Wednesday, February 04, 2009

Así informan medios vaticanos sobre Nota de la Secretaría de Estado


En la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, Feb-05-2009, se ha incluido en primera página el texto completo de la Nota de la Secretaría de Estado de Feb-04-2009 (PDF aquí). Para ampliar click sobre la imagen inferior.





Por su parte, Radio Vaticano en español informa así Feb-04-2009:

El Papa rechaza firmemente la posición de Mons. Williamson sobre el Holocausto y la considera absolutamente inaceptable

Miércoles, 4 feb (RV).- La posición de Mons. Williamson sobre el Holocausto es absolutamente inaceptable y rechazada firmemente por el Santo Padre, como ya hizo el pasado 28 de enero cuando, refiriéndose a ese cruel genocidio, subrayó su total e indiscutible solidaridad con nuestros hermanos destinatarios de la Primera Alianza, y afirmó que la memoria de aquel terrible genocidio debe inducir a la humanidad a reflexionar sobre la imprevisible potencia del mal cuando conquista el corazón del hombre y que el Holocausto es una advertencia contra el olvido, contra la negación o el reduccionismo, porque la violencia contra cualquier hombre es una violencia contra todos los hombres.

Esta es la afirmación contenida en una nota de la Secretaría de Estado hecha publica hoy, en la que se advierte que para que el obispo Williamson sea admitido en sus funciones episcopales en la Iglesia deberá también tomar distancias, de una forma pública e inequívoca, de sus posiciones sobre el Holocausto, desconocidas por el Santo Padre en el momento de la revocación de la excomunión.

La nota de la Secretaría de Estado nace de las reacciones suscitadas por el decreto de la Congregación de los Obispos con el que se revoca la excomunión de cuatro prelados de la Fraternidad de San Pío X, y en relación a las declaraciones negacionistas o reduccionistas del Holocausto por parte del obispo Williamson de la misma fraternidad.

En cuanto a la revocación la nota explica que el Papa ha querido eliminar un impedimento que perjudicaba la apertura de una puerta al diálogo. Y ahora se espera que la misma disponibilidad venga expresada por los 4 obispos en total adhesión a la doctrina y la disciplina de la Iglesia. La gravísima pena de la excomunión, en la que habían incurrido los prelados el 30 de junio de 1988 y declarada formalmente el 1 de julio sucesivo, fue una consecuencia de su ordenación ilegítima por parte de mosn Marcel Lefebvre.

La revocación de la excomunión ha liberado a los 4 obispos de una pena canónica gravísima, pero no ha cambiado la situación jurídica de la sociedad de san Pio X, que por el momento no goza de reconocimiento canónico por parte de la Iglesia católica. Los obispos, a pesar de la revocación, no tienen una función canónica en la Iglesia y no ejercen lícitamente un ministerio en la misma.

La nota subraya además que para un futuro reconocimiento de la fraternidad de san Pio X es condición indispensable el pleno reconocimiento del Concilio Vaticano II y del magisterio de los papas Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y el mismo Benedicto XVI.

Primera información en español sobre la Nota de la Secretaría de Estado


Sobre la Nota de la Secretaría de Estado de Feb-04-2009, ya aparece la primera información en español.

Artículo en Clarín de Buenos Aires, Feb-04-2009.

El Papa exige una retractación pública al obispo que niega el Holocausto

Exhortó al lefebvriano Williamson a que se disculpe públicamente si quiere ejercer dentro de la Iglesia. En un comunicado, el Vaticano afirmó que Benedicto XVI no conocía las posiciones del prelado cuando decidió levantar su excomunión.

Por: Julio Algañaraz, corresponsal de Clarín en el Vaticano

En medio de la fuerte polémica generada en torno a las declaraciones del obispo lefebvriano Richard Williamson por su negación del Holocausto de los judíos por parte de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, el Papa Benedicto XVI exigió hoy al prelado que se disculpe públicamente y que dé marcha atrás en sus declaraciones si quiere ejercer dentro de la Iglesia.

La Santa Sede añadió en un comunicado que el Pontífice no conocía las posiciones de Williamson cuando aceptó levantar su excomunión y la de otros tres prelados
ultraconservadores la semana pasada.

El Vaticano también exigió a la Fraternidad San Pío X, fundada por el arzobispo cismático Marcel Lefebvre y a la que pertenecen Williamson y los otros tres prelados a los que el Papa les levantó la excomunión, que si quiere ser reconocida por la Santa Sede es "indispensable" que reconozca plenamente el Concilio Vaticano II.

El Papa enfrenta desde ayer una crisis sin precedentes en los últimos pontificados, que asumió un tinte claramente político al afirmar la primera ministra alemana, Angela Merkel, que "son insuficientes" las aclaraciones del Vaticano contra la negación del Holocausto de los judíos por parte de los nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Merkel pidió una "precisa clarificación" al Pontífice. A la voz de la máxima autoridad política germana se sumaron varios obispos que condenaron al Vaticano. El cardenal Karl Lehmann, obispo de Maguncia y hasta el año pasado presidente de la Conferencia Episcopal, personaje muy influyente del catolicismo germano, dijo que el Papa debe pedir excusas por la negación de la Shoah (Holocausto) por parte del obispo lefebvriano inglés Richard Williamson.

Williamson dijo que las cámaras de gas no existieron y que entre 200 y 300 mil judíos y no seis millones murieron en los campos de exterminio nazis, "pero ninguno por gas". La negación y hasta la relativización del Holocausto es en Alemania y otros países europeos un delito, interpretado como una forma de instigación al odio racial.

El cardenal Lehmann dijo que "el Papa me da lástima" y acusó al entorno de colaboradores de Benedicto XVI de haber gestionado mal el caso. Otros personajes dicen lo mismo como una manera de disminuir las responsabilidades del pontífice. Lehman criticó en concreto al cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, presidente de la comisión pontificia "Ecclesia", encargada de las relaciones con los ahora ex cismáticos del obispo Marcel Lefebvre (fallecido en 1991), como uno de los responsables de serios déficits de comunicación en el caso.

En una entrevista al programa alemán de la Radio Vaticana, el cardenal germano Walter Kasper, encargado en el Vaticano de las relaciones con los hebreos, afirmó que la Santa Sede hizo una mala gestión del levantamiento de la excomunión, sin tener en cuenta que "podían presentarse problemas".

El purpurado alemán señaló que los cuatro obispos tradicionalistas "aún no están en plena comunión con Roma" y siguen suspendidos a divinis. En la misma línea, la Conferencia Episcopal italiana ayer sacó una declaración de "incondicional apoyo al pontífice" en su decisión de levantar la excomunión a los obispos cismáticos. Pero los episcopales reclamaron a los partidarios de Lefebvre "una aceptación total de las enseñanzas del Concilio Vaticano II", especialmente de sus documentos.

Los lefebvrianos nunca aceptaron al Concilio y siguen presentando "reservas". El lunes, también el cardenal arzobispo de Austria, Cristoph Schoenber, una figura muy importante del catolicismo europeo, criticó a "algunos colaboradores del Papa por no haber advertido mejor al pontífice sobre los obispos rebeldes". Pero todos interpretan que las críticas van dirigidas directamente a Benedicto XVI, que conoce perfectamente el "pedigree" de los lefebvrianos y que igualmente los perdonó.

Ayer, el vocero del Papa, padre Federico Lombardi, respondió a la primera ministra Merkel que "el Papa ha condenado con claridad el negacionismo" de monseñor Williamson. A su vez, el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, también blanco de las críticas en la agitada interna vaticana, afirmó que el caso de los lefevbrianos "está cerrado".

Sin embargo, las opiniones críticas crecen. Los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado de Polonia criticaron al Papa por su decisión sobre los lefebvrianos y, en especial, el perdón al negacionista del Holocausto, el obispo Williamson, que es hasta ahora director del seminario de los lefevbrianos en La Reja, a unos 40 kilómetros de Buenos Aires.

Pero es en Alemania donde montan los ataques de fuente episcopal. Ayer se sumó el obispo Gebhard Fuerst de la diócesis de Sttugart, quien dijo que el escándalo suscitado por el affaire lleva "a una alienación interna y externa de la Iglesia por parte de muchos fieles y a turbar el diálogo de los cristianos con nuestros hermanos judíos". La memoria del nazismo y de Adolf Hitler hace particularmente sensibles a los alemanes en este tema. El obispo criticó al Papa sin nombrarlo porque "los cuatro lefebvrianos han negado el Concilio Vaticano II y lo mismo fueron rehabilitados". El teólogo franciscano Martin Bern dijo que "el Papa lleva a la Iglesia de vuelta al medioevo" y lamentó que con Benedicto XVI "las corrientes conservadoras tienen ahora más voz" que con su antecesor.

El padre Josef Kaiser, de Marktl an Inn, la ciudad natal de Ratzinger en Baviera, no se quedó atrás en los reproches. Comentó que "un Papa debe estar para unir y no para dividir, pero ahora se nota una vía retrógradra. Es frustrante volver a caer hacia atrás, en posiciones superadas por el Concilio Vaticano II".



A seguito delle reazioni suscitate dal recente Decreto della Congregazione per i Vescovi, con cui si rimette la scomunica ai quattro Presuli della Fraternità San Pio X, e in relazione alle dichiarazioni negazioniste o riduzioniste della Shoah da parte del Vescovo Williamson della medesima Fraternità, si ritiene opportuno chiarire alcuni aspetti della vicenda.

1. Remissione della scomunica.

Come già pubblicato in precedenza, il Decreto della Congregazione per i Vescovi, datato 21 gennaio 2009, è stato un atto con cui il Santo Padre veniva benignamente incontro a reiterate richieste da parte del Superiore Generale della Fraternità San Pio X.

Sua Santità ha voluto togliere un impedimento che pregiudicava l’apertura di una porta al dialogo. Egli ora si attende che uguale disponibilità venga espressa dai quattro Vescovi in totale adesione alla dottrina e alla disciplina della Chiesa.

La gravissima pena della scomunica latae sententiae, in cui detti Vescovi erano incorsi il 30 giugno 1988, dichiarata poi formalmente il 1° luglio dello stesso anno, era una conseguenza della loro ordinazione illegittima da parte di Mons. Marcel Lefebvre.

Lo scioglimento dalla scomunica ha liberato i quattro Vescovi da una pena canonica gravissima, ma non ha cambiato la situazione giuridica della Fraternità San Pio X, che, al momento attuale, non gode di alcun riconoscimento canonico nella Chiesa Cattolica. Anche i quattro Vescovi, benché sciolti dalla scomunica, non hanno una funzione canonica nella Chiesa e non esercitano lecitamente un ministero in essa.

2. Tradizione, dottrina e Concilio Vaticano II.

Per un futuro riconoscimento della Fraternità San Pio X è condizione indispensabile il pieno riconoscimento del Concilio Vaticano II e del Magistero dei Papi Giovanni XXIII, Paolo VI, Giovanni Paolo I, Giovanni Paolo II e dello stesso Benedetto XVI.

Come è già stato affermato nel Decreto del 21 gennaio 2009, la Santa Sede non mancherà, nei modi giudicati opportuni, di approfondire con gli interessati le questioni ancora aperte, così da poter giungere ad una piena e soddisfacente soluzione dei problemi che hanno dato origine a questa dolorosa frattura.

3. Dichiarazioni sulla Shoah.

Le posizioni di Mons. Williamson sulla Shoah sono assolutamente inaccettabili e fermamente rifiutate dal Santo Padre, come Egli stesso ha rimarcato il 28 gennaio scorso quando, riferendosi a quell’efferato genocidio, ha ribadito la Sua piena e indiscutibile solidarietà con i nostri Fratelli destinatari della Prima Alleanza, e ha affermato che la memoria di quel terribile genocidio deve indurre "l’umanità a riflettere sulla imprevedibile potenza del male quando conquista il cuore dell’uomo", aggiungendo che la Shoah resta "per tutti monito contro l’oblio, contro la negazione o il riduzionismo, perché la violenza fatta contro un solo essere umano è violenza contro tutti".

Il Vescovo Williamson, per una ammissione a funzioni episcopali nella Chiesa dovrà anche prendere in modo assolutamente inequivocabile e pubblico le distanze dalle sue posizioni riguardanti la Shoah, non conosciute dal Santo Padre nel momento della remissione della scomunica.

Il Santo Padre chiede l’accompagnamento della preghiera di tutti i fedeli, affinché il Signore illumini il cammino della Chiesa. Cresca l’impegno dei Pastori e di tutti i fedeli a sostegno della delicata e gravosa missione del Successore dell’Apostolo Pietro quale "custode dell’unità" nella Chiesa.

Dal Vaticano, 4 febbraio 2009




Actualización Feb-06-2009: Traducción al español readecuada de acuerdo al texto publicado por L'Osservatore Romano, edición semanal en lengua española, Feb-06-2009 (PDF aquí), publicado en su totalidad en primera página (copia facsimilar en la imagen).





NOTA DE LA SECRETARÍA DE ESTADO

Tras las reacciones suscitadas por el reciente decreto de la Congregación para los obispos con el que se levanta la excomunión a los cuatro obispos de la Fraternidad San Pío X, y en relación con las declaraciones negacionistas o reduccionistas del Holocausto por parte del obispo Williamson de dicha Fraternidad, se considera oportuno aclarar algunos aspectos de este suceso.

1. Levantamiento de la excomunión

Como ya se ha publicado anteriormente, el decreto de la Congregación para los obispos, de fecha 21 de enero de 2009, fue un acto con el que el Santo Padre acogía benignamente reiteradas peticiones por parte del superior general de la Fraternidad San Pío X.

Su Santidad quiso quitar un impedimento que dificultaba la apertura de una puerta al diálogo. Ahora él espera que los cuatro obispos manifiesten la misma disponibilidad con total adhesión a la doctrina y a la disciplina de la Iglesia.

La pena gravísima de la excomunión latae sententiae, en la que dichos obispos habían incurrido el 30 de junio de 1988, declarada después formalmente el 1 de julio del mismo año, era una consecuencia de su ordenación ilegítima por parte de monseñor Marcel Lefebvre.

El levantamiento de la excomunión ha liberado a los cuatro obispos de una pena canónica gravísima, pero no ha cambiado la situación jurídica de la Fraternidad San Pío X, que, en el momento actual, no goza de ningún reconocimiento canónico en la Iglesia católica. Los cuatro obispos, aun habiendo sido liberados de la excomunión, no tienen una función canónica en la Iglesia y no ejercen lícitamente un ministerio en ella.

2. Tradición, doctrina y concilio Vaticano II

Para un futuro reconocimiento de la Fraternidad San Pío x es condición indispensable la plena aceptación del concilio Vaticano II y del magisterio de los Papas Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y también de Benedicto XVI.

Como ya se afirmó en el decreto del 21 de enero de 2009, la Santa Sede no dejará de profundizar con los interesados, del modo que se considere oportuno, las cuestiones todavía abiertas, de forma que se pueda llegar a una solución plena y satisfactoria de los problemas que dieron origen a esta dolorosa fractura.

3. Declaraciones sobre el Holocausto

Las posiciones de monseñor Williamson sobre el Holocausto son absolutamente inaceptables y el Santo Padre las rechaza firmemente, como él mismo señaló el 28 de enero pasado, cuando, refiriéndose a ese bárbaro genocidio, reafirmó su plena e indiscutible solidaridad con nuestros hermanos destinatarios de la Primera Alianza, y afirmó que la memoria de aquel terrible genocidio debe llevar a "la humanidad a reflexionar sobre el imprevisible poder del mal cuando conquista el corazón del hombre", añadiendo que el Holocausto sigue siendo "para todos advertencia contra el olvido, contra la negación o el reduccionismo, porque la violencia hecha contra un solo ser humano es violencia contra todos".

El obispo Williamson, para una admisión a funciones episcopales en la Iglesia, deberá además retractarse de manera absolutamente inequívoca y pública de sus posiciones referentes al Holocausto, que el Santo Padre desconocía en el momento del levantamiento de la excomunión.

El Santo Padre pide que todos los fieles eleven su oración, para que el Señor ilumine el camino de la Iglesia. Que crezca el compromiso de los pastores y de todos los fieles en apoyo de la delicada y ardua misión del Sucesor del Apóstol san Pedro como "custodio de la unidad" en la Iglesia.

Vaticano, 4 de febrero de 2009