Thursday, October 14, 2010

Juan Pablo II podría ser beatificado en Octubre de 2011




Problemas relacionados con el presunto milagro de la curación de parkinson de la religiosa francesa Marie Simon-Pierre han sido superados. Lo refiere Andrea Tornielli hoy en Il Giornale.

Aquí un reporte en español hecho por Rome Reports.

14 de octubre, 2010. De nuevo se acelera el proceso de beatificación de Juan Pablo II. Los dos médicos del cómite externo que el Vaticano consulta antes de estudiar oficialmente un milagro han confirmado que no pueden explicar científicamente cómo se curó de parkinson la monja francesa Marie Simon-Pierre.

La religiosa francesa de 44 años estaba enferma de Parkinson desde el año 2001. Justo dos meses después de la muerte de Juan Pablo II, el 2 de junio de 2005, se curó repentinamente.

La causa de beatificación entra ahora en la última fase. Antes de diciembre se reunirá oficialmente la comisión médica encargada de verificar que se trató de una curación extraordinaria.

Después, los cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos deben verificar que el proceso se ha realizado correctamente. En caso positivo, ellos mismos solicitan al Papa que declare oficialmente el milagro.

Es previsible que Benedicto XVI apruebe oficialmente el milagro de Juan Pablo II en primavera y convoque la beatificación dentro de un año, en octubre de 2011, coincidiendo con el 33 aniversario de su elección como Papa.

Los mejores alumnos de Ratzinger están en Sri Lanka y Kazajstán


Artículo de Sandro Magister en Chiesa Online, Oct-14-2010:

Los mejores alumnos de Ratzinger están en Sri Lanka y Kazajstán

Son los obispos Ranjith y Schneider. Siguen el ejemplo del Papa en el campo litúrgico mucho más y mejor que muchos de sus colegas en Italia y Europa. Un test revelador es el modo de dar la comunión en la misa
por Sandro Magister

ROMA, 14 de octubre del 2010 – En Sri Lanka los obispos y los sacerdotes se visten todo de blanco, como se puede ver en la insólita foto más arriba: con el clero en pleno de la diócesis de Colombo, la capital, escuchando atentamente a su arzobispo Malcom Ranjith, probablemente nuevo cardenal en el próximo consistorio.

En su diócesis, el arzobispo Ranjith ha lanzado un especial año de la eucaristía. Y para prepararlo reunió a todos sus sacerdotes en tres densas jornadas de estudio en Colombo, a donde llevó desde Roma a dos oradores excepcionales: el cardenal Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la congregación vaticana para el culto divino, y el padre Uwe Michael Lang, miembro de la misma congregación y consultor de la oficina de las celebraciones litúrgicas pontificias.

Lang, alemán de nacimiento, oratoriano, creció en Gran Bretaña en la escuela del gran Henry Newman, hecho beato por Benedicto XVI el pasado 19 de setiembre en Birmingham. Es autor de uno de los libros que ha causado más discusión en los últimos años en el campo litúrgico: "Hacia el Señor", en el cual sostiene que la orientación justa en la oración litúrgica es hacia Cristo, tanto para los sacerdotes como para los fieles. El libro está introducido por un prefacio de Joseph Ratzinger, escrita poco antes de su elección como Papa.

El arzobispo Ranjith, que antes de regresar a Sri Lanka era secretario de la congregación vaticana para el culto divino, ha sido y es un entusiasta estimador y propagador de la tesis del libro de Lang, aparte de ser una persona de confianza de Benedicto XVI. Así como lo es el cardenal Cañizares Llovera, que no por casualidad en su patria es definido "el Ratzinger de España" y no por casualidad fue llamado a Roma por el Papa para guiar la Iglesia en materia litúrgica, objetivo central de este pontificado.

Pero no sólo eso. Para ofrecer ulteriores luces a sus sacerdotes en los tres días de estudio, el arzobispo Ranjith trajo de Alemania a un escritor católico de primera línea, Martin Mosebach, también él autor de un libro que ha generado mucha discusión: "Herejía del informe. La liturgia romana y su enemigo". Y lo ha llamado para hablar precisamente de las desviaciones de la Iglesia en campo litúrgico.

¿Cuál es la finalidad última de todo esto? Ranjith lo ha explicado en una carta pastoral a la diócesis: para reavivar la fe en la presencia real de Cristo en la eucaristía y para educar a expresar esa fe en signos litúrgicos adecuados.

Por ejemplo, celebrando la misa "hacia el Señor", recibiendo la comunión en la boca y no en la mano, y de rodillas. En resumen, con aquellos gestos que son rasgos distintivos de las misas celebradas por el Papa Ratzinger.

Lo que impresiona, de esta como de otras noticias semejantes, es que la acción de Benedicto XVI para volver a dar vitalidad y dignidad a la liturgia católica parece que la entienden y aplican mejor en la "periferia" de la Iglesia que en su centro europeo.

No es un misterio, por ejemplo, que el canto gregoriano hoy está más vivo y difundido en algunos países de África y de Asia que en Europa.

Entre las indicaciones dadas por el arzobispo Ranjith para el año eucarístico en la diócesis de Colombo está la de educar a los fieles a cantar en las misas el Gloria, el Credo, el Sanctus y el Agnus Dei en latín.

Del mismo modo, la decisión de Benedicto XVI de liberalizar el uso del misal antiguo junto al moderno - para un recíproco enriquecimiento entre las dos formas de celebración - parece ser comprendida y aplicada en África y en Asia mejor que en algunas regiones de Europa.

Una ulterior prueba de ello se refiere al modo como se da la comunión a los fieles: en la mano o en la boca, de pie o de rodillas.

El ejemplo dado por Benedicto XVI - en la boca y de rodillas - encuentra muy pocos seguidores sobre todo en Europa, en Italia y en la misma Roma, donde casi en todas partes se sigue dando la comunión en la mano a todo el que así la pida, no obstante las normas litúrgicas lo permiten sólo en casos excepcionales.

En Palermo, donde el Papa estuvo de visita el pasado 3 de octubre, algunos sacerdotes del lugar no quisieron ponerse en la fila para recibir la comunión con él para no someterse a un gesto que no comparten.

Además una habladuría que se ha difundido dice que en las misas celebradas por el Papa uno se debe arrodillar porque está frente a él, y no para adorar a Jesús en el Santísimo Sacramento. Una habladuría que encuentra eco no obstante desde hace un tiempo los cardenales y obispos que celebran por mandato del Papa dan también la comunión en la boca a los feligreses arrodillados.

No sorprende que el servicio que www.chiesa ha dedicado a mediados de setiembre al significado del ponerse de rodillas en adoración frente a Dios y a la Eucaristía haya levantado las protestas de varios lectores, entre los cuales algunos sacerdotes. El argumento principal sacado contra el ponerse de rodillas para la comunión es que la misa tiene como su modelo y origen la última cena, donde los apóstoles estaban sentados y comían y bebían con sus manos.

Es el mismo argumento adoptado por los neocatecumenales para justificar su modo "convivial" de celebrar la misa y de dar la comunión, que continúan manteniendo a pesar de que las autoridades de la Iglesia - entre las que cuentan, sin embargo, con algunos sostenedores como el sustituto secretario de estado Fernando Filoni - les han comandado respetar los ordenamiento litúrgicos.

También sobre esto, para encontrar las parroquias, las diócesis, los sacerdotes y los obispos que actúan y enseñan en plena sintonía con Benedicto XVI es más fácil buscar en la "periferia" de la Iglesia: por ejemplo en el remoto Kazajstán, en Asia central ex soviética.

Allí, en la diócesis de Karaganda, los fieles reciben todos la comunión en la boca y de rodillas. Y allí hay un obispo, el auxiliar de Karaganda Athanasius Schneider, que ha escrito sobre el tema un libro que brilla como una piedra preciosa, con el título: "Dominus est. Reflexiones de un obispo de Asia central sobre la sagrada comunión".

El pequeño libro consta de dos partes. La primera cuenta la vida heroica de aquellas mujeres católicas que en los años del dominio comunista llevaban en secreto la comunión a los fieles, desafiando las prohibiciones. Y la segunda explica la fe que estaba en el origen de aquel heroísmo: una fe tan fuerte en la presencia real de Jesús en la Eucaristía de se capaz de ofrecer la vida por ella.

Y es sobre este telón de fondo que el obispo Schneider repasa los Padres de la Iglesia y la historia de la liturgia en occidente y en oriente, iluminando el nacer y el consolidarse del modo adorante de recibir la comunión de rodillas y en la boca.

Cuando en el 2008 el Papa Ratzinger leyó el manuscrito del obispo Schneider, inmediatamente ordenó a la Librería Editorial Vaticana publicarlo. Lo que se hizo en italiano y en español.

La edición en inglés del libro tiene la prefación del arzobispo de Colombo, Ranjith.

Avvenire: El escudo del Papa no ha cambiado




A consecuencia de la información aquella sobre la recuperación de la tiara en el escudo papal (ver aquí), rápidamente se mueven los elementos modernistas en los palacios vaticanos para aclarar que el escudo papal no ha cambiado; ello lo hacen por vía de dejarse entrevistar anonimamente, en este caso para el periódico de los obispos italianos, Avvenire, el cual en su edición de hoy (Oct-14-2010) en la página A25 trae esta curiosa rectificación.

ROMA. El escudo del Papa Benedicto XVI no ha cambiado. Lo confirman fuentes autorizadas entrevistadas por Avvenire. El domingo pasado, la ventana del Palacio Apostólico del Papa fue adornada con un paño nuevo en el que se representa un escudo de armas difiere de la oficial. La variación mayor se refería al hecho de que en lugar de la mitra, sobre el escudo, estaba la tiara. Lo que desencadenó rápidamente, especialmente en Internet, un amplio y articulado debate sobre el significado eclesiológico y teológico de esta (supuesta) innovación. En realidad, la tela, un regalo reciente al Papa, ha sido utilizando el domingo, pero «una tantum» [una sola vez]. Y no hay prevista una reutilización por el simple hecho de que no existe ninguna disposición para el cambio del escudo que Benedicto XVI ha adoptado desde el inicio de su pontificado.

Por otra parte, en la página 4 del Osservatore Romano de fecha 13 de octubre, antes del incipit del texto latino del motu proprio «Ubicumque et semper» («Siempre y en todas partes») campeaba bien visible el escudo de armas oficial. En resumen, reiteraron las fuentes autorizadas entrevistadas por Avvenire, «El escudo permanece como es. Nihil innovetur!» [ningún cambio].



Actualización Oct-17-2010: Nos preguntamos si las “fuentes autorizadas entrevistadas por Avvenire” en realidad se traten de nadie más ni nadie menos que el director de la Oficina de Prensa, P. Federico Lombardi. Lo decimos por que Cindy Wooden en el blog de CNS escribió en Oct-14-2010:

El Padre Lombardi dijo que el tapiz del Domingo —el de la tiara— fue un regalo, colgado “sin ninguna intención de cambiar la cresta”

También dijo, “si se usa de nuevo, será mofificado” para que coincida con el escudo de armas oficial del Papa, con la mitra.