Saturday, November 21, 2009

Juan Pablo II ‘el flagelante’




El Papa Juan Pablo II se flagelaba como penitencia. Tal cual señala hoy el vaticanista de La Stampa, Giacomo Galeazzi, en un artículo publicado en primera página de ese diario.

Entre los miles de páginas consideradas por el Vaticano para declarar beato Juan Pablo II, figura un testimonio extraordinario de la hermana Tobiana Sobódka, superioridad de las religiosas polacas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, que servían en el apartamento pontificio y cuidaban del Papa.

La deposición de la religiosa revela en la positio que Karol Wojtyla se sometiá a penitencias corporales y arroja nueva luz sobre la naturaleza mística de la estrecha relación que unía a Wojtyla con la fe.

“Muy a menudo se sometía a penitencias corporales. Lo sentíamos, en Castel Gandolfo tenía una habitación vecina a la suya. Se sentía el sonido de los golpes cuando se flagelaba. Lo hizo cuando todavía era capaz de moverse solo”, revela la religiosa polaca en la reconstrucciónen contenida en el libro “Santo subito” del vaticanista Andrea Tornielli.

Las penitencias de Wojtyła también son confirmadas en otro testimonio privilegiado el obispo africano Emery Kabongo, por algunos años segundo secretario de Juan Pablo II. “Hacía penitencia —dice— y la hacía especialmente antes de las ordenaciones espiscopales o sacerdotales. Antes de transmitir a los otros los sacramentos quería prepararse...”

¿Acaso no nos han dicho las ‘lumbreras’ con que cuenta la Iglesia en tiempos modernos que eso de la penitencia corporal es de salvajes; de la época medieval; que Dios sabe que nuestra carne es debil y nos entiende, pero no nos pide semejantes cosas; que lo imposrtante es hacer la penitencia interior, etc...?