Saturday, September 04, 2010

Reseña del libro “Attacco a Ratzinger” en La Nación




Ha habído varias reseñas del libro “Attacco a Ratzinger” de Paolo Rodari y de Andrea Tornielli, pero aquí una de las pocas en español, aparecida ayer, Sep-03-2010, en La Nación de Buenos Aires. Aparte, la nota menciona otros libros del mismo género y la pronta aparición de un libro-entrevista con Benedicto XVI, el cual fue confirmado por el Director de la oficina de prensa Vaticana.

Cinco años de Benedicto XVI / Nueva publicación en Italia
Un libro culpa al Vaticano por las crisis del Papa
Ataque a Ratzinger analiza el manejo de los conflictos en la Iglesia


ELISABETTA PIQUE
corresponsal en italia


ROMA.- A las seis de la mañana del 12 de septiembre de 2006, los periodistas admitidos en el vuelo que llevó a Benedicto XVI a Alemania, como es habitual, recibieron los textos embargados que ese mismo día el Papa pronunciaría. Entonces, al leer la famosa clase magistral sobre fe y razón que, por la tarde, el Pontífice daría en la Universidad de Ratisbona, con olfato mediático algunos vaticanistas enseguida detectaron que había un pasaje explosivo.

Se trataba de la famosa cita de un emperador bizantino que sostenía que Mahoma sólo había traído "cosas inhumanas y malas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba".

Como es sabido, esa cita, que fue considerada altamente ofensiva por el mundo islámico, efectivamente provocó la primera gran crisis del pontificado de Benedicto XVI.

Aunque, antes de que se desatara la tormenta, algunos vaticanistas fueron enseguida a avisarle del peligro a padre Federico Lombardi, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, en el Vaticano nadie hizo nada para cambiar el texto.

Unos meses antes, cuando todavía manejaba la prensa Joaquín Navarro Valls, los periodistas que viajaban a Polonia con el Papa detectaron, con unas horas de antelación, que en el discurso que Benedicto XVI iba a pronunciar, nada menos que en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, en ningún lado aparecía la palabra "Shoá" (Holocausto). En esa ocasión, sí se hizo algo para ayudar al Papa con su mensaje.

Navarro Valls intervino de inmediato, tanto es así que en el texto que el Papa finalmente pronunció esa misma tarde, la palabra Shoá apareció dos veces.

Esto y mucho más revela Attacco a Ratzinger (Ataque a Ratzinger), un libro de Paolo Rodari y de Andrea Tornielli que salió a la venta en Italia.

En esa obra se analiza con testimonios, documentos y demás detalles las diversas crisis que sufrió el pontificado de Benedicto XVI en los últimos cinco años.

En Attacco a Ratzinger no sólo se repasa el episodio y las polémicas surgidas de la crisis de Ratisbona, sino también las críticas que el Santo Padre padeció luego por la decisión de liberalizar la antigua misa en latín; por el levantamiento de la excomunión a los obispos lefebvrianos, entre los cuales figura uno negacionista; por sus declaraciones en contra del preservativo mientras viajaba a Africa, y, recientemente, el terrible escándalo por los abusos de menores por parte del clero.

Repaso del Papado

El libro descarta la teoría del complot, se pregunta si hubo una estrategia de ataque contra el Papa, o no, y en muchos casos llega a la conclusión de que si hubiera habido una mejor gestión de parte del Vaticano muchas crisis podrían haberse evitado.

"Es un intento de analizar qué ocurrió en estos cinco años de pontificado, en los que hubo muchas crisis que podrían haberse manejado de otra forma, aunque también siempre hubo un prejuicio negativo hacia el Papa, que nace de sus años al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, con su imagen del Gran Inquisidor", explicó a LA NACION Andrea Tornielli, vaticanista de Il Giornale .

"Nuestra conclusión tiene que ver con la idea de tres círculos concéntricos, o tres tipos de ataques a Benedicto XVI. El primero es un ataque de fuerzas externas a la Iglesia -y no quiero decir un complot-, si no lobbies, poderes políticos y económicos varios, a quienes les conviene reducir la autoridad moral de la Iglesia Católica", explicó Tornielli.

"El segundo círculo tiene que ver con el disenso interno que hay en la Iglesia, donde hay sectores, también amplios, tanto progresistas como de derecha, que no digieren el pontificado de Ratzinger", planteó.

"El tercer círculo es el más inconsciente y es el hecho de que su entorno cometió errores que podrían haberse evitado... El Papa no fue ayudado de manera correcta por sus máximos colaboradores", agregó.

Attacco a Ratzinger es sólo el primero de una serie de libros que salen en Italia, escritos por plumas católicas -y que miran con buenos ojos al muchas veces incomprendido papa alemán-, que analizan los ataques que padeció este reservado teólogo desde que fue electo el 19 de abril de 2005.

Un subgénero literario

De hecho, están por salir a la venta Attacco alla Chiesa. Perché colpiscono il Papa (Ataque a la Iglesia. Por qué le pegan al Papa), de Aldo Maria Valli, el vaticanista del principal noticiero de la RAI, y Viva il Papa! Perché lo attaccano, perché difenderlo (¡Viva el Papa! Por qué lo atacan, por qué defenderlo), de Alessandro Gnocchi y de Mario Palmaro.

Aunque quizá Benedicto XVI, de 83 años, prefiere defenderse solo, al parecer, está haciendo un libro-entrevista con Peter Seewald -el periodista alemán que ya escribió junto a Ratzinger La sal de la tierra y Dios y el mundo- , que se convertirá en el primer libro-entrevista que concede Ratzinger como papa y, seguramente, otro best-seller .

Alarma en Italia porque la Capilla Sixtina “no respira más”




Información de Clarín de Buenos Aires, Sep-03-2010.

Alarma en Italia porque la Capilla Sixtina “no respira más”

03/09/10 - 13:16

Es por culpa de los 4 millones de personas que la visitan al año. La "ahogan" con fragmentos de fibras, cabellos y polvo.

Julio Algañaraz, Vaticano, corresponsal

La Capilla Sixtina, la obra de arte monumental del Renacimiento más valiosa del mundo, "no respira más". La culpa es de cuatro millones de visitantes por año, que la van cubriendo de polvo y quedan boquiabiertos frente al "capolavoro" de Miguel Ángel cuando la admiran, agregando sus alientos al paulatino deterioro. Lo afirmó el director de los Museos Vaticanos, el profesor Antonio Paolucci, y desató la alarma en Italia.

La bóveda, que Buonarrotti pintó entre 1508 y 1512, sufre menos que la pared donde treinta años después Miguel Ángel diseñó el Juicio Universal y los ciclos del siglo XV de los flancos de la Capilla, donde -a cada muerte de un Papa- 120 cardenales del Sacro Colegio eligen al sucesor del pontífice.

El exceso de presencia humana deposita fragmentos de fibras, cabellos y polvo que ha sido "inadecuadamente limpiado", reconoció el director Paolucci, al anunciar que desde ayer cada viernes de setiembre y octubre será posible admirar la Capilla también de noche.

En el Osservatore Romano, el diario del Papa que se edita en el Vaticano, el director de los Museos escribió ayer que son necesarias "compensaciones ambientales de proporcionada eficacia".

"Entra demasiada gente y los sistemas de climatización son inadecuados", escribió Paolucci. Los días de fiesta llegan a la Capilla unos 25 mil visitantes diarios.

"Si queremos conservar la Capilla Sixtina en condiciones aceptables para las próximas generaciones éste es el desafío que tenemos que ganar", agregó el director de los Museos Vaticanos en su artículo.

Para Paolucci, "no hay y no habrá nuevos genios como Miguel Ángel o Rafael, pero podemos conservar el patrimonio con recursos de creatividad y de inteligencia no inferiores a los que aquellos grandes hombres utilizaron para crear arte".

En su opinión, "las oportunidades que nos ofrece la ciencia y la técnica son virtualmente infinitas. La limpieza de la Capilla Sixtina en este verano de 2010 nos invita a medirnos en este noble empeño", se entusiasmó Paolucci.

La Capilla fue restaurada en muchas ocasiones. La última entre 1980 y 1994, considerada la mejor de todas las realizadas en sus seis siglos de existencia, que ha devuelto el color y el esplendor a las figuras y escenas pintadas por Miguel Ángel.

Gianluigi Colalucci, el responsable del equipo que inició en 1980 la histórica limpieza del "Juicio Final" dijo en declaraciones publicadas hoy por el diario La Repubblica que la preocupación de Paolucci "está justificada".

Aunque ya se prohibieron las velas en la Capilla, el principal problema sigue siendo el imparable polvo que dejan en el ambiente las personas.