Saturday, April 17, 2010

€10.000 de multa a obispo Williamson por declaraciones reduccionistas del Holocausto


En eso vino a parar semejante escándalo: en una multa.

Dice Pagina 12, Abr-17-2010:

El obispo Richard Williamson consiguió una rebaja de casi el veinte por ciento en la multa que una Corte alemana le aplicó por “incitación al odio racial”, a causa de haber negado el Holocausto, pero tendrá que pagar 10.000 euros. La pena le fue aplicada en ausencia por un tribunal de Ratisbona, donde había formulado las declaraciones.

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La Nación, Abr-17-2010 (que además publicó la noticia en la edición impresa):

RATISBONA, Alemania.- El obispo británico Richard Williamson, de la ultraconservadora Hermandad de San Pío X, fue condenado ayer al pago de una multa de 10.000 euros (13.500 dólares) por minimizar la dimensión del genocidio de judíos a manos de los nazis, antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

La sentencia fue dictada por un tribunal local de la ciudad de Ratisbona. En Alemania, cuestionar la existencia o la dimensión del Holocausto está penado por ley. El religioso, de 70 años, condenado por incitación al odio racial, no acudió a la sala de audiencias del tribunal municipal de Ratisbona y fue representado por su abogado defensor.

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Golias VS. Card. Castrillón. El Card. responde: “El Papa autorizó la carta”




Muy publicitada ha sido la carta publicada por Golias (la cual no es “exclusiva” de ese medio, sino que fue publicada previamente por la propia Congregación para el Clero) en la cual el Card. Darío Castrillón, en su calidad de Prefecto de la Congregación para el Clero, felicita a un obispo por no denunciar ante las autoridades civiles a un sacerdote pederasta.

Lo que no ha sido muy publicitado es la explicación dada al respecto por el Card. Castrillón. Seguidamente un reporte de la prensa secular sobre la explicación dada por Castrillón.

La Verdad de Murcia, Abr-17-2010.

El cardenal Darío Castrillón, que en 2001 felicitó por carta al obispo Pierre Pican por no denunciar a un sacerdote que finalmente fue condenado a 18 años de cárcel por pedofilia, aprovechó la conferencia que ayer impartió en Murcia para explicar los motivos de la felicitación y revelar, de paso, que este 'reconocimiento' del máximo responsable de los sacerdotes en todo el mundo contó con el visto bueno de Juan Pablo II. «Os felicito por no haber denunciado a un sacerdote a la administración civil. Lo has hecho bien y estoy encantado de tener un compañero en el episcopado que, a los ojos de la historia y de todos los obispos del mundo, habría preferido la cárcel antes que denunciar a su hijo sacerdote», afirmaba la carta que Castrillón, de 81 años, remitió a Pierre Pican, condenado a tres meses de cárcel por encubridor.

Pocos minutos después de comenzar su intervención, centrada en las claves del sacerdocio durante el pontificado de Karol Wojtyla, Castrillón aseguró que el obispo «no lo denunció -al abad pedófilo Rene Bissey- porque había recibido la confidencia». De esta manera, el cardenal se refería a que Pierre Pican había actuado en virtud al secreto de confesión, que prohíbe al confesor «descubrir al penitente, de palabra o de cualquier otro modo, y por ningún motivo», según consta en el canon 983 del Código de Derecho Canónico.

Pero Darío Castrillón quiso profundizar en sus explicaciones ante los asistentes y dijo que «después de consultar al Papa y mostrársela, escribí una carta al obispo, felicitándolo como modelo de un padre que no entrega a sus hijos». Todos los asistentes, algunos con más energía que otros, aplaudieron al unísono las palabras de 'jefe' de los sacerdotes. Desde el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, al cardenal Antonio Cañizares, presidente del congreso mundial que se celebra en el monasterio de Los Jerónimos, sede de la Universidad Católica de Murcia. El prelado, tras varios segundos de aplausos, terminó el inciso de su conferencia diciendo con autoridad cardenalicia que, además, «me autorizó el Santo Padre para que enviara esa carta a todos los obispos del mundo y la pusimos en Internet».

Después de su intervención, y a pesar de que el Vaticano asegura que la postura del cardenal sobre cómo reaccionar ante un caso de pederastia que afecte a un sacerdote no representa la línea oficial de la Iglesia frente al problema, Darío Castrillón se sintió arropado. Primero, por una decena de hermanas guadalupanas que le rodearon sonrientes para hacerse una foto junto a él. Después, por los obispos, arzobispos y cardenales presentes en el templo, que le dispensaron cálidos abrazos y hasta alguna que otra carantoña.


Entrada relacionada: Cardenal Castrillón insiste en que no encubrió caso de pederastia.