Sunday, September 17, 2006

Un Consejo de S. Francísco De Sales

«Cierto es que se puede hablar sin reparo de los pecadores infames, públicos y manifiestos, con tal que sea con espíritu de caridad y compasión, y no con presunción y arrogancia, ni complaciendose en el mal de otro, que esto último es propio de corazones viles y bajos. Exceptúo, entre todos, a los enemigos declarados de Dios y de su Iglesia, que a éstos se les debe desacreditar todo cuanto se pueda: tales son las sectas de herejes y cismáticos y los caudillos de ellas; porque es caridad gritar al lobo cuando anda entre las ovejas, esté donde estuviere

[San Francisco De Sales, Introducción a la vida devota, Parte Tercera Cap. XXIX]