Thursday, February 12, 2009

La Conferencia Episcopal Española envía una carta de apoyo al Papa Benedicto XVI


Información de SIC, Feb-12-2009.

La Conferencia Episcopal Española envía una carta de apoyo al Papa Benedicto XVI
Por SIC el 12 de Febrero de 2009

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha enviado hoy una carta de apoyo al Papa Benedicto XVI. En ella expresa sus sentimientos de comunión y afecto ante las voces que han puesto en duda su amor por el pueblo judío.

El comunicado emitido hoy por la CEE, dando cuenta de la mencionada carta, señala textualmente:

La Conferencia Episcopal Española (CEE), por medio de su Comité Ejecutivo reunido hoy jueves en Madrid, ha enviado al Papa Benedicto XVI una carta de apoyo en la que le expresa “sus sentimientos de estrecha comunión y de sincero afecto” en unos momentos en los que se han levantado voces poniendo en duda su amor por el pueblo judío y, más en concreto, su firme rechazo de toda forma de antisemitismo.

“Conocemos bien el interés –señala la carta- con el que Vuestra Santidad, desde hace muchos años y, en particular, en el ejercicio del ministerio petrino, ha procurado el diálogo con los hermanos del Pueblo de la Primera Alianza y se ha esforzado por que su historia y su presente sean justamente conocidos y valorados en la Iglesia. Pocos, como Vuestra Santidad, han comprendido que, como enseña el Concilio Vaticano II, se trata de un pueblo amadísimo para Dios”.

Los obispos españoles lamentan que precisamente la benevolencia y la generosidad manifestada por el Papa, tratando de hacer todo lo posible para preservar y fomentar la unidad de la Iglesia, “hayan sido malinterpretadas e incluso tomadas como excusa para levantar testimonios falsos y predisponer negativamente a la opinión pública”.

Los prelados concluyen la carta asegurándole al Santo Padre la oración de los obispos españoles y del pueblo católico por sus intenciones, y rogando al Señor que le conforte e ilumine en el gobierno de su Iglesia, “que necesita y agradece vuestro ministerio al servicio de la verdad del Evangelio y de la unidad en la caridad”.



Entrada posterior relacionada: Papa agradece a obispos españoles su cercanía espiritual.

Benedicto XVI: “El Holocausto es un terrible crimen contra Dios y la humanidad. Toda negación o minimización es intolerable”


Con todo respeto y sin querer iniciar un debate ni nada parecido: muy pobre la información en español disponible en los medios Vaticanos sobre este tema tan actual como es la condenación sin dilación por parte del Papa de cualquier forma de negación del Holocausto, o como también se llama, de la Shoah. Esperamos que el viernes cuando aparezca la edición en español de L'Osservatore Romano sea incluido en forma integral el texto del discurso papal.

Brevemente, más breve de lo que en realidad se merece, informa en Feb-12-2009 el V.I.S.:

LA NEGACION DEL HOLOCAUSTO ES INTOLERABLE E INACEPTABLE

CIUDAD DEL VATICANO, 12 FEB 2009 (VIS).-El Santo Padre recibió este mediodía a los miembros de la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Americanas.

El Papa comenzó recordando su primera visita a una sinagoga -la de Colonia- al inicio de su pontificado, en agosto de 2005, y al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en mayo de 2006. "Mientras entraba a ese lugar de horror, la escena de un sufrimiento indecible, pensaba -dijo- en los innumerables prisioneros, muchos de ellos judíos, que habían pisado ese mismo camino en la cautividad en Auschwitz y en todos los otros campos de prisioneros".

"Cómo empezamos a comprender la enormidad de lo sucedido en aquellas infames prisiones? Toda la raza humana siente una profunda pena por la brutalidad salvaje contra vuestro pueblo en esa hora".

Tras poner de relieve que el encuentro de hoy tiene lugar en el contexto de la visita de los presidentes de estas organizaciones judías a Italia y de su anual "Leadership Misión to Israel", Benedicto XVI dijo: "Yo también me estoy preparando para visitar Israel, una tierra que es santa tanto para los cristianos como para los judíos, porque las raíces de nuestra fe se encuentran allí".

El Santo Padre afirmó que "la Iglesia está profunda e irrevocablemente comprometida a rechazar el antisemitismo y a seguir construyendo relaciones buenas y estables entre nuestras dos comunidades. Si existe una particular imagen que encierra este compromiso, es el momento en el que mi querido predecesor Juan Pablo II, frente al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén, pidió perdón a Dios por todas las injusticias que el pueblo judío había tenido que sufrir".

"El odio y el desprecio contra los hombres, mujeres y niños que se manifestó en la Shoah fue un crimen contra Dios y contra la humanidad. (...) Es indudable que toda negación o minimización de este terrible crimen es intolerable y totalmente inaceptable".

El Papa subrayó que "este terrible capítulo de nuestra historia nunca se debe olvidar. Recordar -se dice justamente- es "memoria futuri", una advertencia para el futuro y una llamada para luchar por la reconciliación. Recordar es hacer todo lo posible por evitar que se repita una catástrofe como esta en la familia humana, construyendo puentes de amistad duradera".

"Mi ferviente deseo es que la memoria de este espantoso crimen fortalezca nuestra determinación por curar las heridas que durante tanto tiempo han mancillado las relaciones entre cristianos y judíos. Deseo de todo corazón que nuestra amistad se fortalezca, de modo que el compromiso irrevocable de la Iglesia a seguir manteniendo relaciones respetuosas y armoniosas con el pueblo de la Alianza produzca frutos en abundancia".

AC/.../ORGANIZACIONES JUDIAS VIS 090212 (440)

Así informa la sección en español de Radio Vaticano, Feb-12-2009:

12/02/2009 13.34.49

«El Holocausto es un terrible crimen contra Dios y la humanidad. Toda negación o minimización es intolerable». Recordando que se prepara para visitar Israel, Benedicto XVI ha recibido a una delegación de presidentes de organizaciones judías estadounidenses

Jueves, 12 feb (RV).- «Quiero que sepáis que todos sois bienvenidos aquí en la casa de Pedro, el hogar del Papa….». Benedicto XVI ha acogido este jueves con gran alegría y cordialidad a una delegación de la conferencia de presidentes de organizaciones judías estadounidenses, que han viajado a Italia para realizar una visita a este país, en el contexto de su misión anual rumbo a Israel.

«Yo también me estoy preparando para visitar Israel, tierra que es Santa para los cristianos y para los Judíos, pues allí se encuentran las raíces de nuestra fe», ha reiterado el Papa, haciendo hincapié en los profundos e intensos lazos que nos unen y en las varias oportunidades, que a lo largo de los años, le han ofrecido momentos muy gratos con sus amigos judíos. Las relaciones entre el judaísmo y la Iglesia católica tienen más de dos mil años de historia y han pasado por distintas fases, algunas muy dolorosas, pero ahora podemos encontrarnos en espíritu de reconciliación, tendiéndonos la mano de la amistad, ha enfatizado Benedicto XVI, señalando luego que si bien haya habido algunas tensiones «en realidad ¿qué familia no ha tenido, alguna vez, alguna tensión entre sus miembros?»

Con firmeza y una vez más, el Papa se ha referido al camino de reconciliación entre cristianos y judíos, impulsado por la Declaración Nostra Aetate, del Concilio Vaticano II. Y, con firmeza y una vez más, Benedicto XVI ha reiterado el compromiso de la Iglesia católica contra el antisemitismo:

«La Iglesia está profunda e irrevocablemente comprometida en el rechazo del antisemitismo y en seguir desarrollando e impulsando cada vez más buenas y duraderas relaciones entre nuestras comunidades». En este contexto, el Benedicto XVI ha dicho que hay una imagen que ‘engasta’ muy bien este compromiso. El momento en que su «amado predecesor Juan Pablo II se detuvo ante el Muro del llanto en Jerusalén, implorando el perdón de Dios por todas las injusticias que el pueblo judío ha tenido que soportar». Y tras haber hecho suya esa oración, el Santo Padre ha reafirmado nuevamente que el Holocausto es un crimen contra Dios y la humanidad:

«Toda negación o minimización de este terrible crimen es intolerable y al mismo tiempo inaceptable». Ha reiterado Benedicto XVI, reafirmando - como hizo recientemente en su audiencia general del pasado 28 de enero que el Holocausto debe ser para todos «advertencia contra el olvido, negación o minimización, porque la violencia hecha contra un solo ser humano es violencia contra todos».

«Este terrible capítulo de nuestra historia nunca se debe olvidar. Recordar, como se ha dicho con razón, es ‘memoria futuri’, una advertencia para nuestro futuro y un impulso a fortalecer la reconciliación. Recordar es hacer todo lo que está en nuestro poder para prevenir cualquier repetición de semejante catástrofe en la familia humana, por medio de la construcción de puentes de amistad duradera». Benedicto XVI ha asegurado sus fervientes oraciones para que la «memoria de este crimen espantoso pueda fortalecer nuestra determinación para curar las heridas que durante demasiado tiempo han afectado las relaciones entre cristianos y judíos».

A lo largo de su intenso discurso, el Papa ha evocado su encuentro durante su viaje a Estados Unidos, con el Rabino Arthur Schneier, que encabezaba la delegación de hoy. Así como su primera visita como Pontífice a la Sinagoga de Colonia, y la que realizó al campo de exterminio de Auschwitz:

«¿Qué palabras pueden describir adecuadamente esa conmovedora experiencia? Mientras entraba en ese lugar de horror, escenario de tan indecible sufrimiento, meditaba en los incontables prisioneros, tantos de ellos judíos, que habían tenido que cumplir ese mismo camino», ha dicho con emoción Benedicto XVI, recordando el terrible sufrimiento de aquellos hijos de Abraham. «Salvaje brutalidad que avergüenza a toda la humanidad».

Por último empotramos un video en español del canal del Vaticano en Youtube que informa brevemente de las afirmaciones papales.




Si desean leer una traducción no oficial al español del discurso, por favor, diríjanse a la agencia ZENIT.

Finalmente, primeras reacciones: El AJC ha emitido un comunicado de prensa (inglés) acogiendo con buenos ojos el discurso del Papa. También, como informa agencia EFE (vía Excelsior de México), el Museo del Holocausto (Yad Vashem) “concede importancia a la inequívoca declaración del Papa condenando el Holocausto y todo intento de minimizar el alcance de la Shoá”

Entrevista de Mons. Fellay en video

Información de agencia AFP, Feb-12-2009; vía Google News.

Un obispo ultraconservador denuncia una maniobra para impedir la reconciliación

El obispo ultraconservador y superior de la Cofradía San Pío X, Bernard Fellay, estimó que la difusión de las declaraciones negacionistas del obispo Richard Williamson era una maniobra de los progresistas del Vaticano para impedir que el papa "vuelva atrás" en la reconciliación con los integristas.

Fellay comentó la suspensión de la excomunión de cuatro obispos de la Cofradía en un mensaje grabado destinado a los fieles de ésta, reunidos en París para una conferencia organizada por la rama francesa del movimiento integrista.

El obispo se declaró "sorprendido por la rapidez" de la publicación del decreto por el Vaticano, estimando que en los últimos seis meses, sus relaciones con Roma habían sido "más bien frías" debido a una carta dirigida a los miembros de la cofradía en la que se reiteraba el desacuerdo con el Concilio Vaticano II.

Insistiendo sobre la difusión de las declaraciones de Richard Williamson, dijo que "tal coincidencia (entre la publicación del decreto y la difusión de la entrevista del obispo) no existe".

Para el obispo, existe en Roma una "coalición de lo que es progresista o de izquierda que utiliza las declaraciones desatinadas de monseñor Williamson para obligar a Roma a echar pie atrás en este comienzo" de acercamiento hacia la Cofradía.


Entre otras cosas Mons. Fellay tambien afirma en la entrevista que el Vaticano no pidió ninguna contrapartida como condición para el levantamiento de las excomuniones.

Habíamos dicho desde el principio, sin ambiguedad, que pediamos [el decreto] como gesto de Roma para reconstruir, para crear un clima de confianza. Evidentemente en este sentido pediamos a Roma, ¿como decir?, un movimiento propio, un ‘motu proprio’, que supone un gesto unilateral, sin concesiones y sin acuerdo.

Seguidamente el video aludido. En caso de no poder visualizar el video por favor click aquí.



Monseñor Fellay se expresa sobre el Vaticano II.

Traducción integral al español de una reciente entrevista concedida por el Superior General de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX/SSPX), Monseñor Bernard Fellay, a la revista Famille Chrétienne (entrevista original: parte 1, parte 2).

Monseñor Fellay se expresa sobre el Vaticano II.

EXCLUSIVO. El levantamiento de las excomuniones no equivale por cierto a una reintegración. Pero esta decisión de Benedicto XVI abre la puerta a " debates doctrinales " sobre Vaticano II entre Roma y la Fraternidad San Pío X. Para balizar el camino largo que podría desembocar hacia la comunión plena. Mons. Fellay, superior de la FSSPX, discute con Gérard Leclerc, de France Catholique, y Samuel Pruvot, de Famille Chrétienne.

¿Usted evocó " el malestar y el sufrimiento " de la Fraternidad San Pío X, no es suicida de quedarse lejos de la Iglesia de Roma?

Mons. Fellay: la posición de la FSSPX presenta un peligro objetivo al nivel sociológico, sobre un plano puramente humano. Es el peligro de quedarse sobre sí. Hemos sido atacados tanto, como, automáticamente, tenemos reacciones defensivas. Tratamos de protegernos y por ahí hasta, hay un riesgo de quedarse entre nosotros. Somos muy conscientes de eso y tratamos de hacernos todo hasta para impedir una actitud de ruptura. Debemos tener cuidado. Tratamos de tomar un cierto número de medidas para neutralizar el peligro. Es por eso que a menudo hablamos de Roma y de la Iglesia (¡aunque es negativo!) jamás olvidamos la Iglesia, hacemos rezar por ella. Recordamos entonces que no estamos solos. Rezamos por el papa, recordamos que es el vicario del Cristo. Esto dice, al plano mucho más profundo de la pertenencia a la Iglesia, jamás quisimos separarnos de eso. Somos totalmente católico, atados firmemente a la Iglesia, y a ella siempre fuimos.

Samuel Pruvot: un desacuerdo que se extiende sobre décadas ha creado una situación crítica. Gente ha sido bautizada en su casa que no conocieron la unidad plena con Roma. Es indiscutiblemente peligroso.

¿Cuál es la forma y el calendario de los debates que usted empieza con Roma?

Mons. Fellay: esto va ciertamente a arrancar rápidamente... ¡Supongo que vamos a presentar nuestras cuestiones, ya que es a nosotros (el FSSPX N. de la R.) quienes presentamos el problema! Pero para el resto, no puedo ir más lejos, no puedo decir nada. ¡Porque no sé sobre eso nada!

¿Acepta el Concilio con "reservas" o lo niega en bloque?

Mons. Fellay: hay que distinguir la letra y el espíritu. Hay un espíritu peligroso que recorre todo el Concilio, y en este sentido lo negamos. Pero cuando se habla de la letra, no se trata de rechazarlo en bloque tal cual. Mons. Lefebvre mismo aceptó el Concilio " a la luz de la Tradición”. ¿Que es lo que esto quiere decir? En 1982-1983, fue a explicarse en Roma delante del cardenal Ratzinger - este último negó su enfoque. Mons. Lefebvre decía: " lo que está conforme con la enseñanza perenne lo aceptamos, lo que es ambiguo lo recibimos según esta enseñanza perenne, lo que es opuesto lo rechazamos".

En un discurso del 22 de diciembre de 2005, a la Curia, Benedicto XVI habla de "hermenéuticas" del Concilio. Condena la idea de una ruptura, basada en " el espíritu del concilio ". ¿Aquellos quiénes son partidario de la hermenéutica de la ruptura, cuánto están hoy? ¿Pocos? ¿Aquellos quiénes quieren esta ruptura con el pasado no son alejados de la Iglesia? Así como el dicho, muy justamente, Benedicto XVI, la Iglesia no puede separarse de su pasado. ¡Es imposible! No podemos tener el vigésimo piso de una casa sin tener los 19 pisos abajo.

Gérard Leclerc: La distinción entre el espíritu y la letra del Concilio puede ser especiosa porque tanto un padre de Lubac pudo denunciar la perversión del clima que reinaba alrededor del Concilio, tanto el espíritu verdadero del Concilio alumbra la letra y debe ser referido el Espíritu Santo mismo! En cuanto a la continuidad orgánica de la Tradición, esto supone forzosamente desarrollos. Aquel de lo que ya hablaba el cardenal Newman. Mi temor hoy sería que la Fraternidad San Pio X se niega a contemplarlos. Bloqueando la Tradición, hay peligro de salir de ésta.

Mons. Fellay: Hay unos puntos que el papa presenta como estando en la vena de la Tradición, y que, con nuestros ojos, no son él.

¿ Es posible hacer la selección en las afirmaciones del Concilio?

Mons. Fellay: esto no es una cuestión de todo o nada. A mi parecer, muchos problemas que nos ponemos tiene que resolver por distinciones y no por desestimaciones o aceptaciones absolutas. No somos unívocos. Cuando hablamos del Concilio, sabemos que se inscribe en un conjunto de circunstancias, en un contexto, en un movimiento. Me apoyo en una nota de la secretaría del Concilio de noviembre de 1964. Este texto comprende dos partes. La primera dice: " la Iglesia no obliga a adherirse sobre cuestiones de fe y de costumbres sólo de puntos que presenta como tales ". Y esta nota precisa que este Concilio se considera "pastoral". Se distingue de otros. No podemos acercarlo de manera dogmático y decir a AMEN, a todo. Este paso simplemente es falso. Hay diferentes dominios, temas y grados de autoridad.

Samuel Pruvot: Un Concilio es siempre inconcluso, plantea cuestiones nuevas de resolver. Además, Vaticano II innovó, en el sentido que primero quiso dar una exposición positiva de la fe y no concluir sobre anatemas. Hay aquí un desarrollo orgánico de la Tradición que marca una avanzada indiscutible de la Iglesia.

¿ Después del Motu Propio, la cuestión de la liturgia es ajustada? ¿ Considera que el rito romano en su forma ordinaria (Pablo VI) es válido?

Mons. Fellay: La cuestión de la validez no plantea problema en sí. Para que la forma sea respetada. La nueva misa es válida. El problema se plantea a postériori. Comprobamos a veces que en el comportamiento o las palabras, los sacerdotes y los fieles, no tienen siempre la fe en la presencia eucarística. Esto puede constituir una intención contrario a la de la Iglesia.

La liturgia es todo un conjunto que acompaña lo esencial de la misa. Es todo un conjunto de gestos, de palabras que acompañan y deben alimentar esta fe. Allí, tenemos objeciones mayores como por ejemplo para el ofertorio: compare los dos misales y usted comprenderá nuestras objeciones.

Gérard Leclerc: tendría también un problema a que hay que prestar asistencia a una misa donde el sacerdote no compartiría la fe de la Iglesia. La cuestión puede plantearse a ciertos momentos. Pablo VI había publicado una encíclica sobre la Eucaristía que había sido recusada por ciertos enumera de gente en la época. Era muy grave.

Sobre los ritos la discusión sería larga. Habría que revisar cómo se hizo la reforma litúrgica. Esto no es para nada que el cardenal Ratzinger pida una reforma de la reforma. Pero hay que también considerar las riquezas del nuevo rito. Éstas provienen de la tradición más auténtica eclesial.

Mons. Fellay: Para Benedicto XVI, la reforma litúrgica es una de las primeras causas de la crisis de la Iglesia. Es fuerte. ¡ Esto dice mucho y no soy yo quien lo digo!

Usted critica la noción de libertad religiosa. ¿ Por qué?

Mons Fellay : El Concilio hizo suyo uno de los principios fundamentales del Estado Moderno, a saber la imparcialidad con las religiones. Entonces, para nosotros el Estado debe reconocer la verdadera religión. Benedicto XVI considera a propósito de la libertad religiosa, que " la Iglesia redescubrió su patrimonio ". ¡ Es una expresión qué me hace sobresaltarme! ¡ Si la Iglesia redescubrió la libertad religiosa, cuando lo perdió! ¿? ¿ Acaso podía perderla? Durante cerca de 1500 años la Iglesia defendió una otra posición.

Gérard Leclerc: hay un problema histórico. La Iglesia conoció situaciones muy diferentes. Situación de clandestinidad bajo el Imperio Romano, la libertad religiosa consentida bajo Constantino, y luego con Teodosio el Imperio se volvió cristiano. Hay una larga época de Cristiandad Medieval, luego una rotura de la modernidad. La Iglesia, de por la historia, vive situaciones diferentes y reacciona con arreglo a estas situaciones. No reaccionamos del mismo modo en un Estado oficialmente cristiano que cuando somos régimen de laicidad. No hay que ser anacrónico. La noción de libertad religiosa es asociada con la libertad radical del acto de fe y con la incompetencia religiosa de los poderes públicos. ¡ En China hoy, la Iglesia reclama la libertad de conciencia!

Mons. Fellay: estamos perfectamente de acuerdo! Todo el mundo comprende que, en un Estado que contenga varias religiones, este Estado debe legislar con buen fin mayoria. Más grande bien es la paz entre los ciudadanos. Es lo que la Iglesia llama la " tolerancia cristiana ". Se trata de otro principio.

¿ Acepta el paso ecuménico iniciado por el Vaticano II?

Mons. Fellay: es todavía una distinción que hay que aportar sobre el ecumenismo. El deseo de la unidad, es decir que los que dejaron la Iglesia vuelvan. Esto se encuentra en las Letanías de los Santos. Es nuestra posición. Rezamos y deseamos de todo nuestro corazón que ellos todos sean unos, según la misma palabra de nuestro Señor. El concepto recordado por la Iglesia, según el cual sólo ella es la maestra de la Verdad y posee toda la Verdad revelada, resuelve el problema. ¡ Si la finalidad del ecumenismo verdaderamente es esto, ciertamente no estamos opuestos a eso!

Que no va es en otro lugar. En 1949, una nota del Santo oficio, (el primer texto oficial de la Iglesia que habla del ecumenismo), advertía contra un conjunto de peligros. Hoy estamos llenos dentro. Este peligro, es un relativismo, es llegar a una convivencia con todo el mundo y renunciar a la conversión. En un texto reciente de Roma que concierne a la la mejor comprensión de la misión de la Iglesia, hablamos del gran respeto a las tradiciones de los cristianos no católicos. El solo momento cuando se habla de conversión, es en nombre de la libertad de conciencia del sujeto. Pero no es más una voluntad de la Iglesia convertir.

¡ Entonces allí, está seguro, no estamos de acuerdo, es muy grave!

Gérard Leclerc: Roma es tan consciente de ciertas desviaciones del ecumenismo. La prueba es la publicación de "Dominus Jesus" del cardenal Ratzinger. Por otro lado, el papa advierte también contra la dictadura del relativismo. Esto dice, el modo en que el Vaticano II abordó la cuestión cambia nuestra mirada sobre otras confesiones. En la medida en que supieron cultivar ciertos elementos importantes, son depositarios de riquezas a los que debemos redescubrir. Así, la ortodoxia es muy ampliamente testigo de la fe de los Padres, cultivó más que la Iglesia de occidente ciertas perspectivas. Es para esto que Juan Pablo II declaraba que " la Iglesia debía respirar con sus dos pulmones ". Somos reenviados así a la continuidad de la Iglesia indivisa.

Mons. Fellay: ¿ Qué es lo que se quiere? ¿ Una unidad efectiva o bien un tipo de convivencia, en un tipo de confederación? Según lo que dice la Iglesia, hay sólo una sola solución, es la Unidad. Hay sólo una sola Iglesia y no puede tener allí varios. Esta unidad debe ser fundada sobre la Verdad. Qué hubiera un gran número de riquezas, de valores, de verdad, en todas las religiones, esto va de sea. Pero el bien viene de la integridad total entonces que el mal viene de un defecto. Es el sentido de la epístola: " el que peca contra un mandamiento, peca contra todos ". El fin es ser salvado, ser salvado para hay que tener toda la fe, todo conjunto. Lo que falta a los ortodoxos es aceptar la primacía del papa. Para todo el resto estamos de acuerdo hay muchas riquezas, que pueden servir de punto de partida, es factible, pero no podemos quedarnos de allí.

¿ A propósito del judaísmo, acepta la fórmula nacida del Concilio que presenta a los Judíos como " nuestros hermanos mayores "?

Mons. Fellay: La expresión puede ser tomada por dos maneras, es ambigua. La primera es correcta, el otro incorrecto. Tenemos en la Escritura santa el Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento. Todo lo que Dios transmitió al pueblo elegido se encuentra en la primera Alianza. Pero ha sido reemplazada por la Noticia, la Buena Noticia que es el Evangelio. Nosotros, los católicos, tenemos todo. El antiguo y el nuevo. Los Judíos es fiel al Antiguo Testamento en cuanto a la letra, pero algo de nuevo sobrevino y el judaísmo se paró allí. Hubo algo esencial: la llegada del Mesías. Los Judíos son nuestros mayores hermanos en la medida en que tenemos algo en común. Por eso, esto no basta para ellos para ser salvados.

Gérard Leclerc: Con Nostra Aetate, el Concilio quiso reponer nuestras relaciones con el judaísmo repitiendo la enseñanza de San Pablo en la epístola a los romanos, lo que devolvió el judaísmo en una perspectiva "escatológica". Esto tiene un sentido preciso: nuestras relaciones con nuestros mayores hermanos son inscritas « hic et nunc » en la historia de la salvación. Es verdad que esta reexaminación ampliamente ha sido acondicionada por el drama espantoso de la guerra. Habían habido indiscutiblemente un antijudaísmo cristiano, una fuente de persecuciones múltiples. La Iglesia quiso hacer su examen de conciencia. Pero la mejor respuesta residía en un ahondamiento doctrinal. Se trató primero de encontrar la coherencia de ambos Testamentos. El Nuevo es totalmente solidario del Antiguo. Por fin, hubo voluntad de cambio de relaciones con judaísmo. Nos acordamos de la visita de Juan Pablo II a la sinagoga de Roma y de su paso al muro de los lamentos en Jerusalén.

Usted desea que Roma rehabilite la memoria de Monseñor Lefebvre. ¿Que tiene que decir?

Mons. Fellay: Mons. Lefebvre señaló un problema a la Iglesia y es a causa de esto que ha sido condenado. No quisimos mirar este problema. Decía: " ¡Atención, hay una crisis en la Iglesia! ¡Absolutamente hay que mirar las causas! " La dificultad queda casi entera hoy, porque la Iglesia quiere atribuir estos problemas al mundo, al ambiente.

Esto es verdad sólo en parte.

Gérard Leclerc: Desgraciadamente, Mons. Lefebvre se inscribió en un paso de división de la Iglesia. Tengo sin embargo memoria de lo que me había dicho el cardenal Thiandoum, el sucesor de Mons. Lefebvre en Dakar. Había sido formado por él. No olvidemos que es el mismo Mons. Lefebvre quien fue al principio de las conferencias episcopales del oeste africana. Thiandoum no era el único que reconoce su deuda. Tengo también la memoria de lo que me había dicho el padre Albert Chapelle, que era un gran jesuita, un consejero del Cardenal Lustiger, en momentos difíciles: " Mons. Lefebvre fue un obispo misionero y muy grande". Hasta el cardenal Lustiger tuvo apreciaciones fraternales, a pesar de desacuerdos serios. Pienso que las grandes autoridades en la Iglesia siempre le reconocieron a Mons. Lefebvre su voluntad de servir. Habría que considerar las cosas con más justicia. Esto dice, podemos sólo lamentar la polémica que se refería también a la persona de los papas. Arriesgaba de desfigurar el mensaje de la Iglesia. Abriendo una herida que sangra siempre.

¿ La aproximación con Roma es únicamente doctrinal? ¿ No contiene una puesta espiritual?

Mons. Fellay: De una doctrina clara sigue la vida moral y espiritual. ¡ No somos unos voluntaristas! El afectivo sigue el conocimiento. Si se logra recaer de la claridad sobre muchos puntos, llegaremos a una renovación para todo el mundo. Lo que se hace de momento será provechoso a todo el mundo. Hay que rezar para que estas discusiones sean un beneficio para toda la Iglesia. No se trata de saber si alguien ganó o alguien perdió. Somos sólo pobres pequeños seres humanos, un día nuestras vidas estarán acabadas. Responderemos delante del Buen Dios de lo que hicimos. Lo esencial para mí, es que nuestro Señor sea amado, alabado, y adorado. Es la finalidad de todo ser humano y de toda la vida cristiana.

¿ Acaso espera ver de sus ojos esta comunión plena?

Mons. Fellay: Nos consideramos siempre como plenamente miembros de la Iglesia. ¡ En cuanto al resto, espero hacer mi trabajo! Es el Buen Dios quien decide. El éxito de tal obra, esto no es humano, es el bien sobrenatural que viene del Buen Dios. Soy sólo un instrumento. El éxito vendrá cuando el Buen Dios quiera. Creo firmemente que las fuerzas del infierno no prevaldrán contra la Iglesia. Sé que la Iglesia continuará y es para esto que me adhiero a eso a pesar de todas las penas que recibo.

¡ Esta Iglesia, la amo aunque recibo golpes!

Gérard Leclerc: pienso que hay un clima que hay que cambiar, y ni siquiera en el debate teológico. Me doy cuenta de eso, sería sólo por los polémicos en los cuales he sido obligado a participar estos últimos días. Hay que recobrar una serenidad, no diabolizar al otro, particularmente con quejas falsas. Esto puede hacerse sólo en la docilidad al Espíritu Santo.

¿ Espera algo de católicos franceses?

Mons. Fellay: ¡espero mucho! Qué crezcan en el amor del Buen Dios y en su servicio. La comunión de los santos hace que todo acto bueno puesto en la Iglesia aprovecha a todos los demás. Si alguien se santifica en la Iglesia, eleva todo el cuerpo místico. Espero que todos nosotros vivamos mejor esta comunión de los santos y todo lo demás seguirá. Es vasto. La vocación universal a la santidad es justamente una de las cosas importantes que recuerda el Concilio.


Samuel Pruvot



Traducción al español provista por ‘El Guardián de la Tradición’.