Saturday, August 27, 2016

¿No se les hace que está hablando mucho de China?


Nos referimos al card. Pietro Parolin, Secretario de Estado del Estado Vaticano, quien en un primerísimo momento dijo que el östpolitik —hecho famosos por el card. Agostino Casaroli, también Secretario de Estado— iba a seguir pero reinventado. Dicha política ha venido en efecto aplicándose, al punto que el año pasado se veía ya un acuerdo Vaticano-China, y ahora, no anticipa que este cerca el acuerdo, pero el caso es que está hablando mucho de él.

En el curso de tres días el cardenal secretario de estado se ha referido dos veces a las relaciones Vaticano-China, la primera de ellas en una entrevista para el periódico de los obispos italianos, Avvenire, Ago-24-2016. Este es un artículo en español de Diario Castellanos basado en dicha entrevista. Entre otras cosas, el cardenal parece no hacer distinciones entre la Iglesia —hablamos de la verdadera— y la Asociación Católica Patriótica, ente por definición cismático, creado por el estado chino en los 50 para suplantar la Iglesia.

"El Papa sueña con la reconciliación"

El cardenal Pietro Parolin: es necesario escribir "una nueva página en la historia de la Iglesia en China", encontrando "soluciones realistas por el bien de todos". El Papa no es un líder político o un jefe de una grande y potente multinacional". El terrorismo yihadista "golpea desde un punto de vista numérico más a los musulmanes que a los cristianos". Y no se puede meter en medio al cristianismo para cerrar las puertas a los inmigrantes. Los contactos entre la Santa Sede y la República popular china "continúan con espíritu de buena voluntad entre ambas partes", y están dirigidos a encontrar "soluciones realistas por el bien de todos". La confirmación del paso hacia adelante en el diálogo entre Pekín y los Palacios de más allá del Tevere llega directamente del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de Su Santidad. En una amplia entrevista concedida a Stefania Falasca y publicada ayer en el periódico Avvenire, el purpurado vicentino que guía la diplomacia vaticana, delinea de manera clara los criterios y los objetivos seguidos por la Santa Sede en los contactos con los representantes del gobierno chino. "La Santa Sede", dice Parolin, "está particularmente interesada en que los católicos chinos puedan vivir de modo positivo su pertenencia a la Iglesia, y al mismo tiempo ser buenos ciudadanos y contribuir a reforzar la armonía de la entera sociedad china". Mientras en torno a las relaciones sino-vaticanas crece la sobrexcitación mediática, el secretario de Estado vaticano recuerda que "el camino del conocimiento y de la confianza recíproca necesita tiempo, paciencia y amplitud de miras". Ignorando los alarmismos difundidos sobre presuntos "pactos político-diplomáticos" peseguidos por el Vaticano sobre los responsables de la comunidad católica local, Parolin aclara que los contactos mantenidos con Pekín son un intento de la Santa Sede de hacer más fácil la vida de los fieles católicos chinos y favorecer la reconciliación entre las comunidades consideradas "oficiales" y aquellas consideradas "clandestinas". "Apoyar que en China existen dos diferentes Iglesias", asegura el cardenal, negando una de las distorsiones más habituales sobre el catolicismo chino "no corresponde a la realidad histórica ni a la vida de fieles de los católicos chinos. Se trata de dos comunidades deseosas de vivir en plena comunión con el Sucesor de Pedro". Cada una de ellas –subraya Parolin— "lleva con ellas un pasado histórico de momentos de gran sufrimiento, lo que demuestra la complejidad y las contradicciones del inmenso país". Y el deseo de la Santa Sede es "ver en un futuro no muy lejano estas dos comunidades reconciliarse, acogerse, donar y recibir misericordia para un común anuncio del Evangelio, que sea verdaderamente creíble". Es esta –repite el Secretario de Estado vaticano— la reconciliación que está de verdad en el corazón también del Papa Francisco: "que se superen las tensiones y las divisiones del pasado para poder escribir una página nueva de la Historia de la Iglesia en China", sabiendo bien que la Iglesia "conoce figuras de heroicos testimonios del Evangelio, un río de santidad a menudo escondido o desconocido a la mayoría". Tal camino de reconciliación –asegura con confianza Parolin— podrá ser "un ejemplo elocuente para el mundo entero, construyendo puentes de fraternidad y de comunión".

En los próximos días, el cardenal veneto tomará parte en Canale d’Agordo de las celebraciones por el 38 aniversario de la elección papal de Juan Pablo I. La entrevista recogida por Falasca destaca la devoción de Parolin por el Papa Luciani (Admiro su santidad vivida. Espero que no falte mucho a la proclamación de sus virtudes y se pueda conseguir su beatificación"), para después tocar otros temas legados a la actualidad geopolítica. Preguntado sobre la intervención militar de la coalición en Medio Oriente y Libia.

Interrogada sobre el interés y la estima que las intervenciones del Papa Francisco despiertan también entre los potentes del mundo, el Secretario de Estado aprovecha para llamar la atención sobre un "dato a menudo infravalorado: Papa Francisco" recuerda Parolin "no es un líder político o un jefe de una potente y grande multinacinal, experto en estrategias políticas, comerciales y funancieras. Él es el Sucesor de Pedro, el pastor de la Iglesia universal, elegido por Dios para este trabajo arduo", y "su única preocupación es la de anunciar el Evangelio que salva, hasta que los hombres puedan reconciliarse con Dios y con los hermanos y así encontrar esperanza y paz". Solo de esta soledad apostólica –subraya Parolin— nace también la atención a la participación del Papa a los dramas y a los problemas vividos por la familia humana. A juicio del Secretario de Estado vaticano, "es la simplicidad y el coraje con el que el Papa propone el diálogo y el encuentro" lo que ha desatado en muchos líderes religiosos y políticos "el deseo de entrar en contacto con él y de conocer mejor la acción de la Santa Sede y de la Iglesia católica en el mundo".

La segunda ocasión en que regresa sobre las relaciones Vaticano-China ha sido hoy. Este es un despacho en español de agencia ANSA, Ago-27-2016.

"Camino de acercamiento" entre la Santa Sede y China

Positivo para católicos y para paz mundial, cardenal Parolin

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 27 AGO - La instauración de "una nueva temporada en las relaciones" entre la Santa Sede y China puede tener un impacto positivo no sólo para los católicos del país asiático sino también para la paz en el mundo, destacó hoy el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano.

"Hay muchas esperanzas para un nuevo ciclo" en las relaciones bilaterales Vaticano-Pekín "no sólo en beneficio de los católicos de la tierra de Confucio sino para todo el país, una de las grandes civilizaciones del planeta", indicó el cardenal Parolin durante un seminario de obispos en Pordenone (norte de Italia) centrado sobre la figura de Celso Costantini, el primer delegado vaticano en Pekín, durante los años '20.

El punto clave es que "se ha abierto un camino, se han retomando contactos" y se está avanzando "para poder llegar realmente a un acuerdo satisfactorio para todos, creo que -precisó- con la buena voluntad de ambas partes". "Me animaría a decir que todo ésto beneficiará también a una ordenada, pacífica y fructífera convivencia de los pueblos y de las naciones en un mundo, como el nuestro, lacerado por tantas tensiones y conflictos", añadió el secretario de Estado vaticano.

Durante su intervención, el cardenal destacó que quería "subrayar este concepto: las auspiciadas nuevas y buenas relaciones con China -incluídas las relaciones diplomáticas, si Dios lo quiere!- están concebidas por el bien de los católicos chinos, el bien de todo el pueblo de China".

Y por otro lado "por la armonía de toda la sociedad, a favor de la paz mundial", afirmó el prelado.

El cardenal Parolin manifestó, por otra parte, su "auspicio de que este camino iniciado" entre ambas partes "pueda avanzar y cerrarse con un acuerdo que beneficie a la iglesia en China y a todo el pueblo chino".

Filmadas ayer tomas cinematográficas del Pontífice/actor en los Jardines Vaticanos

Aparece hoy esta información en la página 16 del periódico italiano Libero.



Aclaramos que la foto no es de ayer, corresponde a una foto de archivo de cuando el Vaticano fue consagrado a San José y San Miguel Arcángel en Julio de 2013, y sirve para ilustrar el texto que procedemos a traducir.

Papa-actor en la película sobre él

Francisco estaba ocupado ayer en tomas cinematográficas en los Jardines Vaticanos (en la foto, el Papa en los Jardines mientras bendice la estatua de San Miguel Arcángel). No fue precisado cuáles fueron las tomas, pero se sabe que el Papa ha aceptado interpretarse a sí mismo en la película «Beyond the Sun», »Más allá del sol». En el largometraje, escrito por Graciela Rodríguez, el Papa será presentado en su vida diaria en el Vaticano, y se sabe que la película será destinada principalmente a los niños y las familias. [La Presse]

Como se recodará, el pasado Febrero, ante el anuncio de la película, el Vaticano salió a aclarar que la participación del Papa en la película no iba a ser como actor.

Evidentemente los medios de comunicación bergoglianos tratan de minimizar la participación de Francisco como “actor” en el filme.

Tal hace, por ejemplo, Faro di Roma, el cual la justifica basado en “que simplemente se deja filmar mientras desarrolla su misión”, y lo parangona con Juan Pablo II e incluso con “otros pontífices [que] aceptaron aparecer en las pantallas cinematográficas y televisivas”. Descabelladamente comparan el caso con el de Pío XII quien, “grabó su primer mensaje televisivo en 1949, cuando fue filmado por una red televisiva estadounidense y por una francesa”. Incluso llegan a insinuar que los ensayos que hacía Pacelli antes de sus mensajes televisados constituyeron una actuación. Y como para subrayar que la aparición de Francisco en la película sobre sí mismo no es una novedad y se puede remontar al siglo XIX, escriben en otra parte: “Una película de la cineteca vaticana que se remonta al lejano 1896 muestra a León XIII, el primer Papa que fue filmado en la historia”.

Friday, August 26, 2016

Rígida en la piel, pelagiana, Iglesia de puertas cerradas, la Iglesia argentina impide al Presidente de la República ser padrino de bautismo

No están excomulgados, es verdad. Pero no pueden ser padrinos de bautismo, no pueden leer la lectura en la misa, no pueden dar la comunión, no pueden enseñar catequesis, no pueden como siete cosas, tengo la lista ahí. ¡Pará! ¡Si yo cuento esto parecerían excomulgados de facto! Entonces, abrir las puertas un poco más. ¿Por qué no pueden ser padrinos?

Francisco
Hablando sobre los divorciados vueltos a casar
entrevista en La Nación
Dic-07-2014




Tenemos la percepción de un corto circuito en la Iglesia de Argentina. El jefe —que es argentino— piensa como lo acaban de leer, pensamiento que ha manisfestado no sólo en esa ocasión, sino en otras que por ahora no consideramos.

Pues en la Iglesia de Argentina puede una niña “con dos madres” ser bautizada por un ministro católico en un templo católico (ver aquí y aquí), cuya madrina no la conocía ni sabía nada de ella (aquí); también puede un transexual ser “madrina” de bautismo (ver aquí). Ello para citar sólo dos ejemplos que hemos consignado en este blog. ¿Y para qué los citamos?, pues para denotar ese corto circuito que mencionamos, porque ahora resulta que la Iglesia argentina de repente se volvió rígida en la piel, pelagiana, Iglesia de puertas cerradas, o eso es lo que se percibe cuando, contrario a lo que el jefe piensa, no permitieron a Mauricio Macri, actual presidente argentino, ser padrino de un bautismo. ¿Motivo?: Macri es católico divorciado vuelto a casar por lo civil.

Tal se lee en una información del sitio Mediamza, Ago-25-2016.

Los católicos no quisieron bautizar a su ahijado, porque Macri no está casado con Awada

Al ahijado de Macri lo bautizaron en una iglesia evangélica. Los católicos no lo permitieron porque el presidente no está casado con Juliana Awada. La madre de Tiziano recorrió tres iglesias, entre ellas la Catedral, y en ninguna permitieron la celebración

25-08-2016. Tiziano tiene 4 meses y llegó para bendecir a una familia que componen su mamá y seis hermanos varones. La tradición en nuestro país indica que en ese caso, por ser el séptimo hijo varón, el padrino de bautismo debe ser el Presidente de la Nación. Y así fue, días atrás fue bautizado en la iglesia Vida y Paz que dirige el Pastor Víctor Doroschuk.

Pero no todo fue sencillo. Se hicieron las gestiones pertinentes a nivel político-institucional y cuando todo estuvo listo, la mamá, Natalia Alcalle, fue a la Catedral para bautizarlo allí, pero recibió una negativa. Siguió su periplo por otras parroquias con el mismo resultado.

Contó a Mediamza.com: “Yo quería bautizar a Tiziano en la Iglesia Católica, fui a hablar a la Catedral, a la iglesia Nuestra Señora de Luján y en la del Chañaral y en todas me dijeron que no podían bautizarme a Tiziano porque su padrino el presidente Macri es divorciado y vive en concubinato, y eso no estaba bien para los ojos de Dios”.

Agregó muy agradecida: “En el Tabernáculo me aceptaron sin ningún inconveniente y la ceremonia fue hermosa”.

Cabe destacar que el Papa Francisco, haciendo una modificación al protocolo centenario del Vaticano, recibió en la visita oficial al presidente Mauricio Macri y a Juliana Awada.

Aquella visita que produjo una foto con los integrantes de la comitiva presidencial (de la que participó el gobernador Alfredo Cornejo), tuvo gran repercusión por el gesto adusto del Santo Pontífice. Sin embargo con el correr de los días se conocieron los detalles de un encuentro que fue más allá de lo que muchos imaginaron: el Papa recibió en el mismo acto al Presidente y a su esposa (lo que nunca estuvo contemplado en el estricto protocolo del Vaticano).

Los medios nacionales destacaron en febrero de este año que “el protocolo del Vaticano dejó entrar a un presidente católico junto a su esposa no casada por la Iglesia en una visita oficial al Papa. Desde una mirada argentina, podría parecer una pequeñez, pero para la Santa Sede se trata de un cambio de costumbre drástico, que marca un antes y un después y reafirma el rumbo reformista del pontificado de Bergoglio. Una fuente bien informada del Vaticano contó que a Francisco le costó convencer a la Secretaría de Estado de este histórico y novedoso cambio de reglas del protocolo, acorde con los tiempos”.

Según las ahora superadas -por expresa voluntad de Francisco- normas del protocolo, cuando un jefe de Estado llegaba de visita al Palacio Apostólico con una consorte casada por civil y no por la Iglesia, ésta era saludada por el Santo Padre aparte, en forma separada de su marido, en otro salón.

Pero también hay que destacar que las decisiones de los sacerdotes católicos están regidas por el derecho canónico. En la conferencia pronunciada en Caracas (Venezuela) en 2001 en el marco de un Curso de actualización en derecho matrimonial y procesal sobre el tratamiento canónico y pastoral de las situaciones matrimoniales irregulares, dispuso para este caso particular (Divorciado casado de nuevo) según el Directorio de la Conferencia Episcopal Italiana: “Sólo cuando los divorciados vueltos a casar dejan de ser tales pueden ser readmitidos a los sacramentos…”.

Para esta incongruencia, nosotros tenemos una teoría que vamos a decir ya: Los obispos argentinos tienen miedo de ofender a Francisco. Pues aunque Francisco considera que los divorciados vueltos a casar sí podrían ser padrinos en un bautismo, como podría ser este el caso; también es sabida la distancia personal que ha mostrado Francisco de Macri, y los Sres. obispos, en este caso sí, aplican la letra.

Aclaración sobre la foto. La imágen que acompaña esta entrada es proporcionada por el mismo medio de comunicación que publicó la historia, suponemos que la aparición del rostro del bebé fue permitida por su madre, porque lo lógico es que en Argentina, como en otros lugares del globo, exista una especie de estatuto de protección a los menores, por el cual debería haber sido protegida su identidad.

Thursday, August 25, 2016

Benedicto XVI: “Estaba cansado y no podía hacer más, por eso me fui”

Este es un anticipo del libro “Servidor de Dios y de la Humanidad. La biografía de Benedicto XVI” de Elio Guerriero (Mondadori, 756 páginas, en kioskos italianos el 30 de Agosto), que publicó La Repubblica, Ago-24-2016, págs. 01, 10 y 11. El periódico L'Osservatore Romano, Ago-25-2016, págs 4 y 5, también publicó un aparte, incluyendo el prefacio hecho por Francisco. La traducción al español la proporciona BenedictoGänswein.com (a la cual le hemos hecho algunas adaptaciones).

La fatiga, las dudas y la decisión irrevocable. En su biogarafía Joseph Ratzinger relata cómo llegó a la decisión que convulsionó la Iglesia y llevó a la elección de Bergoglio

El Otro Papa

Benedicto XVI: “Estaba cansado y no podía hacer más por eso me fui”

ELIO GUERRIERO

En Roma el cielo está cargado de nubes amenazadoras, pero cuando llego al Mater Ecclesiae, la residencia del Papa emérito, un inesperado rayo de sol resalta la armonía de la cúpula de San Pedro y los jardines del Vaticano. "Mi paraíso", comentó en una visita previa Benedicto XVI. Me conducen a la habitación, que es a la vez la biblioteca privada y yo, de forma espontánea, pienso en el título del libro de Jean Leclercq L’amore delle lettere e il desiderio di Dio, que el Papa mencionó en su famoso discurso en el Claustro de los Bernardinos en París.

El Papa llega tras unos minutos, saluda con la sonrisa y la cortesía de siempre y dice: "Voy por el quince". No entiendo, por lo que repite: "He leído quince capítulos". Estoy francamente sorprendido. Unos meses antes le había enviado buena parte del libro, pero nunca esperaba que lo leyese en su totalidad. Le ofrezco el resto de los capítulos y le digo que ahora le echo un poco de menos. Está contento con lo que ha leído, por lo que agrego: "¿Le importa si le hago algunas preguntas a modo de entrevista?". Él responde como siempre, amable y práctico: "Hazme las preguntas, después me lo envías todo y veremos". Por supuesto, yo sigo las indicaciones. Tiempo después me escribe prestando su consentimiento para la publicación. No me queda más que agradecerle la confianza depositada en mi.

Santidad, la última vez que visitó Alemania, en 2011, usted dijo: "No se puede renunciar a Dios". Aún más: "Donde hay Dios hay futuro". ¿No le ha desagradado profundamente tener que abandonar en el año de la fe?

Naturalmente tenía en mi corazón llevar a cumplimiento el año de la fe y escribir la Encíclica sobre la fe, que debía concluir el recorrido iniciado con Deus Caritas Est. En palabras de Dante, el amor que mueve el sol y otras estrellas nos empuja, nos conduce a la presencia de Dios, que nos da esperanza y futuro. En una situación de crisis la mejor actitud es ponerse ante Dios con el deseo de recuperar la fe, con el fin de continuar el camino de la vida. Por su parte, el Señor está dispuesto a acoger nuestro deseo, a darnos la luz que nos guía en la peregrinación de la vida. Es la experiencia de los santos, de San Juan de la Cruz o de Santa Teresa del Niño Jesús. En 2013, sin embargo, había numerosos compromisos que no creía poder llevar a término.

¿Cuáles eran esos compromisos?

En particular, ya se había fijado la fecha de la Jornada Mundial de la Juventud, que debía celebrarse en el verano de 2013, en Río de Janeiro, en Brasil. A este respecto yo tenía dos convicciones muy precisas. Tras la experiencia del viaje a México y Cuba, no me sentía capaz de realizar un viaje tan exigente. Además, con el planteamiento de Juan Pablo II para estas jornadas, la presencia física del Papa era indispensable. No se podía pensar en un enlace televisivo u otras formas garantizadas por la tecnología. También ésta era una circunstancia por la cual la renuncia era para mí un deber. Finalmente, yo tenía la segura confianza de que incluso sin mi presencia el año de la fe llegaría a buen fin. La fe, de hecho, es una gracia, un don generoso de Dios a los creyentes. Por tanto, yo tenía la firme convicción de que mi sucesor, como ha ocurrido después, también llevaría a buen término lo querido por el Señor, la iniciativa por mí comenzada.

Visitando la basílica de Collemaggio en L'Aquila, usted puso el palio sobre el altar de San Celestino V ¿Me puede decir cuándo llegó a la decisión de tener que renunciar al ejercicio del ministerio petrino por el bien de la Iglesia?

El viaje a México y Cuba fue para mí hermoso y conmovedor desde muchos puntos de vista. En México quedé impresionado al encontrar la profunda fe de tantos jóvenes, haciendo experiencia de su gozosa pasión por Dios. Igualmente me impresionaron los grandes problemas de la sociedad mexicana y el compromiso de la Iglesia por encontrar, a partir de la fe, una respuesta a los retos de la pobreza y la violencia. No hay necesidad de recordar expresamente, sin embargo, como en Cuba quedé también sorprendido al ver la forma en que Raúl Castro quiere llevar a su país hacia un nuevo camino sin romper la continuidad con el pasado inmediato. También estaba muy impresionado por la forma en que mis hermanos obispos están tratando de encontrar una orientación en este difícil proceso a partir de la fe.

En esos mismos días, sin embargo, experimenté con gran fuerza los límites de mi resistencia física. Sobre todo, me di cuenta de que ya no era capaz de afrontar en el futuro los vuelos transoceánicos por el problema del huso horario. Naturalmente, hablé de estos problemas con mi médico, el Prof. Dr. Patrizio Polisca. De esta manera quedó claro que ya no sería capaz de tomar parte en la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro en el verano de 2013, se oponía claramente el problema del huso horario. De ahí en adelante tuve que decidir en un tiempo relativamente corto sobre la fecha de mi retiro.

Después de la renuncia muchos imaginaban escenarios medievales, con portazos y acusaciones clamorosas. Hasta el punto de que los mismos comentaristas se sorprendieron, casi decepcionados, por su decisión de permanecer en el recinto de San Pedro, de vivir en el monasterio Mater Ecclesiae. ¿Cómo llegó a esta decisión?

Yo había visitado muchas veces el monasterio Mater Ecclesiae, desde sus orígenes. A menudo fui allí para asistir a las vísperas o para celebrar la santa misa para todas las religiosas que se habían sucedido unas a otras. Por último, estuve allí con motivo del aniversario de la fundación de las Hermanas de la Visitación. En su momento, Juan Pablo II decidió que la casa, que previamente había servido como vivienda del director de Radio Vaticano, se convertiría en un lugar de oración contemplativa, como una fuente de agua viva en el Vaticano. Sabiendo que en aquella primavera expiraba el trienio correspondiente a las hermanas de la Visitación, casi se abrió de forma natural en mi conciencia la idea de que éste sería el lugar donde poder retirarme para continuar a mi modo el servicio de oración al que Juan Pablo II había destinado esta casa.


No sé si también vio una foto tomada por un corresponsal de la BBC el día de su renuncia, en la que aparece la cúpula de San Pedro alcanzada por un rayo (Benedicto asiente con la cabeza). Esa imagen sugirió a muchos la idea de decadencia o incluso el final de un mundo. Ahora, sin embargo, puedo decir: si esperaban compadecer a un vencido, a un derrotado de la historia, yo veo aquí a un hombre sereno y confiado.

Estoy totalmente de acuerdo. Yo debería haberme preocupado realmente si no hubiese estado convencido, como dije al comienzo de mi pontificado, de ser un simple y humilde trabajador en la viña del Señor. Desde el principio era consciente de mis límites y los acepté, como siempre he intentado hacer en mi vida, en espíritu de obediencia. Después estaban las dificultades más o menos grandes del pontificado, pero también hubo muchas gracias. Me di cuenta de que todo lo que debía hacer no podía hacerlo solo, por lo que estaba casi obligado a ponerme en las manos de Dios, a confiar en Jesús, al cual me sentía ligado por una antigua amistad, cada vez más profunda, a medida que escribía mi volumen sobre él.

Luego estaba la Madre de Dios, madre de la esperanza, un apoyo seguro en las dificultades y de la que me sentía más cerca en la recitación del Santo Rosario y en las visitas a los santuarios marianos. Por último estaban los santos, mis compañeros de viaje de una vida: San Agustín y San Buenaventura, mis maestros espirituales, pero también San Benito, cuyo lema "No anteponer nada a Cristo" se me hizo cada vez más familiar. Y San Francisco, el pobre de Asís, el primero en intuir que el mundo es el espejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos.

¿Sólo consuelos espirituales, entonces?

No. Mi camino no estaba acompañado sólo desde lo alto. Todos los días recibía numerosas cartas no sólo de los grandes de la tierra, sino también de gente humilde y sencilla que me decían que estaban cerca de mí, que oraban por mí. De ahí también, en los momentos difíciles, la confianza y la certeza de que la Iglesia es guiada por el Señor y que, por lo tanto, podía poner en sus manos el mandato que me había confiado el día de la elección. Además, este apoyo continuó incluso después de mi renuncia, por lo que sólo puedo estar agradecido con el Señor y con todos los que me han expresado, y aún hoy, siguen manifestándome su afecto.


Video (italiano) del último acto de Benedicto XVI —saludo a los cardenales presentes en la Sala Clementina— en el cual prometó “incondicional reverencia y obediencia” al “futuro Papa”. Feb-28-2013.

En su saludo de despedida a los cardenales, el 28 de febrero de 2013, usted prometió obediencia desde entonces a su sucesor. Entretanto, tengo la impresión de que usted también ha garantizado la cercanía humana y la cordialidad a Francisco. ¿Cómo es la relación con su sucesor?

La obediencia a mi sucesor nunca ha sido cuestionada. Pero después surge el sentimiento de profunda comunión y amistad. En el momento de su elección, como muchos otros, tuve un sentimiento espontáneo de gratitud a la Providencia. Después de dos papas procedentes de Europa central, el Señor volvía su mirada, por así decirlo, a la Iglesia universal, y nos invitaba a una comunión más amplia, más católica. Personalmente me sentí profundamente conmovido desde el primer momento por la extraordinaria disponibilidad humana del Papa Francisco hacia mí. Inmediatamente después de su elección trató de ponerse en contacto conmigo por teléfono. No habiendo logrado este propósito, volvió a telefonearme inmediatamente después del encuentro con la Iglesia universal desde el balcón de San Pedro y me habló con gran cordialidad.

Desde entonces me ha regalado una relación maravillosamente paterno-fraterna. A menudo viene aquí con pequeños regalos, cartas escritas personalmente. Antes de emprender grandes viajes, el Papa nunca deja de hacerme una visita. La bondad humana con la que me trata es para mí una gracia especial de esta última etapa de mi vida, por lo que sólo puedo estar agradecido. Lo que él dice sobre la disponibilidad hacia los demás, no son sólo palabras. Lo pone en práctica conmigo. Que el Señor le haga sentir cada día su benevolencia. Por esto rezo al Señor por él".

Wednesday, August 24, 2016

Terremoto en Italia: Francisco suspende audiencia general y ora el rosario


Información de Radio Vaticano, Ago-24-2016.

Cercanía del Papa y de toda la Iglesia ante el terremoto que asoló el centro de Italia

(RV).- El Papa Francisco expresó su profundo dolor y su cercanía en la oración, pocas horas después del fuerte terremoto que sacudió la zona central de Italia, causando numerosas víctimas y graves daños materiales y dejando en escombros algunas localidades, en especial Accumoli y Amatrice. Además de la región de Lacio, las zonas sacudidas por el seísmo, de 6 grados en la escala de Richter, son Las Marcas, Los Abruzos, Umbría y Emilia Romaña.

El Obispo de Roma, que alentó a los equipos de socorro, postergó para la próxima audiencia general la catequesis que había preparado, para rezar con los miles de peregrinos que acudieron a la Plaza de San Pedro.

Con gran conmoción, el Santo Padre aseguró también la oración y la «caricia y el abrazo de toda la Iglesia», invocando el consuelo del Señor Jesús y la intercesión de la Virgen María.

Texto completo de las palabras del Papa Francisco




¡Ante todo, buenos días!

Había preparado la catequesis de hoy, como todos los miércoles de este Año de la Misericordia, sobre el argumento de la cercanía de Jesús. Pero ante la noticia del terremoto que ha sacudido el centro de Italia, devastando enteras zonas y dejando muertos y heridos, no puedo dejar de expresar mi gran dolor y mi cercanía a todas las personas presentes en los lugares afectados por los seísmos, a todas las personas que han perdido a sus seres queridos y a aquellas que aún se sienten afectadas por el miedo y el terror. Escuchar al Alcalde de Amatrice decir: “la ciudad ya no existe” y saber que entre los muertos existen también algunos niños, me conmueve mucho de verdad. Y por esto quiero encomendar a todas estas personas en los alrededores de Accumoli, Amatrice y en torno, en la diócesis de Rieti, de Ascoli Piceno y las otras en todo el Lacio y Umbría y en las Marcas, la oración y decirles que cuentan con la caricia y el abrazo de toda la Iglesia que en este momento desea abrazarlos con su amor materno, también con nuestro abrazo, aquí, en la Plaza.

Agradezco a todos los voluntarios y a los operadores de la Protección Civil que están socorriendo a estas poblaciones, les pido que se unan a mí en la oración, para que el Señor Jesús, que se ha siempre conmovido ante el dolor humano, consuele estos corazones afligidos y les done la paz por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María. Dejémonos conmover con Jesús.

Por lo tanto, postergo para la próxima semana la catequesis de este miércoles, y los invito a recitar conmigo por estos hermanos y hermanas nuestras una parte del Santo Rosario.

(RV).- En lugar del acostumbrado pasaje bíblico de introducción a la catequesis, en esta ocasión un prelado leyó en nuestro idioma la intención del Papa para esta Audiencia General:




Había preparado la catequesis de hoy, como para todos los miércoles de este Año de la Misericordia, sobre el tema de la cercanía de Jesús, pero ante la noticia del terremoto que ha golpeado el centro de Italia, devastando zonas enteras y dejando muertos y heridos, no puedo dejar de manifestar mi gran dolor y mi cercanía a todas las personas presentes en los lugares azotados por los temblores, a todas las personas que han perdido sus seres queridos y a aquellas que todavía están afectadas por el miedo y el terror. Escuchar decir al Alcalde de Amatrice: «el pueblo ya no existe», y saber que entre los muertos hay también niños, me conmueve verdaderamente mucho.

A todas estas personas en Accumoli, Amatrice, en la Diócesis de Rieti y de Ascoli, Piceno y todo el Lacio, en Umbría y en las Marchas, quiero asegurar la oración y decirles que confíen en la caricia y en el abrazo de toda la Iglesia, que en este momento desea abrazarlos con su amor materno.

Agradecemos a todos los voluntarios y personal de protección civil que están socorriendo a estas poblaciones, y os pido que nos unamos en oración, para que, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, el Señor Jesús, que siempre se ha conmovido ante el dolor humano, consuele estos corazones afligidos y les done la paz.

Dejémonos conmover con Jesús.

Por tanto, posponemos para la próxima semana la catequesis de este miércoles. Y los invito ahora a rezar conmigo una parte del Santo Rosario: “Misterios dolorosos”.

Mientras hablando en español el Papa Francisco saludó con las siguientes palabras:




“Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Los invito a salir al encuentro de las necesidades del prójimo, para que cada uno de nosotros pueda experimentar en su vida la mirada misericordiosa de Dios, y ser curado en el cuerpo y en el espíritu, recuperando la dignidad de ser hijos de un mismo Padre. Muchas gracias”.

Tuesday, August 23, 2016

Un prestigioso informe científico afirma que la condición de homosexual o transexual no es “innata”

Artículo de Actuall, Ago-22-2016. El artículo está basado en un estudio publicado en el más número de otoño (N° 50) de la revista The New Atlantis. Otro artículo en español —un poco más completo— puede leerse en Religión en Libertad.

Un prestigioso informe científico afirma que la condición de homosexual o transexual no es “innata”

Un estudio elaborado por la prestigiosa publicación "The New Atlantis" destaca que no hay evidencia científica que respalde que la identidad de género sea independiente del sexo. Es decir, aquello tan repetido de "soy un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer" o viceversa.

Javier Torres - 22/08/2016

La revista The New Atlantis ha publicado un estudio sobre “sexualidad y género” en el que desmonta algunas de las teorías del lobby LGTB respecto a transexualidad, homosexualidad y la dicotomía género-sexo.

Entre las conclusiones del informe destaca que no hay evidencia científica que respalde que la identidad de género sea independiente del sexo. Es decir, aquello tan repetido de “soy un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer” o viceversa. De este modo, ser homosexual o transexual no sería algo “innato”.

Así lo afirman los autores del informe, el psiquiatra Lawrence Maier (miembro del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Medicina Johns Hopkins) y el psicólogo y psiquiatra Paul McHugh (también de la misma universidad), que además señalan que hay una diferencia entre lo que la gente cree que significa la transexualidad y lo que realmente la ciencia revela sobre la misma. Para ello han analizado los problemas mentales y de salud que afectan a los transexuales.

Hay que recordar que The New Atlantis está considerada una publicación con gran prestigio en el mundo científico. De periodicidad trimestral, la revista aborda temas sociales, tecnológicos y científicos con el fin de “elevar el conocimiento en aspectos de la vida que necesitan una explicación regulada por la ciencia”.

Precaución con los niños

El propio editor de la revista, Adam Keiper, explica la necesidad de este trabajoso estudio. “La transexualidad es una de las realidades más complejas de la sexualidad humana, se puede ver hasta como un fraude en el género humano y necesitábamos contar desde el punto de vista de la biología y la psicología qué es la transexualidad y si tienen repercusiones mentales”, señala Keiper, encargado además de dirigir un vídeo sobre este informe.

Asimismo, estos dos expertos sostienen que la realidad biológica es una realidad que no puede ser alterada ni socialmente ni a través de la cirugía: “Aunque un niño pequeño sea considerado -incluso por él mismo- una niña, no lo convierte biológicamente en una niña. La definición científica del sexo biológico es, para casi todos los humanos, claro, binario, y estable, lo que refleja una realidad biológica subyacente que no se contradice con las excepciones a la conducta sexual habitual, y no puede ser alterada por la cirugía o condicionamientos sociales”.

Al mismo tiempo el estudio señala que la creencia de que la orientación sexual es innata y responde a una realidad biológica, es decir, “que la gente nace así”, no está apoyada por ninguna evidencia científica. Mientras que el sexo biológico es una característica innata de los seres humanos, la identidad de género es un concepto más difícil de alcanzar.

Los niños son además una parte importante del estudio. El informe sostiene que sólo una minoría de los menores que muestran pensamientos o comportamientos atípicos sobre su género continúan haciéndolo durante la adolescencia y la edad adulta. Por eso los científicos creen que no hay motivo para que todos estos niños deban ser animados a convertirse en transexuales y mucho menos a ser sometidos a un tratamiento hormonal e incluso a la cirugía.

Para Lawrence Maier y Paul McHugh nadie puede determinar la identidad de género de un niño. “Tenemos dudas acerca de que un niño tenga desarrollado el sentido de su género. Nos alarman profundamente estas terapias, tratamientos y cirugías (LGTB) porque pueden ser prematuras, ya que la mayoría de los niños que se identifican con el género opuesto a su sexo biológico no continuará haciéndolo ni durante su adolescencia ni en edad adulta. Hay una falta de estudios fiables sobre los efectos a largo plazo de estas intervenciones. Instamos enérgicamente a la precaución en este sentido”.

Subpoblaciones LGTB

Uno de los puntos más polémicos del estudio es el que se refiere a los problemas de ansiedad, depresión y suicidio que sufren homosexuales y transexuales en un porcentaje mayor al de los heterosexuales. Y no sólo eso, sino que además son más frecuentes en ellos problemas sociales y de comportamiento tales como la violencia de pareja.

Y es que uno de los argumentos tradicionales empleados para explicar esta realidad es el del estrés que tanto homosexuales y transexuales sufren a causa de la discriminación y el estigma social. El estudio, sin embargo, señala que la ciencia no ha demostrado que estos factores por sí solos representen la totalidad, o incluso una mayoría, de los problemas mentales entre homosexuales y transexuales.

Así lo explican los autores del informe: “Hay una necesidad de una extensa investigación para demostrar la hipótesis de estrés social y otros aspectos que expliquen esta diferencia porcentual (entre heterosexuales respecto a homosexuales y transexuales), así como para ayudar a identificar formas de abordar los problemas de salud presentes en estas subpoblaciones”.

Sin entrar en aspectos políticos, el estudio reclama realizar más investigaciones sobre casi 20 temas críticos relacionados con la orientación sexual y la identidad de género. “Se necesita más investigación para descubrir las causas del aumento de las tasas de problemas de salud mental en las subpoblaciones LGBT“.

La revista, asimismo, advierte de que “a menudo hay una gran brecha entre la certeza de nuestras creencias acerca de estas cuestiones y lo que la ciencia muestra”. Por ello, concluye: “La sexualidad es una parte enorme complejidad de la vida humana que desafía nuestros intentos de definir todos sus aspectos y estudiarlas con precisión”.

Sunday, August 21, 2016

Ni lo “inquieta” ni lo “preocupa”

Julio Algañaraz, corresponsal en el Vaticano de del periódico Clarín, trae hoy una muy buena explicación sintética sobre el asunto ese de la teoría del ministerio pretino “alargado”. No nos encargaremos de ello, mejor lo leen Uds. mismos. Lo que sí nos ha llamado la atención es el títular que trae la nota en el sitio web del diario, la cual difiere del que apareció en la edición impresa.



En la edición impresa (imágen inmediatamente anterior), el titular es: «La “teoría de los dos papas” agita un debate y preocupa a Bergoglio».



Pero en la edición web (captura de pantalla en la imágen inmediatamente anterior) el titular es: «La teoría de "los dos Papas" inquieta a Bergoglio».

Una mera curiosidad no más. Para nosotros la cosa es muy clara, ese asunto a Francisco ni lo “inquieta”, ni lo “preocupa”, ni lo desvela, ni lo despeina, ni nada parecido. Si así fuera, en el análisis de Algañaraz se hubiera podido incluir una mínima referencia que lo indique, pero de ello no vemos nada.

Portavoz de Francisco para Amoris Lætitia, entrevista en español

Como hemos anotado en otras ocasiones (como aquí), se ha tratado de hacernos creer que Francisco “habla por sí mismo” y no tiene voceros; pero esa teoria no es comprable cuando se trata de Amoris Lætitia, porque el propio Francisco renuncia a interpretarla y nos remite al que el llama antiguo secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe —aunque no lo sea—, el card. Christoph Schönborn (imágen). El card. Schönborn, sobre Amoris Lætitia, dio una entrevista a La Civiltà Cattolica, -publicada en Jul-07-2016, lo cual reseñamos en su momento (aquí).

Pues bien, el texto completo en español de dicha entrevista ha sido publicado por Reflexión y Liberación (¡no podría ser un medio que no fuera progresista, ni más faltaba!, si Ud. va allí, lo hace por su cuenta), el cual procedemos a transcribir.

Algunos hablan de “La Alegría del Amor” como de un documento menor, de una opinión personal del Papa Francisco (por decirlo así), sin pleno valor magisterial. ¿Qué valor posee esta exhortación? ¿Es un acto de magisterio? Esto parece evidente, pero es bueno aclararlo en estos tiempos, para evitar que algunas voces que sostienen lo contrario puedan crear confusión entre los creyentes.

Es obviamente un acto de magisterio: es una exhortación apostólica. Está muy claro que el Papa está ejerciendo aquí su papel de pastor, de maestro y profesor de la fe, después de haber consultado los dos sínodos sobre la familia. Y sin duda hay que decir que se trata de un documento pontificio de gran nivel, un verdadero magisterio de sacra doctrina, que nos remite a la actualidad de la palabra de Dios. La he leído muchas veces, y siempre que lo hago percibo la delicadeza de su composición y cada vez mayor cantidad de detalles repletos de enseñanza.

No faltan pasajes en la exhoratación que demuestran clara y decisivamente su valor doctrinal. El tono y el contenido de lo que se dice permiten reconocer la intención del texto —por ejemplo, cuando el Papa escribe: “Pido con urgencia…”, “Ya no podemos seguir diciendo…” “He querido presentar a toda la Iglesia…” y así sucesivamente—. “La Alegría del Amor” es un acto del magisterio que permite que la enseñanza de la Iglesia se haga presente y relevante en el mundo de hoy. Al igual que leemos el Concilio de Nicea a la luz del Concilio de Constantinopla y el Concilio Vaticano I a la luz del Concilio Vaticano II, tenemos que leer las previas afirmaciones del magisterio sobre la familia a la luz de las aportaciones que hace “La Alegría del Amor”. Eso nos permitirá dilucidar vívidamente la distinción entre la continuidad de los principios doctrinales y la discontinuidad de las perspectivas y reconocer aquellas expresiones que estuvieron condicionadas históricamente. Esta es la función que corresponde al magisterio vivo: interpretar verazmente la palabra de Dios, ya sea escrita o recogida por la tradición.

¿Le han sorprendido algunas cosas? ¿Y ha habido otras que le hayan movido a la reflexión? ¿Ha habido pasajes que ha tenido que pararse a leer varias veces?

Lo que me sorprendió muy gratamente fue la metodología. En este ámbito de la realidad humana, el Santo Padre renovó esencialmente el discurso de la Iglesia en las páginas de su exhortación apostólica “La Alegría del Evangelio”, como también lo hizo la constitución pastoral “Gaudium et Spes” del Concilio Vaticano II, que esboza ya los principios doctrinales y las reflexiones sobre el ser humano que hoy en día siguen en constante evolución. Hay aquí una profunda apertura para asumir la realidad.

¿Diría usted que esta perspectiva, tan abierta a la realidad, y también a la fragilidad, puede perjudicar la fortaleza de la doctrina?

Rotundamente no. El gran desafío del Papa Francisco es precisamente demostrar que esta perspectiva, por ser capaz de comprender y estar transida de benevolencia y de confianza, no causa daño alguno a la fortaleza de la doctrina. Por el contrario, esta perspectiva forma parte de los pilares de la doctrina. Francisco entiende la doctrina como el “hoy” de la Palabra de Dios, la Palabra encarnada en la historia, y la predica mientras va escuchando las preguntas que surgen por el camino. Lo que rechaza es esa actitud de encerrarse en discursos abstractos, impropios de quien vive y da testimonio de encuentro con el Señor que nos cambia la vida. Esa abstracta y doctrinaria perspectiva que domestica algunas declaraciones para imponerlas a una élite, y olvida que si cerramos los ojos a nuestro prójimo, también nos estamos volviendo ciegos a Dios, como dijo Benedicto XVI en “Deus caritas est”.

A uno le llama la atención esa insistencia del Papa en “La Alegría del Amor” de que la familia no es una realidad preconcebida y perfecta. Entonces ¿por qué tendemos a ser tan excesivamente idealistas cuando hablamos sobre las relaciones matrimoniales? ¿Es quizá un idealismo romántico que corre el riesgo de pecar de platónico?

La misma Biblia describe la vida familiar no como un ideal abstracto, sino como lo que el Santo Padre llama “un proceso dinámico” (AL 122 y 113). Los ojos del Buen Pastor miran a las personas, no a las ideas que pretenden justificar a posteriori la realidad de nuestra esperanza. La distancia que existe entre estas concepciones teóricas y el mundo en el que la Palabra se encarna, nos lleva a desarrollar “una fría moral de escritorio” (AL 312). A veces hemos hablado del matrimonio de forma tan abstracta que pierde todos sus atractivos. El Papa habla muy claro: la familia no es una realidad perfecta, porque está formada por pecadores. La familia en un proceso en camino. Creo que esta es la piedra angular de todo el documento. Y me parece que esta manera de mirar las cosas no tiene nada que ver con el secularismo, con el aristotelismo opuesto al platonismo. Creo más bien que es realismo bíblico, el modo de mirar a los seres humanos que nos brinda la Escritura.

Tal como escuchó de los propios Padres sinodales, el Papa es consciente del hecho de que no podemos seguir hablando de las personas en categorías tan abstractas ni condicionar la praxis concreta a la generalidad de una norma.

Respecto a los principios, la doctrina sobre el matrimonio y los sacramentos es clara. Y el Papa Francisco la ha expuesto una vez más con gran claridad. Respecto a la disciplina, el Papa toma en consideración la infinita variedad de situaciones concretas y afirma que no podemos esperar una nueva serie de normas, a modo de ley canónica, que pueda ser aplicable a todos los casos. En cuanto a la praxis, dada la complejidad de las situaciones y de las familias afectadas, el Santo Padre dice que lo que sí es posible es un nuevo y decidido esfuerzo para asumir el responsable discernimiento personal y pastoral que exigen los casos concretos. Hay que tener en cuenta que, “puesto que el grado de responsabilidad no es el mismo en todos los casos, las consecuencias o los efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre los mismos” (AL 300). Añade, muy claramente y sin ambigüedad alguna, que este discernimiento alcanza también a “la disciplina sacramental, puesto que el discernimiento puede reconocer que en una situación particular no hay culpa grave” (AL 300, nota al pie 336). Y especifica también que “la conciencia de las personas debe ser mejor incorporada en la praxis de la Iglesia” (AL 303), especialmente en “conversación con el sacerdote, en el fuero interno” (AL 300).

Después de esta exhortación, ya no tiene sentido preguntar si, en general, todas las personas divorciadas que se han vuelto a casar pueden o no pueden recibir los sacramentos.

La doctrina de fe y costumbres existe—la disciplina basada tanto en la sagrada doctrina como en la vida de la Iglesia—y existe también la praxis, que está determinada tanto por la persona como por la comunidad. “La Alegría del Amor” se sitúa en el plano concretísimo de la vida de cada persona. Hay aquí una evolución, claramente expresada por el Papa Francisco, en la percepción que la Iglesia tiene de las circunstancias condicionantes y atenuantes, circunstancias que son características de nuestra propia época:

La Iglesia posee una sólida reflexión acerca de los condicionamientos y circunstancias atenuantes. Por eso, ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante. Los límites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender «los valores inherentes a la norma» o puede estar en condiciones concretas que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa. Como bien expresaron los Padres sinodales, «puede haber factores que limitan la capacidad de decisión» (AL 301).

Pero estas orientaciones ya estaban contenidas de algún modo en el famoso Nº. 84 del “Familiaris Consortio” de San Juan Pablo II, que Francisco cita varias veces, como cuando dice: “Los pastores, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones” (FC 84; AL 79).

San Juan Pablo II distinguió, en efecto, una gran variedad de situaciones. Supo ver una diferencia entre quienes han tratado sinceramente de salvar su primer matrimonio y fueron abandonados sin justificación y quienes han destruido un matrimonio canónicamente válido con grave culpa por su parte. Y habla luego de aquellos que afrontan un segundo enlace con la intención de sacar adelante a sus hijos y que están subjetivamente seguros en conciencia de que el primer matrimonio, ya irreparablemente roto, nunca fue válido. Cada una de estas situaciones debe ser objeto de una valoración moral distinta.
Hay realmente muchos puntos de partida diferentes para ir hacia esa participación cada vez más profunda en la vida de la Iglesia a la que todos estamos llamados. Juan Pablo II presupone ya implícitamente que no podemos decir de forma simplista que cualquier caso de una persona divorciada que se vuelve a casar equivale a una vida en pecado mortal, apartada de la comunión de amor entre Cristo y la Iglesia. Ya entonces se estaba abriendo la puerta a una comprensión cada vez mayor, mediante el discernimiento de las diversas situaciones que no son objetivamente idénticas y gracias a la valoración responsable del fuero interno.

Por eso tengo la impresión de que esto es un paso más en la evolución de nuestra comprensión de la doctrina.

La complejidad de las situaciones familiares, que hoy es mucho mayor de lo que era habitual en nuestras sociedades occidentales hace solo unas décadas, ha hecho necesario mirar esta complejidad con mayor matización. Hoy mucho más que en el pasado, la situación objetiva de una persona no lo dice todo de esa persona en cuanto a su relación con Dios o con la Iglesia. Esta evolución nos obliga a repensar qué queremos decir cuando hablamos de situaciones objetivas de pecado. Y eso lleva implícito que también evolucione paralelamente nuestra comprensión y el modo de expresar la doctrina.

Francisco ha dado un paso importante al obligarnos a clarificar algo que había permanecido implícito en “Familiaris Consortio”: el vínculo entre la objetividad de una situación de pecado y la vida de gracia en relación con Dios y con su Iglesia, y —como consecuencia lógica—la concreta imputabilidad de pecado. El cardenal Ratzinger explicó en los años 90 que ya no podemos hablar automáticamente de una situación de pecado mortal en el caso de nuevas uniones maritales. Me acuerdo de haberle preguntado al cardenal Ratzinger en 1994, con motivo de la publicación por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe de un documento sobre personas divorciadas y casadas de nuevo: “¿Es posible que la vieja praxis que conocimos antes del concilio y que dábamos por segura, sea todavía válida?” Porque ahora esto abría la posibilidad, discerniendo en el fuero interno con nuestro confesor, de recibir los sacramentos, dado que no habría motivo de escándalo.” Su respuesta fue muy clara, respondió precisamente lo mismo que el Papa Francisco afirma: no hay una norma general que pueda cubrir todos los casos particulares. La norma general puede ser muy clara, pero es igualmente claro que esta no puede abarcar exhaustivamente todos los casos.

El Papa afirma que “en algunos casos”, cuando una persona está en situación objetiva de pecado—pero sin sentirse subjetivamente culpable o sin ser totalmente culpable—es posible vivir en gracia de Dios, amar y crecer en la vida de gracia y caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia, incluyendo los sacramentos, también la Eucaristía, que “no es un premio para los perfectos, sino un generoso remedio y un alimento para los débiles.” ¿Cómo puede esta afirmación integrarse en la doctrina tradicional de la Iglesia? ¿Supone esto una ruptura con lo que se había dicho en el pasado?

Considerando la perspectiva del documento, creo que un punto fundamental en la elaboración de “La Alegría del Amor” es que todos nosotros—no importa a qué abstracta categoría podamos pertenecer—estamos llamados a pedir misericordia y a anhelar la conversión: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa…” Cuando el Papa Francisco habla en una nota a pie de página sobre la ayuda que dan los sacramentos en algunos supuestos de situaciones irregulares, lo hace a pesar de que el problema —que es importante en sí mismo— ha sido formulado de un modo incorrecto cuando se teoriza y también a pesar de que algunos prefieren tratarlo en dircursos generalizadores antes que por medio del discernimiento individual del cuerpo de Cristo, al que todos y cada uno de nostros estamos obligados.

Con extraordinaria perspicacia, el Papa Francisco nos pide que meditemos sobre 1 Cor 11:17-34 (AL 186), que es el pasaje más importante sobre la comunión eucarística. Esto le permite resituar el problema y colocarlo precisamente allí donde San Pablo lo coloca. Es un modo sutil de marcar una hermenéutica diferente para dar respuesta a las preguntas más acuciantes. Hay que entrar en las dimensiones prácticas de la vida para “discernir el Cuerpo”, mendigando misericordia. Es posible que a alguien que lleve una vida acorde con las normas le falte discernimiento y, como Pablo dice, “come y bebe su propia condenación”.

Nos dirigimos a los sacramentos como mendigos, como aquel rcaudador de impuestos que, en la parte de atrás del templo, no se atreve a levantar los ojos. Es posible que, en ciertos casos, quien está en situación objetiva de pecado pueda recibir la ayuda de los sacramentos. El Papa nos invita no solo a valorar las circunstancias externas (que tienen su propia importancia) sino también a preguntarnos a nosotros mismos si de verdad sentimos esa sed de su perdón misericordioso, de modo que podamos corresponder mejor al dinamismo santificador de la gracia. No podemos pasar de la regla general al caso particular teniendo solo en cuenta las cuestiones formales.

Pero alguien podría preguntar: ¿y qué significa exactamente “en algunos casos”? ¿No se podría hacer una especie de inventario para aclararlo?

Así correríamos el riesgo de caer en una casuística abstracta. Y algo todavía más serio: correríamos el riesgo de crear —incluso si en la norma se incluyen excepciones— un “derecho” a recibir la Eucaristía en una situación objetiva de pecado. Creo que el Papa nos está pidiendo aquí, por amor a la verdad, que apliquemos el discernimiento en cada caso concreto, tanto en el fuero interno como en el externo.

Por favor, acláreme esto: el Papa Francisco habla aquí de una “situación objetiva de pecado”. Obviamente, no se refiere a quien haya recibido una declaración de nulidad de su primer matrimonio y que luego se casó, ni tampoco a aquellos que hayan logrado vivir juntos “como hermano y hermana” (su caso podría ser irregular, pero no viven de hecho en una situación objetiva de pecado). En consecuencia, el Papa se refiere aquí a quienes no han logrado realizar objetivamente nuestro concepto de matrimonio y transformar su modo de vida de acuerdo con esa exigencia. ¿Es así?

Así es, en efecto. Precisamente por su amplia experiencia de acompañamiento espiritual, cuando el Santo Padre habla de “situaciones objetivas de pecado” no se detiene en los tipos de casos que se describen en el nº 84 de Familiaris Consortio. Hace referencia de un modo mucho más amplio a “ciertas situaciones que no realizan objetivamente nuestra concepción del matrimonio. Hay que alentar la maduración de una conciencia iluminada” y reconocer “el peso de condicionamientos concretos”. (AL 303).

La conciencia juega un papel crucial

Ya lo creo: “Esa conciencia puede reconocer no sólo que una situación no responde objetivamente a la propuesta general del Evangelio. También puede reconocer con sinceridad y honestidad aquello que, por ahora, es la respuesta generosa que se puede ofrecer a Dios, y descubrir con cierta seguridad moral que esa es la entrega que Dios mismo está reclamando en medio de la complejidad concreta de los límites, aunque todavía no sea plenamente el ideal objetivo” (AL 303).

“La Alegría del Evangelio,” “La Alegría del Amor”… Parece que el Papa Francisco quisiera insistir en la cuestión de la alegría. ¿por qué cree usted que es así? ¿Es necesario hablar hoy de la alegría? ¿Corremos el riesgo de perderla? ¿Quizá porque la misericordia es molesta? ¿Quizá porque estamos preocupados por la inclusión? Qué tipo de miedos despiertan las palabras del Papa en algunos? ¿Se podría explicar esto?

El llamamiento a la misericordia apunta a la necesidad de salir de nosotros mismos para practicar la misericordia y obtener a cambio la misericordia del Padre. La Iglesia de “La Alegría del Evangelio” es la Iglesia que se atreve a salir de sí misma y salir de uno mismo puede generar miedos. Tenemos que salir fuera de nuestras preconcebidas seguridades, para que así podamos reencontrarnos en Cristo. El Papa Francisco nos toma de la mano para llevarnos en la dirección correcta del testimonio y de la fe. Quiere mostrarnos un encuentro capaz de cambiar nuestra vida, un encuentro de amor que tendrá lugar solo si somos capaces de salir al encuentro de los demás.
La conversión pastoral busca continuamente esa presencia de Dios que sigue actuando hoy. Esa presencia suscita alegría, la alegría del amor. El amor es exigente; pero no hay alegría más grande que el amor.

Friday, August 19, 2016

“El último testamento”. Libro entrevista de Benedicto XVI

Artículo de Faro di Roma, Ago-19-2016.

“El último testamento”. Libro entrevista de Benedicto XVI

Por primera vez en la historia, no solo de la Iglesia católica, sino del mundo, Benedicto XVI saldrá en las librerías con un inédito absolutamente sin precedentes, el primer libro entrevista de un Papa emérito. También esta vez, el encargado de escribirlo junto a Ratzinger es su biógrafo, el periodista alemán Peter Seewald.

El libro, que saldrá a nivel mundial el próximo 8 de septiembre, será el cuarto de la serie, compuesta por dos escritos sobre el entonces cardenal prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, uno con Ratzinger durante su pontificado, en el cual hablaba de la posibilidad de renunciar a la cátedra de Pedro, y este último, con el Papa emérito, que en su versión en inglés se titula “Benedict XVI. Last Testament (Benedicto XVI. El último testamento, ndr.)”.

Se trata de un libro con el cual Benedicto XVI le pondrá punto final a las polémicas sobre su controvertido pontificado, objeto de ataques sin escrúpulos dentro y fuera de la Curia Romana, que recuerdan aquellos de los que fueron víctimas los Pontífices medievales. Un texto que no es para nada endulzado o espiritual, como algunos podrían imaginar, y mucho menos revisionista, sino que desde una perspectiva única en su género, es decir, de quien puede mirar y comentar la sucesión de su propio pontificado, recorre los ocho años que lo vieron a la guía de la barca de Pedro en un mar, por decir poco, en tempestad, afrontando temas delicados como la presencia de la denominada “lobby gay” en el Vaticano, compuesta por cuatro o cinco personas, que Ratzinger dice haber logrado disolver.

Benedicto XVI también recuerda sus intentos de reformar el banco vaticano y su política para eliminar definitivamente la plaga de la pedofilia, subrayando las dificultades que tiene que afrontar un Papa cuando trata de intervenir para eliminar la “suciedad en la Iglesia”, que él mismo había denunciado públicamente cuando era cardenal. Ratzinger también cuenta cómo preparó en gran secreto su renuncia y admite haber recibido “con sorpresa” el nombre de su sucesor, Jorge Mario Bergoglio, así como también confiesa su “alegría” al ver en televisión cómo el Papa recién elegido oraba y comunicaba con la multitud en su primera aparición pública, y describe la figura de Francisco, evidenciando lo que tienen en común y lo que los diferencia.

Thursday, August 18, 2016

Sacerdote en Siria: Hay un verdadero genocidio contra los cristianos

Información de Rome Reports, Ago-18-2016.


Sacerdote en Siria: Hay un verdadero genocidio contra los cristianos
2016-08-18

Ahora su misión es contar por todo el mundo que hay un genocidio en marcha contra los cristianos de Oriente Medio. Lo sabe porque vivió en Alepo tres años y medio y presenció el asesinato sistemático de las personas de su parroquia, por el simple hecho de ser cristianos.

P. RODRIGO MIRANDA
Sacerdote, Instituto del Verbo Encarnado


"La experiencia es extrema. Ninguna persona en el mundo está preparada para una guerra, independientemente de las causas. Ves cómo la población entera va desapareciendo, toda la estructura material va desapareciendo, los crímenes atroces que se cometen, y a nosotros particularmente nos toca mucho el genocidio contra las comunidades cristianas. Es un verdadero y documentado genocidio”.

El padre Rodrigo Miranda llegó a Siria pocos meses antes del comienzo de la guerra, en 2011. Allí ha vivido bajo las bombas como un sirio más sin abandonar a la comunidad que le fue confiada.

P. RODRIGO MIRANDA
Sacerdote, Instituto del Verbo Encarnado


"Yo siempre digo que aprendí a ser sacerdote en Siria. Puse una frase el día de mi ordenación sacerdotal, en el recuerdo que entregamos, y es: "Nadie tiene amor más grande que quien da la vida por sus amigos”. Esa frase la viví realmente en Siria cuando literalmente tenía que dar la vida, en todos los sentidos”.

Como testigo del estallido de la guerra, asegura con contundencia que es un conflicto importado, que no nació de la sociedad siria. Dice que, si bien el gobierno sirio también cometía atrocidades, nada hacía presagiar una guerra tan cruda como la que desde hace más de 5 años asola el país.

Según algunas fuentes, han muerto bajo las bombas más de 470.000 personas. Muchas otras han resultado heridas o sufrirán secuelas psicológicas de por vida.

P. RODRIGO MIRANDA
Sacerdote, Instituto del Verbo Encarnado


"Buscar recursos y benefactores para reconstruir un país es posible y por tanto es posible reconstruir un país al menos en estructura pero el problema es otro: ¿quién reconstruye un alma?”

El islamismo radical, representado en su extremo más sangriento por el Daesh, persigue sin descanso a las minorías religiosas. En Siria los cristianos padecen este calvario, desde antes incluso de la llegada del ISIS, ante la pasividad de la Comunidad Internacional. El padre Miranda asegura que los cristianos se sienten además abandonados por la propia Iglesia.

P. RODRIGO MIRANDA
Sacerdote, Instituto del Verbo Encarnado


"Experimentan dolor y abandono de parte de algunas personas y de parte de comunidades dentro de la Iglesia. Esperan más de nosotros. Son nuestro prójimo. Es un hermano que se muere, es el mismo cuerpo místico de Cristo que sufre”.

Para agravar este sufrimiento, la Unión Europea ha prorrogado un año más el embargo al gobierno de al-Assad que, en la práctica repercute en los civiles privándolos de lo básico como medicinas o alimentos.


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