Monday, February 01, 2010

¿Bugninismo en el Rito Ambrosiano?


Interesante artículo de Sanfro Magister, Feb-01-2010 en Chiesa On Line.

Rito ambrosiano. El hacha del cardenal Biffi puesta sobre el nuevo leccionario

Ha entrado en uso en Milán con la aprobación del Vaticano. Pero el arzobispo emérito de Bolonia, milanés y gran experto en San Ambrosio, lo encuentra lleno de extravagancias y errores. Quiere que Roma lo vuelva a examinar completo

por Sandro Magister

ROMA, 1 de febrero del 2010 – A inicios de este año la congregación vaticana para el culto divino tiene un caso candente que dirimir. Con el riesgo de deber contradecirse a sí misma.

El caso se refiere al nuevo leccionario para la misa de rito ambrosiano, es decir del rito que se sigue en la arquidiócesis de Milán y en algunas localidades de las diócesis limítrofes de Bérgamo, Novara, Lodi y Lugano, esta última en la Suiza italiana, para un conjunto de casi 5 millones de bautizados.

Quien le ha puesto el caso a la congregación vaticana ha sido un cardenal muy competente en la materia, Giacomo Biffi (en la foto), milanés, teólogo, estudioso eminente de san Ambrosio y del rito que toma su nombre, fue coautor, en los años sesenta, de una primera edición de leccionario ambrosiano, puesta al día según las indicaciones del Concilio Vaticano II.

A aquella primera y apreciada edición, que entró en uso en Milán en 1976, le siguió una segunda en el 2008, elaborada por la local "congregación del rito ambrosiano" y que fue presentada con gran pompa como "definitiva" por el cardenal Dionigi Tettamanzi, arzobispo actual y por tanto "cabeza del rito".

Como es obligación, antes de entrar en vigor, esta segunda edición del leccionario ambrosiano debió pasar el examen de la congregación vaticana para el culto divino, que la aprobó en bloque con insólita rapidez.

El prefecto de la congregación vaticana era el cardenal Francis Arinze, hoy retirado, y secretario el arzobispo Albert Malcom Ranjith Patabendige Don, hoy a la cabeza de la diócesis de Colombo, en Sri Lanka.

Pero cuando el cardenal Biffi – que vive en Bolonia, de la que ha sido arzobispo del 1984 al 2003 – vio el nuevo leccionario que ha entrado en uso en su Milán natal, se sorprendió.

E inmediatamente escribió sobre él este juicio lapidario, con una sobrecarga de punzante ironía, que incluyó en la última reimpresión de su autobiografía:

"Se encuentra de todo: arcaísmos vanos y que a veces mandan al desvío; aventuradas iniciativas rituales; perspectivas teológicas poco fundadas y equívocas; propuestas pastorales sin buen sentido y hasta alguna curiosa amenidad lingüística.

"Es una empresa compleja, sin duda audaz y ambiciosa: más audaz que sabia, más ambiciosa que iluminada.

"Quedará viva por mucho tiempo en la memoria desconcertada de nuestra Iglesia".

Pero Biffi no se detuvo allí. El pasado diciembre volvió a tomar pluma y papel, resumió en ocho capítulos sus "observaciones críticas al nuevo leccionario ambrosiano" y trasmitió todo a la congregación vaticana para el culto divino.

Que mientras tanto había cambiado de dirección, teniendo como nuevo prefecto al cardenal Antonio Cañizares Llovera y como nuevo secretario al arzobispo Augustine Di Noia.

Los subtítulos que siguen son los que Biffi ha escrito como encabezado a cada una de sus ocho observaciones críticas.


1. EL "DESVÍO"


La primera crítica es de carácter general. La lógica indicaba, escribe Biffi, que el nuevo leccionario fuese elaborado según las "normas generales para el ordenamiento del año litúrgico" del misal en vigor.

En cambio no. Estas normas han sido desoídas. El nuevo leccionario "se salió del camino" y va por su cuenta, como si apuntara a iniciar "a escondidas" una reforma litúrgica general a su gusto.


2. A PROPÓSITO DE SAN MARTÍN


Para comenzar, al tiempo de Adviento el nuevo leccionario ambrosiano le da un segundo nombre: "Cuaresma de San Martín".

Biffi objeta que se trata de un "arcaísmo vano y que saca del camino correcto". Vano porque ese nombre está en desuso desde hace al menos mil años, y saca del camino porque confunde el Adviento, que es "tiempo de alegre espera", con la Cuaresma que tiene todo otro significado, aparte que con un santo con el que no tiene ninguna relación.

Además, el nuevo leccionario pone el inicio del Adviento en el primer domingo después del 11 de noviembre (en vez de ubicarlo luego del 12, como en la anterior edición) con el resultado que algunas veces puede suceder que los primeros domingos de Navidad sean siete en vez de seis.

Los seis domingos de Adviento son un rasgo distintivo del rito ambrosiano y de varios ritos orientales, respecto al rito romano que tiene cuatro. ¿Y entonces como se las arreglan con el sétimo domingo los redactores del nuevo leccionario?

"No han encontrado nada mejor – escribe Biffi – que inventar un 'domingo antes de Navidad no de Adviento', del cual nadie había escuchad hablar nunca, además porque parece un concepto contradictorio: 'antes de Navidad' no puede sino ser de 'preparación para la Navidad', y un domingo de preparación para la Navidad, en sustancia, es un domingo de Adviento".


3. UNA DEFECTUOSA PERSPECTIVA TEOLÓGICA


El nuevo leccionario reparte el año litúrgico en tres tiempos: de Navidad, de Pascua, de Pentecostés.

Biffi objeta que Pentecostés no nunca ha sido considerado por la Iglesia un "misterio aparte", sino que es el último día, el día cincuenta, del tiempo pascual, que se extiende por siete semanas.

Por lo tanto, hace bien la liturgia romana en llamar a los domingos siguientes no "domingo después de Pentecostés" sino simplemente "domingos del tiempo ordinario" o "per annum". Y lo mismo hacía el anterior leccionario ambrosiano.

El nuevo leccionario, en cambio, al retomar la dicción "domingo después de Pentecostés", "demuestra en tal modo un débil conocimiento de la teología litúrgica".


4. LOS ARCAÍSMOS RECUPERADOS


Pero eso no es todo. Después de catorce domingos llamados "después de Pentecostés", el nuevo leccionario prosigue con otras curiosas denominaciones rescatadas del pasado. En orden: un domingo "que precede al Martirio de Juan Bautista" (29 de agosto), siete domingos "después del Martirio de Juan Bautista" y tres domingos "después de la Dedicación de la Catedral" (que cae en la tercera de octubre).

En la antigüedad, tales denominaciones eran de simple calendario. El nuevo leccionario en cambio, caracteriza los domingos antes y después de la fiesta de San Juan con un ciclo especial de lecturas bíblicas. Produciendo así, escribe Biffi, "un sistema abundante y confuso sin ninguna ventaja pastoral".


5. LAS MISAS CON DOS LECTURAS DEL EVANGELIO


Hay después una novedad que Biffi define como "la más aventurada". Con la idea de que la misa es evocación mistérica de la resurrección de Jesús, el nuevo leccionario introduce en las misas dominicales adelantadas a la noche del sábado anterior – y sólo en estas – la lectura de un pasaje del Evangelio referente a la resurrección, además de la normal lectura del Evangelio del día.

"En tal modo en Milán, caso único en toda la cristiandad, se puede encontrar celebraciones eucarísticas con dos páginas del Evangelio diferentes".

El pasaje suplementario del Evangelio es leído al inicio de la misa, antes del Gloria. "Y no parece – comenta Biffi – una linda ubicación, ni estética ni pedagógicamente".


6. UNA INCREIBLE ABERRACIÓN


Otro punto sobre el cual el nuevo leccionario ambrosiano hace como se le ocurre se refiere a las fiestas de la Ascensión y del Corpus Christi.

Por antigua tradición ambas caen en día jueves. Pero desde 1977, cuando el gobierno italiano las abolió como fiestas civiles, la conferencia episcopal ordenó transferir la celebración de la Ascensión y del Corpus Christi al domingo siguiente. Y así lo establecen las "Normas generales" del misal romano y del misal ambrosiano actualmente en vigor.

Pero el nuevo leccionario ambrosiano "impávidamente infringe la normativa", escribe Biffi. Vuelve a colocar la Ascensión y el Corpus Christi el jueves laborable. Y concede solamente que "en una o más misas" del domingo siguiente los sacerdotes, si lo desean "por razones pastorales", repitan la misa ya celebrada tres días antes.

Biffi comenta:

"Nos damos cuenta una vez más que el irracional apego a arcaísmos que hoy han perdido toda actualidad impide una suficiente atención a la vida eclesial y a las sugerencias de un elemental sentido común.

"Además tengo mis dudas respecto a que tal aventurada iniciativa tenga legitimidad canónica. Sería oportuno que los órganos competentes de la Santa Sede aclaren esta cuestión".


7. LA ELECCIÓN DE LAS LECTURAS


También en la elección de las lecturas el nuevo leccionario ambrosiano se separa del ordenamiento del leccionario romano y de su propia edición anterior.

Una de las novedades es el frecuente recurso a la "lectio continua": por ejemplo, la lectura completa y continuada de los primeros, difíciles, diez y ocho capítulos del profeta Ezequiel en las primeras cuatro semanas de Adviento.

Biffi objeta que la "lectio continua" puede estar bien en los monasterios, pero no para los simples fieles, a los cuales la Iglesia siempre ha preferido ofrecerles textos más simples y comprensibles, "religiosamente más útiles y menos problemáticos".


8. LAS AMENIDADES LINGUÍSTICAS


Finalmente, Biffi llama la atención sobre otras dos ocurrencias graciosas del nuevo leccionario.

La primera está en el título de las lecturas. Mientras que en el leccionario romano y en el anterior leccionario ambrosiano dice, por ejemplo: "Del Evangelio según Lucas", lo que significa que se trata de un pasaje tomado "del" Evangelio señalado, el nuevo leccionario ambrosiano dice: "Lectura del Evangelio según san Lucas".

Con ello el nuevo leccionario, "envanecido por el arcaísmo", copia la formula latina que dice: "Lectio sancti evangelii secundum Lucam". Pero así, comenta Biffi, se incurre en un grave inconveniente: "a un oído moderno, la dicción parece indicar una lectura completa, cuando se trata sólo de un pasaje".

La segunda ocurrencia está en la fórmula con la que frecuentemente se inician los pasajes bíblicos. "En aquel tiempo…"

Mientras que en el leccionario romano y el anterior leccionario ambrosiano tal fórmula se conectaba directamente con el relato: "En aquel tiempo, el Señor Jesús entró en el templo…", en el nuevo leccionario ambrosiano la fórmula se interrumpe con un punto. "En aquel tiempo. El Señor Jesús entró en el templo…".

Biffi comenta:

"Supongo que en ningún ángulo de la producción literaria italiana es posible meterse en un complemento de tiempo cerrado en sí mismo, construido absolutamente, sin vínculo alguno con el resto del periodo. Nos gustaría conocer en base a cuales razonamientos se ha llegado a la decisión de enriquecer con esta ocurrencia nuestra bella lengua italiana.

*

En el Vaticano, la congregación para el culto divino ya ha examinando colegialmente las observaciones críticas del cardenal Biffi y volverá a hacerlo dentro de poco.

Pero la incomodidad es evidente. Si diera razón aunque sea a una sola de las observaciones de Biffi e impusiese correcciones al nuevo leccionario ambrosiano, la congregación se desmentiría a sí misma, por haber anteriormente aprobado el mismo leccionario en todas sus partes.

No se descarta que el cardenal Cañizares Llovera, prefecto de la congregación, al final someta su propuesta de solución del caso a Benedicto XVI, remitiendo al Papa la decisión.

Meine Damen und Herren: El artículo sobre el obispo Williamson


Como era previsible: era más el ruido que las nueces. El artículo publicado hoy por Der Spiegel sobre la posición obstinada del obispo de la FSSPX/SSPX, Richard Williamson, acerca del holocausto, no contiene nada nuevo. Ciertamente es un intento más de reavivar el williamsongate. Por ahora el artículo no aparece en linea, por ello, si desean leerlo (quienes entiendan alemán), hay que dar click en cada una de las imágenes inferiores.





Hay una versión en inglés del mismo artículo en el sitio de internet de Der Spiegel pero en realidad no contiene nada que no se haya sabido antes.

¿Y qué esperaban, que de un momento a otro Williamson cambiára así como así de posición?


Actualización Feb-03-2010: ¿Quieren conocer otro punto de vista de lo que realmente sucedió con la fallída entrevista de Der Spiegel al obispo Richard Williamson? Bien, por favor vayan al blog True Restoration (inglés) para que lean lo que Der Spiegel no tuvo la gentileza de contarnos al respecto.


Entrada relacionada: Correos electrónicos obtenidos por Der Spiegel muestran que el obispo Richard Williamson sigue negando el holocausto.