Wednesday, December 22, 2010

séʌәɹ |ɐ opunɯ |ә
El mundo al revés,
China critíca al Vaticano


Para entrar en antecedente los remitimos a la anterior entrada: Santa Sede lamenta celebración de asamblea de la ACP.

Ahora China critíca al Vaticano. ¿Haberse visto!

Información de agencia AP, Dic-22-2010.

BEIJING -- China contraatacó el miércoles al Vaticano, que recientemente criticó las designaciones de jerarcas católicos por parte de Beijing, afirmando que esas posturas de la Santa Sede son "peligrosas" y perjudiciales para el desarrollo de esa fe en el país más poblado del mundo.

A diferencia de otros países, donde El Vaticano elige a los miembros de alto rango de la Iglesia, China hace las designaciones directamente, como ocurrió recientemente. La semana pasada, el Vaticano condenó la medida como una violación de la libertad religiosa y los derechos humanos.

Beijing designó al director de la conferencia episcopal reconocida por China, pero el Vaticano se niega a reconocer oficialmente al prelado como su representante en el país. El Vaticano calificó la orden y otras medidas de "actos inaceptables y hostiles".

Un comunicado publicado el miércoles en la ciberpágina de la Administración Estatal de China para Asuntos Religiosos respondió diciendo que el Vaticano está tratando de utilizar la religión para poner en práctica su filosofía política. Dijo que esa actitud es "muy peligrosa" y advirtió de las repercusiones que tendrá eso en el desarrollo de la Iglesia en China.

El gobierno comunista de China obligó a sus católicos a cortar lazos con el Vaticano en 1951 y las relaciones han sido tensas desde entonces. Sólo las iglesias apoyadas por el Estado tienen reconocimiento oficial, aunque millones de chinos pertenecen a congregaciones no oficiales leales a la Santa Sede.

El comunicado del Vaticano de la semana pasada "fue un atropello grosero que desprecia la voluntad democrática de la Iglesia Católica china. Fue muy arrogante y carente de respeto", dijo el gobierno chino en una declaración.

"¿Una organización religiosa china tiene que obtener una 'autorización majestuosa' o 'la aprobación de gracia' de un grupo extranjero para elegir a sus líderes?", agregó el mensaje oficial.

Nota de Congregación para la Doctrina de la Fe sobre la banalización de la sexualidad. A propósito de algunas lecturas de "Luz del mundo"


CONGREGATIO PRO DOCTRINA FIDEI

NOTA SOBRE LA BANALIZACIÓN DE LA SEXUALIDAD
A PROPÓSITO DE ALGUNAS LECTURAS DE «LUZ DEL MUNDO»

[Italiano, Francés, Inglés, Alemán, Portugués]


Con ocasión de la publicación del libro-entrevista de Benedicto XVI, Luz del mundo, se han difundido diversas interpretaciones incorrectas, que han creado confusión sobre la postura de la Iglesia Católica acerca de algunas cuestiones de moral sexual. El pensamiento del Papa se ha instrumentalizado frecuentemente con fines e intereses ajenos al sentido de sus palabras, que resulta evidente si se leen por entero los capítulos en donde se trata de la sexualidad humana. El interés del Santo Padre es claro: reencontrar la grandeza del plan de Dios sobre la sexualidad, evitando su banalización, hoy tan extendida.

Algunas interpretaciones han presentado las palabras del Papa como afirmaciones contrarias a la tradición moral de la Iglesia, hipótesis que algunos han acogido como un cambio positivo y otros han recibido con preocupación, como si se tratara de una ruptura con la doctrina sobre la anticoncepción y la actitud de la Iglesia en la lucha contra el sida. En realidad, las palabras del Papa, que se refieren de modo particular a un comportamiento gravemente desordenado como el de la prostitución (cfr. Luz del mundo, pp. 131-132), no modifican ni la doctrina moral ni la praxis pastoral de la Iglesia.

Como se desprende de la lectura del texto en cuestión, el Santo Padre no habla de la moral conyugal, ni tampoco de la norma moral sobre la anticoncepción. Dicha norma, tradicional en la Iglesia, fue reafirmada con términos muy precisos por Pablo VI en el n. 14 de la encíclica Humanae vitae, cuando escribió que «queda además excluida toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga, como fin o como medio, hacer imposible la procreación». Pensar que de las palabras de Benedicto XVI se pueda deducir que en algunos casos es legítimo recurrir al uso del preservativo para evitar embarazos no deseados es totalmente arbitrario y no responde ni a sus palabras ni a su pensamiento. En este sentido, el Papa propone en cambio caminos que sean humana y éticamente viables, que los pastores han de potenciar «más y mejor» (cf. Luz del mundo, p. 156), es decir, caminos que respeten plenamente el nexo inseparable del significado unitivo y procreador de cada acto conyugal, mediante el eventual recurso a métodos de regulación natural de la fertilidad con vistas a la procreación responsable.

En cuanto al texto en cuestión, el Santo Padre se refería al caso completamente diferente de la prostitución, comportamiento que la doctrina cristiana ha considerado siempre gravemente inmoral (cf. Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, n. 27; Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2355). Con relación a la prostitución, la recomendación de toda la tradición cristiana –y no sólo de ella– se puede resumir en las palabras de san Pablo: «Huid de la fornicación» (1 Co 6, 18). Por tanto, hay que luchar contra la prostitución; y las organizaciones asistenciales de la Iglesia, de la sociedad civil y del Estado han de trabajar para librar a las personas que están involucradas en ella.

En este sentido, es necesario poner de relieve que la situación que en muchas áreas del mundo se ha creado por la actual difusión del sida, ha hecho que el problema de la prostitución sea aún más dramático. Quien es consciente de estar infectado con el VIH y que por tanto puede contagiar a otros, además del pecado grave contra el sexto mandamiento comete uno contra el quinto, porque conscientemente pone en serio peligro la vida de otra persona, con repercusiones también para la salud pública. A este respecto, el Santo Padre afirma claramente que los profilácticos no son «una solución real y moral» del problema del sida, y también que la «mera fijación en el preservativo significa una banalización de la sexualidad», porque no se quiere afrontar el extravío humano que está en el origen de la transmisión de la pandemia. Por otra parte, es innegable que quien recurre al profiláctico para disminuir el peligro para la vida de otra persona, intenta reducir el mal vinculado a su conducta errónea. En este sentido, el Santo Padre pone de relieve que recurrir al profiláctico con «la intención de reducir el peligro de contagio, es un primer paso en el camino hacia una sexualidad vivida en forma diferente, hacia una sexualidad más humana». Se trata de una observación completamente compatible con la otra afirmación del Santo Padre: «Ésta no es la auténtica modalidad para abordar el mal de la infección con el VIH».

Algunos han interpretado las palabras de Benedicto XVI valiéndose de la teoría del llamado "mal menor". Esta teoría, sin embargo, es susceptible de interpretaciones desviadas de tipo proporcionalista (cf. Juan Pablo II, Encíclica Veritatis splendor, nn. 75-77). No es lícito querer una acción que es mala por su objeto, aunque se trate de un mal menor. El Santo Padre no ha dicho, como alguno ha sostenido, que la prostitución con el recurso al profiláctico pueda ser una opción lícita en cuanto mal menor. La Iglesia enseña que la prostitución es inmoral y hay que luchar contra ella. Sin embargo, si alguien, practicando la prostitución y estando además infectado por el VIH, se esfuerza por disminuir el peligro de contagio, a través incluso del uso del profiláctico, esto puede constituir un primer paso en el respeto de la vida de los demás, si bien el mal de la prostitución siga conservando toda su gravedad. Dichas apreciaciones concuerdan con lo que la tradición teológico moral ha sostenido también en el pasado.

En conclusión, los miembros y las instituciones de la Iglesia Católica deben saber que en la lucha contra el sida hay que estar cerca de las personas, curando a los enfermos y formando a todos para que puedan vivir la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad dentro del pacto conyugal. En este sentido, hay que denunciar también aquellos comportamientos que banalizan la sexualidad, porque, como dice el Papa, representan precisamente la peligrosa razón por la que muchos ya no ven en la sexualidad una expresión de su amor. «Por eso la lucha contra la banalización de la sexualidad forma parte de la lucha para que la sexualidad sea valorada positivamente y pueda desplegar su acción positiva en la totalidad de la condición humana» (Luz del mundo, p. 131).

Oh Rey de las naciones...




Oh Rey de las naciones y deseado de los pueblos, piedra angular de la Iglesia que haces de dos pueblos unos solo, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra.¹


(Cf. Sal 2, 7-8; Efe 2, 14-20)
1 Textos oficiales aprobados por la CEV.
Nihil Obstat: † Nélson Martínez Rust
Obispo Auxiliar de Valencia y
Presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia.
Valencia, Ene-28-1987
Imprimatur: † José Alí Cardenal Lebrún
Arzobispo de Caracas y
Presidente de la CEV
Caracas, Feb-27-1987