Sunday, September 05, 2010

La Santa sede y el caso de Sakineh Mohamadi-Ashtiani


El hijo de Sakineh Mohamadi-Ashtiani (imágen), mujer condenada a muerte por lapidación en Irán, ha pedido la intervención del Papa, y el portavoz vaticano, P. Federico Lombardi ha respondido, según informa Radio Vaticano (italiano).

Así lo señala en español agencia DPA, Sep-05-2010:

El hijo de la iraní condenada a ser lapidada por adulterio y asesinato pidió al papa Benedicto XVI que "intervenga para salvar la vida" de su madre, informó Radio Vaticano.

La Santa Sede reaccionó subrayando que está "contra toda forma de condena a muerte y que la lapidación es una de sus formas más horribles", en palabras del portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

Lombardi aclaró que el Vaticano no responde de forma pública cuando se pide su intervención en cuestiones humanitarias en terceros países, pero que sí puede actuar por vías diplomáticas.

El caso de Sakineh Mohammadi Ashtiani, condenada por adulterio y el supuesto asesinato de su marido, generó una fuerte repercusión en todo el mundo. Diversas organizaciones y personalidades, como la primera dama francesa, Carla Bruni Sarkozy, criticaron la sentencia.

Agencia AFP, Sep-05-2010:

El Vaticano intercede por la iraní Sakineh Ashtiani con "canales diplomáticos"
(AFP)

CASTEL GANDOLFO, Italia — El Vaticano recordó este domingo que se opone a la pena de muerte, a propósito del caso de la condena a lapidación de la iraní Sakineh Mohammadi Ashtiani, y afirmó que intercede ante las autoridades de Irán "por vía diplomática" y no públicamente, indicó su portavoz.

"Le Santa Sede sigue este caso con atención e implicación", declaró el padre Federico Lombardi en "una respuesta a las preguntas de los periodistas", entre ellos uno de la AFP, transmitida a la prensa el domingo.

"La posición de la Iglesia, opuesta a la pena de muerte, es conocida, y la lapidación es una forma particularmente brutal", dijo.

No obstante, la intervención de la Santa Sede "sobre las cuestiones humanitarias ante autoridades de otros países" se realiza habitualmente "no de forma pública, sino a través de los canales diplomáticos".

En efecto, el papa Benedicto XVI no hizo ninguna alusión al asunto este domingo durante la plegaria del ángelus. Sakineh Mohammadi Ashtiani, acusada de adulterio y complicidad en la muerte de su marido, fue condenada a muerte por lapidación en 2006. La condena desencadenó una gran campaña internacional destinada a evitar su ejecución.