Thursday, January 27, 2011

El rector de una catedral invita a los fieles a...¡qué!


El rector de la catedral de San Simón y San Judas de Phoenix, Arizona, ha escrito en el boletín de Ene-23-2011 (copia facsimilar en la imágen), una particular invitación, inusual por estos tiempos. La invitación es a que los fieles reciban la Sagrada Comunión en la boca. A continuación una traducción al español de Secretum Meum Mihi del boletín en mención.


Carta del Rector de Nuestra Catedral

Queridos Parroquianos,

Durante mi último año en el seminario, deliberadamente dejé de recibir la Sagrada Comunión en la mano, y empecé a recibirla en la lengua. Fue difícil al principio y estaba particularmente angustiado en dejar caer la Hostia, pues ya no tenía más el “control” recibiéndola en la mano.

La toma de conciencia de esta falta de control en realidad ofrece un beneficio espiritual adicional. En mi carta anterior he utilizado el término “vulnerabilidad” para describir la recepción en la lengua. Algunos de ustedes me dijeron que este término era especialmente útil. En la Misa de las 11:00 am el domingo pasado, he utilizado un antiguo símbolo de Cristo (que resultó estár en la vestidura que llevaba puesta) para ilustrar esta vulnerabilidad, un símbolo con raíces en una leyenda precristiana:

“[E]n tiempos de hambruna, la mamá pelícano se hiere a si misma, golpeándose el pecho con el pico para alimentar a sus crías con su sangre para evitar la inanición . Otra versión de la leyenda era que la madre alimentaba a sus hijos moribundos con su sangre para revivirlos de la muerte, pero a su vez perdía su propia vida. Teniendo en cuenta esta tradición, uno puede ver fácilmente por qué los primeros cristianos lo adaptaron para simbolizar a Nuestro Señor, Jesucristo”.
(Fuente:http://www.catholiceducation.org/articles/religion/re0682.html)

Recibir la Sagrada Comunión en la lengua da énfasis a nuestra completa dependencia de la iniciativa del Señor para alimentar nuestras almas, una importante distinción entre “ser alimentado” vs. alimentarnos a nosotros mismos. Sin embargo, la ansiedad natural que acompaña el intentar algo nuevo puede todavía estar allí.

Éstos son algunos consejos para recibir la Sagrada Comunión en la lengua con el objeto de aliviar la ansiedad y reducir el riesgo de lque a hostia caiga al suelo.

1. Cuando usted oiga las palabras “El Cuerpo de Cristo” responda “Amén”… antes de recibirla. Podemos estar muy enfocados en la recepción de una manera nueva y olvidar decir “Amén” o decirlo mientras se recibe o después.

2. Abra la boca y extienda la lengua. Esto hará más fácil para el ministro poner la hostia con firmeza en su lengua.

3. Sugiero que cierre sus ojos mientras la recibe. Esto reduce la tan común tentación de lanzarse hacia adelante hacia el ministro, lo que aumenta la posibilidad de tirar la Hostia. Abalanzarse hacia adelante también aumenta la posibilidad de contacto entre los dedos del ministro y la lengua del comulgante.

4. Deténgase un momento antes empujar la hostia dentro de su boca con la lengua. Retraer su lengua demasiado rápido hace de su lengua un blanco en movimiento. Sugiero un corto conteo ”mil uno” antes de retraer la lengua. ¡Tómese su tiempo!

5. ¡No muerda! Recibala en su lengua, no con los dientes.

6. Mantenga sus manos juntas en oración. Confunde al ministro cuando un comulgante simultaneamente extiende su lengua y sostiene sus manos en una forma tal que pareciera que tiene la intención de recibirla en la mano.

Un hombre en nuestra parroquia, después de recibir [la Sagrada Comunión] en la lengua durante una semana (en la Misa diaria y en la Misa del domingo), ¡me dijo que su sentido de reverencia y gratitud por la Eucaristía ya había aumentado! Aprecio esa retroalimentación, y también quiero agradecer a todos los que ya han aceptado la invitación a recibir la Sagrada Comunión en la lengua. Se notó el pasado domingo durante la Comunión.

Dios los bendiga... con mis oraciones ...

Reverendísimo Padre John Lankeit
Rector
Catedral de San Simón y San Judas