Thursday, October 29, 2009

¿Qué es lo que retrasa la constitución apostólica?




La constitución apostólica que permitirá a un gran número de Anglicanos ser recibidos en el seno de la Iglesia está retrasada, ¿el motivo?, de acuerdo a Andrea Tornielli de Il Giornale y Paolo Rodari de Il Foglio, lo que retrasa la publicación del documento es lo siguiente: si anglicanos casados pueden formarse como seminaristas.

Tornielli dice que en los últimos días el Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos ha hecho todo para clarificar este punto, y escribe que todo sugiere que los seminaristas en estas futuras comunidades Anglocatólicas tendrán que ser célibes como todos sus pares de la Iglesia Católica Latina.

Tanto Il Giornale como Il Foglio reportan también que el santo Padre hubiera preferido que la constitución apostólica se hubiera hecho al tiempo de la conferencia de prensa, principalmente para evitar que se repitiera lo mismo que ocurrió cuando decidió levantar la excomunión a los obispos de la FSSPX/SSPX a comienzo de año. Pero como el Card. Levada ya había informado a los obispos de Inglaterra y Gales y al Arzobispo de Canterbury acerca de esta provisión, y la fecha para la conferencia de prensa ya se conocía en Londres, fue imposible mantener el asunto en secreto y el Vaticano tuvo que seguir adelante y hacer la conferencia de prensa aunque los detalles de la constitución apostólica no estuvieran todavía ajustados.


Entrada relacionada: Sala de prensa vaticana desmiente rumores sobre retraso de constitución apostólica.

El reemplazo del Card. Re

Aclaramos que en este caso se trata de rumores, tal como en situaciones análogas.

Según el vaticanista del diario La Stampa, Marco Tossati, el candidato para reemplazar al Card. Giovanni Battista Re como Prefecto de la Congregación para los Obispos es Giuseppe Bertello, Nuncio apostólico en Italia.

Según una nota que se lee en el sitio de Association Pro Liturgia, el reemplazo de Re sería el Card. Arzobispo de Sydney, Australia, George Pell.

¡Consignados los rumores!