Thursday, March 19, 2009

Obispos de Latinoamerica y el caribe envían carta de apoyo al Papa


Texto de la carta en apoyo a Benedicto XVI de los obispos de Latinoamerica y el caribe según aparece en el sitio de internet del CELAM.

Bogotá, 13 de marzo, 2009


Su Santidad
Benedicto XVI
Ciudad del Vaticano

Santísimo Padre:

Nos hemos reunido en Bogotá esta semana más de treinta Arzobispos y Obispos de las diversas Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe. La gran mayoría de ellos, Secretarios Generales de sus respectivas Conferencias Episcopales junto con los encargados de llevar adelante en sus respectivos países la gran Misión Continental impulsada por la V Conferencia General de Aparecida, en mayo de 2007.

Durante nuestro encuentro hemos leído y comentado en común su Carta del día 10 del presente dirigida a todos los hermanos del ministerio episcopal sobre la remisión de la excomunión de los cuatro Obispos consagrados por el Arzobispo Lefevre.

Lo hemos hecho con profundo amor a la Iglesia y con sincera actitud filial. Lo que Su Santidad ha escrito nos ha conmovido y ha reforzado nuestra honda comunión eclesial. También lo hemos acogido como un ejemplo de espíritu misericordioso y transparente, motivado por el inesperado eco de los acontecimientos, pero también confiado en que lo ocurrido es además un positivo designio del Señor para su Iglesia en este momento de la historia.

Su carta nos marca un camino en la verdad, en el amor y la unidad necesarios para cada uno de nosotros, llamados a la sucesión Apostólica para el servicio ministerial. Su Santidad describe muy bien algo que no está lejos de nuestra propia experiencia pastoral: precisamente personas y grupos que reclaman tolerancia para sí mismos, pueden negarla arbitrariamente a quienes busquen una aproximación en la verdad.

Santísimo Padre, con estas líneas queremos, como grupo representativo de nuestra Iglesia en América Latina y el Caribe sumarnos a las renovadas muestras de afecto, de confianza, de comunión con Su Santidad en nuestras oraciones y servicio a las Iglesias que se nos han confiado, y en responsabilidad por la gran Iglesia Universal que el Señor le ha encomendado.

A nombre de todos los Obispos reunidos imploramos su Bendición Apostólica.


+ Raymundo Damasceno Assis
Arzobispo de Aparecida, Brasil
Presidente del CELAM

+ Víctor Sánchez Espinosa
Arzobispo Electo de Puebla, México
Secretario General del CELAM


Sancte Ioseph, ora pro nobis.




Nadie puede alabar dignamente a José.

San Efrén

No pienses, oh José, que por haber sido concebido Cristo por obra del Espíritu Santo, puedes tú ser ajeno a esta divina economía. Pues, aunque es cierto que no tienes parte alguna en su generación y la madre permanece Virgen intacta, sin embargo, todo cuanto corresponde al oficio de padre, sin que atente en modo alguno contra la virginidad, todo te es dado a ti. Tú le pondrás el nombre al hijo, pues tú harás con él las veces de padre. De ahí que, empezando por la imposición del nombre, te uno íntimamente con el que va a nacer.

San Juan Crisóstomo

Oh José, me alegro, porque Dios os ha juzgado digno de ser padre de Jesús y habéis visto someterse a tu autoridad al que obedecen los cielos y la tierra. Dios ha querido obedeceros. Por eso, yo quiero ponerme a tu servicio, honraros y amaros como mi Señor y Maestro.

San Alfonso María de Ligorio

San José me ha pedido tenerle una devoción continua. Él mismo me ha dicho que rece diariamente tres veces el Padrenuestro, Avemaría y Gloria y el “Acordaos” (que se reza en la Congregación). Me ha mirado con gran cordialidad y me ha hecho conocer lo mucho que apoya esta Obra (de la misericordia) y me ha prometido su ayuda especialísima y su protección. Rezo diariamente estas oraciones pedidas y siento su especial protección.

Santa Faustina Kowalska

San José es el santo de nuestro corazón, el padre de mi vida y de mi amor.

San Francisco de Sales

Honrad a Jesús, José y María. Grabad en vuestro corazón con letras de oro esos tres nombres celestiales, pronunciadlos a menudo, escribidlos en todas partes. Repetid, muchas veces al día esos nombres sagrados, y que estén también en vuestros labios en el último suspiro.

San Leonardo de Puerto Mauricio

Cuando no se puede rezar, es bueno encomendarse a San José.

Santa Bernadette Soubirous