Sunday, January 10, 2010

Para el Prefecto de la Congregación del Culto Divino es “un urgentísimo deber corregir los abusos [litúrgicos] existentes”


Paolo Rodari publica en su blog, una entrevista con el Prefecto de la Congregación Para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, Card. Antonio Cañizares. Reproducimos un aparte de la traducción al español de dicha entrevista provista por La Buhardilla de Jerónimo, a donde remitimos para leer la entrevista en su totalidad.

[...]

La Congregación que Cañizares preside se ha reunido en el pasado mes de marzo en asamblea plenaria y ha presentado unas proposiciones al Papa.

La asamblea plenaria de la Congregación se ha ocupado, sobre todo, de la adoración eucarística, de la Eucaristía como adoración, y de la adoración fuera de la Santa Misa. Han sido aprobadas algunas conclusiones que luego fueron presentadas al Santo Padre. Estas conclusiones prevén un plan de trabajo de la Congregación para los próximos años, que el Papa ha ratificado y animado.

Todas se mueven en la línea de reavivar y promover un nuevo movimiento litúrgico que, fiel en todo a las enseñanzas del Concilio y siguiendo las enseñanzas de Benedicto XVI, ponga la liturgia en el puesto central que le corresponde en la vida de la Iglesia. Las conclusiones de las proposiciones conciernen al impulso y la promoción de la adoración al Señor, base del culto que se debe dar a Dios, de la liturgia cristiana; inseparable de la fe en la presencia real y sustancial de Cristo en el Sacramento eucarístico; absolutamente necesaria para una Iglesia viva. Poner un freno y corregir los abusos, que desgraciadamente son muchos, no es algo que se derive de la plenaria de la Congregación sino que es algo que reclama la misma liturgia, y la vida y el futuro de la Iglesia, y la comunión con ella. Sobre esto, sobre tantos abusos litúrgicos y su corrección, algunos años atrás la Congregación publicó una instrucción importantísima, la Redemptionis Sacramentum, y a ella debemos remitirnos todos. Es un deber urgentísimo corregir los abusos existentes si queremos, como católicos, llevar algo al mundo para renovarlo. Las proposiciones no se ocupan de poner freno a la creatividad sino, más bien, de animar, favorecer y reavivar la verdad de la liturgia, su sentido más auténtico y su espíritu más genuino. No podemos tampoco olvidar o ignorar que la creatividad litúrgica, como con frecuencia se la ha entendido y se la entiende, es un freno a la liturgia y la causa de su secularización, porque está en contradicción con la naturaleza misma de la liturgia.

¿Se habla, en las proposiciones, del uso de la lengua latina?

No se dice nada a propósito de dar más espacio a la lengua latina, incluso en el rito ordinario, ni de publicar misales bilingües, como en realidad ya se ha hecho en algunas lugares después de la conclusión del Concilio; no hay que olvidar, de todos modos, que el Concilio en la constitución Sacrosanctum Concilium no deroga el latín, lengua venerable a la que se encuentra vinculado el rito romano.

Hay, luego, otras cuestiones importantes: la orientación...

No hemos planteado la cuestión de la orientación «versus Orientem», ni de la Comunión en la boca, ni de otros aspectos que a veces son usados como acusaciones de «pasos atrás», de conservadurismo, o de involución. Creo, además, que las cuestiones como éstas, el crucifijo visible al centro del altar, la Comunión de rodillas y en la boca, el uso del canto gregoriano, son cuestiones importantes que no se pueden reducir de manera frívola o superficial y de las que, en todo caso, se debe hablar con conocimiento de causa y con fundamento, como por ejemplo hace el Santo Padre, y viendo también como éstas cosas corresponden (y también favorecen) a la verdad de la celebración así como a la participación activa, en el sentido del que habla el Concilio y no en otros sentidos. Lo importante es que la liturgia sea celebrada en su verdad, con verdad, y que se favorezca y promueva intensamente el sentido y el espíritu de la liturgia en todo el pueblo de Dios de tal modo que viva de ella. Realmente es muy importante que las celebraciones tengan y fomenten el sentido de lo sagrado, del Misterio, que reaviven la fe en la presencia real del Señor y en el don de Dios que actúa en ella, así como la adoración, el respeto, la veneración, la contemplación, la oración, la alabanza, la acción de gracias, y muchas otras cosas que corren el riesgo de diluirse.

Cuando participo o veo la liturgia del Papa, que ya ha incorporado algunos de estos elementos, me convenzo cada vez más de que no son aspectos casuales sino que, en cambio, tienen una fuerza expresiva y educativa en sí mismos y en la verdad de la celebración, cuya ausencia se nota.

[...]

Habla el obispo de Évreux. Un caso más de cómo hablar sin decir nada





Mons. Christian Nourrichard, obispo de Évreux, Francia, en donde se ubica la localidad Thiberville, y en donde tuvo lugar una penosa situación en Ene-06-2010 (ver aquí), ha hablado por medio de un comunicado, el cual en realidad sólo contiene unos pocos pasajes que vayan realmente al meoyo de la delicada situación.

“Lo que pasó el día de la Epifanía es grave..., la responsabilidad del obispo fue insultada..., la palabra de Dios fue irrespetada..., sabía que podía contar con su apoyo, gracias por ello..., blah, blah, blah...”

Llegando al punto medular del asunto la cosa es que la disculpa para destituir la párroco es que sólo sirve a 5.000 personas, demasiado pocas según Mons. Nourrichard, pero decide por ahora dejar las cosas como estan. Aclara sin embargo que el P. Michel había firmado en 2008 y en presencia del Canciller diocesano un documento en el cual se acordaba su salida. Más adelante dice “En estas situasiones delicadas, el sacerdote que no acepta la decisión de su Obispo, puede apelar a Roma y hacer un recurso” y dice que esperará la decisión de Roma. El P. Michel tiene lugar entre nosotros..., blah, blah, blah...

Ya sabemos cómo terminan estas cosas, en caso que la “decisión” de Roma sea contraria al obispo, siempre (énfasis en “siempre”) el obispo tiene la sartén por el mango y maniobra para ‘romperle la espalda al camello’, busca motivos transversales para oprimir, constreñir, dificultar la labor del sacerdote y finalmente es el sacerdote que, puesto en un callejón sin salida, toma la decisión esperada.

En el video inferior un informe de hoy respecto de la situación de la párroquia de Thiberville presentado por France 3.