Thursday, June 11, 2009

¿Secularización dentro de la Iglesia?, ¡no, quien dijo!

El Santo Padre, Benedicto XVI, en su homilía de la Misa de hoy durante la Solemnidad del Corpus Christi ha alertado de la “secularización serpenteante (strisciante)” dentro de la Iglesia.

La frase original en italiano pronunciada por el Papa es:

“C’è oggi il rischio di una secolarizzazione strisciante anche all’interno della Chiesa che può tradursi in un culto eucaristico formale e vuoto, in celebrazioni prive di quella partecipazione del cuore che si esprime in venerazione e rispetto per la liturgia”(énfasis añadido)

La agencia ZENIT traduce así:

“Hoy se da el riesgo de una secularización serpenteante incluso dentro de la Iglesia, que puede traducirse en un culto eucarístico formal y vacío, en celebraciones carentes de esa participación del corazón, que se expresa en veneración y respeto por la liturgia”(énfasis añadido)

La agencia EFE traduce así:

“También dentro de la Iglesia existe hoy el riesgo de una secularización que se va deslizando, que puede traducirse en un culto eucarístico formal y vacío, en celebraciones privadas de aquella participación del corazón que se expresa en veneración y respeto por la liturgia”(énfasis añadido)

¡Y nosotros que creíamos que las misatecas, las misas con payasos, las misas piñata, las misas con títeres, las misas con mimos, las misas-foro, las misas concelebradas con sacerdotisas, y un largo etcétera, no eran más que flores brotadas en la ‘nueva primavera’ de la Iglesia!




Texto completo de la homilía de Benedicto XVI en la solemnidad del Corpus Christi, aquí.

La mujer que publicó sus cartas con Juan Pablo II dice que él lo quería así




Información de agencia EFE, Jun-11-2009 vía ADN de España.

Wanda Poltawska, la mujer que publicó las cartas que durante años le envió Juan Pablo II, se defiende de las críticas en una entrevista publicada hoy y asegura que el propio Karol Wojtyla quería que se diese "fe de la verdad", aunque estas revelaciones podrían retrasar su proceso de beatificación.

"Él quería que yo diera fe de la verdad, hablé con él de esto antes de su muerte. Él quería. Todo lo demás no me importa", dice Poltawska, buena amiga del Pontífice desde finales de los años cincuenta, como demuestra la intensa correspondencia que ambos mantuvieron durante gran parte de su vida.

Poltwaska, hoy una psiquiatra jubilada de 88 años, ha generado una gran polémica con su libro "Recuerdos de Beskidy", publicado hace algunos meses, donde se recogen sus memorias y se hacen públicas parte de las cartas que recibió de Juan Pablo II (Wadowice, Polonia; 1920 - Ciudad del Vaticano; 2005) a lo largo de más de medio siglo.

Algunos miembros de la Iglesia Católica critican esta publicación, que consideran como una exageración de los lazos que realmente podían existir entre Wanda y Karol Wojtyla, y además lamentan que el libro aparezca precisamente ahora, en pleno proceso de beatificación, cuando los purpurados deben decidir la subida del Papa polaco a los altares.

Para el cardenal Stanislaw Dziwisz, secretario personal de Juan Pablo II durante casi 40 años, la publicación "está fuera de lugar y es inapropiada".

"Karol Wojtyla mantuvo relaciones con muchas personas que conoció en su juventud, pero otros decidieron mantener sus cartas y sus relaciones en la privacidad", insiste Dziwisz.

Pero Poltwaska se defiende de esta lluvia de críticas y asegura en una entrevista publicada hoy por el semanario "Tygodnik Powszechny" que ella no se ha apropiado de los "derechos" del Papa, y subraya que su libro no es una "novela", sino la publicación sincera de sus confesiones y las respuestas del Pontífice.

"Ibas paso a paso junto a mi sacerdocio, participaste desde hace tantos años en el descubrimiento del significado de estos valores, participaste de manera creativa. No puedes decir que no ves un lugar para ti", escribe Wojtyla en una de sus cartas remitidas a Wanda.

"Fue bueno poder escuchar por teléfono tu voz y la de Andrzej y Marian, me alegro de que vengáis aquí. Espero poder encontrarme con vosotros, contigo, no en grupo sino en un ambiente familiar, aunque sea por un rato", dice en otra de las epístolas recogidas en "Recuerdos de Beskidy".

Aunque aparentemente no hay nada en esta correspondencia que pueda malinterpretar la amistad conocida que existía entre ambos, su publicación podría retrasar la beatificación del Papa, según ha especulado la prensa, ya que la Congregación para la Causa de los Santos debe analizar cualquier nuevo documento relacionado con la vida de Juan Pablo II, incluyendo estas cartas.

Wanda Poltwaska, a quien el Pontífice polaco llamaba cariñosamente "hermana", conoció al joven Wojtyla en Cracovia a finales de los años 50.

El entonces joven sacerdote pronto se convirtió en su guía espiritual y su amigo, gracias a quien Wanda superó el trauma creado por su internamiento en un campo de concentración durante la II Guerra Mundial, logrando encontrar la ansiada paz.

El lazo entre ambos fue creciendo con el tiempo, tal y como atestiguan las numerosas cartas y el contacto que a lo largo de su vida mantuvieron, algo que nunca escondieron y que incluyó visitas de Poltwaska y su marido al Vaticano y a la residencia papal en Castel Gandolfo, una intensa amistad que atestigua ahora la correspondencia publicada.

Wanda Poltwaska siempre ha sido una devota católica, y como doctora en psiquiatría participó activamente en la vida de la Iglesia y en diferentes movimientos provida en Polonia.