¿Está saliéndo del closet el obispo Williamson de la FSSPX/SSPX?
“En ellos [la FSSPX/SSPX] hay gente muy difícil. Hoy no más, leía yo una carta de algunos que son prácticamente sedevacantistas, o sea que creen que el Papa no es legítimo. Hay dentro de esa galaxia algunos pequeños grupúsculos que son exagerados”.
Card. Darío Castrillón
Presidente Emérito de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei»
Entrevista radial concedida a
RCN de Colombia
Abr-06-2009
Seguidamente reproducimos el más reciente comentario semanal del obispo Richard Williamson, de la FSSPX/SSPX (N° 236 de Ene-21-2012). La traducción es provista por el blog Biblia Y Tradición.
Enfermedad mental
Un corresponsal veterano me escribió recientemente presentándome una docena de argumentos para mostrarme las razones por las que la FSSPX no debe llegar a ningún acuerdo con Roma, incluso si las Discusiones doctrinales de 2009-2011 mostraron que la falta de coincidencias doctrinales entre Roma y la Fraternidad son radicales. Permítanme analizar aquí uno de sus argumentos, porque pienso que refleja en toda su dimensión aquello contra lo que está la Fraternidad.
Él escribió que si la Fraternidad no “normaliza” pronto su posición respecto a Roma, entonces corre el riesgo de perder el sentido de lo que realmente pertenece a la Iglesia, ya que existen laicos e incluso sacerdotes de la Fraternidad que están muy cómodos con su actual situación anormal y ya se han adaptado a ésta, ya que la Fraternidad «tiene todo lo que necesita y tiene notables obispos». Tal adaptación, escribió mi colega, tiende hacia la mentalidad cismática y hacia un sedevacantismo teórico, sino es que práctico. Le contesté que en mi opinión, existe un riesgo mucho mayor que el de adquirir una mentalidad cismática, y que es la de contraer «la enfermedad mental y espiritual que padecen los romanos de hoy y que podrían contagiar si se está muy cerca de ellos». ¿Fue esta una respuesta escandalosa?, permítanme explicarme.
«Enfermedad mental» es la frase aplicada a los hombres de la Iglesia de Roma con quienes un segundo amigo habló reciente y largamente. El dijo que ellos son hombres inteligentes y sinceros, totalmente capaces de comprender los argumentos que la Tradición les puso delante, pero concluyó: «ellos tienen una enfermedad mental, que es creer que sólo ellos tienen autoridad.» Ciertamente no deseaba insultar a estos romanos de forma personal cuando dijo que eran “enfermos mentales”, lo que él decía era algo mucho más serio que sólo un insulto personal, él comentó sobre el estado objetivo de la mentalidad de los romanos, como se lo confirmaron las largas conversaciones con ellos, sus mentes ya no procesan la verdad.
Un tercer amigo también ha estado en contacto con los romanos y dijo lo mismo, con diferentes palabras. Le pregunté: «¿No pudiste ir a la raíz de la cuestión y plantearles los temas básicos sobre la mentalidad y la verdad?» Me replicó «no, todos lo que ellos hubiesen dicho es que son la autoridad, y que ellos estaban dentro de la Iglesia católica, y que si queríamos ser católicos, ellos nos dirían cómo hacerlo.» Tal mentalidad ya no funciona a partir de la verdad, sino a partir de la autoridad. Ahora, la leche es una cosa extraordinaria, pero imagínese al dueño de un coche, con toda paciencia, ¡insistiendo en llenar el tanque de su coche con leche! El gran problema es que casi todo el mundo moderno ha perdido todo sentido de amor y de verdad; desde tiempo inmemorial, la Iglesia resistió esta pérdida de verdad, pero con el Vaticano II la última resistencia colapsó también.
Por supuesto, el mundo moderno es atractivo e influyente, ¡así como lo es Roma! He aquí como un amigo italiano percibe este atractivo del Vaticano: «Entrar en los palacios romanos es una empresa atrevida, ya que tan sólo el aire que se respira dentro es irresistible, la fascinación de estos sagrados recintos no viene tanto de la simpatía de sus funcionarios, pues de ninguna manera todos ellos son simpáticos, de estos salones exudan los dos mil años de duración de la historia de la Iglesia, ¿es una fascinación celestial?, ¿es una fascinación infernal?, en cualquier caso, solamente la atmósfera del Vaticano seduce a sus visitantes y doma la voluntad.»
Y la fascinación del Vaticano es sólo una pequeña parte de la presión total del mundo moderno que se filtra en la mente para desactivarla y hacer que sigamos su corriente. Estimado amigo mío, preferiría ser cismático sedevacantista que apóstata romano, y con la gracia de Dios, ¡ni lo uno, ni lo otro!
Kyrie Eleison.

¿Será que el obispo de la FSSPX/SSPX, Richard Williamson, al manifestar sus preferencias doctrinales, está saliéndo del closet? Más concretamente, ¿será que ya es sedevacantista pero en lugar de manifestarlo abiertamente manda un mensaje cifrado?
Nosotros vemos un problema nuevo con ello, caso de ser así, en los circulos sedevacantistas nunca han visto con buenos ojos a Williamson, y difícilmente lo aceptarían o acogerían. Los sedevacantistas, quienes a pesar de haber ganado adeptos en los años recientes todavía son un grupo relativamente pequeño, tienen entre ellos mismos facciones, y si Williamson no es aceptado por ninguna de ellas, la consecuencia catastrófica es que él en sí mismo pasaría a iniciar una nueva facción del sedevacantismo.
La película tenía por nombre “la tormenta perfecta”.