Como previamente había escrito Brian Mershon para The Remnant (y reseñado aquí), el anuncio de la plena comunión de la FSSPX/SSPX con la Iglesia podría ser mañana mismo, día de la Candelaria. Así lo ha reafirmado Giacomo Galeazzi en su blog, Feb-01-2009.
La fecha está próxima. La hora para volver a trae a toda la galaxia lefebvriana al seno de la Iglesia debería ser mañana, fiesta de la Purificación de María. La controversia en relación con el hebraismo ha hecho lenta la carrera contra el tiempo en los Palacios Sagrados, pero, no obstante «la resistencia interna y los ataques externos», la estrategia más alla del Tiber [Oltretevere, significando el Vaticano. N. de T.] es la de proceder en firme hacia la plena comunión.
Transcribimos a continuación un reporte en español leído en Religión Digital, Feb-01-2009, y basado en un despacho de agencia EFE.
"La fecha está próxima". Según cuenta Giacomo Galeazzi en L'Stampa, mañana, festividad de la Purificación de María, la Santa Sede podría anunciar la "plena comunión" de los lefebvristas con la Iglesia católica, acabando así con la suspensión "a divinis" que al parecer todavía no había sido revocada en el anuncio de la pasada semana. La solución, además, traería consigo la concesión de una prelatura personal para la Fraternidad San Pío X. Hasta la fecha, esta figura canónica estaba reservada al Opus Dei.
Y todo ello, pese a que distintas personalidades de la Iglesia católica han criticado algunas de las reacciones de los obispos lefebvristas acerca de la aceptación del Concilio. Del mismo modo, tanto Israel como cardenales de la talla de Philippe Barbarin, han tildado de "absolutamente insuficientes" las peticiones de disculpa del obispo Williamson ante sus declaraciones negacionistas del Holocausto.
Hasta la fecha, los seguidores de Lefebvre únicamente han anunciado su intención de reconocer la vigencia del Concilio Vaticano II, si bien han pedido alguna aclaración a documentos como "Nostra Aetate", que consagra el diálogo con otras confesiones cristianas, así como con musulmanes y judíos. Precisamente, la vuelta de los lefebvristas a Roma podría dar al traste con el anunciado viaje de Benedicto XVI a Tierra Santa.
Una polémica a la que hoy se ha sumado el obispo lefebvriano francés Bernard Tissier de Mallerais, uno de los cuatro religiosos a los que el papa Benedicto XVI levantó la excomunión recientemente, asegura que no cambiarán su postura ante el Concilio Vaticano II y que serán ellos los que llevarán a la Santa Sede a su terreno, informa Efe

