Wednesday, July 22, 2009

Summorum Pontificum: (not so) welcome to Miami!


En el sitio de internet de la Arquidiócesis de Miami (recientemente muy mentada en el orbe debido al incidente del showman sacerdote Alberto Cutié) ha sido publicada bajo una sección llamada “let’s talk”, una columna de opinión titulada “La Forma extraordinaria de la misa del Rito latino” (versión en inglés), la cual está firmada por el Mons. Terence Hogan (imágen), Jul-20-2009.

En el mismo sitio de internet se dice que Mons. Hogan fue ordenado en Octubre de 1980, obtuvo un doctorado en liturgia en 1996 en el Pontificio Instituto de Liturgia en Roma y actualmente sirve como Director de la Oficina de Culto y Vida Espiritual de la Arquidiócesis de Miami. Eso para resaltar que es alguien que debería saber de lo que está hablando cuando se refiere a la Forma Extraordinaria del Rito Latino, pero leyendo bien, nos asaltan las dudas, veamos la columna completa, los énfasis han sido añadidos.

El 7 de julio de 2007, el Papa Benedicto XVI publicó la Carta Apostólica Summorum Pontificum, en la que permitía y promovía un uso más amplio de los libros litúrgicos que se utilizaban en la Iglesia Católica Romana en 1962. En su Carta Apostólica, el Papa Benedicto XVI buscaba reconciliar “en el corazón de la Iglesia” a quienes habían demostrado preferencia por las formas litúrgicas que habían estado en práctica antes de la renovación litúrgica del Concilio Vaticano Segundo. Comenzó con la definición de las dos Formas para la regla de la oración en la Iglesia Latina: la Forma ordinaria del Misal Romano del Papa Pablo VI, y la Forma extraordinaria, según aparece en el Misal Romano del Papa San Pío V. Ambas componen la liturgia del Rito Romano.

Cualquier sacerdote de la Iglesia Latina, sin permiso de la Santa Sede o de su obispo, puede celebrar la Forma extraordinaria en una misa sin el pueblo, en cualquier momento excepto en el Triduo Pascual; los fieles se le pueden unir, ya que el Rito extraordinario es, principalmente, una misa privada. En las parroquias donde un grupo de fieles siente predilección por la Forma extraordinaria de la misa, puede solicitarle a su párroco la celebración del Rito extraordinario, sin el permiso de la Santa Sede o del obispo. Un sacerdote que no cuenta con las rúbricas o la habilidad lingüística en el latín, no puede celebrar la Forma extraordinaria de la misa.

En su carta apostólica, el Papa Benedicto XVI ha expresado con claridad que el actual Misal Romano (Missale Romanum) es la Forma ordinaria de la liturgia eucarística, y que la Forma extraordinaria se encuentra en el Misal del Beato Juan XXIII, de 1962. Indica que “no existe contradicción entre los misales” y que la historia de los libros litúrgicos se caracteriza por “el crecimiento y el progreso, no por el rompimiento”. Tanto en la Forma ordinaria del Misal Romano como en la extraordinaria, se busca la participación plena, consciente y activa de los fieles sobre todo lo demás. Esto se inicia con la participación interior en el sacrificio de Cristo. La Forma ordinaria logra dicha participación al escuchar y responder a las oraciones de la misa en el idioma vernáculo, y al ser parte de las Formas exteriores de acción comunitaria. En la Forma extraordinaria la participación interior se logra principalmente al escuchar las oraciones en latín, al seguir las palabras y las acciones de los sacerdotes, y al unir nuestros corazones a “lo que él dice en el Nombre de Cristo, y lo que Cristo le dice a él”.

Por todo lo explicado, vemos que la Iglesia continúa dando valor a las riquezas de su pasado, especialmente en lo que tiene que ver con la sagrada liturgia. El espíritu de las formas litúrgicas anteriores, que permean en el espíritu y la cultura de muchos que aún las recuerdan, continúa en la celebración de ambos ritos. De esta manera, y por las inquietudes pastorales, fue más fácil motivar al Papa Benedicto XVI para que permitiera la celebración de las oraciones y los ritos litúrgicos más antiguos al emitir Summorum Pontificum.

Mons. Terence Hogan
Director de la Oficina de Culto y Vida Espiritual

Sacerdote pedófilo de Alemania dispensado del sacerdocio


Nos hubiera gustado decir expulsado del estado clerical, pero...


Mainz, Alemania- El Papa Benedicto XVI removió a un sacerdote pedofilo de su oficio después de que el hombre admitiera que molestó a niños de esculea en los años 70, dijo su orden el Miercoles. Por lo menos 16 hombres declaráron haber sido forzados a realizar actos sexuales cuando eran niños en el escuela, cerca de Bad Neustadt an der Saale, a 110 Kms al Este de Frankfurt.

Los incidentes ocurrieron entre v1972 y 1976, demasiado tiempo ya como para ser juzgados de acuerdo a la ley alemana. La escuela cerró en 1978. El presunto abusador pidió en Diciembre pasado al Papa dejarlo abandonar el sacerdocio.

Los Misioneros de la Sagrada Familia con base en Mainz expresáron su pena por las victimas en un comunicado y dijeron que el hombre, de 71 años, permanecería como simple hermano de la comunidad y no ya como sacerdote.

La orden dijo que el año pasado se le prohibió al hombre cualquier contacto con niños o jóvenes y sería expulsado si rompía las reglas.

El escándalo fue público el año pasado cuando un teólogo que fue educado en la escuela reveló los actos, llevando al sacerdote a ser suspendido de su cargo como capellan en un ancianato.



Con informacion de agencia DPA.