Friday, August 01, 2008

Kiko Argüello ‘explica’ la peculiaridades del Camino Neocatecumenal



En la más reciente edición de Paraula (27 de Julio a Septiembre 06 de 20085), publicación de la arquidiocesis de Valencia, España, se presenta en primera página (copia facsimilar en la imagen) una entrevista con el título “Kiko Argüello explica la peculiaridades del Camino”. A continuación presentamos apartes de dicha entrevista, obtenidos vía Foros de Catholicnet.

En las celebraciones liturgicas el Camino Neocatecumenal introduce una serie de novedades, que, en algunos casos, han provocado fricciones, como el cambio de lugar en el rio de la paz, la forma de realizar la Comunión, o las celebraciones realizadas de noche, en especial la Vigilia Pascual, en que la Eucaristía dura hasta el alba ¿Podría explicar a qué obedecen estos cambios?

Estos cambios no son novedades, sino que suponen una vuelta a tradiciones antiguas. En toda la Iglesia de Oriente, el rito de la paz se realiza después de la oración de los fieles, siguiendo la frase que dice el Evangelio, "antes de presentar tu ofrenda en el altar, véte a reconciliarte con tu hermano"

Nosotros, al hacer un itinerario catecumenal abierto a los alejados de la Iglesia, viviendo en una comunidad cristiana en la que aparecen nuestros problemas y defectos más profundos, el rito de la paz, estando presente el Cuerpo de Cristo, era conflictivo porque la gente se movía mucho para ir a perdonarse, a reconciliarse con algún hermano. Entonces preguntamos si era posible trasladar el rito al lugar actual como sabíamos que se hacía en el rito Ambrosiano, para no romper la solemnidad del momento de la Comunión, y esto se ha comprendido perfectamente.

Respecto a la Vigilia Pascual, el mismo Concilio ha ayudado a su recuperación. Muchos teólogos y liturgistas han insistido en la importancia de esta noche en la que no se duerme, la noche de Pascua, de nuestra salvación. El celebrar esta noche ha ayudado a muchos hermanos de Madrid, por ejemplo, que se iban de vacaciones después de Viernes santo, a vivir de una forma nueva la Semana Santa.

En esto, como en tantas otras cosas, hemos actuado siempre con buena intención, buscando ayudar al hombre de hoy a redescubrir su fe y a vivir el Evangelio

Otra de las cuestiones que llaman la atención y más dado que ud es el autor, son las imágenes religiosas propias del camino, y que en realidad son iconos de origen cristiano oriental, que ud ha reproducido y contribuido a popularizar. ¿Porqué este tipo de arte y no otro?

Porque hace falta una síntesis, una inculturación de la fe, una estética que hoy falta en Occidente. Es muy importante que la Iglesia reflexiona sobre con que estética piensa evangelizar el mundo. En el pasado, la Iglesia tuvo su estética, en el arte bizantino, en el románico, en el gótico , en el barroco, por ejemplo. Hoy esto no existe, se construyen parroquias que estéticamente no tienen significado. La Iglesia participa del mismo desconcierto cultural que domina el arte en Occidente.

Nosotros hemos visto que es muy importante recuperar la tradición. Hasta la llegade del Renacimiento, la estética de Oriente y Occidente era común hasta Cimbaue. Con Giotto comienza una separación que dura hasta nuestros días, y la razón fundamental es que el arte occidental pierde su canon. Antes un autor no podía pintar como quería arte sacro, porque no tenía una razón meramente estética sino evangelizadora. Por eso debía ajustarse a un canon, y eso en Oriente se ha conservado.

Por tanto, la recuperación de este tipo de arte en el Camino, obedece a dos cuestiones: la primera, la recuperación del Canon, y la segunta, tender puentes con la Iglesia de Oriente. Por eso para nosotros es muy importante cómo se construyen los templos, con una estética determinada que remite al arte oriental, en la que las pinturas forman una "corona mistérica" que recoge los momentos más importantes de la Vida de Cristo, en la que la Eucaristía hace presente al Cielo en la iterra....Poco a poco, con muchas dificultades, hemos ido recuperando esto.

Este acercamiento a la Iglesia oriental tiene un significado ecuménico que no estaba en los inicios del Camino

Efectivamente, estamos sorprendidos de los milagros que estamos viendo. Nunca habíamos abierto seminarios y ya llevamos unos 70, ni tampoco habríamos pensado en la misión "ad gentes"...

También la Iglesia ortodoxa, que está presente en esta región, se ha interesao, porque han visto que nuestra catequesis es la misma, y se han sentido identificados con nuestra estética, perfectamente oriental. (...)
Estaban muy sorprendidos y se preguntaban qué pasaba en la Iglesia Católica. Y lo que pasa es sencillamente lo que decía el Concilio Vaticano II, el espíritu que tiene el Papa, la comunión entre las Iglesias.

La Domus Galilaeae, la Casa que ha abierto el Camino en Galilea en el Monte de las Bienaventuranzas,¿ en qué sentido nace?

Esta casa edificada sobre unos terrenos de la Custodia de Tierra Santa, nació como un deseo de acoger a los hermanos de las comunidades que acababan el Camino (...)
Sin embargo, también en esto hemos sido superados, porque esta Casa está suponiendo un puente de unión entre la Iglesia Católica y el mundo hebreo. Este año han venido a visitarnos cerca de 700 autobuses llenos de hebreos, y se quedan sorprendidos al ver que allí tenemos la Torah, los Diez Mandamientos, en relación con las Bienaventuranzas, que cantamos el Shemá (un canto que recoge en hebreo el primer mandamiento de Dios: "Escucha Israel, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas)

(...)

Para los cristianos, la historia del pueblo hebreo era como un "catecumenado" que llevaba a Cristo, por eso las raíces del cristianimos son hebreas. El Camino Catecumenal, resuenan con fuerza las palabras de Juan Pablo II de que los judíos son "nuestros hermanos mayores en la fe", evitando juzgarles,ya que el mismo San Pablo explica que les ha sido puesto un "velo" para que no reconozcan al Mesías hasta que entren los gentiles.

Entrevista de Msr. Malcolm Ranjith para La Repubblica


Interesante entrevista concedida a Marco Politi para La Repubblica por Msr. Malcolm Ranjith, Secretario de la Sagrada Congregación para El Culto Divino, y publicada en la sección cultural de la edición impresa de Jul-31-2008. Traducción al español provista por el blog La Buhardilla de Jerónimo.

La señal ha sido clara. Primero en Corpus Domini en Roma, luego se ha visto en todo el mundo en Sidney. Benedicto XVI exige que, delante de él, la Comunión sea recibida de rodillas. Es una de las tantas cosas que ha recuperado este pontificado: el latín, la Misa tridentina, la celebración de espaldas a los fieles.

El Papa Ratzinger tiene un plan y el monseñor srilankés Malcolm Ranjith, que el Pontífice ha querido junto a sí en el Vaticano como secretario de la Congregación para el Culto, lo delinea con eficacia.

La atención a la liturgia, explica, tiene el objetivo de una “apertura a lo trascendente”. Por petición del Pontífice, preanuncia Ranjith, la Congregación para el Culto está preparando un Compendio Eucarístico para ayudar a los sacerdotes a “disponerse bien para la celebración de la adoración eucarística”.

Politi: La Comunión de rodillas, ¿va en esta dirección?

Msr. Ranjith: «En la liturgia se siente la necesidad de reencontrar el sentido de lo sagrado, sobre todo en la celebración Eucarística. Porque nosotros creemos que lo que sucede sobre el altar va mucho más allá de lo que nos podemos imaginar humanamente. Y, por lo tanto, la fe de la Iglesia en la Presencia Real de Cristo en las especies Eucarísticas debe ser expresada a través de gestos adecuados y de comportamientos distintos a los de la cotidianidad.»

Politi: ¿Marcando una discontinuidad?

Msr. Ranjith: «No estamos delante de un jefe político o un personaje de la sociedad moderna, sino delante de Dios. Cuando sobre el altar desciende la presencia del Dios eterno, debemos ponernos en la posición más adecuada para adorarlo. En mi cultura, en Sri Lanka, debemos postrarnos con la cabeza en el suelo como hacen los budistas y los musulmanes en oración.»

Politi: La Hostia en la mano, ¿disminuye el sentido de trascendencia de la Eucaristía?

Msr. Ranjith: «En cierto sentido, sí. Expone al que comulga a sentirla casi como un pan normal. El Santo Padre habla a menudo de la necesidad de salvaguardar el sentido de la “alteridad” en cada expresión de la liturgia. El gesto de tomar la Sagrada Hostia y, en lugar de recibirla, ponerla en la boca nosotros mismos, reduce el profundo significado de la Comunión.»

Politi: ¿Se quiere contrarrestar una banalización de la Misa?

Msr. Ranjith: «En algunos lugares se ha perdido el sentido de lo eterno, lo sagrado o celestial. Hubo una tendencia de poner al hombre en el centro de la celebración y no al Señor. Pero el Concilio Vaticano II habla claramente de la liturgia como actio Dei, actio Christi. En lugar de ello, en ciertos círculos litúrgicos, ya sea por ideología o por un cierto intelectualismo, se ha difundido la idea de una liturgia adaptable a diversas situaciones, en la que se debe dar espacio a la creatividad para que sea accesible y aceptable para todos. Luego están también los que han introducido innovaciones sin siquiera respetar el sensus fidei y los sentimientos espirituales de los fieles.»

Politi: A veces, incluso obispos empuñan el micrófono y se dirigen a sus oyentes con preguntas y respuestas…

Msr. Ranjith: «El peligro moderno es que el sacerdote piense que él es el centro de la acción. De este modo, el rito puede tomar el aspecto de un teatro o de la performance de un presentador televisivo. El celebrante ve a la gente que lo mira a él como punto de referencia y se corre el riesgo de que, para tener el mayor éxito posible con el público, invente gestos y expresiones como si fuera el protagonista.»

Politi: ¿Cuál sería la actitud correcta?

Msr. Ranjith: «Cuando el sacerdote sabe que no está él en el centro sino Cristo. Respetar la liturgia y sus reglas, en humilde servicio al Señor y a la Iglesia, como algo recibido y no inventado, significa dejar más espacio al Señor para que, a través del instrumento del sacerdote, pueda estimular la conciencia de los fieles.»

Politi: ¿También son desviaciones las homilías pronunciadas por laicos?

Msr. Ranjith: «Sí. Porque la homilía, como dice el Santo Padre, es el modo en que la Revelación y la gran tradición de la Iglesia es explicada para que la Palabra de Dios inspire la vida de los fieles en sus elecciones cotidianas y haga a la celebración litúrgica rica en frutos espirituales. Y la tradición litúrgica de la Iglesia reserva la homilía al celebrante. A los obispos, a los sacerdotes y a los diáconos. Pero no a los laicos.»

Politi: ¿Absolutamente no?

Msr. Ranjith: «No porque ellos no sean capaces de hacer una reflexión sino porque en la liturgia deben ser respetados los roles. Existe, como decía el Concilio, una diferencia “en esencia y no sólo en grado” entre el sacerdocio común de todos los bautizados y el de los sacerdotes.»

Politi: Hace algún tiempo, el Cardenal Ratzinger se lamentaba de la pérdida del sentido del misterio en los ritos.

Msr. Ranjith: «A menudo, la reforma conciliar ha sido interpretada o considerada de un modo no del todo conforme al espíritu del Vaticano II. El Santo Padre define esta tendencia como el anti-espíritu del Concilio.»

Politi: A un año de la plena reintroducción de la Misa Tridentina, ¿cuál es el balance?

Msr. Ranjith: «La Misa Tridentina tiene en su interior valores profundos que reflejan toda la tradición de la Iglesia. Hay más respeto hacia lo sagrado a través de los gestos, las genuflexiones, los silencios. Hay más espacio reservado a la reflexión sobre la acción del Señor y también a la devoción personal del celebrante, que ofrece el sacrificio no sólo por los fieles sino también por sus propios pecados y su propia salvación. Algunos elementos importantes del antiguo rito pueden ayudar también a la reflexión sobre el modo de celebrar el Novus Ordo. Estamos en medio de un camino.»

Politi: En el futuro, ¿ve un rito que tome lo mejor del antiguo y del nuevo?

Msr. Ranjith: «Puede darse… yo quizás no lo veré. Pienso que en las próximas décadas se llegará a una valoración global del rito antiguo y del nuevo, salvaguardando lo eterno y sobrenatural que ocurre sobre el altar y reduciendo todo protagonismo para dejar espacio al contacto efectivo entre los fieles y el Señor a través de la figura, no predominante, del sacerdote.»

Politi: ¿Con posiciones alternadas del celebrante? ¿Cuándo el sacerdote estaría vuelto hacia el ábside?

Msr. Ranjith: «Se podría pensar en el ofertorio, cuando las ofrendas son llevadas al altar, y desde ese momento hasta el fin de la plegaria eucarística, que representa el momento culminante de la "trans-substantiatio" y la "communio”.»

Politi: Desorienta a los fieles que el sacerdote esté de espaldas a ellos…

Msr. Ranjith: «Es un error hablar así. Al contrario, se dirige al Señor junto con el pueblo. El Santo Padre en su libro “El espíritu del Concilio” ha explicado que cuando nos sentamos alrededor mirando cada uno la cara del otro, se forma un círculo cerrado. Pero cuando el sacerdote y los fieles miran juntos hacia el Oriente, hacia el Señor que viene, es un modo de abrirse a lo eterno.»

Politi: ¿En esta visión se inserta también la recuperación del latín?

Msr. Ranjith: «No me gusta la palabra recuperar. Estamos implementando el Concilio Vaticano II que afirma explícitamente que el uso de la lengua latina, salvo el derecho particular, debe ser conservado en los ritos latinos. Entonces, incluso si se ha dado espacio a la introducción de las lenguas vernáculas, el latín no ha sido abandonado completamente. El uso de una lengua sagrada es tradición en todo el mundo. En el Hinduismo la lengua de oración es el sánscrito, que ya no está en uso. En el Budismo se usa el Pali, lengua que hoy sólo los monjes budistas estudian. En el Islam se emplea el árabe del Corán. El uso de una lengua sagrada nos ayuda a vivir la sensación de la alteridad.»

Politi: ¿El latín como lengua sagrada en la Iglesia?

Msr. Ranjith: «Por supuesto. El Santo Padre mismo dice en la exhortación apostólica Sacramentum Caritatis, 62: “Para expresar mejor la unidad y universalidad de la Iglesia, quisiera recomendar lo que ha sugerido el Sínodo de los Obispos, en sintonía con las normas del Concilio Vaticano II: exceptuadas las lecturas, la homilía y la oración de los fieles, sería bueno que dichas celebraciones fueran en latín”. Por supuesto, durante los encuentros internacionales.»

Politi: Dando nueva fuerza a la liturgia, ¿qué es lo que quiere lograr Benedicto XVI?

Msr. Ranjith: «El Papa quiere ofrecer la posibilidad de acceso a la maravilla de la vida en Cristo, una vida que viviéndola aquí sobre la tierra nos hace sentir la libertad y la eternidad de los hijos de Dios. Y este tipo de experiencia se vive fuertemente a través de una auténtica renovación de la fe, la cual supone pregustar de las realidades celestiales en la liturgia que se cree, se celebra y se vive. La Iglesia es, y debe ser, el instrumento válido y el camino para esta experiencia liberadora. Y su liturgia es la que hace posible estimular tal experiencia en sus fieles.»

Los niños tienen el derecho a ser expuestos a la forma extraordinaria...




... En cambio a los adultos —arbitrariamente— muchos obispos les exigen prueba de dominio y conocimiento del latín.

Traducimos a continuación una carta (copia facsimilar en la imagen) de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», de Jul-16-2008 en respuesta a un fiel de Estados Unidos, no sabemos cual hubiera sido la consulta, pero más o menos se puede inferir con base en la respuesta. La carta originalmente fue publicada en el blog del P. John Zuhlsdorf.

PONTIFICIA COMMISSIO
«ECCLESIA DEI»
N.
130/2008


Roma, 16 de Julio de 2008




Estimado …:
Deseo acusar recibo de su carta del 27 de Junio de 2008 enviada por fax.

Usted formula la pregunta de si a los niños de escuela se les permite por derecho ser expuestos a la celebración de la Eucaristía en la forma extraordinaria provisto que toda la catequesis necesaria se ofrezca. La respuesta es obviamente positiva.

Por supuesto, a ellos se les permite ser expuestos a la celebración de la Misa de acuerdo a la forma extraordinaria. Sin duda, un número de ellos ya asiste a esta Misa con sus padres el Domingo.

Confiamos que los sacerdotes del Instituto de Cristo Rey y aquellos quienes colaboran con ellos ayudaran a comprometer la participación de los niños en alguna forma con canciones o cánticos. Sugerimos también que las lecturas para las Misas sean leídas en el vernáculo como ello está en pleno acuerdo con el Motu Proprio Summorum Pontificum y podría aun más ayudar a mantener su atención.

Permanezco orante con los mejores deseos

Sinceramente suyo en Cristo

[firmado] Rev. Msgr. Camille Perl
Vicepresidente