Saturday, June 28, 2008

“He enviado una respuesta”: Fellay


Msr. Bernard Fellay, superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX/SSPX), ha concedido una entrevista a Gino Driussi de RTSI (Radiotelevisione Svizzera Di Lingua Italiana), la cual fue transmitida en el espacio Radiogiornale de las 12:30 PM (hora local suiza) del Sábado, Jun-28-2008. Apartes.

(17:45) Msr. Fellay: Tal vez fuese falso decir así directamente que rechazo, que hago un rechazo total, no es verdad. Mas bien, veo en este ultimatum una cosa muy vaga, confusa; pero, de hecho, he enviado una respuesta y veremos como Roma va a reaccionar.

...

(18:53) Msr. Fellay: Para mi, este ultimatum no tiene sentido, porque nosotros tenemos relaciones con Roma que avanzan a un cierto ritmo, que es verdad que es lento; es verdad por otra parte que tanto el Cardenal [Castrillón] como el Santo Padre desearían mas bien un ritmo acelerado. Para mi, el único sentido de este ultimatum es la expresión de este deseo de Roma de darle un poco más de prisa. Y para mi no es una reconsideración del todo de nuestras relaciones

Gino Driussi: Entonces, ¿Ud. espera proseguir el dialogo, ahora?

Msr. Fellay: Si, si, es posible que haya ahora un tiempo de mas..., de frío, pero francamente, para mi no ha terminado, no.



Audio original en italiano (Realaudio): Aquí
Enlace útil: Rorate Cæli, en donde se encuentra una traducción al inglés.



Actualización Jun-29-2008: Una transcripción completa en italiano ha aparecido en el blog Rinascimento Sacro, Jun-29-2008. Y una traducción al español aparece en el blog La Buhardilla de Jerónimo, Jun-29-2008, la cual procedemos a copiar con los respectivos agradecimientos.

Entrevistador: Monseñor Fellay, después del encuentro que usted tuvo el pasado 4 de junio con el Cardenal Darío Castrillón Hoyos, Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, Roma ha puesto cinco condiciones para aceptar el reingreso de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en la plena comunión con el Papa. El término caduca en estos días, a veinte años exactos de la consagración de los cuatro obispos, entre los cuales está usted mismo, de parte de Monseñor Marcel Lefebvre, aquí en Econe sin el mandato del Papa – un acto considerado cismático por Roma y que ha provocado las excomuniones. Usted, el viernes, con ocasión de las ordenaciones diaconales y sacerdotales, ha anunciado que no aceptarán el ultimátum y las condiciones puestas por Roma: ¿nos puede decir por qué motivos?

Mons. Fellay: Es, tal vez, falso decir así directamente que rechazo, que hago un rechazo total, no es verdad. Más bien, veo en este ultimátum una cosa muy vaga, pero de hecho ya he dado una respuesta y veremos como reaccionará Roma…

Entrevistador: No obstante, creo entender que la respuesta es más bien negativa. Pero, ¿no piensa que era quizás la última ocasión favorable para reconciliarse con la Iglesia de Roma, aceptando la mano tendida por el Papa y las instancias vaticanas? En el fondo, en sus tres años de pontificado, Benedicto XVI ha tomado decisiones que han gustado a los católicos tradicionalistas. Por otro lado, casi tres años atrás, ha aceptado recibirlo y, un año atrás, ha realizado la liberalización de la Misa tridentina – que ha sido siempre vuestro “caballo de batalla” -, sin contar los números encuentros que Usted ha tenido desde el 2000 con el Cardenal Darío Castrillón Hoyos. Entonces, se podría casi decir, ¿Qué más quieren?

Mons. Fellay: Para mí, este ultimátum no tiene sentido porque tenemos relaciones con Roma, que se desarrollan a un cierto ritmo – que, es verdad, es lento- … Es cierto, por otro parte, que tanto el Cardenal como el Santo Padre querrían un ritmo más acelerado. Para mí, el único sentido de este ultimátum es la expresión de este deseo de Roma de dar un poco más de prisa… Por consiguiente, para mí, no es una reconsideración de todas nuestras relaciones…

Entrevistador: Entonces, ¿ahora espera proseguir el diálogo?

Mons. Fellay: Sí, sí. Es posible que ahora haya un tiempo de más… frío, pero francamente, para mí, no está terminado, no.

Entrevistador: Mons. Fellay, usted ha dicho también que existe el riesgo de que Roma “pierda la paciencia”, y, llegado a este punto, no habría más nada por hacer. ¿No piensa que, en este caso, el futuro de vuestra Fraternidad está en riesgo - el riesgo de quedarse como una pequeña iglesia, siempre más marginada, poco frecuentada también por los fieles tradicionalistas que quizás no comprenden por qué la Fraternidad no acuerda con Roma y permanece separada, sobre todo ahora que ha sido liberalizada la Misa de San Pío V?

Mons. Fellay: Lo que vemos hasta ahora es lo contrario: más y más personas se acercan a nosotros… Porque, repitamos, no queremos hacer ruptura con la Iglesia, al contrario: lo que más deseamos nosotros es ser plenamente aceptados en la Iglesia. Es cierto que esto lo deseamos también por el bien de la Iglesia: porque se ve que en la Iglesia hay un problema, un problema gravísimo… y nosotros pensamos que la solución la tenemos, y que no es un hecho del que nosotros seamos inventores, no… somos solamente seguidores de lo que la Iglesia siempre ha hecho y que ha funcionado en el pasado. Eso es todo.

Resultados de encuesta


Terminado el plazo de un mes en el que dispusimos una encuesta para que opinaran los visitantes de este blog (ver aquí), estos son los resultados. De nuevo, gracias.