Sunday, August 31, 2014

Respuesta inicial de la CEC a los quejosos sobre su patrocinio a presencia en Colombia de Victorino Pérez Prieto

Por allá en 2009 el periodista Francisco José Fernández de la Cigoña dedicaba una entrada de su conocido blog, La Cigüeña de la Torre, a la presencia que hizo el Sr. Victorino Pérez Prieto en la Arquidiócesis de Bogotá, Colombia, y también en Medellín, misma que narró el directo protagonista en una publicación que lo promueve.

No vamos a ponernos a explicar quién es el Sr. Pérez Prieto, ya se darán Uds. cuenta.

En fechas recientes, varios medios cibernéticos originados en España, hicieron notar que el Sr. Pérez Prieto regresaba a Colombia y patrocinado por la propia Conferencia Episcopal Colombiana, cosa que tomaban como insólita (ver por ej., El Olivo [blog de Infovaticana], La Cigüeña de la Torre, Cor ad Cor Loquitor [blog del director de Infocatólica]). Para ello se apoyaban en información que sobre la presencia del Sr. Pérez Prieto en Colombia proporcionaba el sitio de internet de la Conferencia Episcopal Colombiana, y publicaban los enlaces pertinentes, en concreto a dos informaciones.

El primer enlace correspondía a una información que llevaba por título “Libro sobre diálogo interreligioso será presentado en el episcopado”.



El segundo enlace correspondía a la reseña de una entrevista que le realizaron al Sr. Pérez Prieto en la Conferencia Episcopal Colombiana y llevaba por titulo «“El futuro de la humanidad es el diálogo”: Prof. Victorino Pérez Prieto».



En este punto, y si se remitieron a las fuentes citadas arriba, ya se habrán dado cuenta de las calidades del personaje protagonista de esta entrada y el motivo de las quejas por su patrocinada (por la CEC) presencia en Colombia.

Bien, a esos quejosos la Conferencia Episcopal Colombiana les ha brindado una respuesta inicial. ¿Explicando el entuerto?, ¿suspendiéndolo?, ¿presentando una disculpa?; ¡no!, retirando la información de su pagína web, por lo cual los enlaces:

http://www.cec.org.co/centros-pastorales/evangelizacion-y-la-fe2/3204-libro-sobre-dialogo-interreligioso-sera-presentado-en-el-episcopado

http://www.cec.org.co/centros-pastorales/evangelizacion-y-la-fe2/3235-el-futuro-de-la-humanidad-es-el-dialogo-prof-victorino-perez-prieto

Ahora aparecen rotos.

No se diga que los pastores colombianos no están a la atenta escucha de los requerimientos de quienes los interpelan. ¡Eso sí es ser verdaderos “pastores con olor a oveja”!


Actualización Sep-01-2014: Al parecer no se ha tratado de la retirada de unas informaciones ni mucho menos, porque los enlaces han sido rehabilitados y la información primera aparece tal cual. Así que esta no es solamente una actualización sino una corrección: No ha habido ninguna reacción inicial ni nada de lo que se presumía.




Saturday, August 30, 2014

Maciel, la María Magdalena contemporánea


De acuerdo a una antigua piadosa leyenda, durante sus últimos treinta años de vida en Francia, María Magdalena se dedicó a la penitencia solitaria en reparación por los pecados de su vida anterior. Varios artistas plasmaron a María Magdalena en penitencia, usualmente mostrándola en el desierto, algunas veces en una cueva, y otras en oración junto a una calavera o un crucifijo. Nada comparado con el personaje central de esta información quien, a pesar de que se nos dijo que en sus últimos días de vida terrena, y por órden del Vaticano, estaba dedicado a la penitencia por la vergonzosa y escándalosa doble vida que llevaba (¿se acuerdan que del personaje en cuestión hubo quien le publicó un libro para lavarle la imágen titulado “Mi Vida es Cristo”?, cuando a lo que debería haberse referido es a su “doble vida”, la cual no estaba relacionada en nada con Cristo), en realidad, como se reseña en otra entrada anterior, entre los actos penitenciales que ejecutaba, estaba por ejemplo, pasear “junto a una de sus mujeres, Norma Baños, y la hija que tuvo con ella, durante unas vacaciones en la isla italiana de Capri en 2005; en el mismo periodo también estuvo de paseo en Términi, donde también lo acompañó la cúpula de la orden”.

También dijimos en otro par de entradas (aquí y aquí) que el macielismo sigue vivo y hay quien ha tomado espejo de su “padre fundador” y ha seguido sus pasos (ver aquí). Como muestra de esta pervivencia del macielismo viene ahora la comparación o equiparación que uno de los hijos de Maciel ha hecho de este con María Magdalena (?), hecho denunciado en principio por el periódico liberal National Caholic Reporter, acontecimiento el cual suscitó una disculpa por parte de los Legionarios de Cristo.

Esta es una información en español al respecto de agencia Notimex, Ago-29-2014.

La comparación abierta entre el personaje bíblico de María Magdalena y el fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado, abrió una polémica en la congregación, tanto en Roma como en Estados Unidos.

La comparación, que pareció minimizar los delitos de abusos contra menores y otros actos inmorales de Maciel, fue escrita por el legionario Juan Solana, director del “Magdala Center” (Centro Magdalena), un millonario complejo religioso y pastoral ubicado en Israel, a las orillas del Lago de Tiberiades.

El texto en cuestión fue incluido en el folleto “Magdalena: Dios realmente ama a las mujeres”, dedicado a promocionar el centro con el objetivo de juntar los 100 millones de dólares que costará su culminación.

“Las iniciales de Marcial Maciel eran también MM, justo como María Magdalena”, escribió Solana en el folleto.

“Ella tenía un pasado problemático antes de su conversión, por eso existe un paralelismo. Nuestro mundo tiene estándares dobles cuando se habla de moral. Algunas personas tienen una imagen formal, pública y luego su verdadera vida se encuentra detrás de la escena”, indicó.

“Pero cuando acusamos a alguien más y nos apuramos a apedrearlo, debemos recordar que todos tenemos problemas y defectos. Con las comunicaciones modernas fuera de control, es fácil matar la reputación de alguien sin siquiera investigar la verdad. Nosotros deberíamos ser más tranquilos y condenar menos”, agregó.

Cuando el sitio web National Catholic Reporter difundió ese texto, se abrió una encendida polémica dentro de la congregación que orilló a la difusión de una nota en el cual Solana pidió perdón, “personal y profundamente”, por sus reflexiones.

Las disculpas fueron incluidas en una carta enviada por el sacerdote John Connor, director territorial para Norteamérica de la Legión, a todos los sacerdotes y seminaristas de la congregación, así como a los miembros laicos consagrados del movimiento “Regnum Christi”.

Solana reconoció que el pasaje en cuestión fue “claramente inapropiado” y una “elección pobre”.

“Yo trataba de referirme a la compasión y el perdón en la luz de la historia de la Legión, pero me doy cuenta ahora que mis palabras eran torpes y sugieren una reverencia para nuestro fundador que claramente rechazamos. Otra vez, siento cualquier daño que esto haya causado”, añadió.

También aclaró que la Legión cesará de distribuir el folleto que contiene la reflexión cuestionada.

Los Legionarios de Cristo intentan todavía dejar atrás la figura de Marcial Maciel Degollado, el fundador de la congregación que la controló prácticamente hasta su muerte, en 2008, aunque en 2005 había dejado su puesto de director general.

Una investigación del Vaticano lo halló culpable de delitos graves de abusos sexuales contra menores y lo sentenció a una vida alejada de toda actividad pública religiosa.

Esos no fueron sus únicos actos inmorales, ya que la Santa Sede recopiló testimonios de su adicción a las drogas, del despilfarro de dinero donado por benefactores y de la procreación de hijos con diversas mujeres.

En julio pasado la Sede Apostólica nombró a un asistente especial, un enviado que tiene como objetivo verificar que el proceso de reforma en la congregación avance adecuadamente, tras una auditoría realizada entre 2009 y 2010, seguida de un período de intervención encabezada por el delegado papal Velasio De Paolis.

Friday, August 29, 2014

Por primera vez Francisco celebrará bodas en el Vaticano

La fuente de esta información es la agencia I.Media, Ago-29-2014, que es donde todos los otros medios han tomado la información, pero no está oficialmente confirmada la noticia.

Este es un despacho en español de agencia AFP.

El papa Francisco celebrará por primera vez varias bodas en el Vaticano, poco antes de la apertura en octubre de un sínodo de obispos sobre la familia y el matrimonio católico, informó este viernes la agencia especializada en el Vaticano I.Media. Jorge Bergoglio, que también es obispo de la capital italiana, oficiará el matrimonio de una veintena de parejas de la diócesis de Roma en la basílica de San Pedro.

Hasta ahora solo Juan Pablo II había celebrado varios matrimonios en público, con motivo del primer encuentro mundial de familias, organizado en el Vaticano en octubre de 1994.

El papa Francisco ha hecho referencia en varias ocasiones a la familia y al matrimonio, pero se muestra más realista que sus antecesores sobre las dificultades a las que éstas pueden enfrentarse, haciendo referencia a las mujeres abandonadas, al fracaso de los matrimonios, concluidos sin un compromiso inicial reflexionado, por convención social.

Una de las grandes cuestiones del próximo sínodo (asamblea), que comenzará en octubre, es la situación de los divorciados casados en segundas nupcias, sobre la que la Iglesia está dividida. Actualmente, al haber roto el sacramento del matrimonio, único e indisoluble, los divorciados cometen una infracción con la ley de la Iglesia y no pueden comulgar.

El papa se sitúa más cercano al campo de los que piden que se relajen las normas en su favor. Francisco habla a menudo de los problemas de la pareja, poniendo el acento sobre el perdón. También censuró a las parejas cristianas "que no quieren hijos" en nombre de "la cultura del bienestar", y prefieren donar su amor a "dos gatos" o "irse a descubrir el mundo" en vacaciones.

Card. Cañizares tomará posesión de su nueva sede el 4 de Octubre

En entrevista con la cadena radial COPE, el nuevo arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro, hasta ahora arzobispo de Valencia, ha dicho que su sucesor en esa sede, es decir, el card. Antonio Cañizares Llovera, tomará posesión el próximo 4 de Octubre.

Patriarca de Irak pide oraciones y unidad por la paz

Mons. Louis Raphael Sako, Patriarca de Babilonia de los Caldeos, pide en una entrevista echa por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, oraciones por los cristianos refugiados en Irak y llama a la unidad contra la violencia sembrada por el grupo yihadista Estado Islámico que ha causado más de 100.000 desplazados cristianos en Irak. AIN ha lanzado una campaña de recaudación de 100.000 € para refugiados iraquíes.


Entrevista al card. Cañizares luego de su nombramiento como Arzobispo de Valencia

La entrevista viene por cuenta de Vatican Insider, Ago-29-2014.

Cañizares: “He dicho a Francisco que quería tener el olor de las ovejas”

Entrevista con el Prefecto del Culto divino que deja la Curia: “Para mí es una gran alegría, en Valencia no hay un obispo valenciano desde hace cien años. El Papa nos ha apoyado en nuestro trabajo para la lituriga”

“He dicho al Papa Francisco: quiero tener el olor de las ovejas. Era mi deseo volver a la diócesis...”. El cardenal Antonio Cañizares Llovera, Prefecto del Culto divino, recién nombrado arzobispo de Valencia sonríe radiante por el nombramiento que tanto esperaba desde hacía tiempo. Quien intenta presentar su salida de la Curia romana como una disminución o incluso un 'castigo' está completamente equivocado. En primer lugar porque “para un pastor no hay nada mejor que poder estar en medio a su rebaño”. Y después porque ha sido el mismo cardenal quien ha pedido al Papa volver a hacer de obispo diocesano.

¿Cómo ha recibido la notizia?

“Estoy muy contento, de verdad. Vuelvo a mi diócesis de origen, que desde hace más de cien años no tenía un obispo valenciano...”.

¿Cómo vive su alejamiento de la Curia?

“Era un deseo mío. He sido yo quien ha dicho a Francisco: quiero tener el olor de las ovejas. Yo he pedido volver a la diócesis, a cualquier diócesis el Papa me hubiera querido mandar. Para mí ha sido una gran alegría y también un gran honor que el Santo Padre haya elegido Valencia, una de las diócesis más vitales de España y de Europa, también por el número de vocaciones. Es una señal de gratitud y de reconocimiento hacia mi, un regalo que me conmueve por parte de Francisco, le estoy de verdad agradecido”.

¿Qué puede decir sobre estos cinco años transcurridos en la dirección del dicasterio que se ocupa de la liturgia?

“Estoy agradecido por esta experiencia en la Curia. Hemos trabajado para llevar hacia adelante la renovación litúrgica querida por el Concilio Ecuménico Vaticano II. Uno de los momentos fundamentales ha sido el simposio sobre la constitución conciliar Sacrosanctum Concilium, como también los documentos publicados y los que todavía se están estudiando y que serán pronto publicados. Es necesario continuar a trabajar para que el Concilio sea plenamente actualizado en campo litúrgico, según lo que Benedicto XVI había indicado: Dios es el sujeto de la liturgia, no nosotros. La liturgia no es una acción del hombre, sino que es una acción de Dios”.

¿Puedo preguntarle como el Papa Francisco ha seguido el trabajo de la Congregación del Culto en este año y medio de pontificado?

“Francisco ha apoyado el trabajo que estábamos haciendo. Nos ha repetido que más que pensar en reformas, debemos concentrarnos en el misterio pascual que ocurre en la liturgia, vivir el misterio que sucede en aquel momento. Viendo al Papa celebrar la misa se comprende como él vive lo que está pasando”.

Los últimos años no han sido fáciles en las relaciones entre la Iglesia y los gobiernos españoles. ¿Cómo tiene intención de vivirlo?

“Creo que con el mundo de la política y de las instituciones tendremos una relación amistosa, de apertura y de colaboración, teniendo como único objetivo el bien común, el bien de nuestra gente. Ha habido, y hay, situaciones difíciles, y no solo desde el punto de vista económico-financiero. Yo espero que se pueda trabajar también por la unidad del país, que no es solo política, sino también antropológica y es un proyecto que vive desde hace más de catorce siglos y se funda en la identidad cristiana”.

Madres de sacerdotes al Papa: “Proteja el celibato”


¿Recuerdan la carta que un grupo de amantes de algunos sacerdotes envió al Papa solicitándole acabar con el celibato? (ver aquí), pues bien, ahora hay otra carta que le solicita todo lo contrario: Que lo proteja. En esta nota de Andrés Beltramo en Vatican Insider, Ago-28-2014, se deja de manifiesto la contraposición de esta segunda carta con la primera, aunque no estamos seguros que haya sido enviada expresamente como reacción a esa primera carta de las amantes de algunos sacerdotes.

En abril pasado, Mons. Erwin Kräutler, Obispo de Xingu, Brasil, quien está ayudando a Francisco en la elaboración de su próxima encíclica sobre la ecología, dijo haber hablado con el Pontífice sobre el tema de la posibilidad de conferir el sacramento del Orden Sacerdotal a hombres casados, sobre lo cual el Papa presumiblemente se mostró favorable a ello si los obispos están de acuerdo (ver aquí).

Madres de sacerdotes al Papa: “Proteja el celibato”

Un grupo de madres biológicas y madres espirituales de presbíteros escribieron una carta a Francisco y le pidieron rechazar cualquier apertura al celibato opcional

ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ

“Santo Padre, evite que nos roben el gran tesoro del celibato”. Es el clamor que un grupo de madres biológicas y madres espirituales de sacerdotes hizo llegar al Papa. En su carta, las mujeres pidieron a Francisco declarar que no existe “puerta abierta” a modificaciones en la norma de la soltería para quienes siguen la vocación al presbiterio y reaccionaron así a otra misiva enviada al pontífice por 26 novias o amantes de curas.

El documento, del cual Vatican Insider tiene copia, lleva la firma de 332 personas que forman parte de un colectivo denominado “Maternidad Espiritual de Sacerdotes”, con presencia en España y otros países del mundo. Uno de los firmantes es Raúl Berzosa, obispo de la diócesis española de Ciudad Rodrigo. Aunque salió a la luz ahora, el texto está fechado el 19 de junio.

“Santo Padre: si tuviéramos noticia de la aventura de un hijo o un hermano casado con una mujer distinta de su esposa nunca podríamos aceptar los argumentos de la nueva novia como una causa lícita para romper el matrimonio canónico. Igualmente, tampoco podemos admitir los argumentos –erróneos- de las 26 novias de sacerdotes que le han escrito solicitando el celibato opcional”, indicó.

La carta se refirió así al mensaje difundido en mayo y en el cual las amantes secretas de sacerdotes católicos solicitaron a Jorge Mario Bergoglio que ponga fin al celibato. “Nosotras tenemos, hemos tenido o quisiéramos tener una aventura amorosa con un sacerdote del que nos hemos enamorado”, señalaron entonces y agregaron: “algo podría cambiar, no sólo para nosotras, sino también por el bien de toda la Iglesia”.

En su respuesta, las madres advirtieron tener la responsabilidad que sus hijos y la Iglesia “no se mundanicen”.

“Le suplicamos, Santo Padre, que cuide nuestra casa y evite que el gran don y tesoro que es el celibato pueda sernos hurtado, le suplicamos que declare a la mayor brevedad –es muy importante el daño que la campaña mediática de esa carta ha hecho- que para la Iglesia latina ni existe una puerta abierta al celibato opcional de los presbíteros, ni va a existir para la ordenación de los varones casados. Y le suplicamos, también, que rechace públicamente, con la decisión con la que ha de rechazarse toda tentación, las peticiones de las 26 novias de sacerdotes y todas las que haya recibido en el mismo sentido”, solicitaron.

Esta última petición no resulta casual. Desde la llegada de Bergoglio al pontificado y la expectativa que su elección ha despertado, en la Santa Sede se han recibido muchas solicitudes de sacerdotes casados que piden recuperar formalmente sus funciones ministeriales o dan por hecho una inminente abolición del celibato. Este fenómeno lo reveló el mismo Papa, durante un encuentro con obispos del Consejo Episcopal Latinoamericano que tuvo lugar el 28 de julio de 2013.

Ese día, improvisando en su discurso exclamó: “Con el inicio del pontificado uno recibe cartas, propuestas, le hacen llegar inquietudes, propuestas y deseos relacionados con los nuevos aires que puede haber (y piden): ¡Qué se casen los curas! ¡Qué se ordenen las monjas! ¡Qué se de la comunión a los divorciados!”.

Más adelante en su misiva, las madres espirituales recordaron que la Virgen, a pesar de haber experimentado el mayor de los sufrimientos, “no se rebeló contra Dios padre”, ni animó a Jesucristo a que “dejara la cruz a mitad de la Vía dolorosa”.

“Conservamos en nuestro corazón su petición ‘orad por mí’, le prometemos que intensificaremos nuestra oración por usted, y solicitamos finalmente su bendición paternal para todos los firmantes de esta carta, con nuestras familias y comunidades”, apuntaron.

Junto con la carta le enviaron al Papa un ejemplar del Decenario al Espíritu Santo, escrito por “una sencilla costurera española”, y su inscripción en la Obra de las Misas Perpetuas en honor a la Santísima Trinidad.

Card. Cañizares, arzobispo de Valencia. Hay quien le ve el lado positivo

Revisando algunos periódicos de España sobre los nombramientos episcopales conocidos ayer, encontramos dos de ellos que le conceden primera página al nombramiento del Card. Cañizares como arzobispo de Valencia.

El primero de ellos es La Tribuna de Toledo, Ago-29-2014.



El segundo, y es lo que nos sorprende, es Las Provincias, Ago-29-2014, el cual, con no sabemos qué candidez, dice en el subtítulo: “La diócesis recupera la condición de sede cardenalicia con su llegada desde Roma”. Desde un inicio nos han explicado que con el pontificado de Francisco se pretende deslindar de las sedes el honor del cardenalato y más bien vincularlo a las personas, por lo cual, que un cardenla llegue a la sede de Valencia es una cuestión meramente coyuntural que no implica, como afirma el diario, que ese sede recobre nada. Se les abona el optimismo, aunque no corresponda a una realidad concreta.


Thursday, August 28, 2014

Palabras del obispo sin tabús sobre las “parejas no convencionales”

Palabras de Mons. Nunzio Galantino, secretario de la Conferencia Episcopal Italiana, en Orvieto, durante la 65ª Semana litúrgica nacional, organizada por el Centro Acción Litúrgica.

Información de agencia ANSA, Ago-27-2014. Traducimos el aparte principal.

(ANSA) - Roma, Agosto 27 - La Iglesia debe hacer sentir en casa a todos, incluyendo las “parejas no convencionales”, dijo el Miércoles el secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana.

“Las parejas en situaciones de matrimonio irregular también son Cristianas, pero a veces son miradas con prejuicio”, dijo Monseñor Nunzio Galantino.

“La carga de la exclusión de los sacramentos es un injustificado precio a pagar, en adición a la discriminación de facto”, explicó el prelado.

[...]

Confirmación oficial: Card. Cañizares nuevo Arzobispo de Valencia, España

Una parte de lo que se había rumorado fue confirmada oficialmente hoy: El card. Antonio Cañizares Llovera es el nuevo Arzobispo de Valencia, España. Así que tendremos un nuevo Prefecto para la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos.

La otra parte, la cual nunca sabremos, es que el sucesor del card. Cañizares ya estaría elegido e incluso el propio card. Cañizares sabría quién es.


El vaticanista Marco Tosatti hace notar, con este nombramiento, la discontinuidad de Francisco con Benedicto. “No es el primero y no será el último, aunque si por amor a la Iglesia y al Papa se continúa proclamando la continuidad entre los dos pontífices”, escribe Tosatti en su blog.

Un poco mas ruda y cruda la información que brinda la agencia AP (aquí vía Yahoo News), la cual ve este nombramiento como la remoción de “un protegido del papa emérito Benedicto XVI de la oficina de liturgia del Vaticano”:

Papa retira a conservador de oficina de liturgia
Associated Press

CIUDAD DEL VATICANO (AP) — El papa Francisco retiró a un protegido del papa emérito Benedicto XVI de la oficina de liturgia del Vaticano y lo envió de regreso a su España natal.

En 2008, Benedicto XVI designó al cardenal Antonio Cañizares Llovera prefecto de la Congregación del Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos. Esa dependencia de la Santa Sede se encarga de regular el modo de celebración de la misa y otros sacramentos, que durante el papado de Benedicto XVI asumió un tono más conservador y tradicionalista.

Francisco, que favorece un estilo menos tradicional y que ha cuestionado algunas reglas litúrgicas del Vaticano, designó el jueves a Cañizares Llovera arzobispo de Valencia, España. No se nombró su sucesor.

El año pasado, Francisco también removió a otro archiconservador designado por Benedicto XVI como responsable del clero.

Un sintoma de que lo que se dice de que el card. Cañizares ya sabría quién es el escogido para ocupar su puesto lo determina el hecho de que él ya envió una larga carta a sus nuevos fieles, es decir, los valencianos, la cual está bastante elaborada como para que lo hubiera tomado por sorpresa su nombramiento.

Esta es la carta en cuestión, publicada por VLC Noticias.

Roma, 28 de Agosto de 2014

1.- Mis queridos diocesanos, queridos hermanos y amigos: El Santo Padre, Papa Francisco, en su gran benignidad, me ha nombrado Arzobispo, siervo y servidor vuestro desde ahora, de la Iglesia que peregrina en Valencia, mi queridísima diócesis de Valencia a la que he querido, quiero y querré con toda mi alma, a la que estoy y estaré eternamente agradecido. Esta Iglesia, a la que tantísimo le debo y nunca pagaré cuanto de ella he recibido, ahora se me da y recibo como gran regalo, inmerecido regalo, para que como el Señor la ame y me entregue a ella enteramente hasta la muerte, la sirva y guíe como pastor “según el corazón de Dios”. Servirla sin reserva alguna, darme a ella enteramente como pastor es un grandísimo honor que se me concede a mí, el último de sus hijos.

No vengo a una tierra desconocida: ¡es mi tierra, Valencia!; conozco sus pueblos, ciudades, aldeas, y comarcas, conozco a sus gentes, para mí tan cercanas y entrañables, conozco sus costumbres, su historia, su cultura, con las que me identifico y que me identifican; me es familiar su dulce y propia lengua valenciana aunque por ahora no la hable, pero que espero me enseñéis vosotros a hablarla bien y pronto. Vuelvo a mi casa, al hogar familiar de la Iglesia diocesana que me cedió generosamente a otras Iglesias y me envió a colaborar en otras empresas y obras eclesiales en otras partes de España o de la Iglesia universal: allí donde he estado me he considerado valenciano e inseparablemente español, hijo de esta Iglesia y de esta tierra, y, por eso, sin dejar de serlo, sin renunciar a mis raíces, y sintiéndome así, he podido vivir la universalidad de la Iglesia y de su misión, sobre todo desde Roma; y debo añadir que mi paso por Salamanca, Madrid, Ávila, Granada, Murcia, Toledo me han hecho vivir y reavivar hondamente mi amor por el proyecto común, grande y noble, que compartimos quienes formamos históricamente esta España tan nuestra y tan de todos.

Con alegría y esperanza vuelvo a la tierra de donde salí como Abraham, peregrino de otras tierras que el Señor me ha ido mostrando. Vuelvo para ser, en comunión con el Papa y con todos mis hermanos Obispos, pastor, padre y hermano de la porción del pueblo de Dios que, por pura gracia, se me ha confiado; y vuelvo también para servir y hacer todo lo que pueda desde ahí, sin regatear esfuerzos, por nuestra querida España, en momentos que reclaman que todos sumemos nuestra aportación decidida a su bien común. Como me marché así retorno: “Aquí estoy para hacer la voluntad del Señor”. Con la misma pregunta de santa Teresa, mi gran apoyo y luz en todo, desde el día de mi nacimiento, providencialmente en su fiesta: “Señor, ¿qué queréis hacer de mí?”; y su misma respuesta: “Quien a Dios tiene nada le falta; sólo Dios basta” (Es providencial, por lo demás, que el estar de nuevo ahí coincida con el quinto centenario del nacimiento de la Santa abulense, patrona de España; algo quiere decir Dios con esta coincidencia). Adoro y anhelo la voluntad de Dios. Y Él, en su providencia amorosa, me ha ido mostrando esa voluntad soberana suya, envío tras envío, a través del Papa.

2.- Me pongo en camino y emprendo esta andadura de servicio, en el nombre del Señor y confiado completamente en su palabra: es la hora de la confianza y de la esperanza que no defraudan. Espero, con la gracia y el auxilio de Dios y con vuestra generosa ayuda, cumplir fielmente el ministerio apostólico que el Papa me encomienda. Mi mayor, mi más constante y empeñado servicio no será otro que este: el servicio de la fe, inseparable del servicio de la caridad para con todos, con predilección por los pobres. Así contribuiré a alentar la esperanza, de la que, a veces, andamos tan necesitados y escasos.

No quiero saber otra cosa ni ser portador de otra realidad, como san Pablo, que Cristo, y éste crucificado. No tengo otra riqueza ni otra palabra que ésta: ¡Jesucristo!, y ésta, con el auxilio de la gracia, no dejaré de vivirla, ni de anunciarla, y comunicarla, no la dejaré morir. En Él sólo tenemos la salvación, la piedra angular y roca sobre la que edificar sólidamente, sólo en Él tenemos y está nuestro futuro, el futuro del hombre, la esperanza grande y firme que nadie nos puede arrebatar, debilitar o adormecer. En Él, en su rostro “humano y llagado”, crucificado, se nos ha dado Dios, Dios con nosotros, Dios con los hombres, Dios que lo ha apostado todo por el hombre, inseparable del hombre, que no abandona a los hombres ni jamás los ha dejado en la estacada.

Mi gran anhelo es y será hablar de Dios, para darle gloria, y su gloria es que los hombres vivan, vivan como hermanos, con la libertad y dignidad de sus hijos muy queridos, sin que ninguno de ellos sea preterido o excluido. No llevo en mi cartera ningún proyecto preconcebido y prefabricado; sólo estar atento a Dios y sus signos y cumplir lo que Él diga. Tengo la certeza y la experiencia más segura de que Dios habla, dice, muestra, señala…, también hoy; y siempre lo hace en la misma dirección y con la misma y única palabra que tiene: Jesucristo, en quien nos lo ha dicho todo, dado todo y mostrado lo que Él, Dios, el Padre, quiere de sus hijos y para ellos.

De la mano de nuestro único Pastor, Jesús, voy a vosotros queriendo ser de todos y para todos, sin excepción, pero con dos predilecciones: una predilección, muy primera, la de los pobres, los que sufren, los que se encuentran solos,…; la otra gran predilección, inseparable de la primera, serán mis queridísimos y admirados sacerdotes, amigos de Jesús y mis amigos, ante los que quiero estar, como el Señor en su Última Cena, a sus pies y sirviendo y compartiendo. Juntos y con todos los miembros del Pueblo de Dios que peregrina en Valencia participaremos de la única Eucaristía en la que tenemos todo, se nos da todo, y nos unirá a todos, para que el mundo crea.

Vuelvo a España, insertado y enraizado en Valencia, con un gran desafío que no puedo omitir y apremia: la unidad. La unidad, en primer lugar, en la Iglesia: que seamos y estemos unidos como una piña para evangelizar y así recobrar el vigor de una fe vivida. La unidad en un proyecto común en que todos quepamos, todos aportemos, todos recibamos de esa misma unidad, sin excluir a nadie, con mano siempre tendida a todos. Es un desafío para España y también de la Iglesia que en ella peregrina. Vuelvo a Valencia, vuelvo a Españay llevo conmigo una gran preocupación: España misma. Quiero a Valencia, como quiero, por eso mismo, a España y me duele, como a tantos, España. Lo que moverá mi actuación, pues soy de todos y para todos será únicamente anunciar y ofrecer el Evangelio destinado a todos, este es el mejor servicio al hombre y a la sociedad, a todos, que puede ofrecer la Iglesia para hacer surgir una humanidad nueva, una tierra nueva donde habite la justicia. Ofrezco, con toda sencillez y naturalidad, mi colaboración comprometida, leal y libre con cuantos tienen o ejercen responsabilidades y funciones sociales y políticas al servicio de la cosa pública, del bien común en Valencia y en España, que se enfrentan ahora a tan importantes y decisivos problemas, afectadas ambas todavía por una severa crisis económica, a la que subyace una profunda crisis moral y humana, que urge superar. Soy “uno de tantos”, consciente de la responsabilidad propia y del esfuerzo común que a todos afecta en hallar y aportar las respuestas y soluciones más adecuadas. Codo con codo, me pondré a trabajar con todos para ayudar a sacar a España, y a nuestra Región Valenciana adelante, para colaborar y servir, sin poder humano alguno, “sin alforjas y sin bastón”, sino sólo con la fuerza del Evangelio, Jesucristo. Y, en su nombre y con su ayuda y gracia imprescindibles, hacer todo lo posible para que se cumpla hoy, con el auxilio del Señor, lo de Pedro al paralítico: “No tengo oro ni plata…, levántate y ponte a andar”. “En su Nombre también echaré mis redes”, e iré “mar adentro”, fiado de Él. Además, inseparable y en comunión total e inquebrantable con el Sucesor de Pedro, el Papa Francisco, unido a él por un afecto muy grande, total, siguiendo su orientación tan clara en su Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” y rezando siempre por él, porque lo necesita tanto, nos lo pide constantemente y así debe ser para cuantos formamos la Iglesia: Dios habla hoy a través del Papa Francisco.

3.- A todos, mis queridos hermanos y amigos, os dirijo un saludo entrañable, cargado de afecto fraterno y de solicitud de pastor. Me emociona este mi primer saludo como hermano y pastor vuestro. Desearía que este saludo, al que uno mi plegaria en vuestro favor, llegase y alcanzase a todos, a todos y a cada uno de vuestros hogares, a los pueblos y ciudades, a todos y cada uno de los que formáis esta Iglesia que está en Valencia, por tantos motivos bendecida por Dios y enriquecida con toda suerte de bienes espirituales en Cristo desde los primeros siglos de la fe cristiana en España hasta hoy, a la que se le ha concedido conservar con tantísimo cuidado el Santo Cáliz de la Última Cena, en la que Jesús nos entregó el más grande don en el que se nos ha dado y tenemos todo: la Santa Eucaristía, que nos hace ser Iglesia, centro, fuente y cima, culmen, de toda la vida cristiana y de la Iglesia toda y de su obra evangelizadora, que es su identidad y dicha más profunda. Nuestra diócesis es, gracias a Dios, de honda raigambre eucarística. Hacia la Eucaristía, hacia la participación en la Eucaristía, hacia la adoración eucarística habrían de dirigirse todos nuestros afanes y de ahí sacar la fuerza evangelizadora y de caridad de todas nuestras comunidades.

4.- Desearía que estas palabras de saludo llegasen a todos los pueblos y comunidades de la diócesis de Valencia, que llegase de manera particular a mi pueblo natal, Utiel, a mi pueblo de adopción, Sinarcas, al pueblo de donde procedo y que generosamente tanto se sacrificó por el bien común de Valencia, hasta desaparecer, Benagéber, y a la ciudad de Alcoy, donde se encuentra la primera y única parroquia –Santa María- que serví en la diócesis tras mi ordenación sacerdotal; desearía que este saludo alcanzase a todos los hogares valencianos, singularmente los visitados por los sufrimientos de cualquier tipo. Mi saludo especial, por ello, para quienes el Señor me confía de modo particular: los pobres, los más humildes, los enfermos, los ancianos, los que no tienen trabajo, los rotos y desalentados, los que viven sin esperanza o despojados del amor, los desarraigados, los marginados, los que viven en la soledad o sufren la incomprensión, los nuevos pobres de la sociedad secular conformada casi exclusivamente por la economía y la técnica, cuantos sufren, en fin, por la causa que sea. Desde este preciso momento, los gozos y alegrías, las tristezas y los sufrimientos vuestros, son también míos.

No querría olvidar nunca –y si me olvido que se me recuerde- que deseo y pido al Señor ser Obispo de todos, en particular -como lo fue santo Tomás de Villanueva, mi gran maestro y guía en el episcopado, “Obispo de los pobres y de la reforma de la Iglesia y de la sociedad en su tiempo”- quiero ser Obispo, padre, pastor y hermano de los pobres y desamparados, de los que sufren, de los que se sienten o son excluidos: es la única manera de ser de todos. Por eso pido de rodillas, desde lo más hondo de mi alma, a nuestra tierna y querida Madre del Cielo, Madre de los Desamparados, Reina de los pobres y humildes, Salud de los enfermos y Consuelo de los afligidos, que me ayude a ser como Ella, Obispo, padre, pastor y hermano de los que sufren desamparo; querría ser para ellos, unido a vosotros, un padre y testigo de la misericordia, un hermano, y un amigo, un “buen samaritano”, un “hombre y amigo fuerte de Dios”, que no pasa de largo del desamparo de sus hijos más desfavorecidos o necesitados: lo que Ella, Madre de Misericordia, esperanza nuestra, es para ellos.

Con Ella, la mejor de las compañías, voy a vosotros; con Ella, a la que invocamos en la patria valenciana con el entrañable título de Mare de Déu dels Desamparats, estaré con vosotros, amparados bajo su manto; con Ella, a la que acudo cada día con los de mi pueblo, Utiel, con la entrañable advocación de la Virgen del Remedio, la “Serranilla”, haremos el camino de ir en misión a las periferias existenciales, sociales y religiosas para hacer presente el Evangelio de la Luz, de la Verdad y del Amor que todo lo renueva. Y esto me hace ir sin miedo, volver sin temor a España y a la diócesis de Valencia que quiero, querré y serviré con toda mi alma.

En el momento histórico-social que vivimos, con la ayuda de Dios, de la Santísima Virgen, de los santos, y de todos, cuyo auxilio tanto necesito, humilde y gozosamente, lleno de ilusión, buen ánimo y esperanza, pido de lo Alto que se me conceda contribuir, modestamente y sin reservarme nada, a que mis nuevos y queridísimos diocesanos sepan “recobrar el vigor pleno del Espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano. Para sacar de ahí la fuerza renovada que los haga siempre infatigables creadores de diálogo y promotores de justicia, alentadores de cultura y elevación humana. En un clima de respetuosa convivencia con las “otras opciones legítimas”, mientras exijan al mismo tiempo, “el justo respeto a las suyas” (Juan Pablo II). Siempre con la gran consigna que nos dejó el inolvidable San Juan Pablo II, casi como testamento suyo para nosotros, en su última visita a España: “España evangelizada, España evangelizadora”; o aquella otra que, aunque referida a Europa, podemos aplicar con toda razón a nuestra tierra: “Sé tu misma; aviva tus raíces”.

5.- Con amor de hermano, con cercanía de amigo, y con admirada veneración, saludo muy especialmente a mi querido predecesor y gran amigo desde hace muchos años. Querido Carlos, lo primero de todo y por encima de todo, ¡gracias, muchísimas gracias por estos años de tu vida dedicados enteramente a nosotros, a esta diócesis que tanto has querido y quieres, gracias por tu entrega denodada y generosa, gracias porque no has vivido para ti, sino para esta Iglesia, y te has sacrificado por ella hasta la extenuación!; con la ayuda de Dios y la tuya, continuaré, -seguramente con mayor torpeza y más debilidades-, la labor por ti emprendida y realizada.

Recuerdo, además, en estos momentos, a tantos y tantos Arzobispos –algunos de ellos santos o próximos a ser proclamados santos: Santo Tomás de Villanueva, San Juan de Ribera, el Beato Ciriaco María Sancha, el Siervo de Dios Marcelino Olaechea, el Venerable José María García Lahiguera- o los más cercanos a nosotros –Mons. Miguel Roca y el Card. Agustín García-Gasco, todos ellos han dejado una estela episcopal que quiero seguir con su ayuda y estímulo. Habré de aprender mucho de quienes han servido tan evangélicamente a la diócesis de Valencia. Serán para mí, tan necesitado de ayudas, un auxilio inestimable y un faro que me guíe.

6.- Mi saludo deferente y respetuoso, lleno de cordialidad, con el ofrecimiento de amistad y de leal y abierta colaboración, a las dignas y estimadas autoridades civiles, militares, judiciales y universitarias de la Comunidad de Valencia, de la Generalitat Valenciana, de la ciudad de Valencia y de la provincia, de los pueblos y ciudades, a todas las fuerzas políticas y sociales que colaboran al bien común con su leal contribución. Estáis desempeñando una tarea muy noble, imprescindible, muchas veces muy difícil, en momentos nada fáciles, que quiero y debo agradecer y alentar; ¡cuánto os necesitamos para el bien común! Contad con mi leal colaboración y apoyo, con mi plegaria. No podemos bajar la guardia en el común esfuerzo al servicio de la sociedad, de una humanidad verdaderamente nueva y renovada.

Permitidme un saludo especial a la Facultad de Teología de Teología “San Vicente Ferrer”, cuya ayuda y pensamiento teológico tanto voy a necesitar y con el que cuento de antemano; un saludo también confiado a la todavía joven, pero madura, Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” de la diócesis, que, “salida del corazón de la Iglesia”, tiene la gran e imprescindible labor de llevar a cabo la urgente misión de evangelizar y humanizar la cultura en estos momentos críticos que atravesamos, unida codo con codo a la Universidad “Cardenal Herrera” –C.E.U.- de la Asociación Católica de Propagandistas y al resto de las Universidades Católicas de España, y también a las Universidades del Estado, presentes en nuestra diócesis de Valencia, -la Literaria y la Politécnica-, o a la Universidad Privada “Europea” a las que saludo también de manera deferente, poniéndome a su servicio y contando con su colaboración en la gran y fundamental tarea universitaria, tan necesaria para la edificación o reconstrucción de una nueva sociedad y para la formación de las nuevas generaciones llamadas a abrir y roturar un nuevo y esperanzador futuro, inseparable de la recta razón y del servicio a la verdad que nos hace libres.

7.- De manera muy particular y cercana, con prioridad preferente, quiero saludar a mis hermanos y amigos sacerdotes del presbiterio de Valencia, del clero secular y regular, al que me incardiné por la ordenación sacerdotal, y pertenecí hasta mi ordenación episcopal como Obispo de Ávila, y al que siempre hasta ahora me he sentido tan vinculado y unido afectiva y cordialmente. ¡Cuánto os debo, hermanos y amigos sacerdotes, cuánto voy a deberos más aún desde ahora; y cómo os quiero; de nuevo estoy con vosotros como miembro-obispo de nuestro único presbiterio diocesano que todos juntos formamos! Sin vosotros, el Obispo nada puede hacer. Deseo y debo contar en todo con todos vosotros, aprender de vosotros. Sentidme ya a vuestro lado, dispuesto a compartir vuestras ilusiones y esperanzas sacerdotales, los momentos difíciles, las alegrías y los sufrimientos inherentes al ministerio, la amistad; me anima el trabajar codo con codo y sin desmayo con vosotros en la edificación de la Iglesia. Dios quiera que, siendo un sencillo y cercano pastor, sepa acompañaros, animaros y abriros caminos en los momentos recios que atravesamos. No puedo olvidar, en este saludo, a mis queridos condiscípulos que tan unidos, sin fisuras, estamos y que nos sentimos –tan diferentes como somos- como una piña: Lo mismo que con mis queridísimos condiscípulos, también con todo el resto del presbiterio.

8.- Con todo mi afecto y con la esperanza puesta en vosotros, os saludo, mis queridos seminaristas del Seminario Mayor de la Inmaculada y del Menor, y de los Reales Colegios del Patriarca y de Santo Tomás de Villanueva. ¡Qué gozo y qué consuelo y alivio tan grande se siente cuando se sabe que Valencia tiene unos seminarios como estos! ¡Adelante, sin miedo, seguid a Jesús, queridos seminaristas! Merece la pena. Llamad a otros jóvenes; llevadlos a Jesús e invitadlos a que tomen el camino por vosotros emprendido, un camino que es para la misión, una misión que no se encierra en los límites de nuestra diócesis, una diócesis, por lo demás, que está abierta a todos como muestra ya el alto número de misioneros valencianos esparcidos por toda la tierra, a los que saludo con admiración, agradecimiento, y afecto muy grandes, y prometo visitarles.

9.- A los religiosos y religiosas de vida activa, a quienes vivís la vida consagrada en Institutos Seculares, y a las religiosas contemplativas -para mí tan queridas- que ofrecéis a todos el testimonio de lo absoluto de Dios y de su misericordia, a todos, mi saludo, mi reconocimiento, mi cercanía, mi confianza en vuestras personas y en vuestra abnegada y fiel colaboración y mi agradecimiento por vuestro valiosísimo testimonio de vida evangélica y por vuestra oración. ¡Cuento con todos; trabajaremos muy unidos, en una comunión que es obra de Dios y que juntos, muy juntos, hemos de reforzar y fortalecer!

10.- Saludo, con agradecimiento por cuanto hacéis y con mi aliento para que prosigáis sin desmayo en vuestra labor, a los catequistas y profesores de Religión, a los educadores y maestros, a los equipos de animación litúrgica, a cuantos trabajáis en las acciones caritativas y sociales de la Iglesia, a los movimientos y asociaciones apostólicas, a las nuevas realidades eclesiales… A todos los fieles cristianos laicos de esta Archidiócesis de Valencia, familias, ancianos y niños, adultos y jóvenes, a los que mi vida va a quedar unida desde ahora con estrecho lazo de unidad y de paternidad en Cristo, os saludo y os abrazo lleno de gozo, con todo amor y cariño hacia cada uno de vosotros, con corazón abierto y con una gran esperanza.

11.- Saludo también con reconocimiento y gratitud a los medios de comunicación social en su servicio a la verdad que hace libres y colaborar en la edificación de una sociedad sana y en convivencia; mi saludo, en particular, al servicio de los medios de comunicación diocesanos, y más en concreto a Paraula y Avan, y todo el equipo de Fundices, que tanto y tan bien estáis contribuyendo a la urgente tarea de la nueva evangelización.

12.- No quisiera dejar sin un saludo expreso, explícito y vivo a los jóvenes. Sabed que os quiero y que me siento muy a vuestro lado. ¡Queridos jóvenes, confío en vosotros! Os han tocado tiempos difíciles. Casi todo os invita a que sigáis otros caminos distintos al de Jesucristo. Pero sólo El es el camino que buscáis, el que os conduce a la felicidad que anheláis. Deseo hacer y seguir este Camino a vuestro lado, con vosotros, compartiendo vuestros gozos y esperanzas. El nos invita a que lo recorramos juntos y sin miedo.

13.- A todos los valencianos y a cuantos viven en nuestra diócesis, como los emigrantes, de cualquier condición, creyentes y no creyentes, tiendo mi mano en saludo de amistad y abro mi corazón como signo de cercanía, aprecio, respeto y ofrecimiento de mi persona y de mi ministerio pastoral, que es servicio a la unidad y amor entre todos.

14.- Al ser enviado a vosotros, tengo muy presente la carta a los Hebreos y, así, con la ayuda de la gracia divina, de la protección de Santa María, Mare de Déu del Desamparats, de todos los santos valencianos,- San Vicente Mártir, San Vicente Ferrer, Santo Tomás de Villanueva, San Juan de Ribera, san Francisco de Borja, San Luis Bertrán, Santa Teresa de Jesús Jornet, Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, los Santos Mártires de la persecución religiosa del pasado siglo- y tantos otros, trataré de correr en la carrera que me toca, mejor, que nos toca, sin retirarme, ni retirarnos, “fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, sin miedo a la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del Padre”. Con fe gozosa iré a vosotros -ya deseo hacerlo pronto y estar con vosotros, en medio vuestro, sirviéndoos- para contribuir a la edificación de la Iglesia, cuyo arquitecto y constructor sólo puede ser Dios: es verdad que si no es Él quien construye, en vano nos cansamos los constructores.

15.- Quiero terminar estas palabras de mi primer saludo, largo saludo, rogándoos que encomendéis también a la diócesis hermana de Madrid, a la que ahora va a servir nuestro queridísimo Arzobispo, D. Carlos Osoro. Que Dios le pague todo como sólo Él sabe hacerlo, que le ayude en su ministerio y que proteja y bendiga copiosamente a su nueva y querida diócesis madrileña. A todos vosotros os ruego humildemente que pidáis por nuestra amadísima diócesis de Valencia y por España, que me encomendéis también a mí y mi ministerio, que el Señor me conceda discernimiento y sabiduría para “saber lo que es grato a sus ojos” y llevarlo a cabo, que no busque otra cosa que la gloria de Dios y el bien de todos. Yo os encomiendo de manera muy particular, e intensamente pido a Dios por todos vosotros. Acabo levantando el corazón lleno de esperanza a la que es Madre de la Iglesia, que se llamó a sí misma Esclava del Señor, la Santísima Virgen de los Desamparados. Con confianza filial pongo en sus manos y en su corazón las mejores ilusiones de mi servicio pastoral, mientras pido a Dios que os bendiga copiosamente y os enriquezca con toda suerte de bienes espirituales y celestiales en Cristo Jesús. Rezad por mí, lo necesito y suplico humildemente.

+ Antonio, Cardenal Cañizares Llovera

Arzobispo preconizado de Valencia