Wednesday, November 11, 2009

El regreso del sacerdote, la bailarina exótica y el fruto de su amor



Vuelve a las primeras planas el caso de este sacerdote de la Arquidiócesis de Miami.

Información de El Nuevo Herald, Nov-11-2009.

Se enfrentan en corte cura y ex bailarina exótica
Por DAVID OVALLE


La ya sórdida historia del padre David Dueppen y la madre de su hijo pequeño, la ex desnudista Beatrice Hernández, subió más de tono el martes cuando los dos se acusaron mutuamente de alegaciones íntimas y extrañas en un tribunal de Miami-Dade.

Dueppen dijo que fue víctima de abuso cuando era niño, lo que lo hizo incapaz de resistir las exigencias de relaciones sexuales de Hernández.

Hernández dijo que Dueppen amenazó con "hacerla desaparecer'' enviando monjes con sotanas color café para "matarla a tiros'' si revelaba la existencia de la niña a la iglesia.

La audiencia de tres horas en el tribunal de familia terminó en un empate: se canceló una orden de alejamiento y las dos partes acordaron mantenerse alejados uno del otro mientras continúa la batalla por la custodia de Marilyn Epiphany, de 11 meses.

"La cuna está lista'', dijo Dueppen, de 42 años, después de la audiencia, en su primera presentación pública desde que el escándalo se hizo público en septiembre.

El caso provocó la atención internacional cuando Hernández solicitó una orden de alejamiento, alegando que el sacerdote la había tratado de asfixiar durante una pelea de paternidad. Dueppen niega a la alegación.

Las acusaciones de Hernández ocurrieron poco después que el padre Alberto Cutié abandonó la Iglesia Católica y se pasó a la Iglesia Episcopal después de admitir que tenía una novia. Desde entonces los dos se casaron.

Dueppen está de licencia como párroco adjunto en la Iglesia St. Maximilian Kolbe en Pembroke Pines.

El sacerdote conoció a Hernández, de 41 años, hace siete años en Porky's, un club de desnudismo que ya no existe donde la mujer trabajaba.

La Iglesia Católica conocía bien la tormentosa relación. Hace tres años, la Arquidiócesis de Miami le pagó a Hernández $30,000 para que pusiera fin al asunto con la condición de que los dos no se vieran más.

Hernández alegó que Dueppen reanimó el romance en el 2007 cuando visitó una tienda de Miami en la que trabajaba.

Pero al abogado de Dueppen ripostó, diciendo que Hernández lo atrajo alegando falsamente que había tenido un hijo con él. Como prueba, el abogado Nick Berry reprodujo mensajes grabados en la contestadora telefónica de Dueppen en el 2006.

"Eres padre, Sí, tenemos un bebé, [llamado] Dave'', expresó Hernández en una mensaje reproducido en el tribunal.

Hernández, que trató de evadir las preguntas del abogado, no pudo explicar la grabación.

"Echaba de menos al padre David'', dijo. "Yo quería al padre David''.

Después que un investigador privado no pudo hallar ninguna prueba de la existencia de "Dave', dijo Dueppen, finalmente la visitó en la tienda "para saber si tenía un hijo''.

Eso llevó a que Dueppen reanudara relaciones con Hernández, quien dijo que tenía una fuerte influencia sobre él.

"¿Cómo puede ella tener control emocional sobre un sacerdote?", preguntó incrédula a Dueppen la jueza de circuito de Miami-Dade Carroll Kelly.

"Se debió a mis propias dificultades, debido a mi pasado'', dijo. "El abuso sexual que [sufrí] cuando era niño; eso me hizo perder la autoestima''.

"¿Le exigió que se acostara con ella?", le preguntó la jueza Kelly.

"Sí''.

Dueppen reconoció que había estado pagándole el alquiler y otras cuentas a Hernández, en quien invertía prácticamente todo el estipendio de $1,700 mensuales que le pagaba la Iglesia Católica. Pero nunca robó dinero de las recaudaciones, juró Dueppen.

Después que Hernández quedó embarazada --esta vez de verdad-- dijo Dueppen, ocultó el embarazo a la Iglesia porque quería mantener su trabajo y su hija.

Dueppen nunca dudó que era el padre de Marilyn. La vio en el hospital y "sabía cómo empinar los dedos de los pies, como hacen todos los Dueppen'', recordó el sacerdote.

Pero la relación se acaloró. Hernández creía que el sacerdote la engañaba. Posteriormente fue arrestada por acechar a una mujer que creía que era la otra novia de Dueppen. El lo niega todo. El juicio por el caso de acecho está pendiente.

Hernández dijo que Dueppen la agarró por el cuello y la apretó.

"Pensé que me iba a sacar la lengua'', dijo Hernández.

Dueppen jura que nunca tocó a Hernández o que haya amenazado con despachar a varios monjes para silenciarla, al estilo de The DaVinci Code.

Con la voz entrecortada, el sacerdote de hablar calmado y barba --vestido con un traje gris-- lamentó que no puede conseguir ningún empleo de sueldo mínimo debido a la publicidad por el escándalo. Los reportes de prensa negativos también afectarán en el futuro a su hija, dijo.

"Google tuvo 372,000 impactos que búsqueda con el nombre de Marilyn, explicó Dueppen.

"¿Usted no tiene ninguna responsabilidad en esto?", le preguntó el abogado de Hernández.

"Sí, yo soy el padre'', dijo. "El resto de las alegaciones son mentiras''.



Entradas relacionadas: El sacerdote, la bailarina exótica y el fruto de su amor, ¡Que ‘padre’ tan responsable!