Thursday, November 19, 2009

Apostáta via web y obtiene respuesta


Increible pero cierto, esa es la historia que cuenta The Irish Times, Nov-18-2009. Traducimos un aparte del mismo.

Para Orlaith Finnegan, atea de 29 años de Cork, abandonar la Iglesia Católica tomó sólo una semana. Ella usó el sitio Countmeout.ie para hacer la solicitud y enviar su carta el 25 de agosto a la diócesis de Cork, proporcionando la parroquia y el año de su bautismo, y recibió la confirmación de su defección el 31 de Agosto. Se hizo una nota en su partida de bautismo aclarando oficialmente que ella había abandonado la iglesia.

“Eso fue muy rápido cuando piensas en cómo se utiliza la burocracia para explicar el tiempo que les tomó responder a los escándalos de abuso infantil”, dice ella.

Cuando su familia oyó la noticia, una de sus hermanas temió que Orlaith ya no sería considerada madrina de su hijo, mientras que otra hermana temía que Orlaith sería excluida del bautismo de su nuevo bebé. “Yo les dije que la deserción es simbólica. Por supuesto que seguiré siendo madrina y estaré en el bautizo próximo, no voy a estar de pie fuera de la iglesia o arriba en una nube de humo”, dice ella.

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El P. Gavin ha conocido a muchos de los nuevos desertores, la mayoría de los cuales están en el grupo de 20-40 años de edad. “Estas personas no son vagabundos. Ellos son muy conscientes de sus vidas”, dice. “Hay enormes implicaciones. La gente se está poniendo a sí misma fuera de un sistema de creencias y de una comunidad, y hay una soledad a esto. Usted está por su cuenta. Si usted es un católico no practicante, hay la seguridad de moverse dentro o fuera”, dice.

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El P. Gavin aconseja a los desertores potenciales que hagan la invitación a una reunión para hablar con sus familias acerca de sus arreglos para el funeral. Podría haber situaciones incómodas, donde las familias quieren una misa católica a pesar de los deseos del desertor, “con un sacerdote metido en el medio”, dice.