Tuesday, June 05, 2007

Los obispos que estaban en Aparecida aceptan unanimemente Motu Proprio

Según Informa ABC Color de Paraguay, Mons. Ignacio Gogorza, presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya; ha dicho que los obispos en aparecida aceptan por unanimidad el Motu Proprio:

La misa en latín, en el rito tridentino, buscará el retorno de grupos católicos que se separaron de la Iglesia en desacuerdo con las decisiones del Vaticano II (1963-1965), que modificó varios aspectos de la liturgia como la celebración de la misa en los idiomas de cada pueblo, explicó el presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, Mons. Ignacio Gogorza.

El obispo informó que durante la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe realizada en Aparecida fueron comunicados de la decisión del Santo Padre de permitir de nuevo el rezo de la misa en latín y al estilo tridentino.

La decisión papal no obliga a las diócesis a que desechen el idioma de cada país, sino es para dar lugar a aquellos que se han alejado de la Iglesia por motivos litúrgicos aprobados en el Vaticano II.

Gogorza dijo que los obispos que estaban en Aparecida aceptaron por unanimidad la idea del Vaticano y la actual forma de celebrar la misa en los distintos idiomas. Aclaró que no se cambiará la liturgia, y que si en Paraguay hay un grupo que quiere celebrar la misa de esa forma, podrá hacerlo.

El obispo recordó que en el rito tridentino la misa era en latín. Se rezaba de espaldas al pueblo, que utilizaba un misal particular que contenía la traducción. La predicación se hacía en el idioma local y las canciones eran en latín.

“'Motu Proprio” se denominará el documento pontificio que autoriza la misa de San Pío V, conocida como tridentina.

La autorización puede suponer la vuelta a la Iglesia Católica de los seguidores del arzobispo Marcel Lefebvre, fundador en 1968 de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, férrea defensora de la tradición y la liturgia tridentinas y que fue excomulgado por el Vaticano el 30 de junio de 1988 tras haber consagrado a cuatro obispos sin permiso de Roma.

¿Aceptaron con unanimidad? Permítasenos poner eso en duda, ¡Gracias!