimiento para reavivar el genuino sentido y el espíritu de la Liturgia en la Iglesia. Esto es lo que se me ha encomendado, y con el auxilio de Dios y tantos otros auxilios que tanto necesitamos y que nunca faltan, estamos intentando llevarlo a cabo con ánimo agradecido, confianza y gran esperanza. La tarea no es fácil, pero, créame, es apasionante.

¿Le ha defraudado la Curia? ¿La calificaría de organismo necesario, eficaz, respetuoso con las Iglesias particulares?

¿Por qué había de defraudarme, si a ella, sin buscarlo ni pretenderlo, me han llamado a trabajar como jornalero en la viña del Señor? ¿Defraudarme, en qué, si no he puesto condición alguna ni he pedido nada ni ningún “salario”? Con toda sencillez, mi incorporación a los trabajos de la Curia romana para colaborar con el Santo Padre y ayudarle en la misión que me ha encomendado al servicio de la Iglesia universal está siendo para mí un don de Dios; desde aquí, se siente y se vive con una intensidad particular la realidad y el misterio de la Iglesia, la presencia del Señor en ella, los gozos, esperanzas, penas y sufrimientos de la humanidad entera, se amplía la visión eclesial y de fe, etc.

Es verdad que esta incorporación a la Curia ha sido, de alguna manera, una novedad en mi vida de pastor; mi vida ha tomado un rumbo nuevo e inesperado, he vivido la experiencia innegable de un cierto despojamiento, y echo en falta, sin duda, el trabajo pastoral directo y en línea de trinchera, por utilizar un símil de combate inherente siempre a la fe y a la misión. Con todo, no es lo mismo acudir, venir, a la Curia o, incluso, colaborar en alguno de sus organismos, como miembro de una Congregación, por ejemplo, que estar de lleno metido en ella, trabajando en ella, siendo parte de ella, sirviendo a la Iglesia universal en ella.

Desde dentro ves la importancia y el gran servicio que presta la Curia romana a las Iglesias particulares, el trabajo ingente y silencioso que se lleva a cabo, el sumo cuidado que se tiene en atender a sus demandas y necesidades, la labor enorme que se despliega en su conjunto… La Curia es necesaria, y hasta imprescindible, diría, como servicio de comunión y de aliento. Seguramente se podrían y se deberían renovar cosas para hacerla más ágil, rápida, “pastoral” y de mayor interacción y de mayor fecundación mutua entre sus diversos dicasterios y entre los que en ella trabajamos; tal vez, piensan algunos, se requeriría que fuese más dinamizadora y animadora, en cierto modo, como el gran motor de la Iglesia; creo que lo es y puede y debe serlo aún más, sin ahogar nada. Todo eso es posible; depende de todos.

¿Hay un retroceso en materia litúrgica? ¿Cuáles son las claves de la “reforma de la reforma”?

No sé si podemos hablar de retroceso, porque primero habría que saber si antes ha habido o no un avance, o en qué puntos y en qué aspectos se ha dado ese progreso; también pudiera suceder que, en algunas ocasiones y subjetivamente, se haya considerado o visto como avance lo que en realidad no lo era, o no lo era suficientemente, o no se apoyaba en los fundamentos en que debería sustentarse. Nadie puede poner en duda que el Vaticano II ha puesto la sagrada liturgia, con la Palabra de Dios, en el centro de la vida y misión de la Iglesia; es muy significativo, en el lenguaje de los acontecimientos por los que Dios habla, el hecho de que la Constitución Sacrosanctum Concilium fuese el primer texto aprobado; es innegable, además, que desde allí se ha producido una gran renovación litúrgica.

Ahora bien, ¿se puede afirmar que todo lo que se ha hecho y hace es la renovación querida por el Concilio? ¿La renovación querida e impulsada en verdad por el Concilio ha penetrado suficientemente y ha llegado a sus aspectos medulares en la vida y misión del Pueblo Dios? ¿Se puede llamar renovación conciliar y desarrollo a todo lo que ha venido después? Hemos de ser humildes y sinceros: ¿la principal y gran llamada del Concilio a que la liturgia fuese la fuente y la meta, la cima de toda la vida cristiana, se está cumpliendo en la conciencia de todos, sacerdotes y laicos, o, al contrario, está aún muy lejos de que sea así? ¿El pueblo de Dios, fieles y pastores, vive de verdad de la liturgia, está en el centro de nuestras vidas? ¿Se han enseñado y asimilado las enseñanzas conciliares, se ha mantenido una fidelidad a las mismas, o se las ha interpretado correctamente en la clave de la continuidad que pide el Papa?

No planteo preguntas retóricas; hoy es muy necesario hacérselas. Las respuestas siempre nos volverán al mismo origen: al Concilio. Por eso, las claves por las que usted me pregunta para la así llamada “reforma de la reforma” no son otras que las ya dadas por el Concilio Vaticano II en Sacrosanctum Concilium y el posterior magisterio de los papas, que indican e interpretan auténticamente sus enseñanzas conforme a una “hermenéutica de la continuidad”.

En eso estamos. Añado: vivimos una situación dramática caracterizada por el olvido de Dios y el vivir como si Dios no existiese; esto, como es evidente y palpable, está teniendo unas gravísimas consecuencias para los hombres. Solo la vida litúrgica puesta en el centro de todo, solo una renovación litúrgica en profundidad, solo el devolver a la liturgia, singularmente a la Eucaristía, el lugar que le corresponde en la vida de la Iglesia, de los sacerdotes y fieles, tal como la Iglesia la entiende, la orienta y la regula, en fidelidad a su naturaleza y a la Tradición, podrá volvernos verdaderamente a Dios, situar a Dios en el centro, fundamento, sentido y meta de todo, y así hacer posible una humanidad nueva, hecha de hombres y mujeres nuevos que adoran a Dios, abrir caminos de esperanza e iluminar el mundo con la luz y belleza de la caridad que de la liturgia brota: la liturgia nos sitúa ante Dios mismo, la acción de Dios, su amor; solo podremos impulsar una urgente y apremiante nueva evangelización si la liturgia recobra el lugar que le pertenece en la vida de todos los cristianos.

Es preciso, según veo, reconocer que la liturgia hoy no está siendo el “alma”, la fuente y la meta de la vida de muchos cristianos, fieles o sacerdotes: ¡cuánta rutina y mediocridad, cuánta trivialización y superficialidad se nos ha metido!; ¡cuántas misas celebradas de cualquier manera o participadas en cualquier disposición!; de ahí nuestra gran debilidad. Es muy necesario llevar a la conciencia de los fieles que la liturgia es, ante todo, obra de Dios, y que nada se puede anteponer a ella. Solo Dios, la “revolución de Dios”, Dios en el centro de todo, podrá renovar y cambiar el mundo.

Se habla mucho de una reestructuración del dicasterio que preside, el cual perdería todo lo correspondiente a la disciplina de los sacramentos. ¿Qué puede decirnos de eso?

Entre los proyectos inmediatos, en el marco de la respuesta que la Congregación ha de dar a los presentes desafíos, tenemos el de la reestructuración del dicasterio, que afecta, por ejemplo, a la creación de una sección nueva para la música y el arte sagrados al servicio de la liturgia; otro aspecto de esta misma reestructuración se refiere a la transferencia a otro organismo de la Santa Sede del “oficio matrimonial” para el caso del matrimonio “rato y no consumado”; ya pasó, hace años, a Clero, la dispensa de las obligaciones sacerdotales.

Por ahí ha corrido, como usted dice, que ya no se va a ocupar de los sacramentos, o que va a desaparecer de nuestra competencia el aspecto de la “disciplina” de los sacramentos; ambas cosas son imposibles, ya que liturgia y sacramentos van unidos, son una misma cosa, y, además, la disciplina pertenece a la misma entraña de los sacramentos y de la liturgia; la liturgia siempre comporta una regula, una regulación, también canónica, y esto es algo que se debe cuidar y atender con suma diligencia: se trata, en último término también, del ius divinum, que está en juego en la disciplina de los sacramentos.

Hay normas que cumplir, un derecho que acatar –el de Dios– y también abusos que corregir. Por eso, en modo alguno desaparece de la Congregación la “disciplina de los sacramentos”; al contrario, quedará reforzada. Por lo demás, todo ello permitirá dedicar y concentrar la mayoría de los no pocos esfuerzos y trabajos que se necesitan en todo aquello que posibilite intensificar el movimiento litúrgico que sigue vivo, como obra del Espíritu Santo, del Vaticano II.

Algunos piensan que está usted demasiado tiempo fuera de Roma. ¿Tiene algo que responder al respecto?

Uno puede pensar o imaginar lo que quiera, es muy libre de hacerlo. No me importa que algunos piensen así. Pero la verdad es otra. Siento de veras desmentirlo; sencillamente, no es así. De todas las maneras, permítame decirle que me sorprende saber que algunos estén pendientes de si yo salgo o entro, de si estoy o no en mi despacho, cuando hay tantas cosas que son mucho más importantes para la liturgia relacionadas con la actual labor que desempeño. Ignoraba, por lo demás, que tuviese vigilantes de mis pasos, pues solo vigilando mis entradas y salidas se podría hacer, con verdad y fundamento, tal aserto, o se podría pensar de semejante manera; lamento que no acierten o no informen bien mis presuntos vigilantes u observadores. Vivo, en estos momentos, por completo para la Congregación; mis salidas fuera de Roma –muchas menos de las que me solicitan– son en claro y total beneficio de la misión eclesial encomendada. Y las horas que dedico en casa y en días de fiesta solo Dios las conoce.

¿Cómo son actualmente sus relaciones con el Santo Padre? ¿Mantienen otros contactos además de las entrevistas de trabajo?

Siempre he recibido la gracia inmensa y regalo inmerecido de recibir del Santo Padre un trato exquisito y fraterno, maravilloso; el tiempo que llevo en Roma puedo asegurarle que su cercanía, su afecto, su ayuda, su aliento, su atención, aún las siento todavía mayores, y nunca se lo agradeceré suficientemente: esto da mucho ánimo. Creo, además, que así es con todos y para todos nuestro queridísimo Papa. Con el Papa se tienen encuentros de muchas maneras, a veces, por ejemplo, en reuniones con otros responsables de dicasterios.

Benedicto XVI va a cumplir 84 años y lleva ya casi seis al frente de la Iglesia. Le pido que defina su mayor aportación a la Iglesia.

Me pide usted que “defina”; eso es imposible; sería una osadía por mi parte. “Definir” es siempre recortar; y una persona tan rica y una obra tan enorme y grandiosa como la que él está llevando a cabo yo no sabría “definirla”, sin mutilarla y empobrecerla. De todos modos, siendo muy atrevido, le digo que es el “Papa de lo esencial”, y que lo “esencial”, ya nos lo dijo en la homilía de la Santa Misa con que oficialmente iniciaba su pontificado, es “hacer la voluntad de Dios”, ser testigo de Dios y de lo que Dios quiere, hacer lo que Él quiere, y su voz es muy clara. Es el Papa que está poniendo a Dios en el centro de todo, que nos recuerda permanentemente a Dios, y la centralidad de Dios, que tiene un rostro humano, su Hijo único, Jesucristo, que es Amor, y que su “pasión” es el hombre, inseparable enteramente de Dios. Esta es la cuestión fundamental de todas, siempre, sobre todo en estos momentos.

A partir de aquí entiendo su pontificado: por ejemplo, sus tres encíclicas, sus exhortaciones apostólicas, su máximo interés y atención a la liturgia y a la Eucaristía, a la Palabra de Dios, su llamada constante a la purificación de la Iglesia, a la conversión de los mismos cristianos en el sentido radical que él la entiende, su labor incanable en favor de la unidad, y su defensa, como nadie, de la verdad y de la razón, y, por tanto, de la libertad verdadera de todo hombre.

En este momento, díganos cuáles son sus mayores preocupaciones en torno al futuro de la Iglesia en España.

Lo he dicho muchas veces y en repetidas ocasiones: mi gran preocupación es que los hombres crean, porque no da lo mismo creer que no creer: el problema radical de España, el que está en la base de la situación tan grave que atraviesa, como si estuviese desangrándose y desplomándose, tiene su raíz en el olvido de Dios, en pretender vivir como si Dios no existiese, y al margen de Él, la laicización tan grande y radical que algunas corrientes pretenden, o la secularización interna de la misma Iglesia, el olvido de su identidad y raíces y su rica aportación a la Iglesia y al mundo. Por eso la Iglesia en España debería releer y meditar todo cuanto nos dijo el Papa en su reciente viaje a España, y volver a meditar el propio magisterio de los obispos españoles, tan rico y sugerente, por ejemplo, su Instrucción del 2006 Orientaciones morales, o también, La verdad os hará libres, o Testigos del Dios vivo, para ver que el gran desafío que tenemos es una nueva, apremiante y valiente evangelización, una decidida renovación de una nueva pastoral para la “iniciación cristiana”, para hacer cristianos.

Ahí se condensa todo, y ahí está todo su futuro y sus quehaceres inaplazables. El Papa, en el fondo, nos dijo lo mismo que Juan Pablo II dijo desde Santiago a Europa: “España, sé tú misma”, con la riqueza, la fuerza de tu fe, la capacidad evangelizadora, y de creación de cultura que comporta esa fe y esas raíces profundamente cristianas, etc.

Un gran desafío de la Iglesia en España es recobrar el vigor de una fe vivida capaz de edificar una humanidad nueva, tener más confianza en sí misma, no tener miedo, ser libre, vivir una profunda unidad, renovar el tejido de la sociedad renovando inseparablemente el tejido de nuestras comunidades. El aliento y el vigor de los sacerdotes, las vocaciones sacerdotales, las vocaciones religiosas, la iniciación cristiana, la presencia de los fieles cristianos en la vida pública, no a pesar de su fe, sino precisamente por ella, la pastoral de la santidad, el fortalecimiento de la unidad y de la comunión… son desafíos que tenemos. Una gran esperanza es la Jornada Mundial de la Juventud, un don de Dios a la Iglesia en España en estos momentos. La gran consigna es la que nos dejó Juan Pablo II en su último viaje a nuestra patria: “España evangelizada, España evangelizadora. Ese es tu camino”.

La Iglesia española, ¿le parece preparada para afrontar estos desafíos?

Naturalmente que sí. La Iglesia en España tiene una gran vitalidad que, a veces, nosotros, los españoles, no sabemos reconocer y apreciar en su justa medida: somos así; desde fuera se aprecia y valora más y mejor la fuerza interior de la Iglesia en España, manifestada en su fidelidad largamente probada al Evangelio, en su sin par actividad evangelizadora y en su amplia presencia misionera, en tantas iniciativas, en tantas tomas de posición, en tantos empeños apostólicos, en esa su gran historia, que, a pesar de lagunas y errores humanos, es digna de admiración y aprecio; esa historia debería ser inspiración y estímulo para ofrecer el ejemplo a proseguir y mejorar el futuro.

Estimo necesario reavivar la confianza en las capacidades de la Iglesia en España; no son otras que las de Jesucristo presente en ella, la muchedumbre de santos y de mártires que llenan su historia, las familias todavía con principios y fundamentos cristianos, la riqueza oculta y la fuerza tan extraordinaria de la vida contemplativa en España, la religiosidad popular, su rico y vivo patrimonio cultural y social cristiano, su sentido profundamente mariano, la escuela católica y las universidades de la Iglesia… Los temores y los complejos pueden agarrotarnos.

Es la hora de la fe y de la confianza; es la hora de la verdad y de ser libres con la libertad de quien se apoya en Dios; es la hora de la esperanza que no defrauda; la hora de vivir y anunciar su gran y única riqueza –Jesucristo–: esta no la puede olvidar, ni silenciar ni dejar morir. Es preciso recordarnos, en el preciso momento histórico de hoy, aquellas lapidarias palabras del papa Juan Pablo II al llegar a Barajas en su primer viaje: “Es necesario que los católicos españoles sepan recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hermano”. Esa es la preparación que se necesita.

La prensa en general, y la que se ocupa más específicamente de la información religiosa, ¿está distraída con otros temas?

Algunos parece que están distraídos, no se enteran o no se quieren enterar. Los problemas de fondo frecuentemente no están donde los señalan; por ejemplo, no está en si el Gobierno dicta esta u otra ley, o si tiene tal o cual gesto o palabra y si se da tal o cual reacción; ni se juega todo en el tablero de la política, ni la Iglesia entra en ese juego, ni se puede ver todo en clave política, ni reducir todo a una simple interpretación política de la presencia y relaciones de la Iglesia con el mundo, con los hombres de hoy; ni juzgarlo todo con el esquema de conservadores y progresistas, modernos o ajenos a la modernidad que se lleva en el ambiente; no está tampoco en las cuestiones de “política eclesiástica” o en comentarios “clericales de sacristía” que hacen tanto daño y no construyen ni siembran nada. No. Eso no es entrar en lo que es la Iglesia y en lo que esta puede y debe aportar a las gentes y a nuestro país. Reconozco que me gustaría encontrar una visión más amplia y abierta, más centrada en lo que verdaderamente es e importa, más honda y profundizada de las reales cuestiones, que son las que aportan y construyen.

Van a celebrarse elecciones en la Conferencia Episcopal Española. ¿Ha llegado el momento de la renovación?

Siempre es el momento de elegir conforme al querer de Dios y buscando el bien únicamente de la Iglesia –fuera otras cosas–, sin olvidar el momento concreto que vivimos. Así sucederá en las próximas elecciones. Lo que a mí me toca –y a todos– es orar a Dios por mis hermanos obispos –todos los días lo hago– para que Dios los ilumine y elijan conforme al querer divino. Pido a Dios que todo fortalezca la unidad, tan urgente y necesaria, y avive la esperanza, en la actual situación que vivimos. Unas elecciones siempre son importantes. El momento difícil y crucial que vivimos, los desafíos que tenemos hacen de estas elecciones una de las más interesantes e importantes de la historia de la Conferencia. La responsabilidad y la prudencia de nuestros obispos está más que asegurada y probada en la rica y larga historia de la Conferencia Episcopal.

Se registran ciertas tensiones entre los obispos y los religiosos. ¿Qué opinión le merece este fenómeno?

Siempre es necesaria la unidad. En estos momentos, todavía más. La escuela católica, por ejemplo, está en grave riesgo y entre todos –obispos, religiosos… muy unidos– hemos de salvarla y fortalecerla. Todos a una, hemos de apoyar decididamente a la escuela católica. Dividirnos, por ejemplo, a causa de esta cuestión sería de una ceguera notabilísima, sería un pecado contra la obra de evangelización, que siempre es obra del Espíritu.

Ciertos comentaristas opinan que el suyo a Roma es un viaje de ida y vuelta. ¿Piensa volver a una “vida activa” en España?

Nunca me he ido ni me iré de España; como todos los españoles, y como hombre de Iglesia, siempre trabajaré y serviré hasta la extenuación por España. Me ha ayudado mucho a pensar así la figura del gran Juan Pablo II, y, particularmente, su obra autobiográfica Memoria e identidad. Otra cosa no podría entenderla. Eso no está reñido con mi actual trabajo en la Iglesia como prefecto de la Congregación para el Culto, ni le resta tampoco nada; más aún, eso le da concreción y vitalidad a esta misma misión. Con todo, tengo que decirle que nunca he elegido yo dónde ir; como sacerdote, siempre he hecho lo que era la voluntad de mi obispo; y como obispo, en todo he secundado y obedecido libremente y sin condiciones lo que el Papa ha decidido y me ha pedido: esa es la voluntad de Dios. Haré siempre, con su ayuda, lo que Dios quiera.

¿Está dividido el episcopado español?

No; claramente no; gracias a Dios no es un episcopado monocolor ni homogéneo; hay diversidad de pareceres y normales preferencias. De ahí no se puede deducir división. Nada ni nadie, ni de dentro ni de fuera, debería palidecer o debilitar esa unión en la diversidad; todo lo que sea fortalecer, como una piña, la unidad es clave para una nueva evangelización y para un futuro de esperanza. Si antes dije “España evangelizada, España evangelizadora, ese es tu camino”, ahora añado que solo es posible andar este camino con una fuerte unidad del episcopado; creo que todos somos conscientes de ello.

Friday, February 25, 2011

¿Instituto Del Buen Pastor erigido canónicamente en Arquidiócesis de Bogotá, Colombia?


En la actual edición de El Catolicismo (Número 3535, Feb-20/Mar-05-2011, pág 3), periódico de la Arquidiócesis de Bogotá, Colombia, se lee el siguiente anuncio proveniente de la Cancillería de esa Arquidiócesis, con fecha Feb-15-2011 (ver detalle de la edición impresa en la imágen).

Permisos:

[...]

Sede del Instituto Del Buen Pastor en la Transvesal 28A N. 36-47, Barrio la Soledad, Parroquia de San Alfonso María de Ligorio, vinculándola a la dependencia de la Zona Pastoral Episcopal de la Inmaculada Concepción.

Lo que no nos queda claro del todo. ¿Ello es un simple permiso (los toleramos en la jurisdicción, ¡qué le vamos a hacer!), ó es en realidad la erección canónica del IBP en la Arquidiócesis de Bogotá, con los derechos que ello conlleva?

En todo caso, ya han pasado de esto a la noticia que acabamos de reseñar.


Actualización Ago-12-2011: Esta es la copia del decreto de erección canónica del IBP en la Arquidiócesis de Bogotá con fecha Dic-03-2010; documento suministrado por el propio IBP en su blog IBP Latinoamérica.



Detenidos en Italia seis marroquíes que querían “castigar al Papa”


Información de agencia ANSA, Feb-25-2011.

BRESCIA, 25 (ANSA) - La policía italiana detuvo hoy a 6 marroquíes residentes en Brescia, norte del país, por haber constituido un grupo cuyo objetivo era el de incitar a la discriminación y la violencia contra cristianos y judíos, en el que incluso se había discutido la posibilidad de "castigar al Papa" Benedicto XVI.

Según fuentes policiales, los seis marroquíes -cinco de los cuales fueron puestos bajo arresto domiciliario, mientras el sexto fue sometido a encarcelamiento cautelar- pertenecen al movimiento Al Adl wal Ihsane (Justicia y Caridad), el principal grupo fundamentalista de Marruecos.

Las investigaciones sobre el grupo, comenzadas hace más de un año, establecieron que los seis detenidos habían creado una célula secreta dentro del movimiento islámico, marcada por un hermetismo total acerca de sus actividades, que se ocupa incluso de la educación de los hijos de los afiliados, para inculcarles el odio de la cultura occidental y de las religiones distintas al Islam.

En los documentos incautados por la policía se encontraron diferentes referencias a Benedicto XVI, que los miembros del grupo estimaban culpable de la conversión de Magdi Allam -conocido periodista y eurodiputado italiano de origen egipcio, que renunció a la fe musulmana y se convirtió al catolicismo- por lo que estimaban que era necesario "castigar al Papa", según una frase hallada en un documento de trabajo del grupo, escondido en el forro de un abrigo.

Ante erección de logia masónica, arzobispo de Mónaco recuerda que no se puede ser masón y católico


No tendría nada de particular el hecho que un Ordinario recuerde que la pertenencia a la masonería es incompatible con el catolicismo, sin embargo, hace noticia cuando la religión oficial estatal es el catolicismo, como ocurre en el caso del Principado de Mónaco, aunque históricamente sus principes se comporten como paganos.

Hace unos dos años advertimos de la incomodidad de la Iglesia en el Principado de Mónaco respecto de la instalación de una logia masónica en el Principado (ver aquí). Pues bien, el pasado Feb-19-2011 se estableció formal y oficialmente la primera logia masónica en Mónaco, llamada Gran Logia Nacional Regular del Principado de Mónaco (GLNRPM), ante lo cual y como era lo mínimo por esperarse, el Arzobispo de Mónaco. Mons. Bernard Barsi (imágen), se ha pronunciado oficialmente al respecto, recordando basicamente lo que la Iglesia ha reafirmado en años recientes respecto de la incompatibilidad de la pertenencia simultanea a la masonería y al catolicismo.


Con información de Le Point, Feb-24-2011.

Thursday, February 24, 2011

Sacerdotes en Australia (tambien) se resisten a la traducción del Nuevo Misal Romano, proponen “indulto” para seguir usando la actual traducción liberal


El Nuevo Misal Romano para la Iglesia angloparlante tendrá la entrada en vigencia de la nueva traducción el primer Domingo de Adviento de 2012, pero no todos estan conformes, ya habíamos dicho en otra ocasión que, por ejemplo en Irlanda, un grupo de sacerdotes había llamado a esta nueva edición del Nuevo Misal Romano “sexista, elitista y oscura” (ver aquí). En realidad, como también dijimos antes, la cosa estriba en que la traducción actualmente en uso en los países angloparlates es bastante liberal, al punto que en muchos lugares se utiliza el lenguaje inclusivista, el cual en español existe pero es más dificil de acuñar por ello para nosotros no es tan común.

Esta vez es de Australia de donde vienen voces de rebelión; el Concejo Nacional de Sacerdotes de Australia ha publicado un comunicado de prensa (copia facsimilar en la imágen) Feb-23-2011, manifestando que la nueva traducción del Nuevo Misal Romano introducirá significativos cambios litúrgicos de los cuales se esperan varias respuestas. “Algunos miembros han llamado a un boycot o moratoria, en tanto que otros apoyan el nuevo texto”, dice el comunicado.

Lo más inquietante es un párrafo que se lee más adelante, presten atención:

“La Eucaristía es mucho más que una traducción particular del rito por el cual se celebra pero el lenguaje puede excluir personas, particularmente a las mujeres. La Iglesia ha extendido generosamente un indulto para dar cabida a las personas que estan incomodas con el vernáculo y prefieren el estilo Tridentino. Esto incluye a personas jóvenes que no habían nacido cuando este rito era lugar común. De manera similar, habrá necesidad de que haya alguna tolerancia de las personas que encuentran esta nueva traducción inaceptable”.

Primero, el Motu Proprio Summorum Pontificum (al cual alude el comunicado) reconoce a los católicos el derecho de acceder a la liturgia según los libros litúrgicos vigentes en 1962, no es un indulto.

Segundo, este derecho no es reconocido simplemente porque haya gente incomoda con las lenguas vernáculas.

Tercero, ¿está este grupo de sacerdotes australianos buscando mantener el status quo, de desorden y entropía liturgicos, y obtener de algún modo que se les dé permiso para seguir usando la actual traducción liberal del Nuevo Misal Romano, a modo de “indulto” argumentando motivos similares a los que ellos entienden fueron dados para el Motu Proprio Summorum Pontificum?

Arzobispo de Dublín lava los pies a las víctimas de abusos y pide perdón


En una liturgia penitencial el pasado Domingo el Arzobispo de Dublín, Mons. Diarmuid Martin (imágen), pidió perdón y lavó los pies a algunas víctimas de abusos sexuales. Las reflexiones de Mons. Diarmuid Martin para la ocasión pueden ser leídas en el sitio de internet de la Arquidiócesis de Dublín (inglés).

Aquí un reporte en español de Europa Press, Feb-23-2011.

El arzobispo de Dublín, monseñor Diarmuid Martin, ha lavado los pies a víctimas de abusos sexuales perpetrados por sacerdotes miembros de la diócesis en una liturgia de penitencia celebrada en la catedral de Santa Maria y ha pedido "el perdón de Dios y de las víctimas de abusos" ante la "falta de valentía y de verdad" de la diócesis.

La diócesis de Dublín fue la más afectada por el escándalo de los abusos sexuales perpetrados por miembros de la Iglesia y Benedicto XVI envió una carta a las diócesis de Irlanda en la que pedía que los obispos y los fieles denunciaran los casos de abusos ante las autoridades civiles. Asimismo, Benedicto XVI envió una misión apostólica a las diócesis de Irlanda para atajar el problema e investigar los casos de abusos, así como reformar los seminarios y las diócesis.

El arzobispo ha recordado en su homilía que la diócesis "debe agradecer a los hombres y mujeres que no se han quedado en silencio" ante los abusos y "han tenido el valor de hablar con determinación y valentía" también "ante la incredulidad y el rechazo". Por ello, el arzobispo ha afirmado que "la Iglesia de todo el mundo" está "en deuda con estas víctimas".

Purificar la Iglesia

No obstante, el arzobispo ha subrayado que el escándalo de los abusos sexuales que ha salpicado a la Iglesia "ha ayudado a purificar la Iglesia desafiándola a afrontar la verdad, a superar la negación, a reconocer el mal que se ha hecho y el dolor que se ha causado".

Además, monseñor Martin ha declarado en su homilía que "ninguno de los que ha tenido alguna responsabilidad en lo que le ha ocurrido a la Iglesia en esta diócesis" puede pedir "el perdón de aquellos que han sido abusados" sin reconocer "antes la injusticia realizada y el propio fracaso por lo que ha ocurrido".

Monseñor Martin ha reconocido que la diócesis de Dublín "no será nunca más la misma" porque llevará consigo "la herida dentro de sí misma", aunque ha afirmado que esta liturgia de penitencia "es solo un primer paso" hacia el perdón. Por último, ha recordado que la archidiócesis "no descansará" hasta que "la última víctima haya encontrado la paz y pueda alegrarse de ser plenamente la persona que Dios quiere que sea".

La música sacra, al servicio de la verdad


Por Paul Gunter, O.S.B.*

ROMA, jueves 24 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- En la época en la que san Agustín escribió Qui cantat, bis orat – “quien canta reza dos veces”, se podía reconocer fácilmente cómo el carácter propio de la música sacra la hacía esencialmente distinta de un simple canto en grupo, o de un elegante performance por parte de un músico experto, pero de ámbito secular. La convicción del hecho de que la oración redobla si es cantada en lugar de recitada, no se basaba tanto en los méritos del esfuerzo humano, sino más bien en la necesidad de describir la dimensión numinosa dentro de la música sacra, sus aspectos emotivos y artísticos, en cuanto que interfaz del intercambio entre Dios, Dador de todo bien, y la respuesta de amor del ser humano al amor omnipotente del Señor.



Un amor más grande buscará una calidad más alta y no sólo una cantidad más abundante, y esto sucede cuando la perseverancia de un individuo o de un grupo ha obtenido un progreso en el ámbito musical y ha experimentado por ello mismo la belleza de sus consuelos espirituales. La Sacrosanctum Concilium (SC) afirma que “la sagrada liturgia no agota toda la acción de la Iglesia” (n. 9) y añade muy agudamente que “antes de que los hombres puedan acercarse a la liturgia, es necesario que sean llamados a la fe y a la conversión”; además, en el número 10 aclara que “la liturgia es el culmen hacia el que tiende la acción de la Iglesia”. La liturgia, por tanto, es precisamente la fuente de la fuerza necesaria a toda obra apostólica. Allí donde la vida liturgica de la Iglesia es dejada a su aire, la falta de coherencia en sus frutos se hace evidente. Los músicos litúrgicos deben ser valorados y apoyados de todas las formas posibles, si deben alcanzar un nivel técnico tal que les permita comunicar, a través de la música sacra, la relación con el misterio tremendo que es Dios. Es esta percepción de la santidad de Dios, tomada específicamente de la música sacra, la que forma un puente que permite a las personas hacer encontrar su deseo de Dios con el deseo de conformar sus vidas a la Suya.

La musica sacra es oración ordenada a hacer elevar los corazones y las mentes hacia Dios. Más allá de los retos representados por las preferencias personales o culturales, el objetivo de la música sacra es siempre la alabanza de Dios. La participación activa en la asamblea debería estar ordenada a este fin, de modo que no venga comprometida ni la dignidad de la liturgia, ni se oscurezcan las posibilidades para una participación efectiva en el culto divino. La actuosa participatio no excluye diversos niveles de participación que, por si mismos, indican que la “participación en el acto” no disminuye por el hecho de que uno podría no estar cantando todo en cada momento. La música sacra debe conformarse a los textos litúrgicos, y la música devocional debe inspirarse en textos bíblicos o liturgicos, cuidando en cada caso no esconder las realidades eclesiológicas de la Iglesia. El Papa Juan Pablo II lo explicó a algunos obispos de los Estados Unidos, con ocasión de su visita ad Limina en 1998: “La participación plena no significa que todo el mundo hace todo, porque esto llevaría a clericarizar al laicado y a laicizar el sacerdocio; y esto no es lo que el Concilio tenía en mente. La liturgia, como la Iglesia, debe ser jerárquica y polifónica, respetando los diversos papeles asignados por Cristo y permitiendo a todas las distintas voces converger en un único gran himno de alabanza”. La música sacra, por ello, en sus expresiones de fe religiosa, fidelidad textual y dignidad mesurada, debe convertirse en un símbolo de comunión eclesial.

El carácter de música sacra no disminuye cuando ésta es sencilla, en la medida en que esa sencillez sea noble más que banal. El uso difundido, aunque prohibido, de música secular grabada y de canciones “pop” en los funerales justifica el distanciamiento de muchos fieles, que se muestran extraños a la vida musical de la Iglesia. Cantos “cultuales” doctrinalmente insípidos, que a menudo toman el lugar de tesoros litúsgicos con valor catequético, con el efecto de que la cultura de la música eclesial en muchas parroquias ha sido “llevada a un callejón sin salida en el que cada vez se puede decir menos sobre su quo vadis” – esta es la forma en la que J. Ratzinger describe la separación de la cultura moderna de su matriz religiosa (A New Song for the Lord. Faith in Christ and liturgy today, Crossroad, Nueva York 1996, p. 120).

La Sacrosanctum Concilium dijo que debería reservarse al canto gregoriano “el lugar principal” (n. 116) y que el órgano tubular “es capaz de añadir un notable esplendor a las ceremonias de la Iglesia, y de elevar poderosamente las almas a Dios y a las cosas celestes” (n. 120). Mientras que los efectos de las interpretaciones antropológicas postmodernas son intolerantes hacia toda tendencia de remitirse al pasado, las verdades intemporales e universales son beneficiosas a las personas de todo tiempo y lugar.



Es necesaria una catequesis litúrgica eficaz en el centro de la Nueva Evangelización para favorecer la inmersión de los fieles en los misterios celebrados per ritus et preces – a través de los ritos y de las oraciones (cf. SC 48). El Motu Proprio de 2007, Summorum Pontificum, ha ofrecido una oportunidad determinante para el revival del canto gregoriano, en esos lugares en que había sido practicado con anterioridad, además de su inserción en contextos en los que aún no era conocido. Sería triste, sin embargo, que pos el ansia de comprenderlo todo, el uso del canto gregoriano en las parroquias se limitase a la celebración en “forma extraordinaria”, relegando así el antiguo idioma de este canto a la historia de la Iglesia y a símbolo de polarización. Entre las oportunidades pastorales, no es pedir mucho que las personas puedan hacer experiencia de la universidad de la Iglesia a nivel local, siendo capaces de cantar las partes que les competen en latín (cf. SC 54). Esta fue la intención de los padres del Concilio. Con la debida moderación y sensibilidad pastoral, esta práctica se uniría armónicamente a las ricas expresiones de la fe católica en vernáculo.

Finalmente, la armonía y ortodoxia de la música sacra para una predicación eficaz del depósito revelado depende de la fidelidad del cristiano a la vida de la gracia, en una dedicación mayor a vivir con coherencia, como la Regla de san Benito afirma tan claramente: “Consideremos, por ello, cómo deberíamos comportarnos en presencia de Dios y de sus ángeles, y mantengámonos […] de tal forma que nuestras mentes estén de acuerdo con nuestras voces” (19,6-7).

[Traducción del inglés por Mauro Gagliardi]

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* El padre Paul Gunter, O.S.B., es profesor en el Pontificio Instituto Litúrgico de Roma y consultor de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

Tuesday, February 22, 2011

Hombre casado con religiosa ordenado sacerdote


BERLIN 21 de Febrero(AP)- En una extraña ocasión que necesitó de la aprobación papal, un converso Luterano se ordenará sacerdote católico en Alemania y se le permitirá permanecer casado con una mujer que ahora es religiosa.

La Arquidiócesis de Colonia dijo que Harm Klueting (imágen) de 61 años, será ordenado sacerdote Católico el Martes. El Papa Benedicto XVI le dió un permiso especial para permanecer casado con Edeltraut Klueting, que en 2004 se convirtió en una religiosa Carmelita. La pareja tiene dos hijos mayores.

Klueting y su esposa eran Luteranos cuando se casaron en 1977 y ambos se convirtieron al Catolicismo hace algunos años.

El P. Federerico Lombardi, portavoz del Vaticano, dice que la excepción es rara pero ha habido casos parecidos.

Dice Lombardi: “No pasa todos los dias”.


Actualización Feb-23-2011: Un lector nos hace la aclaración que la información arriba detallada no es tal, no se trata de un converso ordenado sacerdote casado con una religiosa. La dama en cuestión no es religiosa, en este enlace se lee una declarión suya en la cual ella dice que efectivamente profesó el 2004, pero no como monja sino como laica terciaria de la Tercera orden carmelita calzada. En este otro sitio aparece una foto de 2010 en San Diego, California, en donde el ahora neosacerdote (en ese entonces diácono) aparece con su esposa almorzando.


Monday, February 21, 2011

54 respuestas del Obispo Bernard Fellay (parte II)


Entrevista concedida por el Superior General de la FSSPX/SSPX, Obispo Bernard Fellay (imágen), realizada por el Distrito de Estados Unidos de la FSSPX/SSPX, Seminario de Santo Tomás de Aquino, Winona, MN, Feb-02-2011. La entrevista contiene 54 respuestas de las cuales hoy se conoce la segunda parte (ver la primera parte aquí), divididas en cuatro secciones:

1- Beatificación de Juan Pablo II.
2- La Fraternidad de San Pío X.
3- Expansión en Estados Unidos.
4- A modo de conclusión.

Seguidamente reproducimos estas 26 respuestas conocidas hoy.



[Español, Francés, Inglés, Italiano]

IV. BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II

29. ¿Crea un problema el anuncio de la próxima beatificación de Juan Pablo II?

— Un problema grave: el de un pontificado que avanzó a grandes pasos en el sentido errado, en la dirección del progresismo y de todo aquello que se llama “el espíritu del Vaticano II”. Por eso, no es sólo una consagración de la persona de Juan Pablo II sino también del Concilio y de todo el espíritu que lo acompañó.

30. ¿Hay un nuevo concepto de santidad desde el Vaticano II?

— ¡Es de temerse! Es un concepto de santidad para todos, de santidad universal. Es verdad que hay una llamada, una vocación a la santidad hecha a todos los hombres; lo falso es rebajar la santidad a tal nivel, que lleva a pensar que todo el mundo va al cielo.

31. ¿Cómo podría permitir Dios verdaderos milagros para refrendar una falsa doctrina, con motivo de las múltiples beatificaciones y canonizaciones hechas en los últimos decenios?

— Ése es el problema: ¿se tratará de verdaderos milagros? ¿Se tratará de prodigios? Para mí existen dudas. Estoy muy extrañado, por lo que puedo saber, por la ligereza con la que se manejan estas cosas.

32. Si las canonizaciones comprometen la infalibilidad pontificia, ¿se pueden desconocer los nuevos santos canonizados por el Papa?

— Es verdad que hay un problema en las actuales canonizaciones. Con todo, uno puede preguntarse si en la fórmula utilizada por el Sumo Pontífice existe una verdadera voluntad de comprometer la infalibilidad. En el caso de la canonización se cambió la fórmula, los términos son mucho menos expresivos que antes. Creo que eso va de la mano con la mentalidad nueva, que no quiere hacer definiciones dogmáticas comprometiendo la infalibilidad. Ahora bien, admitamos que estamos ante presunciones… No hay respuestas convincentes, excepto la de la intención de la autoridad suprema de comprometer o no su infalibilidad.

33. ¿Uno puede elegir entre los santos recientemente propuestos a la veneración de los fieles? ¿Qué hay que hacer con el Padre Pío?

— Pienso que no hay que elegir. Sin embargo, siempre se podrá atender a los criterios que han sido universalmente reconocidos en el pasado. Así, cuando se está ante una devoción popular masiva —como es el caso del Padre Maximiliano Kolbe o el Padre Pío—, no debería generar dificultades. Reitero, aquí no hay más que opiniones, en razón de la ausencia de un juicio magisterial enunciado dogmáticamente.

34. ¿Y Mons. Lefebvre? ¿Conoce Ud. ejemplos de gracias concedidas por su intercesión?

— Sí, se conocen, y se conocen bastantes. No sé si corresponden al orden de los milagros… tal vez sí en un caso u otro. En el caso de la curación de enfermedades no tenemos, que yo sepa, todos los documentos médicos necesarios. Muchas gracias se conceden por intercesión de Monseñor. No abundo más.

V. LA FRATERNIDAD SAN PÍO X

35. La Fraternidad acaba de festejar un importante aniversario. ¿Cómo resumiría estos cuarenta años?

— Una historia apasionante… lágrimas —muchas—, en medio de grandes alegrías. Una de las alegrías más grandes es la de comprobar hasta qué punto Dios nos permite estar asociados a muchas de las bienaventuranzas que ha predicado en el Sermón de la Montaña, como es aquella de poder sufrir a causa de su nombre. Y en medio de todas las vicisitudes de la crisis actual vemos que esta obra continúa expandiéndose, algo que, humanamente, es casi imposible. He allí la mano de Dios en esta obra de Mons. Lefebvre.

36. ¿Existe un incremento de vocaciones? Si es así, ¿cuáles son las causas?

— Creo que hay una gran estabilidad. Desearía que hubiese más vocaciones. Creo que será necesario relanzar la cruzada de las vocaciones. El mundo es muy hostil, como tal, al surgimiento de las vocaciones; por eso debemos intentar restablecer los medios en los cuales las vocaciones puedan volver a surgir, porque hay vocaciones, pero con frecuencia no llegan a madurar a causa de este mundo materialista.

37. Últimamente, con motivo del Congreso de “Sí Sí, No no”, Ud. habló acerca de una reunión con unos treinta sacerdotes diocesanos de Italia en la que participó. ¿Qué esperan hoy en día de la Fraternidad estos sacerdotes?

— Ante todo estos sacerdotes nos piden la doctrina, lo que es un síntoma excelente. Si se acercan a nosotros es porque quieren la antigua misa, evidentemente, pero después de descubrir la antigua misa quieren otra cosa. Quieren algo más porque descubren todo un mundo de cuya autenticidad son conscientes. No dudan que allí está la verdadera religión. Por eso, necesitan refrescar sus conocimientos teológicos. Allí no yerran, van directamente a Santo Tomás de Aquino.

38. Este movimiento de sacerdotes que se acerca a la Fraternidad, ¿se da por igual, en grados diferentes, en todos los países?

— Existen grados diversos, por cierto, y cantidades distintas según los diferentes países. Sin embargo el fenómeno se reproduce un poco por todas partes: un sacerdote, en general joven, que se acerca a la misa tradicional, que descubre con gran entusiasmo este tesoro y que poco a poco transita el camino hacia la Tradición que, al final, lo transforma en cien por ciento tradicional.

39. ¿Abriga Ud. esperanza de que semejante interés también pueda extenderse a ciertos obispos, al punto de avizorar una futura colaboración?

— Ya tenemos contactos con obispos, aunque por el momento todo está bloqueado por las conferencias episcopales y por presiones circundantes. Pero no cabe duda de que en el futuro con algunos obispos pueda haber alguna colaboración.

40. ¿Está Ud. dispuesto a ensayar la experiencia de la Tradición con un obispo, a nivel de una diócesis?

— Las cosas no están maduras para eso, aún no hemos llegado a ese punto, pero pienso que sucederá. Será difícil, habrá que ver exactamente cómo podrá concretarse. Será preciso que eso tenga lugar con obispos que hayan comprendido realmente la crisis y que verdaderamente quieran que vayamos.

41. Los fieles son cada vez más numerosos. Se multiplican las capillas. El estado de necesidad sigue existiendo. ¿Planea Ud. consagrar otros obispos auxiliares para la Fraternidad? ¿Piensa que Roma podría estar a favor de que actualmente se consagren obispos en la Tradición?

— Para mí la respuesta es muy simple: habrá o no obispos según que las circunstancias imperantes en la primera consagración se repitan o no.

LA EXPANSIÓN DE LA FRATERNIDAD SAN PÍO X

42. Monseñor, tenemos la alegría de verlo con frecuencia en los Estados Unidos. A Ud. le gusta venir. ¿Algún comentario?

— Mi comentario: amo a todas las almas que Dios nos confía y hay muchas en los Estados Unidos. ¡Es todo!

43. ¿Pudo encontrarse ya con el Cardenal Burke?

— Varias veces intenté verlo, pero aún no he podido hacerlo.

44. Muchos obispos de los Estados Unidos dieron su apoyo a la Marcha por la Vida; uno de ellos intervino enérgicamente contra un hospital que favorecía el aborto. ¿Existen esperanzas de que se den cuenta que la crisis actual también afecta la fe?

— Pienso que, desgraciadamente, entre los modernos hay que distinguir la moral y la fe; entonces se podrá ver que hay más obispos lúcidos ante los problemas morales que obispos comprometidos con las cuestiones de fe. Con todo, se puede decir que si alguien se pone a defender valientemente la moral católica, debe necesariamente tener la fe, y aún que su fe se verá fortalecida… Es lo que espero, sin perjuicio de lo cual reconozco que hay excepciones….

45. Los obispos norteamericanos quieren revisar juntos el conjunto de las directivas dadas por Juan Pablo II a las universidades. ¿Cuáles deberían ser, según Ud., las medidas urgentes que habría que tomar para hacer que las universidades actuales sean verdaderas universidades católicas?

— La medida urgente, la primera, es volver a la escolástica. Hay que dar de mano con las filosofías modernas, volver a la sana filosofía, la filosofía objetiva, realista. Santo Tomás —como ya sucedió a comienzos del siglo XX— debe volver a ser la norma. En otro tiempo las 24 Tesis Tomistas eran obligatorias. Hay que volver a eso, es absolutamente necesario. Después de esta restauración filosófica se podrá continuar en la misma línea para con la teología.

46. Mons. Robert Vasa, obispo de Baker (Oregon), recordó recientemente que las declaraciones de la Conferencia Episcopal no obligaban al obispo para con su diócesis. ¿Es un desafío a la colegialidad promovida por el Concilio?

— Sobre este tema de la colegialidad no ha hablado solamente un obispo. El Papa mismo, hablando ante la Conferencia Episcopal de Brasil, dirigió palabras enérgicas, volviendo a poner en su lugar el papel de las conferencias episcopales, insistiendo sobre la autoridad personal de los obispos y sus relaciones directas con el Santo Padre.

47. El Seminario de Winona es el más importante en número de seminaristas. ¿Cómo explica este hecho?

— Pienso que se debe simplemente a la generosidad de este país, que se deja entusiasmar fácilmente por una buena causa.

48. ¿Qué hay que hacer para multiplicar las vocaciones sacerdotales y religiosas?

— ¡Rezar, rezar y rezar! Y hacer sacrificios.

49. ¿Cuáles son los puntos fuertes de la Tradición en los Estados Unidos?

— Pienso que está esa generosidad, a la cual acabo de referirme, y las escuelas. Es verdad que existe una cantidad importante de sacerdotes y que precisaríamos tener más; pero diría que las escuelas, sobre todo, son indispensables. Del mismo modo hay que promover la ayuda a las familias tradicionalistas. Debemos montar un movimiento para las familias, para sostenerlas, para formarlas. Es la célula básica de la sociedad, es fundamental en el orden natural y en el orden sobrenatural.

50. ¿Cuál es la importancia que Ud. asigna a las escuelas?

— Es fundamental, es el futuro. La juventud será católica supuesto que reciba una buena formación. Y para eso precisamos contar con escuelas católicas.

51. Las familias numerosas y generosas a veces se ven obligadas a seguir cursos de educación a distancia. ¿Qué recomienda Ud. a las que tienen a la mano buenos colegios?

— Las que tienen a la mano buenos colegios no deben dudar un instante: ¡que pongan a sus hijos en estos colegios! La educación a distancia nunca reemplazará una buena escuela. Si no hay un buen colegio, la cosa es totalmente distinta.

52. ¿Planea Ud., Monseñor, convocar a una nueva cruzada de rosarios? ¿Qué recomienda a los fieles en la actualidad?

— ¡Sí! La situación del mundo, la situación de la Iglesia —se ve muy bien—, continúa siendo muy sombría; aún si hay algunos atisbos de esperanza, los factores inquietantes obligan, más que nunca, a intensificar nuestras plegarias, recurriendo a la Santísima Virgen. Para los fieles de hoy en día lo indispensable es la oración, la oración en familia, reiterada, frecuente, acompañada de lo que educa el alma cristiana, el espíritu de sacrificio.

VII. A MODO DE CONCLUSIÓN

53. Monseñor, el año que viene Ud. celebrará sus treinta años de sacerdocio, de los cuales dieciocho estuvo al frente de la Fraternidad San Pío X. ¿Cuáles fueron los acontecimientos más significativos a lo largo de todos estos años?

— ¡Es toda una novela! ¡Lo primero que hay que mencionar, por supuesto, son las consagraciones! Entre los acontecimientos importantes está también la alegría de haber estado cerca de Monseñor, la alegría de haber estado cerca del Padre Schmidberger, y de haber aprendido mucho junto a ellos; la alegría de haber podido trabajar también junto a los otros obispos de la Fraternidad, como con todos nuestros sacerdotes, en este gran movimiento de celo por la fe, por el sostenimiento de la Iglesia católica.

54. ¿Un deseo para los años por venir?

— ¡Que la Iglesia vuelva a su quicio! Es una imagen, pero es verdaderamente nuestro deseo. ¡Y para eso es preciso que advenga el triunfo del Corazón Inmaculado de la Santísima Virgen! ¡Lo precisamos tanto!

Muchas gracias, Monseñor, por su disposición a responder a nuestras preguntas.

Sunday, February 20, 2011

Espíritus en la diócesis de Livorno, Italia; llamado un exorcista


El diario Corriere Fiorentino, Feb-19-2011, página 8, relata que en la sede de la Curia episcopal de Livorno, se ha reportado por al menos una decena de personas de credibilidad, la presencia de espíritus. Una de ellas perteneciente a un grupo de oración, por ejemplo, recuenta haber visto de repente un niño, inmediatamente después una dama, y después un fraile. El P. Giovanni Battista Damioli, exorcista y párroco de la iglesia de San Ferdinando, visitó recientemente la sede de la Curia limitándose a asesorar al obispo y los que dicen atestiguar los extraños fenómenos. “Sobre estas cosas no digo nada, pregunte directamente al obispo”, dice el P. Damioli. El edificio de la Curia, que incluye el museo diocesano y la iglesia de Sant’Andrea, está construido sobre un antiguo cementerio. El obispo Mons. Simone Giusti ni confirma ni desmiente los incidentes, pero afirma que “con este mismo entusiasmo es mejor creer a Cristo”.

Friday, February 18, 2011

Declaración del Arzobispo de Santiago, Chile, en relación al caso del P. Fernando Karadima


Copia de la declaración:



Video de la declaración:



Video de la conferencia de prensa:



Fuente: Arquidiócesis de Santiago, Chile, Feb-18-2011.



Actualización Feb-19-2011: Reporte de reacción del implicado.

Información de Nación.cl, Feb-18-2011.

El padre Fernando Karadima Fariña (80) insiste en que es inocente y estudia su apelación ante la Congregación para la Doctrina de la Fe, que lo declaró culpable del delito de abuso de menor.

Karadima tiene 60 días para presentar el recurso, pero este plazo está corriendo desde el 17 de enero pasado, fecha en que el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, le comunicó el fallo.

La iglesia y, obviamente, Karadima habían guardado estricto silencio en torno a la sentencia. Sin embargo, la persistencia de los periodistas de CiperChile obligó a monseñor Ezzati a informar.

Reporteros de ese portal de investigación periodística mantienen un punto fijo de día y noche en el lugar de reclusión de Karadima, el convento de las Siervas de Jesús de la Caridad, en calle Bustamante. Era inminente que se conociera la sentencia.

“Yo recibí el 16 de enero la comunicación de la Nunciatura y al día siguiente tomé contacto con el padre, lo fui a visitar donde él estaba en ese momento y le entregué el decreto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Era mi obligación hacerlo”, indicó el arzobispo.

“Le comuniqué también al padre que, de acuerdo al Código de Derecho Canónico, él tenía 60 días para presentar un recurso a esta decisión, cosa que está haciendo”, añadió monseñor Ezzati.

Consultado sobre la reacción de Karadima al conocer el fallo, monseñor Ezzati dijo que “fue de mucha sorpresa frente a esto y de meditación muy profunda”.

“Él iba a leer con calma todo el decreto, esto no es más que la conclusión, el decreto es muy largo. Él iba a meditar cuidadosamente eso y emprendió la tarea de preparar su defensa ante la Santa Sede”, agregó Ezzati.

Acerca de la insistencia de Karadima en declararse inocente, Ezzati señaló que “la iglesia juzga hechos externos, no tiene derecho a juzgar la conciencia de las personas”.

En cuanto a si entregaría los antecedentes del juicio canónico a la justicia civil chilena, Ezzati respondió que “no corresponde, son dos dimensiones totalmente distintas, hay materias que en el juicio civil no constituyen delito y sin embargo sí lo constituye en la justicia de la iglesia”.

54 respuestas del Obispo Bernard Fellay (parte I)


Entrevista concedida por el Superior General de la FSSPX/SSPX, Obispo Bernard Fellay (imágen), realizada por el Distrito de Estados Unidos de la FSSPX/SSPX, Seminario de Santo Tomás de Aquino, Winona, MN, Feb-02-2011. La entrevista contiene 54 respuestas de las cuales hoy se conocen 28, divididas en tres secciones:

1- Las conversaciones doctrinales
2- El efecto del Motu Proprio (Summorum Pontificum)
3- Asís 2011.

Seguidamente reproducimos estas 28 respuestas conocidas hoy.



[Español, Francés, Inglés, Italiano]

I. CONVERSACIONES DOCTRINALES

1. Monseñor, Usted tomó la decisión de llevar adelante conversaciones doctrinales con Roma. ¿Podría recordarnos cuál es el objetivo?

— Es preciso distinguir el fin que persigue Roma del que tenemos nosotros. Roma indicó que existían problemas doctrinales con la Fraternidad y que los mismos debían aclararse antes de un reconocimiento canónico —problemas que, tratándose de la aceptación del Concilio, obviamente provendrían de nuestra parte. Para nosotros, en cambio, se trata de otra cosa: queremos exponer a Roma lo que la Iglesia siempre enseñó, y con eso, señalar las contradicciones existentes entre esta enseñanza multisecular y lo que sucede después del Concilio. De nuestra parte, ese es el único objetivo que perseguimos.

2. ¿Qué naturaleza tienen estas conversaciones: negociaciones, discusiones o exposición de la doctrina?

— No se puede hablar de negociaciones. En modo alguno se trata de eso. Se trata, por un lado, de una exposición de la doctrina, y por otro de una discusión, ya que estamos efectivamente ante un interlocutor romano, con el cual discutimos acerca de los textos y sobre la manera de interpretarlos. Pero no se puede hablar de negociaciones, ni de búsqueda de un compromiso, porque es una cuestión de fe.

3. ¿Puede Ud. recordarnos cuál es el método de trabajo que se utiliza? ¿Cuáles son los temas que ya se abordaron?

— El método es escrito: se redactan textos sobre los cuales después se basará el coloquio teológico ulterior. Ya se tocaron varios temas, pero por el momento dejo abierto este interrogante. Puedo decir simplemente que estamos llegando a término, porque ya hemos repasado los principales temas resultantes del Concilio.

4. ¿Podría describirnos a los interlocutores romanos?

— Son expertos, es decir, profesores de teología, que al mismo tiempo se desempeñan como consultores de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Se puede decir que son “profesionales” de la teología. Uno, suizo, el Padre Morerod, es Rector del Angelicum; otro, jesuita, mayor que el anterior, el Padre Becker; un miembro del Opus Dei, en la persona de su Vicario General, Mons. Ocariz Braña; después está Mons. Mons. Ladaria Ferrer, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y por fin, el moderador, que es el Secretario de la Comisión Ecclesia Dei, Mons. Pozzo.

5. ¿Hay una evolución en el pensamiento de nuestros interlocutores después de nuestras exposiciones?

— No pienso que se pueda decir eso.

6. Mons. de Galarreta, en el sermón de ordenaciones en La Reja de diciembre de 2009, decía que Roma había aceptado que el magisterio anterior al Vaticano II sea tomado como “único criterio común y plausible” para estas conversaciones. ¿Existe esperanza de que nuestros interlocutores revisen el Vaticano II o es algo imposible para ellos? ¿Es el Vaticano II realmente un obstáculo insalvable?

— Pienso que el asunto debe ser planteado de otra manera. Considerando las distinciones hechas por el Papa Benedicto XVI en su discurso de diciembre de 2005, se observa claramente que está vedado hacer determinada interpretación del Concilio. Por ende, sin hablar abiertamente de una revisión del Concilio, se percibe —a pesar de todo— cierta intención de revisar la manera de presentar el Concilio. La distinción puede parecer un poco sutil, pero en ella se apoyan precisamente los que no quieren tocar el Concilio y, sin embargo, admiten que en razón de un cúmulo de ambigüedades, se han transpuesto límites prohibidos, siendo necesario volver a recordar que están prohibidos. ¿Si el Vaticano II es realmente un obstáculo insalvable? Para nosotros, en todo caso, sí lo es.

7. ¿Por qué les es tan difícil admitir una contradicción entre el Vaticano II y el magisterio anterior?

— La respuesta es bastante simple. A partir del momento en que se admite el principio conforme al cual la Iglesia no puede cambiar, si se quiere hacer aceptar el Vaticano II, es preciso afirmar que el Vaticano II no ha cambiado nada. He allí por qué no se avienen a admitir contradicciones entre el Vaticano II y el magisterio anterior. Sin embargo, entran en aprietos cuando deben explicar la naturaleza del cambio que efectivamente se produjo.

8. Además del testimonio de la fe, ¿es importante y ventajoso que la Fraternidad vaya a Roma? ¿Es peligroso? ¿Cree Ud. que esto puede prolongarse en el tiempo?

— Es muy importante que la Fraternidad brinde este testimonio; esa es incluso la razón de estas discusiones doctrinales. Se trata verdaderamente de que en Roma resuene la fe católica e incluso intentar —¿por qué no?— que resuene potentemente en toda la Iglesia. Existe un peligro: el de alimentar ilusiones. Se ve que algunos fieles se hicieron ilusiones, pero los últimos acontecimientos se encargaron de disiparlos. Pienso en el anuncio de la beatificación de Juan Pablo II o el del nuevo Asís, en la línea de las reuniones interreligiosas de 1986 y 2002.

9. ¿Sigue de cerca el Papa estas discusiones? ¿Hizo algún comentario sobre ellas?

— Creo que sí, pero sin estar al corriente de los pormenores. ¿Si comentó algo sobre ellas? Con motivo de una reunión con sus colaboradores, este verano, en Castelgandolfo, dijo que estaba satisfecho con ellas. Es todo.

10. ¿Se puede decir que el Santo Padre, que desde hace más de 25 años tuvo que tratar con la Fraternidad, hoy en día está mejor dispuesto para con ella que en el pasado?

— No estoy seguro. Sí y no. Pienso que como Papa tiene a su cargo a toda la Iglesia, la preocupación por su unidad, teme que se produzca un cisma. Fue él mismo quien dijo que esos eran los motivos que lo movían a obrar. Ahora él es la cabeza visible de la Iglesia; he allí tal vez la explicación de por qué actúa así. ¿Significa eso que manifiesta mayor comprensión para con la Fraternidad? Pienso que hay cierta simpatía, pero con límites.

11. En síntesis, ¿qué diría hoy sobre estas discusiones?

— Que si hubiese que volverlas a hacer, las haríamos. Es muy importante, es capital. Si esperamos corregir un movimiento de ideas, estas discusiones no pueden evitarse.

12. Desde hace algún tiempo se escuchan algunas voces de eclesiásticos —Mons. Gherardini, Mons. Schneider— que, incluso en Roma, difunden verdaderas críticas a los textos del Vaticano II y no sólo a su interpretación. ¿Puede esperarse que este movimiento aumente y entre en el Vaticano?

— No digo que se pueda esperar sino que se debe esperar. Verdaderamente hay que esperar que estas críticas incipientes —llamémoslas objetivas, serenas— se amplíen. Hasta ahora siempre se ha considerado al Vaticano II como un tabú, lo que hace casi imposible curar esta enfermedad que es la crisis de la Iglesia. Se debe poder hablar de los problemas e ir al fondo de las cosas; de lo contrario nunca se podrá administrar el remedio.

13. ¿Puede la Fraternidad jugar un papel importante en esta toma de conciencia? ¿De qué manera? ¿Cuál es el papel de los fieles al respecto?

— De parte de la Fraternidad, sí, podemos jugar un papel, justamente presentando lo que la Iglesia siempre ha enseñado y planteando objeciones a las novedades conciliares. El papel de los fieles radica en dar la prueba en los hechos, ya que ellos son la prueba de que hoy la Tradición puede ser vivida. Lo que la Iglesia siempre ha enseñado —la disciplina tradicional— es no solamente actual: puede ser verdaderamente vivida aún hoy en día.

II. EL EFECTO DEL MOTU PROPRIO

14. Monseñor, ¿piensa Ud. que el Motu Proprio, a pesar de sus deficiencias, es un paso a favor de la restauración de la Tradición?

— Es un paso capital, es un paso esencial —se podría decir—, aún si hasta ahora prácticamente no ha tenido efecto, o poco, ya que existe una oposición cerrada de parte de los obispos. A nivel jurídico, el hecho de haber reconocido que la antigua ley —es decir, la ley de la misa tradicional— nunca había sido abrogada, es un paso capital para volver a conceder a la Tradición el lugar que le es debido.

15. Concretamente, ¿ha visto Ud. en el mundo cambios importantes de parte de los obispos en punto a la misa tradicional desde del Motu Proprio?

— No. Por aquí o por allá algunos obedecen al Papa, pero no abundan.

16. ¿Y los sacerdotes?

— Sí, veo gran interés de parte de ellos, pero muchos de ellos son perseguidos. Hay que tener una valentía extraordinaria para intentar simplemente aplicar el Motu Proprio, tal como ha sido publicado. Sí, hay sacerdotes, cada vez más, sobre todo en las generaciones jóvenes, que se interesan en la misa tradicional. ¡Es muy consolador!

17. ¿Existen comunidades que hayan resuelto adoptar la antigua liturgia?

— Tal vez haya varias, pero hay una que conocemos, en Italia, la de los Franciscanos de la Inmaculada, que decidió restaurar la antigua liturgia. La rama femenina ya lo ha hecho. En cuanto a la rama de los sacerdotes, que ejerce apostolado en las diócesis, no siempre es fácil.

18. ¿Qué aconseja a los fieles, que desde el Motu Proprio y gracias a él, tienen la misa tradicional más cerca de sus hogares, que yendo a una capilla de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X?

— Lo que yo aconsejo es pedir consejo primero a los sacerdotes de la Fraternidad, no ir a ciegas a cualquier misa tradicional que se celebre cerca de sus hogares. La misa es un tesoro, pero hay una manera de rezarla también, está todo lo que la acompaña, el sermón, el catecismo, la manera de administrar los sacramentos… No toda misa tradicional está necesariamente acompañada de las condiciones debidas para que produzca todos sus frutos y para que proteja las almas de los peligros de la crisis. Así, pues, háganse aconsejar antes por los sacerdotes de la Fraternidad.

19. La liturgia no es el meollo de la crisis de la Iglesia. ¿Cree Ud. que la restauración de la liturgia es siempre el principio de un regreso a la integridad de la fe?

— La misa tradicional tiene un poder de gracia absolutamente extraordinario. Se lo ve en la práctica apostólica, se lo ve sobre todo en los sacerdotes que vuelven a ella, ella es verdaderamente el antídoto para la crisis. Es realmente muy poderosa, a todo nivel, tanto a nivel de la gracia como a nivel de la fe. Pienso que si se concediese una verdadera libertad a la antigua misa, la Iglesia podría salir rápidamente de esta crisis, ¡aunque eso, sin embargo, llevaría varios años!

20. Desde hace mucho tiempo el Papa habla de “la reforma de la reforma”. ¿Cree Ud. que aspire a conciliar la liturgia antigua con la doctrina del Vaticano II en una reforma que sería un término medio?

— Vea, ¡por el momento no sabemos nada! Sabemos que él quiere esta reforma, pero ¿qué amplitud tendrá? ¿Al final se querrá refundirlo todo, la “forma ordinaria” y la “forma extraordinaria”? No es eso lo que resulta del Motu Propio, que pide que se distingan bien las dos “formas”, sin mezclarlas —lo cual es muy atinado. Habrá que esperar y ver lo que sucede. Por el momento quedémonos con lo que dicen las autoridades romanas.

III. ASÍS

21. El Santo Padre ha anunciado la próxima reunión de Asís. Ud ha respondido en el sermón dado en San Nicolás el 9 de enero pasado, haciendo suya la oposición que Mons. Lefebvre manifestó con motivo de la primera reunión, hace veinticinco años. ¿Piensa Ud. intervenir directamente ante el Santo Padre?

— Si esa ocasión se ofrece y si puede dar algún fruto, ¿por qué no?.

22. ¿Es tan grave convocar las otras religiones para trabajar por la paz?

— Bajo un aspecto —y sólo bajo este aspecto— no. Convocar las otras religiones a trabajar por la paz —una paz civil—, no hay problema; pero en ese caso no es a nivel de la religión sino a nivel civil. No se trata de un acto de religión sino simplemente de un acto de una entidad religiosa que obra civilmente a favor de la paz. Allí el objetivo no es siquiera la paz religiosa sino la paz civil entre los hombres. En cambio, es un absurdo pedir que se realicen actos religiosos con ocasión de esta reunión, ya que entre las religiones existe una divergencia radical. En este contexto, es difícil entender lo que significa aspirar a la paz, cuando no se está de acuerdo sobre la naturaleza de Dios, sobre el significado que se le asigna a la divinidad. Uno se pregunta verdaderamente cómo podría llegarse a algún resultado serio.

23. ¿Se puede pensar que el Santo Padre no entiende el ecumenismo de la misma manera que Juan Pablo II? ¿No se trata de una diferencia de grado en el mismo error?

— No, yo creo que lo entiende de la misma manera. De hecho él dice “no podemos rezar juntos”. Pero habrá que ver lo que quiere decir con eso. En 2003 dio una explicación en el libro “La fe, la verdad, la tolerancia, la Cristiandad y las religiones del mundo” (Friburgo, 2003). A mi modo de ver quiere “rizar el rizo”. (1) Intenta justificar Asís. Uno se pregunta qué sucederá en octubre próximo.

24. Algunos intelectuales italianos han manifestado públicamente su inquietud por las consecuencias de tal reunión. ¿Conoce Ud. alguna otra reacción en el seno de la Iglesia?

— Tienen razón. ¿Vemos alguna otra reacción en el seno de la Iglesia? En los medios oficiales, no. Entre nosotros sí, evidentemente.

25. ¿Hay alguna reacción de las congregaciones de Ecclesia Dei?

— Ninguna que yo sepa.

26. ¿Cómo explica Ud. que el Santo Padre, que denuncia el relativismo en materia religiosa y que incluso no quería ir a la reunión Asís en 1986, pueda querer conmemorarla reiterándola?

— Para mí es un misterio. Yo no sé. Creo que quizá sufra presiones o influencias. Probablemente esté conmovido por los atentados anticristianos, por la violencia anticatólica, las bombas Egipto, en Irak. No debería sorprender que, quizá ese sea el motivo que lo ha llevado a realizar este nuevo Asís, que no quiero decir que sea un acto de desesperación, pero un acto realizado en medio de la desesperación… Intenta hacer algo. No me sorprendería que fuese así, pero no sé nada más.

27. ¿Existe alguna posibilidad que el Santo Padre renuncie a este acto interreligioso?

— No se sabe muy bien cómo será organizado. Habrá que ver. Supongo que intentarán hacer el mínimo ya que —reitero— para el Papa actual es imposible que grupos diferentes puedan rezar juntos cuando no reconocen al mismo Dios; por eso uno se pregunta una y otra vez ¡qué podrán hacer, todos juntos!.

28. ¿Qué deben hacer los católicos ante este anuncio de un Asís III?

— Rezar a fin de que Dios intervenga de una manera o de otra para que no tenga lugar, y en todo caso, comenzar desde ya a reparar.


NOTA:
(1) Complicar innecesaria o superfluamente una cosa.


Entrada relacionada: 54 respuestas del Obispo Bernard Fellay (parte II).

Thursday, February 17, 2011

El Prefecto y el Rey


El Prefecto de la Congreación para el Culto Divino, Card. Antonio Cañizares, ha sido recibido hoy por el Rey de España, Don Juan Carlos de Borbón. La reunión a puerta cerrada que duró unos treinta minutos, abordó asuntos relacionados con la próxima visita Papal a España en Agosto de 2011. Seguidamente dos fotos proporcionadas por el sitio de internet del Palacio de La Zarzuela.



Wednesday, February 16, 2011

Card. Burke en Amsterdam, Holanda


El prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, Cardenal Raymond Burke, estará en Amsterdam, Holanda, en Sep-17-2011, en donde celebrará la Santa Misa en la iglesia de Santa Inés, marcando el quinto aniversario del apostolado de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en esa iglesia.

El Card. Burke también hablará ese mismo día en la tarde en la conferencia anual de Catholica, su tema será “Summorum Pontificum y la Iglesia después del Vaticano II”.


Con información de la revista holandesa Catholica, Feb-16-2011.