Monday, September 22, 2008

El sacerdote playboy


“No es el Diablo, sino la incuria propia de los hombres la causante de todas sus caídas y de todas las desgracias de que se lamentan”

San Juan Crisóstomo


¿Entonces los malpensados somos nosotros?

Información de El Mundo, Sep-22-2008.

Absolución para el cura pillado 'in fraganti' con una mujer casada
IRENE HDEZ. VELASCO desde Roma

22 de septiembre de 2008.- Italia es un país rico en anécdotas, bagatelas e intrascendentes historias de color que, sin embargo, ilustran de manera muy elocuente sobre su auténtico espíritu. Y aquí va una de esas minucias, impagable ejemplo de las contradicciones internas de la Iglesia y del empeño italiano por hacer realidad todos los tópicos.

Tiene como escenario Chioggia, una localidad de la provincia de Venecia en la que viven unas 50.000 almas. Allí, el pasado lunes un hombre sorprendió a su esposa en clamorosa y flagrante intimidad con un señor, para más señas sacerdote. Y no un cura cualquiera, no: un teólogo de 53 y gran fama, ilustre profesor de Sagradas Escrituras en las facultades de Teología de Padua y de Verona y muy conocido en Chioggia.

La cosa fue de manual: el hombre llegó a casa antes de lo previsto y se encontró a su esposa en el lecho matrimonial junto al cura.
El marido, bastante trastornado, acudió entonces en busca de consuelo a su cuñado, quien le aconsejó poner lo ocurrido en conocimiento del obispo, Angelo Daniel, de 74 años. Sin embargo, cuando el marido llamó a la puerta del Palacio Arzobispal clamando venganza, le dieron con la puerta en las narices. La excusa es que estaba 'demasiado agitado' para poder ser recibido por Su Excelencia Reverendísima.

Pero, por si aquello no hubiera resultado suficientemente ofensivo para el pobre marido cornudo, el obispo le castigo el sábado una nueva vejación, al absolver al cura pecador de lo sucedido y acusar a la esposa infiel de haberle provocado.

"Aun siendo grande la responsabilidad de un sacerdote que debería ser siempre un ejemplo y una guía para los otros, no debemos olvidar que, frente a los muchos que por fortuna apoyan al sacerdote, no faltan los que directa o indirectamente le empujan a pecar", se despachaba el obispo Angelo Daniel el sábado en el semanario que edita su diócesis y que lleva por título 'La Nuova Scintilla' (algo así como 'La Nueva chispa'). Y concluía recurriendo a las famosas palabras de Jesucristo que dicen: "No juzguéis si no queréis ser juzgados".

Otro angulo de la misma información provisto pos agencia ANSA, Sep-21-2008.

ROMA, 20 (ANSA) - Un marido de Chioggia, en el Veneto (noreste de Italia), regresó a su casa y encontró a su esposa en la cama con otro hombre, que resultó ser sacerdote, y cuando fue a quejarse por lo ocurrido al obispo local, le contestaron que la carne es débil y, como enseña el Evangelio, no hay que juzgar si no se quiere ser juzgado.

El caso terminó hoy en las páginas de La Nuova Scintilla, periódico de la diócesis de Chioggia, ya que el obispo de la ciudad, monseñor Angelo Daniel publicó un artículo en el que -obviamente sin nombrar a los protagonistas- comenta el caso de manera curiosa.

"El sacerdocio y la vida religiosa ofrecen mucha asistencia a la fe, pero no constituyen un seguro contra las debilidades, no nos garantizan estar libres de culpa, no nos vuelven seres impecables", escribe el obispo.

Según monseñor Daniel, además, "aunque todo sacerdote tiene una gran responsabilidad, ya que debería ser siempre un ejemplo para los demás, no debemos olvidar que, así como hay muchos que apoyan al sacerdote en su tarea, tampoco faltan personas que lo empujen, directa o indirectamente, a pecar".