Saturday, May 08, 2021

El Papa Francisco y los cambios clave en la Curia Romana


Otra de las ilustrativas entradas de Andrea Gagliarducci en su blog en italiano Vatican Reporting, May-08-2021, “El Papa Francisco y los cambios clave en la Curia Romana”. Es una versión en italiano de un artículo anteriormente publicado en polaco por la agencia KAI, Abr-27-2021. Traducción de Secretum Meum Mihi (con algunas adaptaciones).

El cardenal Robert Sarah dejó el cargo de Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (en la práctica, el ministerio de la liturgia de la Curia Romana) el 20 de febrero pasado. Desde entonces, el puesto de prefecto ha quedado vacante y se espera pronto el nombramiento de un sucesor. Es con este nombramiento que se iniciará el relevo generacional de la Curia Romana. Este es el año de la transición definitiva.

La Curia además es el conjunto de órganos y departamentos que ayudan al Papa a gobernar la Iglesia universal y las Iglesias particulares. Sea trata del gabinete de gobierno de la Santa Sede. Actualmente, las funciones y competencias de los órganos de la Curia están reguladas por una constitución apostólica, la Pastor Bonus, promulgada por San Juan Pablo II en 1988. Una constitución apostólica, para quien no sepa, es un documento de gran relevancia, emitido por el mismo Papa cuando se trata de pronunciamientos magisteriales o actos que requieren cierta solemnidad.

Para llegar a la reforma de Juan Pablo II se necesitaron veinte años de estudios y comisiones, partiendo precisamente de las reformas de Pablo VI que siguieron al Concilio Vaticano II. Finalmente, se llegó a estructurar la Curia en Congregaciones y Consejos Pontificios, es decir, en términos laicos, en “ministerios con carteras” y “ministerios sin carteras”. Las congregaciones siempre están dirigidas por un cardenal, los consejos pontificios por un cardenal o un arzobispo. Sin embargo, deben tener dignidad episcopal, porque trabajan en comunión con el Papa.

Juan Pablo II había estructurado una Curia con la Secretaría de Estado, nueve congregaciones, 11 consejos pontificios, tres tribunales. Benedicto XVI añadió un consejo pontificio. El Papa Francisco está reescribiendo la Constitución, pero mientras tanto ya ha comenzado a implementar parte de la reforma.

Actualmente, la Curia está compuesta por: dos Secretarías (la Secretaría de Estado y la Secretaría para la Economía), nueve Congregaciones, tres Dicasterios, cinco Consejos Pontificios. A estos se suman otras oficinas, comisiones y organismos como la Prefectura de la Casa Pontificia y la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Papa.

Habrá más cambios posteriormente, y se esperaen breve la promulgación de la constitución Praedicate Evangelium, que reemplazará a la Curia tal como fue diseñada por Juan Pablo II. Mientras tanto, el Papa Francisco ya ha comenzado a rediseñar la Curia a su imagen y semejanza.

Teniendo en cuenta a los prefectos, presidentes, secretarios y jefes de las tres secciones de la Secretaría de Estado, y los vicarios del Papa para la diócesis de Roma y del Estado de la Ciudad del Vaticano, hay 32 altos cargos. De estos, 23 son de personas nombradas por el Papa Francisco. En tres casos, los predecesores también habían sido nombrados por el Papa Francisco: el prefecto del Departamento de Comunicación Paolo Ruffini fue precedido por monseñor Dario Edoardo Viganò; el Prefecto de la Secretaría para la Economía, Padre Antonio Guerrero Alves, fue precedido por el Cardenal George Pell; el secretario de la Secretaría General del Sínodo, cardenal Mario Grech, estuvo precedido por el cardenal Lorenzo Baldisseri.

Para sus cambios, el Papa Francisco casi siempre esperó a que la persona a ser reemplazada alcanzara o superara los 75 años de edad, que es la edad en la que todos los obispos deben presentar la renuncia. Al final, no hubo verdaderas y propias remociones. En algunos casos, el Papa Francisco, como han hecho todos los Papas, dejó a la persona en su encargo después de los 75 años. Lo hizo con el cardenal Sarah, que se marchó un poco antes de los 76 años. Ahora bien, el hecho de que el puesto de prefecto del dicasterio haya quedado vacante sugiere que muchas cosas cambiarán.

Además del Cardenal Sarah, hay cinco congregaciones cuyos prefectos ya tienen más de 75 años: la Congregación para la Doctrina de la Fe, la Congregación para la Educación Católica, la Congregación para las Iglesias Orientales, la Congregación para los Obispos, la Congregación para la Clero. A estos se suma la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, cuyo presidente y secretario general ya se encuentran en edad de jubilación.

El Papa Francisco probablemente pretenda esperar la promulgación definitiva de la reforma de la Curia para dar los últimos pasos. Por ejemplo, la Congregación para la Educación Católica absorberá el Pontificio Consejo para la Cultura, que preside el cardenal Gianfranco Ravasi, que ya tiene 79 años: es fácil pensar que no habrá cambios hasta que se establezca el nuevo dicasterio. En otros casos, quizás haya cambios significativos en la organización, y parece ser el caso de la Congregación para el Culto Divino.

Esto porque el Papa Francisco quería, antes de elegir al sucesor del cardenal Sarah, enviar una inspección interna. No ha habido noticia oficial de esta inspección, no se ha publicado en un boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, porque se trata, de hecho, de una cuestión que concierne al propio dicasterio. Mons. Claudio Maniago, presidente de la comisión litúrgica de la Conferencia Episcopal Italiana, que supervisó las nuevas traducciones del Misal, fue nombrado inspector . Y fue una inspección, dicen, muy corta, de pocos días, ya terminada.

No se sabe qué escribirá Maniago en su informe, solo se sabe que en el borrador de la nueva constitución se agregó entre los deberes del dicasterio la tarea de supervisar la renovación litúrgica según los cánones del Concilio Vaticano II. Una dicción, entre otras cosas, bastante vaga, que no sugiere cambios sustanciales en la estructura.

Obviamente, Maniago fue considerado entre los posibles candidatos para ocupar el puesto del Cardenal Sarah. Las indicios, sin embargo, van en otras direcciones. Incluso si después, los indicios nunca se prueban. Y testimonian que el Papa está mirando atentamente a tres personalidades (dos obispos y un cardenal) para tres puestos clave, y uno de ellos es precisamente el de prefecto de la Congregación para el Culto Divino.

El 14 de enero, el Papa Francisco recibió en audiencia privada al obispo Francesco Vittorio Viola de Tortona. El 10 de febrero, el Papa Francisco recibió al cardenal Blaise Cupich, arzobispo de Chicago. El 1 de marzo, el Papa recibió al obispo Robert Prevost, de Chiclayo (Perú), misionero agustino nacido en Estados Unidos.

A todos, el Papa Francisco habría pedido la disponibilidad de dejar los encargos diocesanos para ser transferido al Vaticano. Esto no significa necesariamente que vayan a ser nombrados. Pero hay varias razones por las cuales es probable su llamado a Roma.

La primera es que el Papa Francisco podría así formar una Curia a su imagen y semejanza. El Papa no elegiría personas que ya se hayan formado en Roma, sino personas de fuera, que por lo tanto podrían traer una nueva mentalidad, según los deseos del Papa.

La segunda es que el Papa llevaría a sus fidelísimos a Roma. Los tres deben toda su carrera eclesiástica, visibilidad, responsabilidad y, en el caso de Cupich, hasta el cardenalato al Papa Francisco. Nunca irían en contra de las decisiones del Papa y difícilmente sacarían a relucir situaciones críticas públicamente.

El Papa Francisco ha mostrado una predilección particular por estos prelados. El Papa conoció al obispo Viola en Asís, durante su primer viaje a la ciudad del santo de Asís en 2013, cuando era presidente de Caritas. Lo envió a Tortona, una diócesis muy particular y difícil en Italia, porque sus fronteras tocan tres regiones diferentes. Lo incluyó como miembro de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

El cardenal Blaise Cupich se ha convertido en el hombre de referencia del Papa en los Estados Unidos. Representa la visión opuesta a la línea de los “guerreros culturales” [lit. “cultural warriors”. N. de T.], también contestó claramente una declaración de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos sobre el nuevo presidente Joe Biden, católico de nombre pero democrático en sus elecciones y, por tanto, promotor de la políticas pro-chioce y de la ideología de género. El Papa Francisco incluyó al cardenal Cupich como miembro de la Congregación de Obispos y de la Congregación para la Educación Católica.

El obispo Robert Prevost, misionero agustino, es obispo de la Diócesis de Chiclayo en Perú desde 2015, pero es oriundo de Chicago. Inusualmente para un simple obispo, se encuentra ser miembro tanto de la Congregación para los Obispos como de la Congregación para el Clero.

¿Cuáles serían los encargos a los que serían destinados los tres? Los rumores en Roma sostienen que un lugar en la Congregación para el Culto Divino está listo para el obispo Viola, como prefecto en lugar del cardenal Sarah.

El cardenal Cupich siempre ha sido considerado en el proceso de asumir la responsabilidad de la Congregación para los Obispos. Podría en cambio tomar la responsabilidad de la Congregación para el Clero en el puesto del cardenal Beniamino Stella, quien permanecerá en el cargo hasta su cumpleaños 80 el próximo agosto. En cambio, el obispo Prevost debería convertirse en prefecto de la Congregación de Obispos.

Si estos nombramientos se concretaran, serían señales precisas de un cambio de rumbo. El Papa Francisco demuestra así que tiene un plan a largo plazo y que siempre lo tuvo. Además de los cambios en la Curia, el Papa ha modificado fuertemente el Colegio Cardenalicio, con siete consistorios en siete años (un número enorme, si tenemos en cuenta que Juan Pablo II convocó a nueve en 27 años), y podría hacerlo más, incluso ampliando la base electoral.

La Iglesia después de Francisco parece así convertirse en una Iglesia completamente con el rostro de Francisco. Una Iglesia menos institucional, que en las ideas de Francisco significa una Iglesia más misionera. Una Iglesia menos ligada a Roma, que en las ideas de Francisco significa una Iglesia menos cortesana. Pero, ¿estamos realmente seguros de que la institución y Roma fueron obstáculos para la misión? ¿Realmente no es posible considerar de alguna manera que fueron más bien un apoyo a la misión?

Secretario del Culto Divino en audiencia con Francisco


No podemos dejar de decir que estas audiencias nos ocasionan un cierto nerviosismo, porque en materia de liturgia Francisco no ha mostrado estar muy interesado, y como no sabemos de qué tratan esas audiencias, escasas incluso cuando había prefecto en ejercicio, cualquier “sorpresa del Espíritu” en el área de liturgia podría sobrevenir luego de ellas.

Informa el boletín diario de la Oficina d Prensa de la Santa Sede, May-08-2021.

El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia:

[...]

-S.E. Mons. Arthur Roche, arzobispo emérito de Leeds, Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Oremos, ¡y mucho!

Friday, May 07, 2021

“Es sobre la salvación de las almas”, entrevista al arzobispo de San Francisco respecto a su reciente carta pastoral


National Catholic Register, May-06-2021, publicó una entrevista con Mons. Salvatore Cordileone, arzobispo de San Francisco, EEUU, cuyo tema principal es su reciente carta pastoral sobre la dignidad humana de los no nacidos, la Sagrada Comunión, y los católicos en la vida pública. Esta es una traducción de Secretum Meum Mihi (con algunas adaptaciones).

Explique por favor por qué ha publicado esta carta pastoral en este momento.

Ha estado en mi mente durante mucho tiempo, la necesidad de decir o hacer algo claramente sobre este tema, porque hay mucha confusión en la mente de nuestro pueblo. Decidí que lo mejor, al menos inicialmente, es emitir un documento docente.

El problema es que muchos católicos no comprenden lo que significa recibir la Eucaristía. Algunas personas se encuentran en una situación en la que no deberían recibir la Comunión, si solo entiendes la Comunión como un sentido de compañerismo, ser bienvenido a la mesa, sin esa idea de que es el sacrificio de Cristo hecho presente por nosotros y ese acto de Comunión sacramental es una expresión de nuestra unión de nuestro sacrificio con el suyo, la sensación de estar debidamente dispuestos en un estado de gracia.

Demasiados católicos no entienden eso, así que sabía que necesitaba enseñar algo sobre eso; también, algo de la enseñanza sobre la realidad del aborto y cómo estos temas están conectados, porque la otra parte ha hecho un gran trabajo al desviar la atención de él. Esa es la única forma en que se puede promover —si la gente realmente no reconoce cuán terriblemente malvado es esto— así que necesitaba exponer eso. Y es por eso que comencé con la biología de ello, mostrar lo que realmente es, los principios legales y la perspectiva de la Iglesia al respecto.

Entonces, cuando se trata de la cuestión de la Comunión, si quienes promueven o favorecen la legislación por el aborto o la promueven de otras formas, está la cuestión de la cooperación. Tenía que tener un capítulo que explicara estas distinciones. Son distinciones técnicas de la teología moral, pero es importante que los católicos las comprendan, porque muy a menudo es imposible no tener cierto grado de cooperación; pero si es formal, donde usted pretende el acto, participa en el acto o lo facilita, y lo pretende, y si es un mal grave, entonces está involucrado en un pecado muy grave allí.

Necesitaba sentar todas esas bases para ayudar a la gente a comprender cómo los católicos en la vida pública tienen una responsabilidad adicional –debido al testimonio público que dan— de no contradecir la enseñanza de la Iglesia, pero tampoco de promover ningún tipo de injusticia o cualquier cosa que pudiera privar un derecho humano fundamental.

Esta carta tardó mucho tiempo en redactarse y estaba empezando a formarse el año pasado; pero decidí que debería publicarlo después de las elecciones porque temía que la gente la confundiera con algún tipo de estratagema política. No quería que fuera secuestrada por un bando u otro con un propósito político. Quería quedarme al margen de eso, así que esperé hasta después de las elecciones para publicarla.

Nuestro país actualmente está dirigido por un presidente que se presenta públicamente como católico y, sin embargo, celebra y promueve el aborto. Dado el escándalo y la confusión que podría causar, ¿qué tipo de acción podrían tomar sus obispos de Washington, D.C. o Delaware, la USCCB [Conferencia de Obispos Católicos de EEUU] o incluso el Vaticano para abordar eso?

En mi documento, quería ceñirme a los principios, y quería que fuera lo más inclusivo posible, hablando sobre los católicos y la vida pública. No es solo la vida política, es en todos los ámbitos de la vida donde las personas prominentes tienen una gran influencia en la sociedad.

Ciertamente, en el mundo de la tecnología, los directores ejecutivos de estas grandes empresas tecnológicas lo hacen; y las celebridades lo hacen; los atletas hacen. Estas personas tienen mucha influencia en la formación de la mentalidad cultural, así que quería ceñirme a los principios. Eso es principalmente el Canon 916. El canon 916 habla de que alguien que está en pecado obstinado, permanente y grave no se presente para la Comunión. El Canon 915 habla sobre qué hacer, si es público y puede ser motivo de escándalo: dice que no debe ser admitido a la Comunión.

Ahí es donde realmente depende de cada obispo dentro de su propia conciencia hacer esa deliberación. Es el pastor de su Iglesia local. Él es el maestro en su Iglesia local y puede haber diferentes juicios pastorales entre un obispo y otro. Hay muchos factores por sopesar. No es como en el derecho civil —donde si Usted infringe la ley, es castigado— porque el derecho canónico es sobre la salvación de las almas.

Hay muchas cosas a tener en consideración. ¿Qué es lo que realmente va a llevar a la persona al camino de la conversión, porque ese es el objetivo final, verdad? ¿Qué servirá mejor a la unidad de la Iglesia, o qué podría afectar a la unidad de la Iglesia? Estos son factores que deben sopesarse cuando un obispo toma esta decisión. En última instancia, es responsabilidad de cada obispo tomar esa decisión para su propia diócesis.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, demócrata de California, reside en su propia arquidiócesis. ¿Podría abordar si ella continuara presentándose para la Comunión, como lo hace, dadas sus declaraciones y apoyo al aborto?

Anticipé que la gente pensaría en ella de inmediato, pero, infortunadamente, hay muchos Católicos prominentes en la vida pública en esa situación. Por eso es importante que estas conversaciones tengan lugar. El objetivo final es que se den cuenta de eso.

Estoy pensando en una situación —esto se remonta a muchos años atrás— cuando el Papa Benedicto XVI visitó los Estados Unidos, celebró la Misa en Nueva York y Rudy Giuliani recibió la Comunión de él. Eso fue motivo de escándalo para muchas personas, y más tarde nos enteramos de que el cardenal [Edward] Egan había conversado con él y él había acordado no recibir la Comunión en general, no en esa Misa en particular, pero siguió adelante y la recibió de todos modos en esa Misa porque el Papa estaba dando la Comunión. Aparte de eso, había respetado el principio de no recibir la Comunión. Es un ejemplo de cómo al menos llegaron a ese punto, donde el Sr. Giuliani respetó los principios allí y no se presentó a la Comunión.

A veces, estas conversaciones tienen lugar en privado —la gente no sabe de ello— y ese arreglo se puede hacer. Por eso es importante que las conversaciones tengan lugar, y si se vuelven infructuosas después de repetidos intentos, ahí es donde un obispo tendrá que emitir un juicio sobre qué hacer al respecto.

En su carta, Usted dio varios ejemplos de políticos que fueron excomulgados por ser segregacionistas. ¿Hay ejemplos de políticos que hayan sido excomulgados por su apoyo incondicional al aborto en la historia reciente?

No de excomunión; la excomunión es una pena canónica —lo que llamamos una pena medicinal— porque busca la conversión del ofensor. Y eso tiene todo un proceso que tiene que pasar [para la persona].

El otro aspecto de esto, el Canon 915 —que no deben ser admitidos a la Comunión— que ha sucedido en la historia reciente de nuestro país, donde los obispos han declarado que ciertas personas, de las que tengo conocimiento son políticos, son no deben ser admitidas a la Comunión, eso es diferente a la excomunión.

El Canon 915 no es una pena: es una declaración de un hecho y, pastoralmente, solo puede tener lugar después de estas conversaciones. La ley canónica requiere advertencias antes de una excomunión, que la persona sea advertida; y luego, si no se arrepienten, vuelva a ser advertida. Y hay todo este proceso que debe observarse para que se aplique.

El obispo Robert McElroy de San Diego publicó un artículo en la revista America argumentando que negar la Comunión era “convertir la Eucaristía en un arma” para fines políticos y que negarle a alguien la Comunión por su postura sobre el aborto representa “una teología de indignidad y exclusión”. ¿Cual es su respuesta a eso?

En primer lugar, tenemos una mayoría de católicos que ya no comprenden lo que significa la Sagrada Comunión. No entienden lo que significa cuando toman la Comunión. Ya no creen en la Presencia Real. Esto también es coherencia eucarística, la llamamos, y no está presente. Los obispos están trabajando en este proyecto de “coherencia eucarística”. Este término en realidad proviene del “Documento de Aparecida” que los obispos latinoamericanos escribieron hace muchos años: Habla específicamente de políticos que apoyan males como el aborto y que violan este principio de coherencia eucarística si reciben la Comunión; siendo el autor principal de ese documento el entonces arzobispo de Buenos Aires: Jorge Bergoglio. Entonces, no es algo exclusivo de los obispos estadounidenses, o, para el caso, de los obispos latinoamericanos. Es un principio básico y atemporal de la enseñanza de la Iglesia. Necesitamos salvaguardar la Eucaristía.

La idea de que se está utilizando como arma por motivos políticos, supone leer las mentes de quienes están adoptando esta posición, conocer sus motivos para hacerlo. Para mí, no es un motivo político. No está relacionado con ningún individuo, sino que está relacionado con el problema. Preferiría que un político que favorece las políticas de aborto se convierta en provida, sin dejar de hacer las cosas buenas que hace el político, en lugar de ser reemplazado por un candidato pro-vida, porque así crecemos. Si presumimos leer las mentes, también podríamos trabajar a la inversa. Se podría decir que aquellos que se oponen a aplicar la disciplina de la Iglesia podrían hacerlo con un propósito político para proteger al político de ser expulsado de su cargo. Pero de cualquier manera, no creo que realmente vaya a tener un efecto político significativo. Para mí, no estoy tratando de influir en los votos. Estoy tratando de salvar almas.

Podría ver si este era solo un tema entre otros, que quizás uno podría pensar que eso es lo que está sucediendo, porque los obispos de Estados Unidos presionan al Congreso sobre una gran cantidad de temas, y no los relacionamos con recibir la Eucaristía. Pero tenemos que reconocer que esto está en otro nivel. El asesinato directo de un ser humano inocente, es un acto específico, no es un problema en el que hay diferentes formas posibles de abordarlo, y discernimos cuál es la mejor manera de lograr el mayor bien; ni tampoco es una actitud que pueda manifestarse de diferentes formas.

Hay un precedente para esto. ... Cuando el arzobispo [Joseph] Rummel de Nueva Orleans excomulgó a esos tres prominentes Católicos en la vida política, no se le vio como convertir la Eucaristía en un arma, pero ese fue el tema preeminente del día.

Cada generación tiene su problema preeminente. A mediados del siglo XIX, fue esclavitud; a mediados del siglo XX, fue el movimiento por los derechos civiles. El movimiento por los derechos civiles, como sabemos, fue dirigido por líderes religiosos, y no los acusamos de entrometerse en política porque los temas monumentales del momento, son fundamentalmente cuestiones morales.

Creo que es bueno ventilar todos los diferentes puntos de vista. Aplaudo lo que está haciendo la revista America sobre esto, permitir que diferentes obispos escriban y publiquen sus artículos para que den sus diferentes perspectivas al respecto, porque un obispo tiene que tomar en consideración todos estos argumentos y puntos de vista al tomar su propia decisión de acuerdo con su propia conciencia. Creo que es bueno que los obispos participen en esto con diferentes puntos de vista. America también publicó ese artículo del arzobispo [Samuel] Aquila.

Al final, los obispos deben respetar la decisión de los demás en el asunto porque cada obispo debe tomar esa decisión de acuerdo con su propia conciencia; y es al Dios Todopoderoso a quien el obispo tendrá que rendir cuentas por la decisión que tomó dentro del santuario de su conciencia. No es a sus hermanos obispos, no es a blogueros católicos, no es a políticos, no es a reporteros de noticias, sino a Dios y solo a Dios. Tenemos que confiar en que cada obispo esté haciendo lo mejor que puede de acuerdo con su conciencia y respetar eso.

¿Los obispos estadounidenses abordarán este tema de los políticos católicos que reciben la Comunión en su próxima asamblea general del 16 al 18 de Junio?

Está en la agenda de nuestra reunión: la publicación de un documento sobre lo que llamé coherencia eucarística. Los estatutos de nuestra conferencia son que, si se va a escribir un documento como documento de todo el cuerpo de obispos, se debe aprobar la redacción del documento. Luego se escribe el documento, pasa por varios borradores y está abierto a enmiendas de todo el cuerpo de obispos y, eventualmente, el producto final tiene que ser aprobado. Este Junio, votaremos sobre la emisión de dicho documento; luego, el comité de doctrina tiene la tarea de redactarlo. Así que, con suerte, para Noviembre tendremos el producto final sobre el que podremos votar; pero la decisión de redactar o no dicho documento está en la agenda de esta reunión de Junio.

“La Iglesia requiere que los líderes Católicos que han apoyado públicamente leyes gravemente inmorales como el aborto y la eutanasia, se abstengan de recibir la Sagrada Comunión”, exhortación apostólica del obispo de Phoenix, EEUU


Mons. Thomas J. Olmsted, Obispo de Phoenix, Arizona, EEUU, ha publicado una Exhortación Apostólica sobre el Sacramento de la Sagrada Eucaristía, y titulada Veneremur Cernui. La carta aparece más o menos en el mismo contexto y en reafirmación de lo que dice la del Arzobispo de San Francisco, Salvatore Joseph Cordileone, de la cual dimos cuenta a principios de esta semana.

Escribe Mons. Olmsted en los N°s 66 y 67 de su exhortación:

...la Iglesia requiere que los líderes Católicos que han apoyado públicamente leyes gravemente inmorales como el aborto y la eutanasia, se abstengan de recibir la Sagrada Comunión hasta que se arrepientan públicamente y reciban el Sacramento de la Penitencia. No todas las cuestiones morales tienen el mismo peso que el aborto y la eutanasia. La Iglesia enseña que el aborto y la eutanasia son pecados intrínsecamente graves y que existe una grave y clara obligación para todos los Católicos de oponerse a ellos mediante la objeción consciente. “En el caso pues de una ley intrínsecamente injusta, como es la que admite el aborto o la eutanasia, nunca es lícito someterse a ella, ‘ni participar en una campaña de opinión a favor de una ley semejante, ni darle el sufragio del propio voto’’” (Evangelium Vitae, n. 73). El documento de Aparecida, del que el Papa Francisco se reconoce como uno de los autores principales durante su etapa como Arzobispo de Buenos Aires, enseña claramente: “Esperamos que los legisladores [y], gobernantes, ... defiendan y protejan [la dignidad de la vida humana] de los crímenes abominables del aborto y de la eutanasia; ésta es su responsabilidad. ... Debemos atenernos a la “coherencia eucarística”, es decir, ser conscientes de que no pueden recibir la sagrada comunión y al mismo tiempo actuar con hechos o palabras contra los mandamientos, en particular cuando se propician el aborto, la eutanasia y otros delitos graves contra la vida y la familia. Esta responsabilidad pesa de manera particular sobre los legisladores, gobernantes, y los profesionales de la salud”.

En el clima político actual de nuestro país, la Iglesia puede ser fácilmente acusada de favorecer a un partido y de señalar a los políticos de un determinado partido con tal enseñanza. Pese a ello, la Iglesia solo está reafirmando fielmente su enseñanza perenne sobre la Eucaristía y la digna recepción de la Sagrada Comunión, que se aplica a cada persona. Coherencia eucarística significa que nuestro «Amén» en la Sagrada Comunión incluye no solo el reconocimiento de la presencia Real, sino también una unión en la comunión, aceptando y viviendo toda la enseñanza de Cristo transmitida a nosotros a través de la Iglesia.

Mañana vacunación en el Vaticano para otros 300 indigentes


Este es un despacho de agencia ANSA, May-07-2021. Traducción de Secretum Meum Mihi.

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 07 DE MAYO - Mañana se vacunarán otras 300 personas sin hogar en el Vaticano, en el Aula Pablo VI. El cardenal Konrad Krajewski, limosnero del Papa, explica a Vatican News que durante dos semanas en el ambulatorio “Madre de la Misericordia”, ubicado bajo la Columnata de San Pedro, se han recogido las adhesiones de quienes querían vacunarse.

Se trata de personas que habitualmente no cuentan con la asistencia de organizaciones que operan en la zona, como había ocurrido en las últimas semanas con los aproximadamente 1400 pobres vacunados en el Vaticano.

Mientras tanto, la Limosnería Apostólica da a conocer que la iniciativa de la “vacuna suspendida” ha cosechado un consenso que supera todas las expectativas. India, un país muy golpeado por la segunda ola de la pandemia y al que el Papa Francisco dirigió un mensaje de cercanía, ha recibido 200 mil dólares para ser utilizados en la lucha contra el Covid. Siria, otro país marcado por un conflicto sin fin y también por el coronavirus, ha recibido 350 mil euros. Las aportaciones —explican desde la Limosnería— se encomiendan a las nunciaturas que luego las distribuyen según la necesidad.

Ahora, la información no lo dice, pero razonablemente podría esperarse una de esas tales visitas por sorpresa de Francisco a quienes se estén vacunando mañana, como ocurrió en dos ocasiones anteriores (aquí y aquí).

Thursday, May 06, 2021

Reunión virtual del Consejo de Cardenales


De la reunión anterior, programada para Febrero, no se supo nada, por lo que se presume no existió. En la noche de hoy, hora de Roma, al boletín diario de la Oficina de Prensa que se publica en italiano le agregaron un comunicado que dá cuenta de la reanudación de las reuniones que periódicamente tiene el Consejo de Cardenales. Esta es nuestra traducción, del cual principalmente nos interesa el cuarto párrafo.

Hoy en la tarde a las 16.00 horas ha tenido lugar una reunión del Consejo de Cardenales, que se desarrolló online debido a la situación sanitaria.

Desde los respectivos países de residencia se conectaron Sus Eminencias los Cardenales Óscar A. Rodríguez Maradiaga, S.D.B., Reinhard Marx, Seán Patrick O’Malley, O.F.M. Cap., Oswald Gracias y Fridolin Ambongo Besungu, O.F.M. Cap., mientras que desde el Vaticano se conectaron los cardenales Pietro Parolin y Giuseppe Bertello y el secretario del Consejo, S.E. Monseñor Marco Mellino. El Santo Padre siguió los trabajos, conectándose desde Casa Santa Marta.

Durante el encuentro, tras el saludo del Papa Francisco, se discutieron algunos temas del orden corriente, describiendo cada cardenal también la situación en su propia región, las consecuencias económicas y sociales de la pandemia y el compromiso de la Iglesia a favor de la salud, la recuperación económica y el apoyo ofrecido a los más necesitados.

Posteriormente, los miembros del Consejo discutieron sobre la metodología de trabajo que habrá que implementarse para la revisión y corrección de algunos textos normativos tras la futura entrada en vigor de la próxima Constitución Apostólica, así como las posteriores perspectivas abiertas por el texto en preparación .

La próxima reunión está programada para el mes de junio.

Audiencias generales de regreso al Patio de San Dámaso con presencia de fieles


Al modo como se anunció en Septiembre de 2020 el reinicio de las audiencias generales con presencia de fieles en el Patio de San Dámaso, la Prefectura de la Casa Pontificia ha anunciado hoy que de nuevo estas regresarán como en aquella ocasión, con aforos controlados y al aire libre. La medida tiene efecto inmediato, es decir, a partir del próximo Miércoles ya se tendrá la primera de ellas.

Este es un artículo de Vatican News, May-06-2021.

El 12 de mayo se reanudan las audiencias generales con presencia de fieles

Se llevarán a cabo en el patio de San Dámaso, de acuerdo con las normativa anti-Covid.

Vatican News


El Papa volverá a presidir las audiencias generales en el Patio de San Dámaso a partir del miércoles 12 de mayo y, según las disposiciones sanitarias previstas, los fieles podrán participar. Así lo comunicó la Oficina de Prensa de la Santa Sede informando de lo comunicado por la Prefectura de la Casa Pontificia.

Desde el 2 de septiembre del año pasado, 2020, habían vuelto a celebrarse con la presencia de los fieles, pero desde el 4 de noviembre volvieron a celebrarse "a distancia", desde la Biblioteca del Palacio Apostólico. Desde el 11 de marzo de 2020, Francisco, adaptándose a las medidas sanitarias anticontagio, había comenzado a impartir la catequesis de los miércoles desde la misma Biblioteca.

Obispo de San Diego, EEUU, Robert McElroy, en contra de que se le niegue la Comunión al ‘católico practicante’ Biden


Robert McElroy, Obispo de San Diego, EEUU, no es un obispo como cualquier otro en ese país, está claramente en los afectos, preferencias y gustos personales de Francisco, diríamos es uno de sus alfiles en la Iglesia de EEUU; al punto de haberlo invitado al Sínodo para la Amazonía y, más recientemente, nombrarlo miembro y consultor del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, hecho del cual no se sabe a ciencia cierta cuándo ocurrió, porque solamente se vino a saber cuando se publicó el Anuario Pontificio 2021 en Abril de 2021, allí aparece solamente la variación o novedad, pero nunca fue publicada en el boletín diario de la Oficina de Prensa, como suele ocurrir con los nombramientos.

McElroy ha tomado posición, la cual argumenta es la de Francisco, sobre que los obispos de EEUU se pronuncien sobre el negar o no la Sagrada Comunión al ‘católico practicante’ Joseph Biden, presidente de EEUU, conocido pro-abortista. El siguiente es un artículo de The Times of San Diego, May-06-2021. Traducción de Secretum Meum Mihi.

El obispo McElroy critica los esfuerzos para negar la comunión a Biden, que apoya el aborto

por Chris Stone


El obispo de San Diego, Robert McElroy, aumentó esta semana su oposición a los esfuerzos para excluir al presidente Joe Biden de recibir la Sagrada Comunión durante la Misa Católica Romana.

Al decir que tal prohibición podría causar un daño sustancial a la Iglesia Católica, McEloy escribió que una prohibición convertiría la Comunión en un arma —la entrega y consumo de una hostia de pan que los católicos creen se transforma en el cuerpo de Cristo— y la usaría como una herramienta de guerra política.

“Esto no debe suceder”, dijo el obispo en un ensayo de 1.600 palabras publicado el Miércoles en America, una publicación jesuita a la cual contribuye.

McElroy ha estado defendiendo el caso por meses, incluso durante un foro en línea de la Universidad de Georgetown el 1 de Febrero denominado “Iniciativa sobre el Pensamiento Social Católico y la Vida Pública”.

Citó al Papa Francisco, de quien dijo “ha colocado el encuentro, el diálogo, la honestidad y la colaboración en el centro de su enfoque de la conversación pública” y era “poco probable que respaldara” la prohibición de distribuir la Comunión a algunos Católicos.

Durante la candidatura de Biden y ahora en su presidencia, muchos obispos estadounidenses han criticado la defensa de Biden del derecho de la mujer a elegir. Han sugerido que a Biden se le debería negar la Comunión por eso.

Hay una “inmensa tristeza” entre los obispos y la iglesia en su conjunto porque no se hace más para proteger a los no nacidos, dijo McElroy, pero prohibir la Comunión es un paso equivocado.

A principios de esta semana, el Reverendísimo Salvatore J. Cordileone, arzobispo de San Francisco, dijo en una carta pastoral: “Cuando se agotan otras vías, el único recurso que le queda a un pastor es la medicina pública de exclusión temporal de la Mesa del Señor. Esta es una medicina amarga, pero la gravedad de la maldad del aborto a veces puede justificarla”.

Recordando un debate similar cuando el demócrata John Kerry se postuló para presidente en 2004, los líderes católicos tanto en Washington, DC como en Delaware han dicho que no le negarían la Comunión al presidente. (El propio McElroy escribió un ensayo en Enero de 2005 advirtiendo de una repetición).

En su último artículo, McElroy argumenta en contra de quienes proponen una prohibición.

Primero, se refiere a la Eucaristía, o la Sagrada Comunión, como un “sacramento de amor, un signo de unidad, un vínculo de caridad”.

“Una política nacional de excluir de la Eucaristía a los líderes políticos pro-aborto constituirá un asalto a esa unidad, a esa caridad”, escribe McElroy.

Explica: “La mitad de los Católicos en los Estados Unidos verán esta acción como partidista por naturaleza, y traerá las terribles divisiones partidistas que han plagado a nuestra nación en el acto mismo de adoración que Dios pretende causar y significa nuestra unidad”.

Llamando la propuesta de selectiva e inconsistente, McElroy también cuestiona cuántos líderes Católicos si la política fuera aplicada a todos los Católicos.

“¿Cuántos fieles serán elegibles para la Eucaristía con este criterio?” escribe.

Los líderes católicos creen que el aborto y la eutanasia son “males graves”, escribe el obispo de San Diego, pero afirmó que no abrazar todas las enseñanzas “no puede ser la medida de la ‘dignidad eucarística’”.

Además, McElroy pregunta: “¿Por qué no se ha incluido el racismo en la convocatoria de sanciones eucarísticas contra los líderes políticos?"

“La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos dará un gran golpe a esa unidad integral si aprueba una política nacional de exclusión eucarística dirigida al aborto pero no al racismo”, escribió McElroy antes de una reunión de la conferencia en Junio, donde el tema se espera surja.

En su ensayo, McElroy agregó: “En cuanto a si el racismo es un pecado que amenaza la vida humana, cualquiera que tenga dudas debe hablar con las familias de George Floyd, Breonna Taylor y Trayvon Martin”.

Citando al Papa, McElroy dijo que la Eucaristía “no es un premio para los perfectos, sino una poderosa medicina y alimento para los débiles”.

Al obispo entrante de la Diócesis de Wilmington, que supervisa la iglesia donde Biden a menudo rinde culto, se le preguntó durante el fin de semana si le negaría la Eucaristía al presidente en su diócesis, informó el Salt Lake Tribune.

“El clérigo solo dijo que espera tener una conversación con Biden, pero que, como obispo, está ‘llamado a enseñar la plenitud y la belleza de la fe católica’”, dijo el periódico.

Finalmente, McElroy escribió que un mensaje de “indignidad” y exclusión no es adecuado para este momento en que las personas están saliendo de la pandemia.

“Socavaría el tremendo trabajo que nuestros sacerdotes y líderes laicos están haciendo al enfatizar la importancia de que cada Católico regrese a una participación plena y activa en la liturgia de Dios”, dijo.

Wednesday, May 05, 2021

Argentina: Beatificación de Fray Mamerto Esquiú se realizará en Sep-04-2021


Recientemente y a raíz de la beatificación en Venezuela de José Gregorio Hernández mencionamos que la beatificación del argentino Fray Mamerto Esquiú, la cual se anunció el mismo día que la de Hernández, estaba programada para Mar-13-2021, había sido pospuesta. No se sabía cuál era la nueva fecha fijada, pero ya se ha establecido. Lo anunció la oficina de prensa del propio obispado de Catamarca, Argentina, el pasado Lunes, May-03-2021, en una publicación de Facebook, la cual textualmente dice:

La celebración de la beatificación de Esquiú será el 4 de septiembre

El Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, comunica con alegría que acaba de recibir la comunicación de la Santa Sede confirmando la fecha de la ceremonia de beatificación de Fray Mamerto Esquiú.

Dicha comunicación expresa que “el Santo Padre ha concedido que la celebración del Rito de Beatificación del Venerable Siervo de Dios Mamerto Esquiú, se llevará a cabo el 4 de septiembre de 2021, en Catamarca”.

Asimismo, señala que “el representante del Sumo Pontífice será el Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos”.

Obispado de Catamarca
3 de mayo de 2021
Año de San José y de Fray Mamerto Esquiú

Tuesday, May 04, 2021

“El mundo de las finanzas”, tema de “El Video del Papa” de Mayo 2021


Publicado hoy el llamado “El Video del Papa” de Mayo 2021, cuya intención es la siguiente: “El mundo de las finanzas. Recemos para que los responsables del mundo financiero colaboren con los gobiernos, a fin de regular el campo de las finanzas para proteger a los ciudadanos de su peligro”.